<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718</id><updated>2011-11-15T11:09:25.445+01:00</updated><title type='text'>El mirador de poniente</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>188</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1940093710410879075</id><published>2007-10-17T12:11:00.000+02:00</published><updated>2007-10-17T12:12:48.954+02:00</updated><title type='text'>Patrias</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El País, 2007-10/17&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;ELVIRA LINDO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Patrias&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hay una patria que nos concede la condición de ciudadanos. Hay una patria que nos facilita el pasaporte, que nos permite viajar siendo extranjeros documentados; hay una patria a la que damos parte del sueldo, a la que reclamamos algo en correspondencia, cosas concretas que ayuden mínimamente a la inalcanzable felicidad, una escuela, un hospital, un futuro no demasiado incierto. Hay una patria que está escrita en un pliego de derechos y deberes. La patria en la que los ciudadanos de nacimiento podemos disfrutar de la posibilidad de nacer y morir en el mismo sitio, la patria de aquel que, aun con todo, detesta su patria o la del que la disfruta porque deja atrás otra patria imposible. Es esa patria que se lleva en el pasaporte, ese salvoconducto al que nos aferramos en las fronteras donde más de una vez hemos visto cómo alguien lloraba desconsolado por haberlo perdido y convertirse de repente en nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hay otra patria. Aunque los neurólogos ya han dejado claro que los sentimientos están dirigidos por la cabeza, pervivirá en nosotros el gesto de llevarnos la mano al corazón. Hay otra patria, pues, que está en el corazón. Está compuesta de cosas íntimas, difíciles de explicar, aunque la literatura y la música se hayan deshecho en explicaciones. La calle en la que nacimos, la lluvia del pasado, los antiguos olores, la mano de tus padres, los juegos, las canciones tontas de la infancia, las palabras que te proporcionaban seguridad y las que te dieron miedo. Todo eso ya está contado, aunque nos encante repetir y escuchar la misma historia. Hay veces que los políticos confunden la patria cívica con la patria del corazón. Y hay ciudadanos que, lejos de desconfiar en quien se mete tan intrusivamente en las emociones, entienden que los partidos hacen bien en exaltarlas. Pero hay otros (entre los cuales me encuentro) que, cuando un político anima a salir a las calles para mostrar orgullo en el día de la patria, agitar banderitas, sentir alegría por la azarosa nacionalidad o aplaudirle a un carro de combate, optan por celebrar la fiesta a la manera de Brassens, levantándose tarde y disfrutando de la anhelada pereza. Placeres de la patria íntima en la que detesto que nadie se inmiscuya.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1940093710410879075?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1940093710410879075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1940093710410879075&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1940093710410879075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1940093710410879075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/10/patrias.html' title='Patrias'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-8902865579097373181</id><published>2007-09-13T20:32:00.000+02:00</published><updated>2007-09-13T20:46:41.815+02:00</updated><title type='text'>Los descubrimientos transformaron al mono en hombre</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Suplemento “El Cultural” de El Mundo 2007/09/13&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;" Pero la eólica es una engañifa que lo único que produce de manera estable son subvenciones; la biomasa, el etanol, etc, es más de lo mismo: quemar y quemar. Como ya no se pueden hacer más pantanos y para el hidrógeno y la fusión aún falta tiempo, hay que seguir investigando en el aprovechamiento más eficiente del Sol, pero mientras sería bueno que se construyera un número prudente y razonable de centrales nucleares de fisión. "&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Manuel Lozano Leyva&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;“Los descubrimientos transformaron al mono en hombre”&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;¿Pueden los grandes acontecimientos científicos cambiar nuestra visión del mundo? Manuel Lozano Leyva, director del departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Sevilla, representante de España en el Comité Europeo de Física Nuclear y miembro del CERN, ha intentado contestar a esta pregunta en el libro Los hilos de Ariadna (Debate), que publica estos días y en el que destaca la teoría de la evolución de las especies de Darwin.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;La ciencia actual se aproxima a un cambio de paradigma. Para Manuel Lozano Leyva (Sevilla, 1949) la Biología Molecular está marcando ya la evolución de la Humanidad durante los primeros pasos del siglo XXI, mientras que en la centuria pasada, en su opinión, fue la Física la que dominó los grandes avances de la investigación. “Estamos en una etapa –matiza Lozano Leyva– en la que tendremos que sacar provecho a muchos fundamentos básicos elaborados hace tiempo; quizá no haya que inventar una nueva relatividad general u otra mecánica cuántica (ojalá se fundan en una sola teoría) sino que es prioritario enseñarlas para extraer de ellas aún más provecho tecnológico”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;–¿Cree que los descubrimientos científicos pueden cambiar al ser humano?&lt;br /&gt;–Lo han cambiado tanto que transformó al mono en hombre. Estoy convencido de que fue una cavernícola la que le dijo a su pareja, de regreso de sus correrías tras los animales, que había descubierto que al chocar dos piedras se producían chispas, y que si no se andaba con ojo, podía meterle fuego a los yerbajos secos. Sin tener ni idea de para qué iba a servir aquello, ambos, por lo menos ella, intuyeron que aquello les iba a cambiar la vida. De ahí a la bomba atómica, el microprocesador y la ingeniería genética, los descubrimientos científicos no han hecho más que cambiar al ser humano y, sobre todo, a la humanidad en su conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Preguntas fundamentales&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;–Sí, pero algunos filósofos creen que las preguntas fundamentales siguen sin ser contestadas. ¿Podrá la ciencia hacerlo en el futuro?&lt;br /&gt;–Lo primero que deben formular son cuáles son esas preguntas. Para la pareja prehistórica anterior, una de esas preguntas fundamentales seguro que era por qué llovía. Primero se inventaron al dios de la lluvia y con el tiempo la meteorología y la dinámica de fluidos. Muchos siguen pensando que a lo que no llega ni llegará nunca la ciencia es a cuestiones como la existencia de Dios y su quehacer. La solución a la que se ha llegado es, por parte de los creyentes, decir que ciencia y fe son actividades mentales que no tienen nada que ver. Por parte de los científicos la situación es análoga ya que siguen considerando adecuada la respuesta que le dio Laplace a Napoleón cuando éste, al leer su obra sobre el sistema solar, arguyó que no veía a Dios por ninguna parte: “Sire, en ningún momento necesité tal hipótesis”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Qué descubrimiento considera que ha contribuido mejor a cambiar nuestra visión del mundo? –La evolución de las especies por medio de la selección natural de Darwin y Wallace. La demostración irrefutable de tal teoría deshizo la mayor y más relevante parte de la supuesta obra de Dios. Las fluctuaciones cuánticas del vacío, o sea, que puede surgir materia y/o energía de la nada de forma espontánea, hizo innecesaria su existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Cree que la ciencia podrá llegar a explicarnos completamente?&lt;br /&gt;–Jamás. La ciencia responde preguntas generando muchas más, por eso será siempre una actividad inherente al hombre y, esperemos, de tan larga vida como la propia humanidad. Porque esta es otra: la ciencia ha proporcionado también, aparte de felicidad, justicia y bienestar, la manera más eficiente de aniquilarnos como especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En su libro hay mucho de información, pero casi más de reflexión. ¿La ha buscado conscientemente?&lt;br /&gt;–Creo que es más bien lo último. Lo que ocurre, quizá, es que trato por todos los medios de informar, divertir e incluso conmover, y eso exige reflexión. Por otro lado, amar apasionadamente a la ciencia, como me ocurre desde que era adolescente, me hace ser crítico con ella porque eso es inherente e inevitable. Por eso ofrezco reflexiones y críticas a la ciencia en todos mis textos, por eso ni ensalzo ni satanizo a los científicos, sino que trato de mostrar sus facetas más humanas y variadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Complejidad y divulgación&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;–Usted en el libro hace distinción entre simpleza y sencillez. ¿Cree que se acerca al gran público la ciencia de forma adecuada?&lt;br /&gt;–La administración pública y muchos medios de comunicación están mostrando una sensibilidad cada vez mayor hacia la divulgación científica. Cada vez se hace mejor, huyendo de la trivialidad o simpleza y haciéndolo de manera atractiva y sencilla. Incluso los científicos están empezando a valorar tal actividad, lo cual hace mucho tiempo que ocurre en otros países. Pero la ciencia es difícil y entenderla exige esfuerzo, y de eso es de lo que huyen un tanto las generaciones, llamémosle, de la LOGSE. En mis libros, en particular en éste, además de explicar cosas complicadas de manera sencilla y con muchos ejemplos y anécdotas, subo el nivel en bastantes pasajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Una actividad competitiva&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;–En su libro hay descubrimientos de diversos ámbitos. ¿Adolece la ciencia actual de interdisciplinariedad, de haber compartimentos estanco muchas veces insalvables?&lt;br /&gt;–La investigación científica en un mundo tecnológico exige la especialización, la cual es tremendamente fructífera y en absoluto alienante como a veces se especula por ignorancia. Incluso la interdisciplinariedad exige hiperespecialización. Por ejemplo, en los hospitales hay servicios altamente tecnológicos atendidos por especialistas en aspectos muy concretos de la ingeniería, la física y la medicina. Los compartimentos estancos a los que alude existen, pero cada vez son menos insalvables. Pero todo esto se refiere a la investigación que, no se olvide, es una actividad competitiva a nivel internacional. Para divulgar ciencia es necesario ser científico profesional, pero no especialista en todo lo que se quiera explicar al gran público. Creo que he sido muy osado, siendo físico, al escribir de genética, fisiología, geología, etc., pero no demasiado. Al menos, espero que los especialistas en los distintos temas tratados que lo lean no encuentren errores graves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Hablando de especialidades, está muy de actualidad el tema del retorno a la energía nuclear. ¿Considera positivo reforzar este tipo de energía en los tiempos actuales?&lt;br /&gt;–Siendo catedrático de física nuclear se puede suponer que estoy a favor de la energía nuclear por deformación, interés, o qué sé yo. Yo, de lo que estoy a favor es de reducir el consumo; de separar de una vez la supuesta curva de la felicidad de la del consumo de energía. Por debajo de ciertos umbrales, sí hay relación entre energía y bienestar, pero el derroche actual es una locura. Puesto que nadie plantea tal reducción, no hay más remedio que acudir a la energía nuclear, la cual tiene muchísimas más ventajas objetivas que el petróleo, el gas, el carbón, etc. No contaminan, el combustible está esparcido por todo el planeta y, si se llega al torio superando al uranio, aún será más abundante y barato. Además, es una tecnología muy segura (lo de Chernobil fue más una consecuencia de la desintegración de la URSS que otra cosa). Si, para colmo de felicidad, se llega a controlar la fusión nuclear, pues tenemos garantizado un futuro espléndido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Cuál es su opinión sobre los residuos radiactivos?&lt;br /&gt;-Se presentan como el gran inconveniente de la energía nuclear y yo sostengo que es una de sus ventajas, porque no se vierten a ningún lado al permanecer localizados y controlados, lo que no se puede hacer con ningún otro residuo de la industria energética. Se habla de que duran miles de años, y eso es aplicable a las pirámides de Egipto e incluso a la Giralda, que lleva casi mil años sobre un subsuelo fangoso y ahí está en pie. Los residuos radiactivos se incinerarán antes o después, porque las tecnologías que se están poniendo a punto para ello a base de transmutación nuclear no necesitarán ni un siglo para ser operativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Es posible “mover” el mundo con energías renovables?&lt;br /&gt;–Tal como lo concebimos hoy día, no. De las llamadas fuentes renovables de energía sólo creo en la hidroeléctrica, la solar y las que estén por desarrollar y descubrir, como el hidrógeno y la fusión. Pero la eólica es una engañifa que lo único que produce de manera estable son subvenciones; la biomasa, el etanol, etc, es más de lo mismo: quemar y quemar. Como ya no se pueden hacer más pantanos y para el hidrógeno y la fusión aún falta tiempo, hay que seguir investigando en el aprovechamiento más eficiente del Sol, pero mientras sería bueno que se construyera un número prudente y razonable de centrales nucleares de fisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Esperanza en el CERN&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;–¿Qué opinión le merece el proyecto LHC del CERN?&lt;br /&gt;–El LHC es una gran máquina que quizá nos confirme algunos modelos y teorías de la física de partículas. También podría dar a la luz cosas muy nuevas o nada, absolutamente nada. Eso es investigación. A mí me haría mucha ilusión que, por ejemplo, se detectara el bosón de Higgs, pero ni eso va a cambiar nada ni explicará otros muchos misterios. El CERN es un laboratorio formidable que por el mero hecho de funcionar perfectamente y alcanzar los objetivos propuestos por los físicos, ya es de gran provecho para Europa y la humanidad. Piénsese que allí se está tratando con la tecnología más puntera que existe en una infinidad de especialidades. Para las empresas que consiguen ganar concursos para dotar al CERN, el provecho es inmenso, y para la sociedad también. A veces incluso de manera espontánea y no proyectada, como ocurrió con la World Wide Web, la mejor aplicación sobre internet usada por todo el mundo, la cual, en un principio, pretendía simplemente poner información científica a disposición de los físicos del CERN.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-8902865579097373181?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/8902865579097373181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=8902865579097373181&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8902865579097373181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8902865579097373181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/09/los-descubrimientos-transformaron-al.html' title='Los descubrimientos transformaron al mono en hombre'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-126933214264967542</id><published>2007-08-27T11:04:00.000+02:00</published><updated>2007-08-27T11:09:47.961+02:00</updated><title type='text'>El contagio</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Basta Ya 2007/08/26&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"No, lo que me perturba no es el nacionalismo de los nacionalistas…sino el nacionalismo de los no nacionalistas. Es decir, el nacionalismo sobrevenido, el que no se atreve a decir en voz alta su nombre (al contrario, lo niega con indignación: “¿Nacionalista yo? Eso no me lo dice usted en la calle…”), el nacionalismo implícito de los que han llegado a la conclusión de que halagar el localismo de la gente y prometerles privilegios que los demás no tendrán (o sublevarles contra los que supuestamente tienen en el pueblo vecino) es una cómoda fuente de votos para conseguir un espacio de mando, por pequeño que sea."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contagio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Empezaré pidiendo excusas a un improbable lector más fiel o de mejor memoria que otros: lo que voy a decir a continuación lo he escrito ya media docena de veces. Pero ¿qué culpa tengo yo de que vivamos una situación política que se repite más que los pimientos del piquillo…aunque es mucho menos sabrosa? Cuando a Voltaire le reprochaban volver una y otra vez sobre lo mismo, él respondía: “Me repetiré hasta que me entiendan”. Yo ni siquiera pretendo ser tan complejo o profundo que deba insistir mucho en mis ideas para ser comprendido. Me repito sencillamente para que no se olvide la relevancia de lo obvio, por aburrido que sea, en la falsa novedad de lo cotidiano. Y aunque fuera realmente novedad, tampoco tendría que ser automáticamente “novedad para mejor”, es decir: progreso. Cada vez que oigo hablar en ayuntamientos o diputaciones de “gobiernos de cambio” y veo a las pájaros que pretenden constituirlos, recuerdo el sabio dictamen del agudo Odo Marquard: “El prejuicio más fácil de cultivar, el más impermeable, el más apabullante, el prejuicio de uso múltiple, la suma de todos los prejuicios, es el que afirma: todo cambio lleva con certeza a la Salvación y cuanto más cambio haya mejor”. De modo que vamos a repetirnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, que estoy convencido de la superioridad política y hasta ética de España como estado de derecho pluralista pero igualitario frente a la fragmentación asimétrica de los separatismos más o menos explícitos, lo políticamente preocupante no es el nacionalismo de los nacionalistas. Si los nacionalistas piensan como piensan y pretenden por medios legales sacar adelante su proyecto, están en su perfecto derecho. Quienes tenemos ideas opuestas a las suyas haremos lo posible por rebatirles y defender mejores opciones, pero no podemos realmente inquietarnos por sus inequívocos y legítimos planteamientos. No, lo que me perturba no es el nacionalismo de los nacionalistas…sino el nacionalismo de los no nacionalistas. Es decir, el nacionalismo sobrevenido, el que no se atreve a decir en voz alta su nombre (al contrario, lo niega con indignación: “¿Nacionalista yo? Eso no me lo dice usted en la calle…”), el nacionalismo implícito de los que han llegado a la conclusión de que halagar el localismo de la gente y prometerles privilegios que los demás no tendrán (o sublevarles contra los que supuestamente tienen en el pueblo vecino) es una cómoda fuente de votos para conseguir un espacio de mando, por pequeño que sea. Los nacionalistas convictos y confesos –con su mensaje nefasto y simplón, “de fuera vendrán y lo tuyo te quitarán”, que les ha dado tan excelente resultado- han dado paso a un fenómeno mimético más amplio, lo que Carlos Gorriarán llama “la regionalitis”. Todo el mundo quiere ser cabeza de ratón y rechazan con desprecio la cola del león…y al león mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este verano hemos tenido varias pruebas de que la regionalitis va en aumento. Un caso evidente ha sido el culebrón autonómico en Navarra. El PSN, a pesar de sus insuficientes resultados electorales, aspiraba a presidir la comunidad apoyado en una coalición nacionalista, de un modo no muy distinto a como el propio Zapatero ha consolidado su mandato en el conjunto de España. La ciudadanía Navarra, a pesar de que ha vuelto a votar mucho más a UPN que a cualquier otro partido, mostraba según los interesados arúspices señales de desear “un cambio” y de que se llegara a un gobierno de “progreso”. “Cambio” y “progreso” no pueden significar, naturalmente, más que aumento de la influencia nacionalista y la “regionalitis” que sigue sus pasos. ¡Ah, pero en Ferraz han pensado otra cosa, porque allí hay gente interesada en las próximas elecciones generales, dónde el nacionalismo fragmentador quizá no vaya a ser tan rentable como antaño! De modo que la proyectada alianza se ha frustrado sin demasiadas explicaciones (más bien sin ninguna) y ahí ha sido el llanto, el crujir de dientes de quienes vuelven a verse sin poltrona y los amagos de rebelión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema estriba, precisamente, en la ausencia de explicaciones claras y públicas a los votantes, que tienen derecho a saber si votan a un partido de ámbito estatal y con una concepción igualitaria en todo el país o a un grupo de competidores por el caciquismo regional. Para aclarar ese punto, hubiera sido muy instructivo aclarar las discrepancias socialistas con NaBai. Los partidarios de la alianza con este frente nacionalista señalan el mérito de que condena la violencia e indican que dejarles fuera del gobierno es una mala recompensa a esta elogiable actitud. En efecto, que Zabaleta y otros de su grupo condenen el terrorismo etarra está muy bien pero en modo alguno es un favor que nos hacen a los demás y por el cual merezcan ser premiados: es un favor que se hacen a sí mismos, recuperando la decencia democrática y simplemente humana que nadie que apoye o excuse a los violentos puede enorgullecerse de tener. Además, se encuentran en plano de igualdad con los demás, gestionando los asuntos de su comunidad…¿o es que acaso la oposición no participa también en el gobierno de la cosa pública, aunque no esté en el ejecutivo? Lo que los socialistas (dejémonos ahora de navarros o no navarros, que el partido es estatal) debían haber explicado bien es sus diferencias radicales con el proyecto nacionalista vasco que representa NaBai, por lo que una alianza con ellos era antinatural desde el primer momento, siempre y en cualquier caso pero más en la actual coyuntura, con la renovación de la amenaza de ETA y las revelaciones inequívocas de su voluntad anexionista sobre Navarra, expresadas en todas las mesas y taburetes de negociación con los ilusos que les escuchan. Puede que el señor Úriz y otros afiliados no lo entendieran, pero seguro que los votantes –que son muchísimos más que los afiliados, no lo olvidemos- seguramente sí. La decepción de esos votantes viene de que no se les aclaren las cosas y se den bandazos porque “aquí mando yo”, pero no porque se cambie el rumbo equivocado del oportunismo aquejado de regionalitis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desgraciadamente, el contagio del nacionalismo se extiende por lo visto sin remedio. Cuando el nacionalista Ibarretxe nos asegura muy serio que el futuro político del País Vasco se decidirá sólo en casa y nunca en Madrid ni contando con el resto de España, podemos responderle amablemente: “Que te lo has creído, majo”. Pero…¿qué contestaremos a los socialistas catalanes o a la misma UPN, que quieren tener voz propia –es decir, separada, fraccionaria- en el Congreso de Diputados? ¿Qué le diremos a Gallardón, que aspira a ir al Parlamento nacional para que Madrid, pobre Madrid, tenga también voz propia? ¿Y a la Presidenta Esperanza Aguirre, que nos asegura muerta de risa que en Madrid no se estudiará Educación para la Ciudadanía, aunque sea obligatoria para todo el Estado? Sobre todo, ¿qué les diremos a los niños y adolescentes, a los jóvenes que hoy están siendo educados en la idea estúpida y nociva de que cada diferencia territorial o cultural dentro del país debe ser magnificada, de que el resto del Estado de Derecho al que pertenecen está lleno de enemigos potenciales de su idiosincrasia, de que toda diversidad -¡oh!- es buena y toda unidad -¡ah!- es mala, etc…? Ya es hora de ir buscando una vacuna política y educativa contra esta epidemia que no va a matar a España, no, pero que le va a obligar a vivir siempre enferma para mayor provecho de algunos mangantes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-126933214264967542?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/126933214264967542/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=126933214264967542&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/126933214264967542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/126933214264967542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/08/el-contagio.html' title='El contagio'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-2732851583991504050</id><published>2007-07-18T10:23:00.000+02:00</published><updated>2007-07-18T10:31:12.660+02:00</updated><title type='text'>La cuestión navarra</title><content type='html'>&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;EL PAÍS 2007&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;/07/18&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;"Cuando, por otro lado, los socialistas navarros plantean la posibilidad de una negociación con los nacionalistas vascos en Navarra a cambio de suspender sine die el proceso de incorporación de la comunidad foral a Euskadi, están planteando un imposible. Porque solamente el proceso de integración justifica la existencia de unas fuerzas políticas nacionalistas que, en otro caso, perderían su razón de existencia."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANDRÉS DE BLAS GUERRERO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La cuestión navarra&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La gran paradoja en relación a la cuestión navarra es que sigue siendo hoy, como lo ha sido en el siglo XX español, un problema sustancialmente ajeno a la propia Navarra. El statu quo de la comunidad foral no es puesto en cuestión por la condición vasca de buena parte de sus ciudadanos. La naturaleza vasca de Navarra trasciende en mucho a la existencia de un proyecto nacionalista vasco. Se trata de un dato que ha sido compatible durante siglos con la integración de las Provincias Vascas en la Corona de Castilla en contraste con la vida política singular del viejo reino. Si no es la naturaleza vasca de Navarra la que plantea la necesidad de su eventual incorporación a Euskadi, menos lo es la hipotética falta de viabilidad de una comunidad foral que ha alcanzado en la vida española unas cotas de bienestar económico y social manifiestamente envidiables. Navarra, con una clara conciencia de su singularidad histórica, se encuentra satisfactoriamente integrada en el conjunto de la realidad española. Y es difícil de imaginar que pudiéramos hablar de una cuestión navarra si atendiéramos a causas conectadas en exclusiva con la vida propia de los navarros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión navarra, en la reciente vida de España, tiene que ver sustancialmente con los intereses y las presiones de un nacionalismo vasco que ve, seguramente con razón, en la integración de Navarra al proyecto de Euskadi un paso indispensable para la verosimilitud de su último objetivo. Desde el inicio del nacionalismo vasco, y especialmente desde los años treinta y el momento de la transición política, los nacionalistas vascos han pensado que el territorio, la población y la historia de Navarra son elementos indispensables para llevar adelante un proyecto de independencia muy difícil de alcanzar con referencia a los límites actuales de la Comunidad Vasca. En el imaginario del nacionalismo vasco, Navarra ha sido siempre algo más que su Ulster, tal como proclamaba un ilustre nacionalista vasco de Navarra, D. Manuel de Irujo. Incluso es posible que por encima de la realidad territorial y poblacional, los nacionalistas vascos han visto en la comunidad foral un elemento sustancial en toda visión nacionalista: su posibilidad de legitimidad histórica ligada a la vida de uno de los viejos reinos hispanos. Un título al que decenas de años de movilización de la historia no han podido equiparar a las viejas provincias ligadas a la vida de Castilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hipótesis de que una integración de Navarra en Euskadi frenara la actual hegemonía nacionalista en el País Vasco, es una hipótesis razonable en un horizonte inmediato. Se trataría de un riesgo que el nacionalismo vasco estaría dispuesto a jugar a la vista de las posibilidades que se abren para su proyecto a medio y largo plazo. Esta hipótesis de interponer un dique al control nacionalista de la vida vasca se trata de un dato que raramente se plantea públicamente, pero que está presente en los cálculos de los políticos. Cuando, por otro lado, los socialistas navarros plantean la posibilidad de una negociación con los nacionalistas vascos en Navarra a cambio de suspender sine die el proceso de incorporación de la comunidad foral a Euskadi, están planteando un imposible. Porque solamente el proceso de integración justifica la existencia de unas fuerzas políticas nacionalistas que, en otro caso, perderían su razón de existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vía navarra a la autonomía, de ley a ley, de la Ley Paccionada de 1841 a la Ley de Amejoramiento Foral, siguiendo el modelo de nuestra transición, resultó una inteligente operación política que frustró las pretensiones del nacionalismo vasco. Es verdad que la transitoria cuarta de nuestra Constitución abre la puerta para una rectificación de este camino. El dato básico al respecto, sin embargo, es que esta transitoria no tiene su origen en la voluntad de los navarros, sino en la presión de los nacionalistas vascos a los que se cedió en un intento de integrarles en el orden constitucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nacionalismo vasco estaría dispuesto a muchas cesiones provisionales por conseguir una integración que haría viable la "hoja de ruta" de su proyecto político. Pero se trataría de una integración que a la vuelta de muy poco tiempo nos enfrentaría con un proyecto nacionalista vasco que habría alcanzado su objetivo táctico más importante. Esta es la razón por la que la gran mayoría de los navarros y el resto de los españoles, no podemos ceder en la apertura de un camino que puede resultar a corto plazo bien o mal para el proyecto español, pero que es la posibilidad para que pueda prosperar una opción secesionista, para que pueda hacerse realidad el colapso de España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los socialistas navarros deben juzgar la actual coyuntura política con realismo y responsabilidad. No pueden pedir a Nafarroa Bai lo que esta coalición no puede darles sinceramente sin pagar por ello el precio de su disolución política. Si el socialismo navarro no puede llegar a un entendimiento con UPN, el camino más sensato y democrático parece una nueva consulta al electorado. Este entendimiento, bien en la forma de un gobierno de coalición, bien en la forma de un gobierno en minoría integrado por el partido más votado, parece, probablemente, la solución más fácil, razonable y comprensible para el electorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, conviene tener presente que el sustancial componente vasco de Navarra no necesita del proyecto del nacionalismo sabiniano para afirmarse y sobrevivir. Y que ese componente tiene en los instrumentos de cooperación entre Comunidades Autónomas previstos en nuestra vida política, además de en el amparo general de nuestra Constitución, una firme y suficiente garantía. En definitiva, que no se trata de una cuestión cultural la que está en juego, sino de la viabilidad de un proyecto político de inspiración secesionista en el que no cree la mayoría del pueblo navarro. Un proyecto que no puede contar con el apoyo de las fuerzas políticas españolas sin asumir con ello el más evidente de los contransentidos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-2732851583991504050?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/2732851583991504050/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=2732851583991504050&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2732851583991504050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2732851583991504050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/07/la-cuestin-navarra.html' title='La cuestión navarra'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1603427453952450470</id><published>2007-07-14T21:28:00.000+02:00</published><updated>2007-07-14T21:34:05.557+02:00</updated><title type='text'>Final del terrorismo sin diálogo con ETA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/07/14&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Al supeditarse el fin de la violencia al diálogo entre una organización criminal y el Estado, éste asume parte del argumentario terrorista que denuncia la imperfección de la democracia, argumento que resultaría cierto si realmente no fuera posible la salida del terrorismo sin una negociación que, sin embargo, no ha sido precisa para que otros terroristas renunciasen a su militancia."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ROGELIO ALONSO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Final del terrorismo sin diálogo con ETA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;A pesar del fracaso de la negociación con ETA, todavía se insiste en mantener abierta la vía del diálogo con la organización terrorista, si bien se matiza que sólo tendrá lugar en determinadas circunstancias y sobre aspectos concretos como la disolución de la banda y la situación de sus presos. Sin embargo, la reciente experiencia, y otras anteriores, revelan cómo esa opción facilita a ETA el engaño de dirigentes y ciudadanos predispuestos a aceptar las señales equívocas que sobre su hipotética desaparición los terroristas deseen transmitir. De esa forma el Estado pone a disposición de ETA un instrumento con el que, en momentos de debilidad, la banda genera una notable confusión dividiendo a quienes se encargan de combatirla. En esas condiciones, y tras haber sufrido el terrorismo etarra durante décadas, la ansiedad colectiva derivada del deseo de poner término a la violencia puede ser fácilmente manipulada. Así ha ocurrido en estos tres últimos años, enfatizándose la incompatibilidad de negociación e intimidación pese a la existencia de ambas en condiciones inadmisibles al infringirse la resolución parlamentaria que sólo autorizaba el diálogo si antes los terroristas demostraban una «clara voluntad de poner fin a la violencia». El gobierno ha insistido en que no traspasaría unos límites que, no obstante, ha rebasado, justificando dicha vulneración mediante la relativización de las reglas impuestas al inicio del proceso. Se oculta así que el establecimiento, aparentemente firme, de dichas demarcaiones obedecía a la necesidad de respetar un procedimiento sin el cual la iniciativa carecía de validez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Consecuentemente, si la resolución del Congreso pretendía dar legitimidad a la negociación, el incumplimiento de dicho mandato evidencia la ausencia de cobertura para una política, por tanto, dañina. Se ha intentado encubrir el éxito que para ETA supone esa cesión gubernamental enmascarando el escenario de negociación bajo un imaginario y positivo «fin dialogado de la violencia» que no era tal. Con esos precedentes la oferta de diálogo para el futuro proporciona a ETA la posibilidad de volver a gestionar a su conveniencia su actividad terrorista, sabedora de que a pesar de sus crímenes dispondrá de otra oportunidad en la que nuevamente podrá debilitar al Estado mediante tácticas similares a las que ya se han revelado eficaces para los terroristas. Así lo avala la pertinaz posición del gobierno presentando como una obligación de todo gobernante el diálogo con terroristas a pesar de que, obviamente, ningún dirigente debe comprometerse con acciones que una y otra vez se demuestran contraproducentes. Por todo ello, parece razonable descartar categóricamente el diálogo y la negociación con la banda en supuestos como los que hoy siguen defendiéndose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es precisamente la disuasoria credibilidad que se desprende de tan firme negativa la que garantiza el abandono del terrorismo sin concesiones para el Estado, como ocurrió con el dirigente etarra Francisco Múgica Garmendia y otros presos que en 2004 reclamaron la finalización de la violencia tras concluir que la «estrategia político-militar» de ETA había sido «superada por la represión del enemigo» ante «la imposibilidad de acumular fuerzas que posibiliten la negociación en última instancia con el poder central». Este significativo episodio de desvinculación constata que el abandono del terrorismo es posible sin diálogo con los terroristas, siendo viable dicha salida precisamente como consecuencia de la ausencia de negociación. Por tanto la eliminación de esa expectativa de diálogo se convierte en una condición necesaria para la ansiada desaparición de la violencia. En cambio, la promesa de dialogar con la banda asume implícitamente la progresión hacia una negociación que excede los límites, en apariencia infranqueables, que se fijan con objeto de ensalzar las ventajas de un diálogo que en teoría nunca se realizaría bajo la amenaza de la violencia y que quedaría restringido a la situación de los presos y a la disolución de la banda. El motivo radica en que cuestiones tan concretas ya pueden, y deben, abordarse mediante mecanismos existentes en nuestro sistema democrático, sin que se requiera para ello crear instrumentos ad hoc. Al supeditarse el fin de la violencia al diálogo entre una organización criminal y el Estado, éste asume parte del argumentario terrorista que denuncia la imperfección de la democracia, argumento que resultaría cierto si realmente no fuera posible la salida del terrorismo sin una negociación que, sin embargo, no ha sido precisa para que otros terroristas renunciasen a su militancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El implícito reconocimiento de indulgencia penal que conlleva la admisión del diálogo en condiciones como las referidas coadyuva a superar esos límites fijados por el Estado, abocando a éste a una negociación política que pasa a ser justificada en aras de una aspiración tan loable como la erradicación del terrorismo. Bajo pretexto de que el fin último justifica los medios, el Estado alienta así la creencia en la eficacia de la coacción, premiando al terrorista con una favorable distinción cualitativa de la pena y de sus crímenes. En consecuencia, ETA da por descontado que la impunidad para sus presos es una concesión ya conquistada que le induce a plantear su disolución sólo a cambio de otros objetivos más ambiciosos. De ahí que el prometido diálogo sobre «paz por presos» deje de representar un factor de disuasión, incentivando el mantenimiento de la amenaza una vez el terrorista ve confirmado que el Estado relega la aplicación del sistema penal y de procedimientos ordinarios inalterables frente a otros criminales. Por el contrario, la negativa del Estado a establecer dicho diálogo, defendiendo las vías de salida del terrorismo que la democracia ya ofrece, aporta credibilidad a la posición estatal garantizando que la paz y la libertad se antepongan a la política. En esas circunstancias las redenciones serían resultado de la efectiva desaparición de la violencia, favoreciendo la presión sobre ETA desde su propio entorno de acuerdo con la lógica que en 2003 se apreciaba en Gara. En serios momentos de debilidad para ETA simpatizantes del entorno radical señalaban: «Hay algo importantísimo que de primeras ganaríamos sin ETA: no habría seiscientos detenidos al año. Habría treinta y, quizás, tras varios años, nadie». Otro articulista añadía: «La izquierda abertzale ha probado durante treinta años con ETA. Que pruebe ahora sin ella».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estas críticas confirman que el abandono del terrorismo no exige que el Estado construya una narrativa legitimadora de dicha opción mediante la oferta de diálogo, siendo ese relato explicativo responsabilidad de ETA. Los hechos ratifican que sus dirigentes podrían articularlo si existiera una verdadera voluntad de renuncia. Ésta únicamente parece posible en un escenario de derrota incompatible con una coyuntura de final dialogado como el acometido, pues sólo así se fomenta el cuestionamiento táctico de una violencia que entonces sí resulta contraproducente para ETA. Debe subrayarse que nuestro ordenamiento contempla ya la reinserción de los terroristas, si bien condicionada a la renuncia a la violencia para evitar que el terrorismo extraiga «ventaja o rédito político alguno», tal y como demanda el Pacto por las Libertades, y en contra de lo que supone el fin dialogado propugnado. Las razones aquí expuestas demuestran que el ofrecimiento de diálogo estimula la continuidad de la amenaza al racionalizar los terroristas que su violencia siempre será recompensada, y no penalizada, con otra oportunidad. De ese modo los dirigentes políticos, seducidos por el objetivo último de terminar con el terrorismo, se ven impelidos a ceder a ETA la iniciativa en la política antiterrorista convirtiendo el diálogo en un arma contra el Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ROGELIO ALONSO&lt;br /&gt;Profesor de Ciencia Política. Universidad Rey Juan Carlos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1603427453952450470?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1603427453952450470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1603427453952450470&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1603427453952450470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1603427453952450470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/07/final-del-terrorismo-sin-dilogo-con-eta.html' title='Final del terrorismo sin diálogo con ETA'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-6925708189991731287</id><published>2007-06-16T21:30:00.000+02:00</published><updated>2007-06-16T21:34:33.233+02:00</updated><title type='text'>La cara dura de la izquierda</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/06/16&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;"...ser hoy de izquierdas en España es quejarse de todo y culpar de todo a una derecha previamente criminalizada."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por MIQUEL PORTA PERALES, Crítico y escritor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;La cara dura de la izquierda&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; DESDE hace meses, tenía curiosidad por saber qué significa ser hoy de izquierdas en España. Después de leer algunos libros, después de analizar una gran cantidad de artículos y opiniones de gente de izquierdas, después de conversar con algún amigo, conocido o saludado que pertenece al gremio de la izquierda española, he llegado a la siguiente conclusión: ser hoy de izquierdas en España es quejarse de todo y culpar de todo a una derecha previamente criminalizada. Al respecto, la izquierda española padece un par de síndromes: el de Jeremías y el de Jezabel. Dos patologías que se complementan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La patológica del síndrome de Jeremías -en recuerdo de aquel personaje bíblico que nunca se cansaba de anunciar las desgracias que amenazaban al género humano- que padece la izquierda española se caracteriza por su maniqueísmo: el bien contra el mal. El bien es la izquierda. El mal es la derecha. Veamos. ¿Por qué la izquierda es el bien y la derecha es el mal? Por definición. La izquierda monopoliza el conocimiento de la realidad. La izquierda se erige en la administradora única de la verdad única. El discurso de la izquierda se autolegitima y autolegaliza: dentro del mismo todo vale, fuera del mismo nada vale. Un discurso que, como señalábamos antes, asegura que el mal está en la derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y para muestra, una breve antología de textos recientes -escritos por insignes intelectuales de izquierdas convertidos en la voz de su amo- en donde se percibe la maldad de la derecha según la izquierda. Parafraseando un conocido western de los años setenta, nos encontramos con el bueno, el farsante, el demagogo y el necio. El bueno: «La derecha utiliza políticamente a las víctimas del terrorismo confirmando la sospecha de que en la política no hay sitio para la piedad». El embaucador: «La agresiva beligerancia de una ola reaccionaria de la derecha extrema para la descalificación y desmontaje de lo que los seres humanos tenemos en común». El demagogo: «Un golpe de Estado necesita, o bien unos generales con galones, o bien una vanguardia dispuesta a todo para conseguir su fin último: la toma del poder al precio que sea. Pues bien, parece que en esto estamos. Los dirigentes del Partido Popular han instalado en España un eficiente bolchevismo neoconservador que está librando una descomunal batalla contra la democracia y el espíritu de la Transición». El necio: «Es preciso que el integrismo retire sus manos arteras del cuello de esa ciudad -Madrid- y la deje respirar, la deje ser. Nos deje ser. El cuerpo español necesita que la derecha no reviente el corazón del Estado». ¿Quizá este ramillete de intelectuales de cuyo nombre no quiero acordarme se muestra igualmente duro con la izquierda? Pues, no. A ninguno de ellos se le conoce crítica alguna sobre la falta de piedad de la izquierda con las víctimas del terrorismo, o sobre la agresiva beligerancia de un retroprogresismo de la izquierda extrema que está desmontando lo que los españoles tenemos en común, o sobre el vanguardismo neobolchevique de una izquierda que está dispuesta a todo -desvertebración del Estado de las autonomías o negociación con una banda terrorista que no ha depuesto las armas- con el fin de mantenerse en el poder, o sobre el integrismo y la fatal arrogancia de una izquierda intervencionista que condiciona incluso la autonomía de los ciudadanos. Estos intelectuales de izquierda -buenismo, engaño, demagogia y necedad- son el reflejo de una izquierda política gobernante que, desvergonzadamente e impunemente -arteramente, como decía el necio-, practica el arte de la doble medida a mayor gloria de sus particulares e intransferibles intereses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Por qué la izquierda intelectual y política dice lo que dice? Aquí aparece -en recuerdo de aquel personaje del Antiguo Testamento, paradigma del cinismo, la ambición y la seducción con fines perversos- el síndrome de Jezabel al que nos referíamos al inicio de estas líneas. La patológica de dicho síndrome, que sufre la izquierda española, se manifiesta cuando se inventa un presunto enemigo -no un adversario- al cual se le atribuyen todos los vicios e iniquidades propios de la maligna Jezabel. ¿Cuál es el objetivo que se persigue? La obtención de legitimación política y social. ¿Cómo se consigue esa doble legitimación? Criminalizando y demonizando una supuesta amenaza -«un imaginario absoluto», que diría Jean Baudrillard- que, al ser denunciada y combatida, provoca -debe provocar- la cohesión de la sociedad alrededor de quien se erige en su único protector. Se trata, por decirlo coloquialmente, de buscar la cabeza de turco o chivo expiatorio -la derecha, en nuestro caso- en quien descargar los propios fracasos y la propia impotencia. Pero, todavía hay algo más importante: la criminalización de la derecha con la consiguiente victimización de la izquierda -la izquierda se considera a sí misma inocente por definición y víctima por vocación- responde al intento de conquistar o conservar el poder. Y para satisfacer la codicia del poder, todo vale. Por ejemplo, la apelación a la ética. Sacando a colación una expresión del escritor checo nacionalizado francés Milan Kundera, la izquierda practica el «yudo moral». En pocas palabras, la izquierda lanza su desafío, lanza su órdago contra la derecha, esgrimiendo la ética contra el adversario transformado en enemigo. Y, ¿cómo competir con quien se presenta avalado por la ética? ¿Cómo competir con quien se autoadjudica el monopolio de la ética? ¿Cómo competir -en palabras de Kundera- con «quien quiere emocionar y deslumbrar a la gente con la belleza de su vida»? ¿Cómo competir -concluye Kundera- con «quien es capaz de mostrarse más moral, más valiente, más honesto, más sincero, más dispuesto al sacrificio, más verídico que nadie»? Así las cosas, quienes piensan de otra manera son tildados de amorales, cínicos, deshonestos y embusteros. En definitiva, el triunfo de la impostura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Puestos a identificar la figura de la izquierda española de hoy con un prototipo, podríamos hablar del predicador medieval que, desde el púlpito, censuraba y exorcizaba todo aquello que no entendía ni controlaba, ponía en cuestión su crédito e ideología, y hasta se jugaba la vida en el intento. Sin embargo -quede dicho-, entre el predicador medieval y el izquierdista español de hoy existe una notable diferencia que conviene remarcar: mientras al primero le movía el sincero afán de conducir a los fieles al cielo librándoles de las tentaciones terrenales; al segundo, que siempre juega sobre seguro, le mueve el torticero deseo de perpetuarse en el poder librándose de un adversario político al que considera un enemigo que acorralar, derrotar y marginar. La buena fe religiosa del primero, frente a la cara dura ideológica del segundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-6925708189991731287?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/6925708189991731287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=6925708189991731287&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/6925708189991731287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/6925708189991731287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/06/la-cara-dura-de-la-izquierda.html' title='La cara dura de la izquierda'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-5196195098350156018</id><published>2007-06-14T16:05:00.000+02:00</published><updated>2007-06-14T16:10:04.399+02:00</updated><title type='text'>ETA y la democracia española</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/06/14&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"No es ningún secreto que muchas personas han acabado preguntándose si, en vez de confiar en la justicia, sus derechos no estarían mejor protegidos por una banda de pistoleros, lo que les permitiría negociar con el gobierno y recibir un trato privilegiado."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN, Profesor de la UPV y portavoz de Basta Ya&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;ETA y la democracia española&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; CREO que una conclusión ineludible del fracaso del siempre mal llamado «proceso de paz» es que nuestra democracia ha demostrado graves deficiencias a la hora de garantizar la solidez de la clave de bóveda de cualquier democracia: el cumplimiento de las leyes. Más allá de los pésimos cálculos estratégicos de Zapatero y sus asesores, con la deleznable concepción de la política y la ética pública que esos malos cálculos revelan, el hecho es que para sostener la negociación política con ETA el gobierno ha podido burlar el sentido de las leyes o eludir su aplicación, y todo ello sin incurrir en una ilegalidad flagrante. Semejante facilidad abre la caja de Pandora en materias tan sensibles como la igualdad jurídica de los ciudadanos o las obligaciones de las instituciones del Estado de derecho, que deben asegurar por todos los medios a su alcance la vida, la seguridad y la libertad de los ciudadanos amenazados por cualquier causa, sea un grupo terrorista o una catástrofe natural. ETA y la democracia española.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No soy jurista y sin duda ignoro cuestiones fundamentales de la especialidad, de manera que me limitaré a señalar el muy evidente fenómeno del vaciamiento de la Ley de Partidos, sin duda el mayor logro jurídico del Pacto Antiterrorista. ETA siempre lo ha entendido así, y por eso se ha volcado en conseguir la vuelta de su brazo político a las instituciones, por razones prácticas y políticas sobradamente conocidas. Incluso ha fingido que buscaba sinceramente un acuerdo de paz, engañando a muchos. Porque en cuanto ha conseguido su propósito -¡y a cambio de nada!- ha cancelado la farsa, volviendo a lo que es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La opereta del caso De Juana, las idas y venidas de Otegi por los tribunales, la tolerancia de la kale borroka y de la extorsión, incluso del robo de armas y de movimientos de bandas armadas, palidecen frente al éxito de la vuelta a la legalidad de HB, ahora como el avatar ANV. Y la sentencia salomónica que legalizaba una parte del partido dejando fuera a la otra sólo ha empeorado las cosas: además de regalar a la banda una base territorial indispensable (bautizada ya como «territorio ANV»), le ha proporcionado gratuitamente la argumentación que buscaba -el «Guantánamo electoral»- para justificar su regreso al asesinato en respuesta a la discriminación de que es víctima, disparate llamado a tener un gran éxito en foros internacionales muy variados, para desgracia de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los etarras han explotado la capacidad de obstruir los procedimientos judiciales que el gobierno puede desplegar a través de la fiscalía general del Estado. Ha quedado demostrado, ante el pasmo general, que un gobierno decidido a negociar con ETA puede usar la fiscalía general para retirar cargos, paralizar procedimientos e impedir a un tribunal que dicte la sentencia que hubiera considerado más acorde al derecho, como le pasó al Tribunal Supremo en la demanda de ilegalización de las listas de ANV. Se ha observado, por otra parte, que las listas que la propia fiscalía postulaba como candidatas a la ilegalización eran en varios casos las más convenientes para las cábalas poselectorales del partido del gobierno en Navarra y País Vasco. Pero dejando ahora los aspectos más sórdidos e instrumentales del asunto, ¿estamos en condiciones de garantizar que las leyes aprobadas por el Parlamento sobrevivirán a la interpretación creativa de un gobierno que puede obstruir su aplicación en función de sus conveniencias? Parafraseando el famoso dicho cínico atribuido a Romanones -«ustedes hagan la ley y déjenme a mí el reglamento»-, el gobierno bien puede decir: «ustedes hagan la ley y déjenme a mí nombrar al fiscal general». El resultado: la Ley de Partidos ha sido vaciada como una bañera a la que se quita el tapón. La bañera sigue ahí, cierto, pero no sirve para bañarse en ella. Y es muy posible que acabe en la chatarra si el Tribunal de Estrasburgo hace suya la doctrina Conde Pumpido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Si no estoy equivocado, es un problema constitucional. La Constitución concede demasiado poder al gobierno a través de la prerrogativa de nombrar al fiscal general (art. 124.4), lo que le permite llegar a burlarla, como ha ocurrido con la Ley de Partidos, simplemente con inhibirse y tolerar la actuación de Batasuna, que ha disfrutado de más libertad, y atención mediática, que los partidos democráticos vascos. La conexión jerárquica gobierno-fiscalía debilita la separación de poderes y limita la capacidad de actuación de los jueces. Ha quedado a la vista justamente cuando la negociación política con ETA emprendida por el gobierno reclamaba una actuación eficaz de la justicia para evitar la relegalización de hecho de Batasuna, primero, y luego la salomónica de media ANV.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hay quien piensa que todo depende en última instancia de quién esté al frente del gobierno. Si se trata de alguien completamente contrario a la negociación con ETA, se alega, no habrá ningún problema en este sentido. Pero es un argumento débil. Para empezar, ese partido -de momento, sólo el PP entre los grandes- necesita una mayoría absoluta que le permita no sólo aplicar las leyes, sino exigir que hagan lo mismo las instituciones vascas, pongamos por caso, por lo que no debe depender de pactos con nacionalistas. Pero la debilidad argumental radica en que una democracia no puede depender, para algo tan serio como la aplicación de las leyes y la igualdad jurídica, de la personalidad de quien ocupe en un momento dado las instituciones fundamentales.&lt;br /&gt;Siguiendo la saludable máxima liberal, la Constitución es el contrato que protege a los ciudadanos del excesivo poderío del Estado, de manera que lo necesario es reformar nuestro contrato constitucional para obtener garantías razonables de que la próxima vez que un gobierno o un parlamento procedan a ilegalizar a la rama política de ETA, o cualquier cosa semejante, no vendrá después otro gobierno con distinta visión de la jugada, capaz de deshacerlo todo para volver al punto anterior... como ha pasado esta legislatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En el PP algunas voces cualificadas abogan por la reforma de la Constitución, sobre todo en materia territorial, para hacer frente al vaciamiento constitucional de competencias estatales e igualdad territorial que ha impulsado el zapaterismo en otra de sus inspiraciones visionarias. En la izquierda renovadora hay gente que comparte esa idea, que probablemente prosperaría también en el PSOE de no ser por el zapaterismo. Pero es importante que nos percatemos de que el regreso del terrorismo total no es sólo la consecuencia de una mala política de gobierno, que lo es, sino de que esa mala política ha aprovechado ciertas insuficiencias constitucionales. Hay que abrir un debate de reforma constitucional que también aborde los profundos desafíos del terrorismo, de manera que no dependamos de líderes visionarios o fiscales guantanameros, pero tampoco de contrarios más lúcidos que no siempre estarán disponibles en el momento y lugar oportunos. La democracia es así. Y por eso, en este nuevo asalto contra ETA que deberá ser el definitivo, hay que hablarde la reforma de la Constitución.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-5196195098350156018?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/5196195098350156018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=5196195098350156018&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5196195098350156018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5196195098350156018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/06/eta-y-la-democracia-espaola.html' title='ETA y la democracia española'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-3806730344185954739</id><published>2007-06-10T18:41:00.000+02:00</published><updated>2007-06-10T18:48:31.596+02:00</updated><title type='text'>Personaje en busca de autor</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/06/10&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La tregua que ETA acaba de romper difiere radicalmente de la del 98. Entonces, los conspiradores de Estella sorprendieron al Gobierno con un alto el fuego que aquél no quiso desatender sin palpar antes el terreno. En este caso el alto el fuego, y hasta los términos en que se formuló, fueron negociados entre los terroristas y La Moncloa."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Álvaro Delgado Gal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personaje en busca de autor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Existen distintas teorías sobre Zapatero, inspiradas, en grado cambiante, por el fervor, la animadversión, la suspicacia, o la indiferencia. El jueves pasado, en su entrevista con Gabilondo, el presidente suministró munición abundante a los inclinados a la misantropía. El inquilino de La Moncloa estuvo, lo digo con pesar, lamentable. Gabilondo no apuró las preguntas al límite, pero tocó los aspectos que había que tocar y dejó en buen lugar a la profesión periodística. Sucedió, además, un hecho que no entraba en las previsiones de muchos: Gabilondo, de forma en mi opinión indeliberada, pareció decepcionado, incluso violentado, por la persona que tenía en frente. Zapatero percibió la falta de química, y se sintió descolocado. De resultas, se produjo una suerte de difracción, o de doblez óptica. Habitualmente, el presidente logra imponer en este tipo de comparecencias un tono cómplice, caliente: afelpa la voz y habla para uno y a la vez para todos. No dice nada memorable y, con frecuencia, dice cosas que no son verdad, pero el ambiente íntimo, confesional, anula milagrosamente la incoherencia del mensaje. El jueves no se verificó la transubstanciación portentosa, y vimos a un hombre violento y enconado contra la oposición que asumía al tiempo los denuedos gestuales y los barroquismos de un suplicante antiguo. El efecto fue raro. Fue como estar delante de un actor que no ha conseguido todavía identificarse con su papel. Ahora, vayamos a los contenidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La tesis de Zapatero es que no está obligado a asumir responsabilidades políticas porque la única culpable es ETA, y en medida apreciable, el PP. El presidente instó a los populares a conducirse como él lo hizo cuando estaba en la oposición, y a mantener la lucha antiterrorista fuera del debate público. Anticipó, asimismo, que su apelación caería en saco roto, y dando por descontado el desencuentro, se dedicó, casi monográficamente, a hacer lo preciso para que el asunto acabe como el rosario de la aurora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es obvio por qué desea el presidente ocultar bajo el manto de la circunspección patriótica su terrible manejo del proceso. Si usted ha metido la pata hasta la ingle a propósito de esto o lo de más allá, se comprende que sugiera otros temas de conversación, desde el tiempo -el cambio climático centrará, a lo que parece, lo que resta de legislatura-, hasta el sexo de los ángeles. Pero usted, señor presidente, no es un hombre cualquiera. Usted es eso, el presidente del Gobierno, y está en la obligación de dar las explicaciones que de momento no ha querido dar. Los hechos dibujan, con independencia de que se haya desfallecido más allá de lo prudente en el acoso policial a ETA, un garabato de mal augurio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 1. La tregua que ETA acaba de romper difiere radicalmente de la del 98. Entonces, los conspiradores de Estella sorprendieron al Gobierno con un alto el fuego que aquél no quiso desatender sin palpar antes el terreno. En este caso el alto el fuego, y hasta los términos en que se formuló, fueron negociados entre los terroristas y La Moncloa. Abundan los indicios de que los tanteos se remontan a años atrás. Según algunas fuentes, hasta el momento mismo en que se firmó el Pacto por las Libertades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 2. El Pacto fue desplazado, que no enriquecido, por la resolución congresual del 2005. Los textos discrepan en aspectos no baladíes, pero más importante que el texto, es el contexto. La diferencia esencial, es que la resolución fue suscrita por partidos que auspiciaban la negociación política y que en un caso al menos llegaron a entrar en tratos secretos con los terroristas. La soledad del PP, por tanto, no fue voluntaria. El PP se quedó solo, porque la idea era apartarlo de un proyecto que no era el mismo que el convenido en el 2000 y con el que se sabía que no podía estar de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 3.El acercamiento de presos, y otras cosas que se hicieron durante el mandato de Aznar, forman parte de las prerrogativas que una Administración se concede en el trance de lidiar con un grupo terrorista que amaga la rendición. Ahora, sin embargo, se ha hablado, expresamente, de política. No es una conjetura sino una evidencia. Los puntos principales de la negociación han sido Navarra y la mesa de partidos, de la que se discute por lo largo en documentos oficiales del PSE. La mesa de partidos, o no significa nada, o es un eufemismo para designar un proceso constituyente alumbrado fuera de la Constitución. Habría sido estupendo que Zapatero deshiciera el equívoco inaudito con la rotundidad que exige el caso. Por desgracia, no lo ha hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 4.Según manifestó el Tribunal Supremo, el Gobierno no ha aplicado la Ley de Partidos como debía aplicarla ni se ha empleado con la contundencia que aquélla permitía. El resultado, es que ANV, nueva fachada de ETA, ha podido eludir en grandes proporciones lo que el Fiscal General tuvo la ocurrencia de denominar «un Guantánamo electoral».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vista de ello, esperamos una explicación. Del encuentro de mañana entre usted y Rajoy, no podemos esperar nada. Usted se encargó, el jueves, de hacer inútil toda esperanza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-3806730344185954739?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/3806730344185954739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=3806730344185954739&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3806730344185954739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3806730344185954739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/06/personaje-en-busca-de-autor.html' title='Personaje en busca de autor'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-3512242526826064773</id><published>2007-05-22T10:38:00.000+02:00</published><updated>2007-05-22T11:06:54.186+02:00</updated><title type='text'>Indios y sociólogos</title><content type='html'>&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;EL PAÍS 2007/05/22&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Nunca les habían faltado a nuestros indios proetarras voces sociológicas de&lt;br /&gt;elucidación y encomio, pero nunca antes las habían tenido tan abundantes y&lt;br /&gt;situadas a tan alto nivel en el ordenamiento estatal."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Indios y sociólogos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No sé si a ustedes les pasará igual: si a mí me tomasen por tonto Habermas o Vargas Llosa, por ejemplo, lo aceptaría con resignación puesto que a su lado probablemente lo soy; pero que me consideren idiota Conde Pumpido o López Garrido, por no hablar de Pepe Blanco... vaya, es algo que le humilla a uno. Y mi impresión general es que este Gobierno ha decidido que lo mejor es tratar a la clientela levantisca como si no tuviese demasiadas luces -"¡pero qué sabrá usted!"- incluso cuando se les está intentando dar en vez de liebre ya no gato, sino rata disecada. El truco empleado es elemental aunque repetido con renovado énfasis: consiste en decir que en modo alguno se va a hacer o a consentir algo y luego hacerlo o consentirlo pero llamándolo de otro modo. Por tanto, el Gobierno nunca pactará con ETA un precio político del final de la violencia, pero ofrece una mesa política en cuanto acabe la violencia o si se suspende un rato suficientemente largo; no excarcelará a De Juana Chaos, pero se complacerá en verlo paseando fuera de la cárcel, que no es lo mismo; no absolverá de apología del terrorismo a Otegi, aunque no se extrañará de que no se le condene; no permitirá a Batasuna presentarse a las elecciones, pero autorizará decenas de listas de ANV que son "pacíficas y legales" aunque funcionen a todos los efectos como si fueran de Batasuna y por tanto parezcan de Batasuna, qué desconfiada es la gente; y por supuesto no se han reunido últimamente con los delegados etarras con fines de mercadeo, digan estos lo que digan, aunque de vez en cuando se les acerquen a buscar información, que no todo lo resuelve Google. Siguiendo así, el día que ETA pegue un tiro a alguien no se tratará de un asesinato propiamente dicho, sino todo lo más de otro afortunado que pasa a mejor vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo de las listas de ANV, sobre todo, está convirtiéndose en un auténtico máster de cómo tomar el pelo desde el Gobierno a la resignada grey de los gobernados. A cada telediario apretamos el cinturón de los embelecos un punto más. No sólo hay que creer que Batasuna no se presenta ni poco ni mucho a las elecciones gracias a la firme diligencia gubernamental, no sólo la parte autorizada de ANV nada tiene que ver con ETA pese a los apoyos que recibe de y brinda a los proetarras, sino que según el Fiscal General hasta se ha ido demasiado lejos en el celo prohibitivo. ¡Y aún hay quien pretende encerrar a la sufrida gente abertzale en un Guantánamo electoral! Es lo que viene a explicarnos a los duros de entendederas Javier Pérez Royo en Liquidación electoral de una minoría (EL PAÍS, 19 de mayo de 2007). Con la misma elocuente vehemencia con que otrora justificó a quienes iban a las puertas de la cárcel de Guadalajara para hacer la ola a los condenados del GAL, hoy denuncia que se está intentando ante nuestros ojos nada menos que la liquidación electoral de 150.000 o 200.000 ciudadanos españoles del País Vasco a los que se priva en la práctica del derecho de sufragio. Y así será, si se les impide votar de la manera que cada uno de ellos considere individualmente apropiada y se vean obligados a ejercerlo de la manera que los demás le imponen. A esos perseguidos solamente se les deja la opción de apoyar las candidaturas de los partidos que no les gustan o de abstenerse, es decir que se les condena al limbo electoral. ¡Menudo atropello! Por lo visto, no basta que haya candidaturas nacionalistas, nacionalistas radicales o francamente independentistas. Si el público lo demanda, es imprescindible que se autoricen también otras que no se desliguen de la violencia terrorista, que apoyen la estrategia de ETA y que recauden para ella financiamiento y audiencia política, abierta o encubiertamente. El derecho fundamental de elegir debe primar sobre la condición democrática o no de lo elegido, sea lo que sea. ...Pues fíjense, yo no me lo creo. Puede que el derecho, sea constitucional o de otro tipo, no siempre coincida punto por punto con el sentido común del lego pero tampoco es una pieza absurda como las del teatro de Ionesco. Y hay argumentaciones jurídicas que corroboran en este caso el escepticismo ante los razonamientos de Pérez Royo: remito al lector a la obra de otro catedrático de derecho, Carlos Fernández de Casadevante, La nación sin ciudadanos (ed. Dilex) cap. VIII, titulado "Ni todas las ideas, ni todos los proyectos políticos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero si por un momento acepto el planteamiento de Pérez Royo, entonces yo también temo formar parte de la minoría electoral liquidada. Porque yo tampoco tengo un partido a mi gusto al que votar. Yo quisiera votar a un partido socialista con una firme posición de rechazo tanto ante el terrorismo de ETA como ante sus pretensiones políticas, un partido socialista que se atuviese al espíritu y la letra del Pacto Antiterrorista tal como fue redactado en su día, un partido socialista que buscara en este punto político fundamental el apoyo del resto de los constitucionalistas y que no debilitara el diseño unitario del Estado de Derecho para conseguir apoyos de los nacionalistas periféricos que no creen en él por mucho que tales concesiones garantizasen su hegemonía en el Congreso. Y como tal partido socialista de mi ideal no existe y por otra parte no puedo inclinarme por una derecha empeñada en el terreno educativo en preferir feligreses obedientes a ciudadanos conscientes, me veo obligado al limbo del voto en blanco. ¡Ay, que zapatética situación la mía! ¡Arnaldo, Pernando, cómo os comprendo y compadezco!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En una de las historietas del genial Fontanarrosa, el gaucho don Inodoro Pereyra se enfrenta a los indios que llegan en destructivo malón. "¿Qué pretendéis?", les pregunta y el jefe responde: "Vamos a arrasar vuestros campos, quemar vuestras casas y violar a vuestras mujeres". "Pero... ¡eso es una barbaridad!", comenta don Inodoro y el otro responde: "Ah, no lo sé, yo soy indio, no sociólogo". En el País Vasco, los indios del malón abertzale siguen manteniendo sus pretensiones tradicionales, pero ahora renovadas y reforzadas: intimidar a los oponentes políticos, extorsionar a la población social y económicamente, convertir su ideario de máximos en un trágala obligatorio para todos del que sólo están dispuestos como mucho a negociar los plazos de cumplimiento. Ya lo están demostrando en la campaña electoral en el País Vasco y hasta el ministro de Justicia lo ha experimentado en carne propia (como no hay mal que por bien no venga, al menos tras los incidentes de Sestao seguro que Fernández Bermejo no necesitó recurrir ese día a ningún laxante). Y después de las elecciones, podemos prepararnos para lo peor. Pero claro, los indios no tienen por qué ser sociólogos. Ese papel lo cumplen otros, que nos explican sus intenciones fundamentalmente pacíficas, su deseo de renunciar a la violencia aún no del todo maduro, las posibilidades futuras de entenderse con ellos porque entre gente de izquierda todo acaba arreglándose, sus derechos vulnerados por la inicua Ley de Partidos y los intolerables caprichos de la derecha montaraz que se empeña en hablar de terrorismo para que la gente no se pasme como es debido ante los logros económicos y sociales del Gobierno. Nunca les habían faltado a nuestros indios proetarras voces sociológicas de elucidación y encomio, pero nunca antes las habían tenido tan abundantes y situadas a tan alto nivel en el ordenamiento estatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ya sé que estas elecciones municipales no son ni debieran ser unas primarias, pero me temo que en gran medida van a funcionar como tales. Porque algunos estamos preocupados sin duda por la corrupción urbanística y temas afines, pero por mero instinto de conservación sentimos otras cuestiones como prioritarias. Y no podemos dejar pasar esta oportunidad de mostrar con la ocasión de voto que se nos ofrece nuestro rechazo ante la explicación sociológica y la ambigüedad gubernamental que refuerza en lugar de impedir el peligro que corren nuestras cabelleras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-3512242526826064773?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/3512242526826064773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=3512242526826064773&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3512242526826064773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3512242526826064773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/05/indios-y-socilogos.html' title='Indios y sociólogos'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-5341974609729010357</id><published>2007-05-17T22:21:00.000+02:00</published><updated>2007-05-17T22:22:47.676+02:00</updated><title type='text'>El «smog» ecologista</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/05/17&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Quién conoce las necesidades de las generaciones futuras por las que nos hemos de sacrificar?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MIGUEL PORTA PERALES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El «smog» ecologista&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;LA temperatura aumenta. Los polos se deshielan. El nivel del mar sube. Lluvia intensa. Inundaciones. Olas de calor. Sequía prolongada. Desaparición de especies. Reaparición de una plétora miserable que nada tiene que envidiar a la que en su día anunciara Charles Fourier. Este es el futuro que nos aguarda según el movimiento ecologista, algunos científicos y el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC). Pero, ¿y si ello -como históricamente ha sucedido con otras predicciones- no fuera exactamente así? ¿Y si la catástrofe que se pronostica es el resultado de la lectura interesada de un IPCC que no afirma exactamente lo que dicen que dice? ¿Y si, de alguna u otra manera, estuviéramos sucumbiendo -sin por ello negar la existencia del cambio climático- al fundamentalismo ecologista que todo lo contamina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, conviene recordar los fracasos recientes de algunos científicos, economistas y ecologistas que se empeñaron en jugar el ingrato papel de profeta. Sin ir más lejos, a principios de los años setenta del pasado siglo, con la inestimable ayuda del Club de Roma, se puso de moda el género que podríamos calificar de «los límites del crecimiento». Por aquel entonces, científicos y economistas de renombre como Dennis Meadows y Paul Ehrlich -por no hablar de Manuel Sacristán o Wolfgang Harich, que nos prometían las delicias del comunismo ascético de Babeuf como remedio a la crisis ecológica- aseguraron que el crecimiento se detendría en un par de décadas. Pero, el crecimiento cero no llegó. Y seguimos creciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De otra parte, si hablamos de ese fetiche del movimiento ecologista que la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo, patrocinada por la ONU, definió en el llamado informe Brundtland de 1987 como aquel «que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades»; si hablamos, en suma, de desarrollo sostenible, veremos que todavía hoy no se ha dado cumplida respuesta a muchas preguntas como las siguientes: ¿quién define nuestras necesidades y en virtud de qué criterio y autoridad? ¿Cuáles de estas necesidades hemos o no de satisfacer? ¿Cuáles de estas necesidades hemos de garantizar o no a las generaciones futuras? ¿Por cuántas generaciones futuras hemos de sacrificar nuestras necesidades? ¿Quién conoce las necesidades de las generaciones futuras por las que nos hemos de sacrificar? ¿Se nos puede obligar a sacrificar una parte de nuestras necesidades presentes y de nuestro bienestar actual? Con razón decía John Rawls que «la simple ubicación temporal, o la distancia del presente, no son razones para preferir un momento a otro».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos al presente. Sobre los males que, según asegura el último informe del IPCC -o sus antecedentes entre los que cabe destacar el informe Stern, o el informe del IPCC de 2001 que ha sido en parte refutado por el de 2006-2007-, nos aquejarán en este siglo, la unanimidad no existe. Lean, al respecto, los trabajos de Bjorn Lomborg («El ecologista escéptico», Espasa), Wilfred Beckerman («Lo pequeño es estúpido», Debate) o Christopher Monckton («Climate chaos? Don´t believe it»?, versión resumida en el «Sunday Telegraph» del 5 de noviembre de 2006). En estos trabajos, se percibe que la cosa -lluvia ácida, desaparición de bosques y especies, destrucción de la capa de ozono e, incluso, calentamiento global y cambio climático- es un poco más compleja de lo que parece. Otro tanto asegura el informe del National Research Council de los Estados Unidos. Y, por supuesto, el tremendismo de Al Gore y su Una verdad incómoda se fundamenta en una burda manipulación de los datos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso del caso es que, como muestra el Fraser Institute de Canadá, al IPCC de 2006-2007 se le hace decir lo que no dice. ¿Qué dice el IPCC? El cambio climático existe -quizá estemos ante el final de la llamada pequeña glaciación medieval- pero es menor de lo que aseguran algunos, el papel del CO2 en el cambio climático es discutible -cosa que sostiene también el geógrafo español Antón Uriarte-, el nivel del mar subirá bastante menos de lo que afirman determinadas personas. Por lo demás, el perfeccionamiento de los modelos matemáticos utilizados para predecir el futuro podría hacer variar a la baja la previsión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ocurre aquí? Creo que la cuestión del cambio climático -por cierto, ¿es ese el mayor problema de nuestra época?- ha sido manipulada y politizada por el fundamentalismo ecologista con la inapreciable colaboración de la izquierda. Y del smog ecologista que se ha instalado en nuestra sociedad -no confundir la ecología, que es una ciencia, con el ecologismo, que es una ideología- conviene protegerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Protegerse del fundamentalismo ecologista. Protegerse de un movimiento que, atemorizado ante la evolución de las costumbres y el desarrollo económico -el típico miedo del milenio-, se atrinchera y retrae. Un movimiento que tiene su hilo ideológico conductor. En principio, como acostumbra a suceder en todo fundamentalismo, se encuentra la iluminación: «de continuar así, el planeta será destruido». ¿Alguien duda de la verdad revelada? Surge el maniqueísmo, surge el anatema: «eres un depredador, un biocida, un reaccionario, un acientífico». La absolutización ya ha tomado cuerpo: la protección de la biosfera deviene un valor absoluto al cual poco menos que por decreto hay que subordinar cualquier otro. Y si se intenta poner en entredicho el valor absoluto, surge la amenaza en forma de milenarismo apocalíptico: «estás contribuyendo, consciente o inconscientemente, a la extinción del planeta y la vida». ¿Quién legitima la revelación ecologista? Respuesta: se legitima a sí misma. A lo sumo, se legitima en función de un batiburrillo de ideas científicas y no científicas, un «pistoletazo», que diría Hegel, de intuiciones y fantasías que no admiten la refutación ni la verificación empírica. Y esta legitimación encuentra su última ratio en el moralismo y el redentorismo: moralismo, en la medida que el ecologista sabe dónde está el bien y el mal; redentorismo, en tanto el ecologista actúa de forma absolutamente altruista con la única finalidad de proteger el género humano. ¿Qué hacer? Al ecologista no le queda otro remedio que reaccionar ante la agresión exigiendo una política conservacionista de vocación y talante preindustriales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como lo que está en juego es la existencia del planeta y la especie, el exclusivismo emerge en forma triunfante: el ecologismo se considera a sí mismo como el único sistema global de interpretación del mundo capaz de crear un contramodelo social que, afirmándose científico, querría organizar las relaciones entre sociedad, biología, economía, cultura y política. Si bien se mira, el ecologismo es una ideología substitutoria, una ideología prêt-à-porter que ha venido a ocupar la vacante dejada por las antiguamente llamadas ideologías emancipatorias -marxismo y socialismo- que quebraron hace unas décadas por la fuerza de los hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo, el fundamentalismo ecologista toma cuerpo en una utopía negativa -mejor, un despotismo utópico que exige el sacrificio del presente y el desarrollo no admitiendo ni la indiferencia ni la desobediencia bajo amenaza de ser tildado de reaccionario, liberal o iletrado- y de un discurso del no -«no consumas», «no construyas infraestructuras», «nucleares no»- que es el heredero natural del simplismo ideológico progresista y de las admoniciones de los viejos inquisidores. El smog ecologista, decía antes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-5341974609729010357?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/5341974609729010357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=5341974609729010357&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5341974609729010357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5341974609729010357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/05/el-smog-ecologista.html' title='El «smog» ecologista'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-5834752568603595238</id><published>2007-05-16T18:41:00.000+02:00</published><updated>2007-05-16T18:43:50.621+02:00</updated><title type='text'>La ofensiva conservadora</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/05/16&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;“El problema se plantea, en fin, más en el campo de la pragmática, que de la lógica estricta. El problema es que no se comprende a santo de qué los relativistas insisten en la tarea, inexplicable desde su propio punto de vista, de ponerse a convencer de nada a nadie.”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ÁLVARO DELGADO-GAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ofensiva conservadora&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;UNA semana antes de ganar las elecciones, Sarkozy pronunció en Bercy un discurso muy jaleado por la prensa, incluida la adversa. Tardé unos días en bajar el discurso de internet y, lápiz en mano, recorrerlo de cabo a cabo. Dios premia en ocasiones a los rezagados: mientras incumplía mi compromiso con Sarkozy, leí un libro que Mondadori había publicado en el 2004 y que lleva por título Senza Radici. En Senza Radici, el todavía cardenal Ratzinger y Marcello Pera, presidente a la sazón del Senado italiano, hablan el uno con el otro y concurren en diagnosticar que Europa está presa de una misteriosa, ominosa enfermedad, tan rara y tan destructiva como la que mortalmente aflige a las doncellas en cuyo cuello ha clavado Drácula sus colmillos. Esa enfermedad es el relativismo. Volví a la alocución de Sarkozy y me encontré, miren ustedes por dónde, con el mismo mensaje. Según Sarkozy, el 68 ha inoculado en su país un morbo que liquida la moral y suprime la solidaridad y el sentido del deber. El discurso del presidente, apoyado en la repetición anafórica, y muy eficaz retóricamente, alude al episodio sesentayochista con insistencia casi maniática. El 68 le sirve, literalmente, para hacer vudú, un vudú dirigido contra la izquierda hedonista, el multiculturalismo -que Sarkozy prefiere llamar «comunitarismo»-, y el abuso irresponsable y egoísta del Estado benefactor. Pero el concepto central es, de nuevo, el relativismo. Cito literalmente: «...el 68 nos había impuesto el relativismo intelectual y moral». A esto, en astronomía, se le llama «alineamiento de planetas». Un laico atribulado, un tomista que después sería Papa, y un político que presidirá la quinta República durante cinco años, denuncian el mismo fenómeno y proponen remedios necesariamente distintos, aunque emparentados por la naturaleza común del mal que se pretende combatir. Mi pregunta es la siguiente: ¿nos enfrentamos a un ectoplasma suscitado por el pensamiento conservador, o es verdad que nuestras sociedades están sufriendo un proceso degenerativo y potencialmente letal?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En mi opinión, la alarma de los conservadores no es gratuita, y la invocación del relativismo como causa del desarreglo, no está tampoco mal traída. Empecemos por estudiar qué clase de bicho es el relativismo. La filosofía relativista alega, en esencia, que la verdad o falsedad de las cosas está indiciada a la perspectiva desde la cual se las contempla. Los méritos de este argumento se me han antojado siempre dudosos, por decirlo suavemente. En efecto, sólo tiene sentido que me dirija a otro para convencerle de algo, si se cumplen dos requisitos. El primero, es que piense que ese algo responde a la verdad. En segundo lugar habré de entender que el otro, precisamente porque no comparte mis convicciones, ocupa una perspectiva distinta a la que ocupo yo. Aceptadas estas premisas, el tinglado relativista se viene abajo. ¿Por qué? Conforme a la doctrina relativista, las verdades que yo inste deberán estar indiciadas a mi perspectiva. Pero el que me escucha sólo puede concebir verdades indiciadas a su perspectiva. Por tanto, para que la verdad viajara eficazmente de una perspectiva a otra, debería cambiar de índice a medio camino, lo que no se sabe qué significa ni tiene pies ni cabeza. El problema se plantea, en fin, más en el campo de la pragmática, que de la lógica estricta. El problema es que no se comprende a santo de qué los relativistas insisten en la tarea, inexplicable desde su propio punto de vista, de ponerse a convencer de nada a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El relativismo, ininteresante filosóficamente, obra sin embargo efectos portentosos en el plano de la experiencia social. En una sociedad en que se ha decidido que no existe la verdad objetiva, se abren dos horizontes de acción: o el de la violencia, inevitable cuando a cada cual le da por imponer una verdad que no es confrontable con las ajenas, o el de la tolerancia absoluta. Lo último se suele conocer como «pluralismo». Se entiende que son pluralistas aquellas sociedades en que no se acepta ninguna verdad transversal pero en las que tampoco se critica ni ataca a nadie por el hecho de cultivar su propia, intransmisible verdad. ¿Qué régimen político conviene mejor a este equilibrio de verdades dispersas y como replegadas sobre sí mismas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Un candidato obvio, es la democracia. La democracia a que me refiero, es la liberal reducida al absurdo. En la democracia liberal clásica, teníamos la ley y el parlamento, y las cartas de derechos que se querían proteger y desarrollar mediante la ley y el parlamento. En la democracia liberal reducida al absurdo, se identifica el derecho con la arbitrariedad del individuo, y la ley con un artificio cuyo única función es impedir que la gente se haga daño. Es evidente que una sociedad así no es viable, salvo en la fantasía de los anarquistas o de quienes depositan en la mano invisible de Adam Smith esperanzas poco realistas. No está claro, no obstante, que no estemos caminando, lentamente, hacia un escenario moral próximo al de la democracia reducida al absurdo. Con algunas circunstancias agravantes, por cierto. En la democracia imaginaria que les he pintado, no existirían, por ejemplo, los inspectores de Hacienda. El motivo es obvio: no se le puede pedir a Mengano que sacrifique parte de sus recursos con el argumento de que así lo exigen la justicia, la solidaridad, el interés general, o cualquier otra causa mayúscula. Las causas mayúsculas son patrimonio del moralista, no del relativista que ha descubierto, o cree haber descubierto, que los niños no vienen de París y que la lírica edificante es el refugio de los borrachos o de los bribones. Sucede sin embargo, ¡oh sorpresa!, que las democracias de verdad son enormemente impositivas. En ellas se redistribuye la renta apelando a la justicia, la solidaridad, y el interés general. En nombre de estos principios, los políticos compran el voto y los electores se rascan recíprocamente el bolsillo. Ocurre como si asistiéramos a una enorme conspiración de todos contra todos, montada sobre argumentos que, simultáneamente, el ethos dominante nos invita a no tomar en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; De manera que sí, estoy de acuerdo con la tesis conservadora de que nuestra sociedad ha perdido el oremus, y se dedica a hacer eses sobre un suelo deslizante. Y también estoy de acuerdo en que a nuestra sociedad le aguarda, tal como está, un futuro problemático. Segunda pregunta: ¿qué tiene que ver todo esto con los soixanthuitards? Mucho, mientras pongamos cuidado en no confundir las magnitudes. Como es bien sabido, el mayo anarcoide estalló, mes arriba, mes abajo, en todo Occidente. ¿Por qué ocurrió esto? Ratzinger nos diría que la muerte de Dios, anunciada por Nietzsche, es una de la causas. Y Pera invocaría el relativismo epistémico de Kuhn y compañía. Son argumentos de peso. Pero yo no echaría en saco roto un comentario que al desgaire hace Naipaul en The Killings in Trinidad, un ensayo sobre un episodio sangriento protagonizado por un imitador alienado de los panteras negras -y blanco, para más señas- , y unas cuantas descerebradas inglesas que jugaron a perderse en un rincón remoto del Caribe. Naipaul se refiere, despectivamente, al ludismo de las clases medias -middle-class playfulness-: tras decenios de prosperidad, paz y libertad, las masas democráticas han perdido el sentido de la realidad. El análisis teológico no está reñido con el zoológico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-5834752568603595238?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/5834752568603595238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=5834752568603595238&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5834752568603595238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5834752568603595238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/05/la-ofensiva-conservadora.html' title='La ofensiva conservadora'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-2208351504464207674</id><published>2007-05-16T18:32:00.000+02:00</published><updated>2007-05-16T18:38:31.778+02:00</updated><title type='text'>Ángeles y fascistas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El País 2007/05/13&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Una de ellas es Beatriz de Barcelona, que dice sentirse de izquierdas (ay, la mala conciencia) y que va a votar en secreto a Ciudadanos para que no la llamen fascista..."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Elvira Lindo &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ángeles y fascistas&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Comprobado: la España plural está llena de fascistas. Basta con abrir el periódico para encontrártelos, con sus caras rabiosas, sus gritos, sus gestos amenazantes. Daré nombres. Ahí tenemos a José Antonio Pastor, candidato de los socialistas vizcaínos. Qué te parece, se proponía el insensato dar el mitin en la calle. ¡En la calle! Menos mal que acudieron esos Ángeles que custodian el comportamiento democrático y actúan bajo el bonito nombre de “los radicales” y le llamaron en su misma cara lo que es: “¡Fascista!”. Fascistas también esas dos muchachas llamadas Nerea y Virginia, del Partido Popular, que la otra noche salieron a la tradicional pegada de carteles por las calles de Bilbao. Intolerable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para cuándo esa asignatura de cultura democrática? Menos mal que nuestros Ángeles de la Guardia, alertados por semejante acto vandálico, acudieron, dejando a medias el pintxo y el txiquito, y se personaron en el lugar del crimen para darle su merecido a esas pequeñas fascistas. Nerea, que sólo tiene 20 años, narró la experiencia a los medios de comunicación con voz temblorosa, como a punto de llorar. Ah, el viejo truco del facha mostrando su lado humano. No nos conmueve. Por su parte, otra fascista de tomo y lomo, Esperanza García, aspirante a concejala del Ayuntamiento de Barcelona por Ciudadanos de Cataluña, pretendía protagonizar un acto electoral e irse a casa de rositas. Pero no. Ángeles de la Guarda, radicales sin fronteras, siempre en lucha contra el mal, llegaron a tiempo para poner los puntos sobre las íes, o como dice Belén Esteban, los puntos sobre las tildes, y a las puertas del recinto que albergaba el mitin fascista gritaron: “¡Fascista de mierda!”. En fin, lo mínimo. Por desgracia, estos Ángeles de la Guardia no son una mayoría -se trata de una misión de valientes-, pero tranquiliza enormemente que a menudo son comprendidos, bien con el silencio cómplice bien con simpatía indisimulada, por aquellos que, ante las quejas de los fascistas agredidos, dicen: “Bah, no fue para tanto, que no se hagan las victimitas”. A mi buzón han llegado varias cartas de fascistas. Una de ellas es Beatriz de Barcelona, que dice sentirse de izquierdas (ay, la mala conciencia) y que va a votar en secreto a Ciudadanos para que no la llamen fascista; Pedro de Badajoz, que espera el día en que se monte esa misma organización fascista para votarles; otro ejemplo de facherío lo tenemos en Marta, leonesa, que siente la necesidad de solidarizarse con los fascistas vascos (socialistas y populares) y se pregunta si es lícito que haya elecciones allá donde los fascistas no pueden expresarse con libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto me permite concluir que entre las muchas cosas que estos Ángeles han aportado al debate político ha sido la popularización de la palabra Fascista. Palabra que ha saltado del radicalismo al columnismo. No hay día en que alguien no sea tocado con el adjetivo. Qué es entonces el fascismo. Y tú me lo preguntas. Fascismo eres tú.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-2208351504464207674?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/2208351504464207674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=2208351504464207674&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2208351504464207674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2208351504464207674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/05/ngeles-y-fascistas.html' title='Ángeles y fascistas'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-3718595045784232487</id><published>2007-05-14T16:24:00.000+02:00</published><updated>2007-05-14T16:31:47.293+02:00</updated><title type='text'>A merced del socio</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/05//14&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Los demócratas de todo signo estamos asistiendo a la traición de ciertos círculos sectarios de la izquierda, hoy representados por Zapatero, Blanco, Madrazo, Llamazares y tantos otros a los principios de la libertad, la igualdad y la solidaridad"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hermann Tertsch&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A merced del socio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El Gobierno de Rodríguez Zapatero ha intentado de nuevo lo que en términos pugilísticos llamamos un «tongo», en términos económicos una estafa y en el campo de las relaciones humanas sencillamente una infamia. ABC cuenta en exclusiva esta «toma de contacto» que viene a ser un encuentro clandestino entre dos socios potenciales que quieren mantener a toda costa ocultos ante la sociedad eventuales acuerdos entre ellos que consideran tienen ambos interés en que se produzcan y que sean secretos. Que una de estas partes sea la dirección de una banda asesina y la otra una delegación del Gobierno del Reino de España, no revela en absoluto que se haya generado una nueva realidad por un supuesto cambio de actitud de los terroristas. Por el contrario, demuestra que el Gobierno español no tiene problemas para maniobrar en las sentinas más profundas para discutir con un grupo terrorista con vocación de permanencia un régimen de cooperación especial que permita a unos cumplir ciertos deseos y a otros evitar sobresaltos concretos. No es poco y todos los aliados de este Gobierno y de nuestro país deberían tomar nota de que Zapatero y su círculo íntimo conspirador en el proceso actuan realmente como un doble agente, de lealtades absolutamente indefinidas e imprevisibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No se sabe cuántas veces lo han hecho. Aunque los medios más comprometidos con el proceso y artífices de las intoxicaciones sistemáticas de un presidente de Gobierno convertido en un «dirty Dickie» leonés -tramposo como un Richard Nixon de agrupación de provincia, que ha de ir tapando una mentira con otra-, tienen ya problemas para difundir contradicciones casi continuas y han de recurrir a ridículas cortinas de humo sobre Irak o el ex presidente Aznar. También ellos son a la postre víctimas de la levedad insoportable de un presidente que demuestra cada vez menos respeto por la realidad y por las instituciones del Estado. Como tenía que ser, este nuevo encuentro con la cúpula asesina para buscar una salida a problemas comunes ha vuelto a salir mal porque todas las condiciones juegan ya en su contra. Hasta quienes no somos «Txeroki» ni Ternera sabíamos que Zapatero estaba en pánico ante la posibilidad muy real y perfectamente lógica de que ETA le volviera a meter prisa en el proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En contra de lo pregonado por los medios comprometidos con la aventura del presidente, la bomba del aparcamiento de la T-4 de Barajas, en absoluto desmiente las concesiones pasadas perfectamente obvias. Todos sabemos que de lo que se trataba entonces como ahora con la amenaza de ETA es de imprimir el suficiente sentido de urgencia a las siguientes demandas y concesiones como para que el Gobierno esté literalmente con la lengua afuera buscando evitar el atentado mientras intenta desesperadamente tapar vergüenzas lo que siempre supone un grave deterioro del Estado de Derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mentiras del Gobierno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero saber que las mentiras del Gobierno no nos confunden no es consuelo. Tiene razón Fernando Savater con su terrible llamada en su artículo «Casa tomada» en el blog de Basta Ya: «Ya no podemos hacer más. Ustedes, nuestros conciudadanos, tienen la palabra. Si refrendan electoralmente lo que hasta ahora se viene haciendo, sólo nos queda salir a la intemperie y buscar refugio dónde sea». Los demócratas de todo signo estamos asistiendo a la traición de ciertos círculos sectarios de la izquierda, hoy representados por Zapatero, Blanco, Madrazo, Llamazares y tantos otros a los principios de la libertad, la igualdad y la solidaridad. Entre la desesperación y la ira, quienes no quieren vivir en falta de libertad e indignidad permanente se plantean estas elecciones y las del año próximo como último hito en el que decidirse sobre el exilio interior o exterior en el País Vasco y en España. No alcanzan a entender la falta de reacción de ese cuerpo social español moderno y democrático ante unos atropellos tan brutales, ante semejantes desafueros, ante tamaña ofensa a la inteligencia y al sentido común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Más que las agresiones físicas de los asesinos duelen las actitudes terribles de indiferencia, falta de apoyo y hostilidad que hieren día a día. Como las siempre obscenas declaraciones -siempre falsarias- del Fiscal general del Estado, la invención de nuevas ofertas -del nacionalismo muy bueno que ahora es don José Jon Imaz- para un acuerdo supuestamente antiterrorista cuando se viola a diario el existente y las grotescas descalificaciones contra el Partido Popular que gestiona personalmente el presidente del Gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En fin, el Gobierno ha tenido que volver a buscar un encuentro con ETA para impedir los malentendidos entre estas dos partes que llevan más de tres años creyendo o pretendiendo creer que pueden llegar a un acuerdo para beneficio común, a espaldas de los españoles, su Constitución y su seguridad. Aquí está el abismo al que se asomó en su día este aprendiz de brujo muy perezoso para el aprendizaje. Lo que ya comenzó como un monumental engaño a toda la sociedad española se ha convertido en proceso para salvar su propia vida política ante las amenazas del socio negociador. Sin reparar en costes. Como no se pudieron poner de acuerdo -porque Zapatero ha sabido crear expectativas y engañar en estos años mucho mejor a los demócratas que a los que no lo son-, los etarras pueden golpear en cualquier momento a la sociedad española y a las ansias infinitas de armonía del presidente. Zapatero les ha dado media ANV legal, pero como sucede con estos compañeros de viaje, lo quieren todo. Y ni a Zapatero ni a Rubalcaba se les pasará el miedo al atentado hasta después del 27 y el día después retornará el miedo y las demandas y las prisas y las advertencias y las angustias de quien ya está a merced de quien quiso como socio .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-3718595045784232487?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/3718595045784232487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=3718595045784232487&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3718595045784232487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3718595045784232487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/05/merced-del-socio.html' title='A merced del socio'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-5486126554936346736</id><published>2007-05-12T18:24:00.000+02:00</published><updated>2007-05-12T18:27:36.734+02:00</updated><title type='text'>Casa tomada</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡BASTA YA! 2007/05/12&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"...cualquier concejal del PP en el País Vasco ha hecho más por la defensa de las libertades constitucionales de ustedes y mías que todos los intelectuales abajofirmantes que luchan contra la derechización del mundo desde sus cómodos negocios artísticos o académicos."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fernando Savater&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Casa tomada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como no soy jurista –y cada vez entiendo menos el guirigay de quienes lo son- no puedo decir nada relevante sobre la sentencia del Tribunal Supremo que parte salomónicamente por la mitad a ANV, éstos si, aquellos no, pasemisí, pasemisá. Lo único claro es que el brazo político de ETA (que adopta nombres distintos pero practica siempre la misma obediencia) va a estar ampliamente presente en las elecciones y luego en las instituciones vascas, salvo una intervención de última hora del Tribunal Constitucional. Y también resulta indudable que la Ley de Partidos hubiera autorizado otras salidas legales para impedir real y totalmente esa presencia. ¿Qué no había plazo para una impugnación de ANV? Si usted lo dice, le creeré, pero resulta raro que se nos haya echado el tiempo encima cuando la estrategia de ETA se conoce desde hace meses: primero un partido en clara continuidad con Batasuna como señuelo, luego reactivar la cáscara vacía de otro partido “dormido” en la legalidad y dotarlo milagrosamente de militantes, medios etc…de modo que permita el avance travestido de los de siempre. Larvatus prodeo, que diría Descartes. ¿Qué ANV rechaza desde 1930 el recurso a la violencia? Parece que a estas alturas y mediando un reciente atentado con víctimas habría que exigir un deslinde del terrorismo etarra más explícito a quienes tan a las claras provienen de él: si no le entendí mal, se lo oí decir al propio Fernández Bermejo en una entrevista con Iñaki Gabilondo en la Cuatro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah, pero es que lo realmente infumable es la Ley de Partidos! Ahora se oye por todas partes: en el País Vasco lo dicen desde el consejero Azkárraga, ese espejo de juristas, hasta el rejuvenecido Alfonso Sastre, cuyas ideas políticas siempre han sido un poco peores que sus obras de teatro, háganse una idea. Pongo la radio y en la tertulia escucho a un mequetrefe que compara esa ley aprobada por amplia mayoría parlamentaria con las dictadas por Franco: es que prohibe cosas y nuestro héroe es partidario caiga quien caiga (él no caerá, descuiden) del prohibido prohibir. Supongo que de genialidades como ésta le viene el descrédito a Mayo del 68. Acudiendo a fuentes mas serias, me deja perplejo leer en un editorial de “EL PAIS” (7 de mayo) que “es una ley excepcional y de muy problemática aplicación, en la medida en que es limitativa de derechos”. Hombre, muchas leyes limitan derechos… pero siempre los de quienes los utilizan para lesionar o impedir el ejercicio de los de otros. Como explica a continuación el propio editorial, es el caso de quienes impiden la libre competencia democrática apoyando la eliminación física o la intimidación permanente de sus adversarios políticos. La Ley de Partidos defiende el ejercicio de los derechos políticos de todos, menos de los que quieren simultanear política y crimen para ganar a dos bandas. ¿Y “excepcional”? ¿Por qué es excepcional, si no fue dictada por decreto del ejecutivo sino aprobada en la sede legislativa adecuada? Claro que siempre contó con la oposición de los nacionalistas de toda laya y desde luego hoy mantener una ley que contraríe a los nacionalistas es algo realmente excepcional… ¡Ha sido recurrida en el Tribunal de Estrasburgo! Bueno, no sabemos si prosperará el recurso, pero existe algún precedente orientativo. Por ejemplo, cuando se ilegalizó el Partido de la Prosperidad turco –al que pertenecía entonces el islamista Gül y que contaba con seis millones de votos- por apoyar la violencia separatista y atentar contra la laicidad de Estado, el Tribunal de Estrasburgo ratificó tal medida dictaminando que “la democracia representa un valor fundamental en el orden público europeo pero si se demuestra que los responsables de un partido político incitan a la violencia o mediante mecanismos ilegítimos buscan la destrucción de la propia democracia su disolución puede considerarse justificada” (citado por R. Navarro Valls, “Las dos almas de Turquía”, el Mundo, 3-V-07).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser que la culpa de todo la tenga, en última instancia, el obstruccionismo del PP a la buena voluntad pacificadora gubernamental. Es lo que parece dar a entender, entre otros miles, John Carlin en su artículo “Es la hora de gobernar juntos” (El PAIS, 6-V-07). Compara la oposición inicial de Ian Paisley a sentarse junto al Sinn Feinn, sus actuales socios de gobierno, con declaraciones semejantes de Mariano Rajoy o María San Gil respecto al reconocimiento de Batasuna. Entre otras diferencias que sería obvio señalar (los dos extremos irlandeses en colisión tenían mutuos lazos con grupos violentos, mientras que en España el brote de terrorismo antiterrorista no vino precisamente de los populares), omite Carlin que la intransigencia de Paisley no ha cesado porque sí, sino porque IRA ha entregado las armas y el Sinn Feinn a reconocido finalmente la policía y la magistratura norirlandesas. Puede que el feroz clérigo haya cambiado, pero sólo cuando también han cambiado las circunstancias, tras una suspensión del parlamento autonómico y una renovada actitud de firmeza del siempre oportunista Blair. Muchas cosas pueden objetarse a la política del PP, sin duda, pero ahora que la valiosa y valerosa María San Gil se ha visto apartada momentáneamente de la política por enfermedad, conviene recordar en su honor y en el de su partido que cualquier concejal del PP en el País Vasco ha hecho más por la defensa de las libertades constitucionales de ustedes y mías que todos los intelectuales abajofirmantes que luchan contra la derechización del mundo desde sus cómodos negocios artísticos o académicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque duela decirlo y dejando a un lado la pureza de las intenciones iniciales, ejem, lo indudable ya es que el Gobierno de Zapatero ha fracasado en toda regla en el supuesto “proceso de paz”. Una ETA acorralada, políticamente cortocircuitada y que podía haber sido eliminada en año y medio de haber seguido la política conjunta PP-PSOE de finales del ejecutivo anterior (según afirma la policía francesa) se encuentra hoy revitalizada, rearmada y dispuesta a actuar en cualquier momento. Batasuna no ha cambiado ni un ápice sus planteamientos políticos, ha pasado de fuerza marginal y casi mendicante a interlocutor político privilegiado, además de volver como fuerza electoral y recuperar probablemente sus posiciones perdidas en muchos municipios claves para su financiamiento y reafirmación estratégica. Ha aumentado la presencia radical en los medios de comunicación vascos, sigue la coacción sobre los ciudadanos disidentes y desde luego la extorsión a empresarios y profesionales, contra la que por lo visto nada puede hacerse (¿se imaginan lo que sería saber que cientos de empresas, comercios, restaurantes, profesionales, etc… están pagando mensualmente cantidades importantes a Al Qaeda pero que nada puede intentarse penalmente contra ellos porque bastante sufren ya los pobrecillos?). De Juana Chaos se pasea tranquilo por el mundo y dentro de poco tendrá problemas de sobrepeso, por lo que habrá que mandarle a su domicilio para que haga régimen. Y para colmo todo el mundo asume como inevitable que ETA volverá matar. Digo yo que en cuanto acabemos de desvelar las patrañas y mentiras de la supuesta “conspiración” del 11M, habrá que empezar con las del “proceso de paz”. Denunciar a quienes dijeron que no había negociaciones políticas (lean, lean los documentos incautados al Comando Donosti), a los que aseguraban sin enrojecer que Aznar hizo lo mismo, a los que sacaban la foto de las Azores cada vez que se les señalaba la de Patxi López con Otegi, a los que nos contaron las virtudes humanitarias y los efectos salvadores del tratamiento penal a De Juana, por no mencionar a quienes aseguraban que había “indicios borrosos” de la voluntad de ETA de dejar próximamente las armas… La Cuatro podría hacer otro buen reportaje, muy objetivo, sobre este tema y hasta les sugiero un título, más triste pero no menos verdadero que el del anterior: “La victoria de los embusteros”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los mejores cuentos de fantasmas que conozco es “Casa tomada”, de Julio Cortázar. En él, una pareja de hermanos mayores y solteros vive en la casa de sus antepasados. Poco a poco, deben ir cerrando habitaciones y bloqueando puertas de las estancias “tomadas” por entidades que no se precisan pero se presienten… hasta que finalmente tienen que abandonar su hogar invadido por el Mal. En el País Vasco, muchos de quienes hemos luchado contra el expansionismo del nacionalismo obligatorio estamos en la misma tesitura. ETA y adláteres ocupan las localidades pequeñas, luego las medianas, luego barrios de las grandes y espacios públicos comunes: nosotros vamos cerrando puertas y retrocediendo. Cada vez con menos apoyos y más críticas de quienes se impacientan por nuestras quejas. Los socialistas vascos por ejemplo nos tienen por “miserables”, cuando no por extremistas de derechas (con el PSE pasa lo que con la Ertzaintza, aunque peor: en sus filas hay gente decente y combativa, pero con los mandos actuales no hay manera). Y aún eso es preferible a los que nos muestran su “solidaridad humana” por las amenazas que sufrimos, para acto seguido criticar la Ley de Partidos o recomendar el diálogo como solución de nuestros males. No, que quede claro: no queremos solidaridad “humana” sino política. La “humana” que se la guarden los simpáticos dónde mejor les encaje…&lt;br /&gt; Y habrá que irse, claro. Ya no podemos hacer más. Ustedes, nuestros conciudadanos, tienen la palabra. Si refrendan electoralmente lo que hasta ahora se viene haciendo, sólo nos queda salir a la intemperie y buscar refugio dónde sea. “Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que a algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-5486126554936346736?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/5486126554936346736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=5486126554936346736&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5486126554936346736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5486126554936346736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/05/casa-tomada.html' title='Casa tomada'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-7079929545778105533</id><published>2007-04-28T01:20:00.000+02:00</published><updated>2007-04-28T01:29:16.412+02:00</updated><title type='text'>¡Termópilas!</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡BASTA YA! 2007/04/28&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; "Si Leónidas hubiera sido partidario de dialogar con Jerjes en las Termópilas, es muy probable que hoy no tuviésemos parlamentos en Europa en los que dialogar civilizadamente…"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¡Termópilas!&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Volví a mi hotel de Buenos Aires cansado tras una larga jornada en la Feria del Libro, la más populosa y distinguida del Cono Sur. En el restaurante ya no había casi nadie. Mientras consumía mi tardío sándwich de pastrami, escuché la alegre charla de la única mesa ocupada. Eran cuatro muchachos, de diecisiete o dieciocho años y hablaban de cine. El que viajó a España explicaba a sus amigos lo mucho que se había divertido con “Torrente”, bendita juventud. Luego risas, un breve silencio y otro comenzó a contar la película que había visto la tarde anterior en un cine de Lavalle: “Tenían que defender un paso estrecho, un desfiladero, y el ejército de los persas venía enorme… Ellos sólo eran trescientos”. El narrador no había leído a Herodoto ni sabía nada de la vieja Esparta o del ambicioso Jerjes. Pero a trompicones la leyenda salió de sus labios según sus impresiones cinematográficas y volvió a contar una vez más, al cabo de los siglos, la gesta de los hombres valientes y solos ante el numeroso invasor. Resultaba aún más emocionante oírla según quien acababa de descubrirla por primera vez, como un argumento más escrito por otro guionista de Hollywood. Yo completaba imaginariamente los nombres que el chico no logró retener: Leónidas, el rey, Efialtes, el traidor…y la concisa respuesta del guerrero cuando el emperador le ordenó con altivez entregar las armas. “Molòn labè! Ven a por ellas”. También el epitafio escrito por el poeta Simonides de Ceos, grabado en el lugar de la batalla, que Marguerite Yourcenar traducía así: “Caminante que vas hacia Esparta, diles que aquí seguimos, como se nos ordenó”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupendo cómic de Frank Miller y luego la película “300”, truculenta y brillante, han vuelto a poner de actualidad la gesta de los espartanos que resistieron en el desfiladero de las Puertas Calientes al ambicioso Jerjes. Ninguna de las dos fuentes es demasiado exacta y el lector que quiera mayor precisión histórica hará bien en acudir a obras como “Termópilas”, de Paul Cartledge (ed. Ariel) y sobre todo al mismísimo Herodoto. Aunque también puede seguir la lección que brinda el maestro John Ford en “El hombre que mató a Liberty Valance”, o sea: entre la historia y la leyenda, optemos por esta última. A lo largo de los siglos, tal ha sido la elección más frecuentada. Leónidas y sus trescientos han sido recordados como luchadores indomables y traicionados a favor de la causa de la libertad contra los sátrapas absolutistas, caídos heroicamente en defensa de los ciudadanos que no quieren convertirse en vasallos… por muy cómodo que pueda ser su vasallaje. El traidor que causó su derrota es tan aborrecido a lo largo de los siglos como Judas: su nombre, Efialtes, convertido en sustantivo, designó a partir de entonces a la pesadilla entre los griegos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta visión ideal, desde luego, requiere matizaciones para alcanzar la autenticidad histórica. Aunque fuesen mucho más orgullosamente libres que los súbditos del Gran Rey persa, los espartanos esclavizaban a los ilotas y habían construido una sociedad militarizada cuyos rígidos valores despertaban ya en su día poco entusiasmo entre otros griegos, por ejemplo los atenienses, y aún mas difícilmente podrían suscitar simpatía en un demócrata liberal de nuestros días. Sin embargo… Sin embargo también resulta evidente que en aquel trance de las Termópilas aquellos tercos y feroces soldadotes defendieron –quizá sin saberlo- una causa más grande y más emancipadora que la propia Esparta por la que murieron. Son las contradicciones fecundas de la historia. Afortunadamente, no creían en ninguna “alianza de civilizaciones” entre quienes padecen a un rey como se sufren los terremotos o las tinieblas de la noche y quienes pueden elegir al suyo, criticarlo o deponerlo. Eran poco dialogantes aquellos espartanos, para que vamos a negarlo: la palabra “lacónico” proviene de su patronímico. Pero no negaban la voz a los hombres libres y defendían ese derecho asambleario. ¡Afortunadamente! Si Leónidas hubiera sido partidario de dialogar con Jerjes en las Termópilas, es muy probable que hoy no tuviésemos parlamentos en Europa en los que dialogar civilizadamente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fin de cuentas, lo que importa de la leyenda de las Termópilas es otra lección, que tiene poco que ver con la Esparta histórica y con el Jerjes mejor documentado. Es un ejemplo moral: el de que la libertad de los muchos, perezosos o seducidos por la tiranía, se salva casi siempre por la determinación indomable de unos pocos que pelean contra lo que parece irremediable, contra lo verosímil predicado por los acomodaticios, contra lo que la prudencia sobornada por el dominio aconseja como más recomendable. Hay muchas Termópilas: tantas como ocasiones en que los derechos de las personas deben ser deben ser defendidos contra los pueblos unánimes y las masas aborregadas de los obedientes por naturaleza. Y la nobleza de estas empresas no depende de su éxito final, sino del empeño con que son acometidas. Lo dijo mejor que nadie Kavafis en sus versos conmemorativos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Honor a aquellos que en su vida&lt;br /&gt;fijaron y defendieron unas Termópilas…&lt;br /&gt;Y más honor aún se les debe&lt;br /&gt;Cuando prevén (y muchos son los que prevén)&lt;br /&gt;Que al fin llegará Efialtes&lt;br /&gt;Y los medos por fin pasarán…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que nos lo digan a quienes en el País Vasco pusimos nuestras Termópilas en la defensa de la legalidad constitucional y de España como estado de derecho de todos y para todos!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-7079929545778105533?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/7079929545778105533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=7079929545778105533&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/7079929545778105533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/7079929545778105533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/04/termpilas.html' title='¡Termópilas!'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-2005219017886476764</id><published>2007-04-26T11:16:00.000+02:00</published><updated>2007-04-26T11:21:37.296+02:00</updated><title type='text'>El tercer partido</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/04/26&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;..."¿podría desempeñar un tercer partido, a escala nacional, el mismo papel que se le ha asignado a «Ciudadanos» dentro de Cataluña?"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;POR ÁLVARO DELGADO-GAL&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El tercer partido&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;HA adquirido ímpetu, en sectores varios de la opinión, un deseo, o acaso un apremio. Se habla, en fin, de la necesidad de crear un tercer partido. La invocación de un partido político nuevo responde a un reflejo semejante al que, en el mundo del fútbol, empuja a la afición de un equipo en baja a pedir el cambio del entrenador, o la reorganización de la defensa, o el fichaje de un brasileño meteórico. Los resultados pobres excitan el descontento, y el descontento abre la veda de los arbitrismos. ¿Qué aflige a la afición, en este caso? En esencia, dos cosas. Se afirma que no se está haciendo nada serio por evitar el desquiciamiento del Estado, a la vez que se registra con preocupación el tono violento, incivil, que ha adquirido la pugna partidaria. Ninguna de las dos apreciaciones es gratuita. No se sigue de aquí, sin embargo, la pertinencia de un tercer partido, o no se sigue, al menos, de modo automático. Veamos por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El concepto de un tercer partido empezó a perfilarse tras el ingreso, en la política catalana, de la marca «Ciudadanos». «Ciudadanos» brotó de una plataforma cívica en cuyas filas militaban muchas personas de las que soy amigo. Yo mismo saludé con alegría su constitución en partido, por razones absolutamente concretas. En Cataluña, en efecto, se ha verificado una gravísima distorsión de la voluntad popular. El PSC, desde tiempos que se remontan al inicio de la democracia, ha insistido en no defender los intereses de su electorado natural, el cual parece haber metabolizado este hecho escandaloso por el procedimiento de replegarse por entero a la vida privada. El fenómeno peregrino, combinado con el proceso autonómico y con los instintos oligárquicos de CiU, ha terminado por ocluir los canales que comunican al poder con el votante. La expresión más contundente de esta irregularidad lamentable nos vino dada por el resultado del referéndum de ratificación del Estatut. Un documento vital para el futuro de Cataluña, y profundamente lesivo para ésta y para el conjunto de España, se aprobó con una concurrencia a las urnas de menos del cincuenta por ciento del electorado. Esto es malo. Es más, es profundamente peligroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; «Ciudadanos» tuvo el mérito enorme de presentarse a las elecciones con el ánimo expreso de denunciar los lugares comunes asfixiantes que atenazan a Cataluña, ese oasis en que las palmeras crecen con el penacho hacia abajo. El PSC, como es de comprender, no recibió la iniciativa con alborozo. Tampoco lo hizo el PP, excluido de los enjuagues oligárquicos aunque celoso de los activos precarios que controla en la región. El análisis fino del voto parece indicar que el perjuicio fue mayor para los primeros, que para los segundos. Pero esto es lo que menos debe importarnos ahora. El asunto estribaba en galvanizar un cuerpo social secuestrado por burocracias poco ilustradas. No conozco a los integrantes de «Ciudadanos» que se batieron el cobre a pie de urna ni sé qué papel están haciendo en el Parlament. Presumo, no obstante, que los sentimientos de quienes les apoyaron con su papeleta no diferían en exceso de los míos. No se trataba de entregar la Administración a un equipo de refresco, sino de devolver a la realidad a quienes llevan mandando casi treinta años seguidos. Precisando aún más: el fin principal consistió en reintroducir en la agenda pública de Cataluña la causa española, la cual, por obvias razones demográficas, es también una causa social en la porción de territorio que se extiende entre el delta del Ebro y los Pirineos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El excurso nos sirve para enfocar mejor la cuestión: ¿podría desempeñar un tercer partido, a escala nacional, el mismo papel que se le ha asignado a «Ciudadanos» dentro de Cataluña?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Llegados a este punto, resulta recomendable dejar atrás el espacio etéreo de las intenciones excelentes, y ponerse en contacto con la textura áspera, rugosa, del mundo de verdad. Son dos los futuribles que hemos de tener en cuenta. Según el primero, la formación conjetural obtendría resultados parcos, aunque no desdeñables en términos de aritmética parlamentaria. La agenda del partido estaría centrada, de manera expresa y muy enérgica, en la reforma constitucional. ¿En qué nos colocaría esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pues en una situación teóricamente distinta a la perseguida por el modesto experimento catalán. «Ciudadanos» no buscaba, ya lo hemos visto, corregir las relaciones de poder, sino sacudir las conciencias. Una incursión exitosa del tercer partido abrigaría, sobre el papel, consecuencias quizá mayores. El partido, alimentado con efectivos que antes afluían a socialistas o populares, mermaría la fuerza de los dos y se convertiría en una presencia digna de consideración a la hora de juntar una mayoría en el Congreso. La pregunta importante es ésta: ¿se traducirían estas virtualidades en una corrección real de la dirección que han tomado los acontecimientos? ¿Asistiríamos, en particular, a una rehabilitación del Estado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mi opinión, es que estas especulaciones son el cuento de la lechera. Los procedimientos de reforma que la propia Constitución contempla, obligan, como es natural, a un consenso entre socialistas y populares. ¿Asumiría la reforma un PSOE constreñido a volver a la oposición? No veo el motivo, o mejor, no veo por qué razón habría de tomársela más a pecho que si fuese el PP quien gobernara en solitario. Imaginemos, a la inversa, que es el PSOE el que tiene la oportunidad de formar gobierno. ¿Sacrificaría su ya deteriorada relación con el PSC, o su situación en Galicia, por llegar a La Moncloa en brazos de un socio de sesgo militantemente españolista? Lo dudo. Mientras el partido no se transforme por dentro, preferirá apurar otras alianzas. Voy más lejos. El propio PP está prisionero de intereses regionales, y no sería sorprendente que prefiriese cerrar un pacto con CiU, antes que acoger las medidas radicales que hemos querido imaginar que el partido nuevo postularía. Nos enfrentaríamos, en fin, a un escenario más fragmentado, aunque no, necesariamente, más manejable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La segunda hipótesis prevé el surgimiento de un partido testimonial, un partido cuya misión consistiría en cantar las verdades del barquero en el hemiciclo del Congreso. Esto dibuja un paralelo más estricto con el episodio catalán. Pero se trata de un paralelo espurio. ¿Por qué? Porque en el hemiciclo del Congreso, al revés que en el Parlament, se ha dicho de todo -aunque no siempre en la sazón oportuna, como bien sabe nuestro presidente-. El problema no reside en que no se hable de todo, sino en que la estrategia en que están atrapados los dos partidos rebota en un protagonismo desmesurado de los nacionalistas -aceptado por el PSOE; no impedido suficientemente por el PP-, y en una degradación agobiante de la vida pública. La aparición de nuevas voces añadiría colorido al drama nacional, pero no pondría remedio a las disfunciones que está experimentando el sistema. Este sólo puede salvarse a través del PSOE y del PP. Que el mayor dinamizador del caos en curso sea el PSOE, a impulsos, especialmente, de su versátil secretario general, no manumite al PP de sus responsabilidades. Ambos tienen que reflexionar en serio, y sólo después de haberlo hecho, es dable que las aguas retornen a su cauce. Los amarracos están contados. La asignatura pendiente, es saberjugarlos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-2005219017886476764?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/2005219017886476764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=2005219017886476764&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2005219017886476764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2005219017886476764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/04/el-tercer-partido.html' title='El tercer partido'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1588100034454976546</id><published>2007-04-05T22:06:00.000+02:00</published><updated>2007-04-05T22:09:48.823+02:00</updated><title type='text'>La 'buena gente'</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El Mundo 2007/04/05 &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Hay que tener mucho cuidado con tanta buena gente. A poco que te descuides se ofrecen para organizarte el funeral."&lt;strong&gt;       &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ROSA DIEZ&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt; La 'buena gente'&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente no sólo habla desde la supuesta superioridad de su raza o el pueblo primigenio al que presume de pertenecer. La buena gente suele hablarnos también desde una supuesta superioridad moral de una supuesta izquierda; una izquierda cuyos límites ellos mismos definen y cuyos carnés de pertenencia ellos mismos otorgan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente es ésa que dictamina quiénes han dejado de ser de los suyos, y quiénes deben irse a militar en otro partido político, al que  previamente han calificado de extrema derecha o -haciendo la gracieta del día- de derecha extrema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente condena los atentados y los seguimientos a demócratas acreditados; es la misma buena gente que previamente les ha calificado como «teóricos de la extrema derecha» y se ha jactado de que «no les ven nunca paseando...» por donde ellos presumen de pasear con total impunidad ante la bestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente es la que señala -personal y/o colectivamente- a aquellos que considera impulsores y colaboradores activos de un partido político al que previamente y en los mismos medios han calificado como defensores de una nueva guerra civil. Es la misma buena gente que acusa al partido al que adscribe a los amenazados de desear que ETA vuelva a matar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente es la que se levanta por la mañana con «ganas de pegar dos tiros a más de uno», pero que defiende con denuedo que con ETA las cosas sólo se arreglan dialogando. Tiros para los discrepantes, buenas maneras y sonrisa abierta para los que tienen pistolas; corderos en la calle, lobos en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente es la que lleva al Pleno de su municipio una declaración contra el Foro Ermua, exigiendo que ese colectivo cívico deje de utilizar el nombre de su pueblo porque «criminalizan el diálogo». La buena gente es la que, para no crispar y para estar a bien con quien manda, se pliega y no le importa criminalizar a quienes son objetivamente las víctimas. Esa buena gente también puede pasear ahora tranquila en ese pueblo; el que no podía pasear tranquilo era Miguel Angel Blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente suele estar «muy preocupada» porque Batasuna no pueda presentarse a las elecciones. Es tan buena gente que legalizarían al partido nazi en Alemania para que todos estuvieran contentos; es tan buena gente que quieren que los que defienden las ideas que exigen de la aniquilación del contrario para llevarse a cabo puedan competir en las urnas con los representantes de los partidos políticos a los que quieren eliminar. Es esa misma buena gente que no se preocupa, que le parece que forma parte del paisaje que centenares de ciudadanos salgan de casa cada día con escoltas. Y que decenas de concejales no conozcan en sus pueblos a uno solo de sus votantes. Porque votan pero callan; porque el miedo campa por sus anchas en Euskadi; salvo para algunos, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente llama por teléfono rápidamente cuando se sale en los papeles de ETA. Esa buena gente suele olvidar -cuando muestra dolorosa su pesar- que antes de que se salga en esos papeles alguien -tantas veces próximo a quien llama- calificó al receptor de la llamada como «enemigo del proceso» y como amigo de la ultraderecha que quiere una nueva guerra civil; es esa misma buena gente que considera que Otegi es un hombre de paz o que declara que De Juana Chaos está en «el proceso».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente aparece enseguida cuando hay un muerto; son la misma buena gente que olvida decir a la familia del asesinado que llevan meses reuniéndose con su enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      La buena gente es la que manda a buscar aguiluchos en las banderas que se exhiben en las manifestaciones de la AVT, el PP o Foro Ermua; es esa misma gente que no ve los cuervos asesinos con rostro humano en lasmanifestaciones de todos los viernes en Bilbao y San Sebastián; ni en las fotos de los terroristas que portan los participantes de la korrika, esa manifestación cultural-deportiva, subvencionada con fondos públicos, que se supone nació para defender el euskara -que, como todo el mundo sabe, está perseguidísimo en Euskadi-, y que se convierte cada año en un alarde y reivindicación del nacionalismo obligatorio, del exclusivismo lingüístico y del terrorismo asesino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Hay algunos dentro de esa buena gente que hasta tienen mala conciencia. Razones no les faltan. Pero ésos suelen ser los peores; porque se saben traidores a lo más sagrado, a la convivencia con el sufrimiento, a las confidencias, a las debilidades expresadas... Y para salvarse han de huir hacia delante, han de descalificar personalmente a aquéllos a los que han expulsado del redil en el que están sus nuevos dioses. Son las «criaturas ministeriales» que citaba Savater rememorando a Schopenhauer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Hay que tener mucho cuidado con tanta buena gente. A poco que te descuides se ofrecen para organizarte el funeral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Si yo fuera creyente afirmaría que si Jesucristo estuviera entre nosotros echaría del templo y a patadas a tanta buena gente. Como a los fariseos. Pero como no parece que eso vaya a ocurrir, nos toca a nosotros quitarles la careta. Y señalarles y mirarles con todo el desprecio que se merecen los cobardes que comercian con el dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      Rosa Díez es diputada socialista en el Parlamento Europeo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1588100034454976546?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1588100034454976546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1588100034454976546&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1588100034454976546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1588100034454976546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/04/la-buena-gente.html' title='La &apos;buena gente&apos;'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1537844291086609248</id><published>2007-03-17T15:22:00.000+01:00</published><updated>2007-03-17T15:28:44.508+01:00</updated><title type='text'>Navarra en primera línea</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El Mundo 2007/03/17&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;"Pero a estas alturas no vale tampoco en Navarra la equiparación de partidos soberanistas e independentistas, que ponen en jaque continuo nuestra institucionalización política, y de qué manera, con partidos constitucionalistas y navarristas como CDN, UPN o PP, por muy de derechas que a muchos se les antojen, dicho en la jerga vulgar hemiplejizante."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VICTOR MANUEL ARBELOA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Navarra en primera línea&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Si el presidente del Gobierno de la Nación hubiera recibido hace uno o dos meses al presidente del Gobierno de la Comunidad Foral de Navarra y le hubiera dado razón del curso de las conversaciones con ETA-Batasuna -especialmente en lo que atañe a Navarra-, mostrándole, sobre todo, su decisión de oponerse a las pretensiones del independentismo terrorista vasco, que sus heraldos van pregonando casi a diario, muy distinta sería en estos momentos la relación entre los dos Ejecutivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si, después de esa positiva entrevista, el presidente foral hubiera recibido al secretario general del PSN-PSOE, se hubieran hecho la foto y hubiesen afirmado juntos, según nuestra reciente tradición, su lealtad a la autonomía foral, española y europea del Viejo Reyno, frente a quienes la niegan, otro sería hoy el panorama político en Navarra, a pesar del fogueo preelectoral. Y tal vez, en torno al XXV aniversario de la aprobación del Amejoramiento del Fuero, podría haberse organizado una gran y unitaria manifestación a favor de nuestro Régimen Foral, conmemorando igualmente aquellas multitudinarias manifestaciones conjuntas -las primeras de ese género en España contra el terrorismo etarra- de los años 1980 y 1981.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo cierto es que, a pesar de que las cosas no han sido precisamente así, los representantes de la inmensa mayoría de los navarros acaban de celebrar en el Salón del Trono del Palacio foral las bodas de plata de la firma por las delegaciones del Estado español y de Navarra del Pacto de Reintegración y Amejoramiento de nuestro Régimen Foral, el 8 de marzo de 1982. Pacto que, tras ser aprobado por nuestro primer Parlamento, el Congreso y el Senado, fue promulgado como Ley Orgánica el 16 de agosto de aquel año, en el mismo día en que, en el lejano 1841, se promulgaba también la célebre ley paccionada, o ley de Fueros de Navarra, verdadero nexo entre nuestro Reino unido a la Corona de Castilla y el territorio foral integrado en el moderno Estado liberal, a la par que quicio jurídico-político de nuestros derechos históricos remanentes, amparados y respetados por la Constitución Española de 1978, que, a la vez, ha democratizado, ampliado, vigorizado y puesto al día nuestra autonomía política secular, nunca del todo interrumpida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En esa celebración, que se añadía a similares celebraciones de estos últimos años, hemos estado los que estuvimos en aquel entonces, contra viento y marea, a favor de la Navarra democrática, foral, española y europea, y se nos ha sumado Izquierda Unida de Navarra, inexistente en aquel tiempo. Ha estado ausente, en cambio, esta vez el Partido Carlista, que perdió hace años la representación parlamentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Qué sucede, pues, ahora que gozamos de instituciones bien asentadas y sólidas como nunca; ahora que casi todos los indicadores más rigurosos nos sitúan en la primera línea del progreso equilibrado y solidario, dentro de España y por encima de la media europea, como para que, sin comerlo ni beberlo, Navarra haya vuelto a la primera línea de la actualidad política, que es para muchos señal de inquietud y hasta de zozobra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La docena de socialistas navarros presentes en la refundación del PSOE en Navarra -mayo de 1974-, fueron integrados, sin consulta previa, como Agrupación Socialista de Navarra en lo que pronto iba a ser el PSE-PSOE (Partido Socialista de Euskadi-PSOE), e iban a correr la misma suerte que sus compañeros vascos hasta enero de 1979. En ese mes, y preparando las elecciones generales, forales y municipales próximas, los socialistas navarros -ya unos pocos más y mejor conocedores de lo que se estaban jugando-, dieron un vuelco al forzado planteamiento anterior, decidieron defender la autonomía foral de Navarra, y, ante el frío escepticismo de la llamada dirección federal y la oposición abierta, aunque contenida, del PSE, se constituyeron en partido propio (PSN-PSOE) a mediados de 1982. Cuando la hegemónica Unión de Centro Democrático se hundió en toda España, y de manera aún más grave en Navarra, el joven partido de los socialistas navarros gobernó, con la confianza de la mayoría de los navarros, desde 1984 a 1991.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es cierto que los triunfos de 1982-83 se debieron en gran parte al desmoronamiento de UCD y que los posteriores escándalos económicos y políticos de algunos de sus dirigentes han pesado como losas sobre los intentos de regeneración y renovación. Pero no es esa sola la madre del cordero. También en el PSN han existido dos almas. La minoría integracionista nos dio muchos quebraderos de cabeza en los años 70-80. La coalición con EA en el fugaz Gobierno de Otano, con el órgano común permanente como parte del precio político convenido, fue seguramente un grave error que ha contrarrestado cualquier voluntad de futuro del PSN. Y desde entonces, rechazados los nobles intentos de las tres gestoras, volvieron para el PSN las tinieblas de la oposición, más espesas después de cada elección foral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tampoco la actual legislatura navarra comenzó con buen pie, sino con los pactos municipales, no escritos, entre el PSN y partidos independentistas -llamarles nacionalistas es el mejor regalo que podemos hacerles, incluso contra su voluntad- en seis ayuntamientos, cinco de ellos entre los más importantes de Navarra. A pesar del preámbulo del Pacto por las libertades y contra el terrorismo. Al fin y a la postre, no hacían sino imitar al PSOE nacional en Baleares o Cataluña, y luego en las mismas Cortes Generales. Bien es cierto que no faltan tampoco en su mapa post electoral ejemplos varios de alianzas, pactos o apaños con la derecha de toda la vida: Euskadi, Mallorca, Aragón, Cantabria..., incluidos dos ayuntamientos navarros. Pero a estas alturas no vale tampoco en Navarra la equiparación de partidos soberanistas e independentistas, que ponen en jaque continuo nuestra institucionalización política, y de qué manera, con partidos constitucionalistas y navarristas como CDN, UPN o PP, por muy de derechas que a muchos se les antojen, dicho en la jerga vulgar hemiplejizante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cantaban unos versolaris en la concentración que organizó, mayormente, el PNV en la villa navarra de Etxarri Aranatz, el 16 de enero de 1977, aquello de que «No habrá paz / si al pueblo vasco no se le deja en paz». Suspendido o aplazado el proceso de autodeterminación, lo único que siempre ha buscado ETA-Batasuna -el proceso de la paz de dejarles en paz-, del que es pieza fundamental la integración de Navarra en la soñada Euskal Herria, demasiados navarros tienen la evidencia de que una de las partes de los contactos, conversaciones, negociaciones, o como se quiera, no van a cejar en su empeño. Y lo más grave es que no tienen seguridad de que la actual dirección del PSOE tenga las ideas claras y la voluntad firme a la hora de las incontrovertibles componendas. Más bien, les evoca la vacilante actitud de la dirección de UCD y del PSOE de los últimos 70, más cercana a las posiciones del entonces nacionalismo vasco. Esa perogrullada de «lo que los navarros decidan» es propio de aquellos tiempos. Lo tenemos archidecidido. Ya es hora de hacer innecesaria en la Constitución la contradictoria Disposición Transitoria Cuarta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y es que el actual soberanismo e independentismo vasco, tan pugnaz o más que aquél, tiene los mismos objetivos, a corto o medio plazo, con unos u otros procedimientos. Y nosotros somos pocos. Y la contrapartida ofrecida (el fin del terror y de la matazón) es harto halagüeña. Y esta sospecha y temor comprensibles, alimentados a veces por la oposición del PP y de UPN por motivos de legítimo interés partidista, o de manera excesiva y poco justa, es menester desmontarlos y superarlos por todos los medios pedagógicos y políticos posibles, que son muchos y a la altura de la mano, como he sugerido al comienzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sé bien, y todas las encuestas lo repiten, que la inmensa mayoría de los votantes socialistas navarros se consideran, se quieren y se sienten navarros y españoles. Partidario declarado como soy de un transitorio Gobierno de coalición o concentración nacional para acabar definitivamente con ETA, para reformar lo que haya que reformar y añadir en la Constitución y en el resto del ordenamiento jurídico, espero, que, llegado el caso, como a nosotros nos llegó, los dirigentes socialistas navarros de hoy sean tan leales, como fuimos nosotros, y ojalá que más, a la voluntad de nuestro pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aún es tiempo de volver al mejor espíritu y a la mejor praxis de la Transición española y del Amejoramiento del Fuero, tan nuestros y entrañables, que la gran mayoría de los navarros acabamos de celebrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Víctor Manuel Arbeloa es ex presidente del Parlamento de Navarra, ex senador, ex diputado europeo y ex presidente de la Gestora del PSN-PSOE.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1537844291086609248?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1537844291086609248/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1537844291086609248&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1537844291086609248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1537844291086609248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/03/navarra-en-primera-lnea.html' title='Navarra en primera línea'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-2856254483081931623</id><published>2007-03-10T14:11:00.000+01:00</published><updated>2007-03-10T14:12:38.336+01:00</updated><title type='text'>Lo están empeorando</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡Basta Ya! 2007/03/10&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Que hay crispación? Claro, como la hubo cuando Aznar metió al país en la invasión de Irak. La gente se indignó con razón y se echó a la calle (los decentes junto a representantes del peor lumpen extremista del país) lo mismo que hoy otra decisión errónea gubernamental subleva a tantos, que se manifiestan junto al indeseado Inestrillas y compañía. Ya ven, la historia se repite… y la histeria también”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo están empeorando&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Las explicaciones que ofrece el gobierno socialista para justificar su decisión de excarcelar (llamemos a las cosas por su nombre) a de Juana Chaos me recuerdan al viejo cuento del caldero prestado. ¿Se acuerdan? Un hombre presta su caldero al vecino y días más tarde éste se lo devuelve agujereado; ante sus protestas, el vecino responde: a) que el caldero no está agujereado; b) que ya tenía agujeros cuando se lo prestaron; c) que no le han prestado ningún caldero. Contradicciones interesadas del mismo calibre estamos oyendo estos días para explicar o tratar de hacer digerible ante una opinión pública cuyas tragaderas son anchas pero no hasta el infinito la cesión del ejecutivo por razones políticas ante el chantaje del terrorista en huelga de hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas son increíbles o superfluas, pero algunas también resultan repugnantes porque juegan con la mala conciencia o la bobaliconería bondadosa que todos queremos tener en el corazoncito. Tal es el caso, por ejemplo, de insistir en supuestas razones humanitarias y en el valor supremo de la vida humana para los santos que nos gobiernan. Que la vida humana es un altísimo valor nadie lo pone en duda: por eso precisamente quién asesina a ventitantos seres humanos y no se arrepiente de ello ni nos da garantías de que no va a volver a empezar mañana cuando le suelten está mejor en la cárcel que en ninguna otra parte. ¿Humanitarismo? Una de sus características es respetar la libre voluntad de las personas, es decir, ayudarlas a vivir bien y ,cuando prefieren morir, no obstaculizar tiránicamente su voluntad (caso de Ramón Sanpedro o de la paciente granadina cuyo respirador va a ser desenchufado). Iñaki de Juana debía estar en la cárcel pero él prefería morir antes que seguir allí: lo humano hubiera sido respetar su voluntad y también la ley que le condena. Por cierto, el mismo día que se “alivió” su prisión sacándole de ella (¿se ha molestado alguien en justificar por qué se le llevó al País Vasco si el caldito reconstituyente también pueden darlo en el 12 de Octubre de Madrid?) oí por la radio que una señora hospitalizada en La Paz con cuatro costillas rotas murió en un pasillo del hospital, probablemente mal atendida por la saturación del centro. Si el gobierno acaba de descubrirse vocación humanitaria, no le faltará dónde ejercerla sin necesidad de plegarse a las exigencias de los asesinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que dicen que la excarcelación del etarra en huelga de hambre se debió a razones humanitarias –empezando por el propio Zapatero, la directora de Instituciones Penitenciarias y los propagandistas afines- mienten como bellacos: o peor, mienten como si fuésemos bellacos los ciudadanos y no nos mereciésemos más que mentiras. Pero, naturalmente, tras hablar de humanitarismo enseguida mencionan que así se han evitado otras muertes o situaciones de violencia en el País Vasco: es decir, conveniencias políticas. La nota oficial del gobierno vasco auguraba que esto relajaría la tensión en Euskadi; y Patxi López, ni corto –bueno, un poco corto sí- ni perezoso proclamó ante la asamblea socialista que la excarcelación hacía que se viviera mejor aquí. O sea que la tensión, la crispación y la incomodidad se acaban cuando se da gusto a los violentos que tienen por héroe a un asqueroso serial-killer. Que las víctimas, sus familiares, los que no han perdido aún el sentido moral por culpa de la obcecación política, es decir, los ciudadanos vascos decentes…que todos éstos estén crispados y sientan que viven peor desde que el criminal y sus amigos se pavonean triunfantes ante ellos, eso no es un problema ni entra en consideración. Lo importante es que estén sosegados los que dan miedo, los demás ya se apañarán. Y luego dice Miguel Buen (a quien los dioses, tras negarle los demás dones, le concedieron como compensación una ausencia total de sentido del ridículo) que a él le da más miedo pasearse por ciertos barrios de Madrid que por Rentaría…claro, porque aquí las víctimas no dan la lata ni siquiera a la zafios más patosos, lo que en cambio en otras partes de España ya va siendo algo más frecuente. Por cierto, ahora muchos se quejan de que por sacar un encendedor del PSOE o llevar “El País” debajo del brazo uno se puede buscar hostilidades en ciertos lugares públicos. No es que yo desee que a nadie le molesten los intransigentes en ninguna parte de España, pero quizá así algunos “modelnos” se hagan una pálida idea en carne propia de cómo viven muchos ciudadanos vascos desde hace décadas en este país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La argumentación mas inconsistente y menos convincente para apoyar el disparate gubernamental con de Juana es apelar a las supuestas excarcelaciones de etarras antes del plazo debido por parte del gobierno de Aznar o los acercamientos de presos realizados en el mismo período, para probar la “hipocresía” de la oposición (la palma se la lleva la SER, que siempre bate el récord de bajura con este tema, proclamando la gran noticia de que “el gobierno de Aznar” no actuó contra de Juana cuando el miserable pidió “champán y langostinos” para celebrar el asesinato de Tomás Caballero: ¡sólo le falta decir que se los envió Aznar pagados de su bolsillo!). Como sabe cualquiera que se moleste en enterarse de las cosas, el PP insistía en cambiar la legislación para hacer cumplir íntegras las penas pero entre tanto, como no podía ser de otro modo, cumplía con la legislación vigente y sus reducciones de condena. En cuanto a los acercamientos de presos, no respondían al chantaje de ningún recluso sino a reiteradas peticiones parlamentarias y de medios ilustrados de comunicación. Pero en fin, aunque no fuera así: ¿y qué? Si el gobierno Aznar lo hizo mal entonces (aunque lo que hizo nada tiene que ver con la excarcelación mediante chantaje de Juana Chaos)…¿por qué el PSOE no se lo reprochó en su día, cuando tantas cosas le censuraba en otros campos? Aún peor: si aquello fue un error, ¿por qué ahora se utiliza como justificante en lugar de haberlo tomado como advertencia de lo que no debe hacerse, visto el resultado? Es floja excusa para equivocarse el que otros se hayan equivocado antes y uno repita de buena fe los errores…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues no, las explicaciones del Gobierno no hacen más que empeorar las cosas. Y las de sus propagandistas que se empecinan en informarnos día y noche de lo malo que es el PP, que no gobierna, en lugar de explicarnos porque gobierna mal quien gobierna, tampoco mejoran ni ánimos ni inteligencias. ¿Que hay crispación? Claro, como la hubo cuando Aznar metió al país en la invasión de Irak. La gente se indignó con razón y se echó a la calle (los decentes junto a representantes del peor lumpen extremista del país) lo mismo que hoy otra decisión errónea gubernamental subleva a tantos, que se manifiestan junto al indeseado Inestrillas y compañía. Ya ven, la historia se repite… y la histeria también. Entre tanto seamos optimista y esperemos que Batasuna, con su nombre o con otro postizo, no termine por poder presentarse a las elecciones de mayo, como le solicitan al gobierno sus aliados parlamentarios… en contra de lo que quiere la inmensa mayoría del país (por cierto, nunca tan pocos han fingido representar a tantos como hoy sucede en el parlamento español). Si finalmente sucediera tal cosa, como algunos temen que la excarcelación de Iñaki de Juana preludie, habrá llegado la hora de ponerse serios de verdad. Basta de juegos con lo que no es de jugar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-2856254483081931623?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/2856254483081931623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=2856254483081931623&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2856254483081931623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2856254483081931623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/03/lo-estn-empeorando.html' title='Lo están empeorando'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1282416169087154346</id><published>2007-03-01T13:03:00.000+01:00</published><updated>2007-03-01T13:11:08.538+01:00</updated><title type='text'>Sin fe, ni fu ni fa</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL PAÍS 2007/03/01 &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"El adoctrinamiento confesional, sea católico, protestante, musulmán, judío o lo que se quiera, no ha de tener lugar en la enseñanza pública, ni como asignatura opcional pero pagada por el erario público ni mucho menos como obligatoria"&lt;br /&gt;&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sin fe, ni fu ni fa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A menudo, las indignaciones o escándalos de nuestra sociedad recuerdan bastante a los caprichos apasionados de la multitud en el circo romano. Por ejemplo, el pataleo suscitado porque una agraciada señora que se presenta a un concurso de belleza (ocasión paradigmáticamente machista) sea tratada, oh sorpresa, de modo paradigmáticamente machista al discriminarla por su maternidad. Eso es como ir al campo de fútbol y luego protestar ante el griterío porque levanta dolor de cabeza (no quiero dar ideas pero ¿acaso los propensos a la jaqueca no tienen derecho a frecuentar los estadios? Interesante problema jurídico). De parecido tenor me parece -dejando aparte pormenores del derecho laboral que conozco poco- la irritación suscitada porque el obispo correspondiente haya cesado a una profesora de religión que convive con quien quiere y como quiere. Precisamente la doctrina que ella está profesionalmente obligada a enseñar prohíbe tal libertad de costumbres. De hecho, la Iglesia para cuya propaganda ha sido elegida -a costes pagados por el Estado, eso sí- ha tenido a lo largo de los siglos y aún quisiera retener dentro de lo posible el ordenamiento por medio de premios y castigos (algunos sobrenaturales y otros no tanto) de la vida privada de los ciudadanos. No puede por tanto extrañar que trate al menos de controlar a quienes hablan en su nombre y según su nombramiento, ya que el resto de la sociedad parece estar cada vez menos por la labor. Sería sorprendente que los obispos eligieran para transmitir su reglamento teocrático a los jóvenes a quienes tienen ideas parecidas a las de los jóvenes y no a las suyas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El caso suscita interesantes reflexiones sobre la evidente impropiedad de mantener una asignatura confesional -sea obligatoria, voluntaria o mediopensionista- en la enseñanza pública. En un artículo aparecido como es lógico en Abc ("Profesores de religión", 24-2-2007), Juan Manuel de Prada compara el caso de la profesora expulsada con el de un militar que, tras haberse graduado en la academia con calificaciones sobresalientes, se negara a ir al campo de batalla alegando convicciones pacifistas. Según Prada, nadie se escandalizaría de que fuese destituido puesto que "profesar la milicia y negarse a empuñar un arma son circunstancias incompatibles". En este último punto, desde luego, es imposible no estar de acuerdo con él. Pero el símil plantea cuestiones inquietantes. A ningún profesor de geografía se le puede echar de su plaza por ser remiso a viajar, a ningún profesor de literatura se le cesa por preferir leer El Código da Vinci a En busca del tiempo perdido y ni siquiera son privados de su doctorado tantos médicos destacados que fuman, beben y perjudican alegremente su salud como si la ministra Elena Salgado no hubiera venido jamás a nublar nuestras vidas. En cambio, a la profesora de religión amancebada -perdonen el término anticuado, tan barojiano- se la pone de patitas en la calle... sin que el Tribunal Constitucional logre presentar objeción válida. ¿Cómo puede ser eso? Pues lo explica Prada muy clarito: "Siendo la asignatura de religión de naturaleza confesional, nada parece más justo que exigir a quienes la transmiten una coherencia entre las enseñanzas que transmiten y su testimonio vital, (...) que exigir a los docentes que prediquen con el ejemplo y profesen efectivamente y no sólo de boquilla la fe que se disponen a transmitir". Sigue teniendo razón desde su perspectiva, aunque precisamente sea esa perspectiva la que nos plantea problemas a quienes deseamos una educación pública digna de tal nombre y por tanto inevitablemente laica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Veamos: para empezar hay que hablar con propiedad. No estamos refiriéndonos a los profesores de religión en abstracto, de historia de las religiones o de creencias religiosas comparadas, ni siquiera a docentes que enseñen los principios del cristianismo y sus múltiples variedades instituidas, sino a personas designadas por las autoridades eclesiásticas para impartir doctrina católica con más o menos adornos. No es una asignatura relacionada con el conocimiento sino con la devoción. De ahí que -a diferencia de lo que ocurre en las materias de sustancia científica- se pida militancia a quienes la imparten, como bien subraya Juan Manuel de Prada: los profesores de catolicismo deben ser mitad monjes y mitad soldados, para utilizar otra expresión antañona. Lo que importa no es la autenticidad de lo enseñado (me temo que bastante discutible) sino la autenticidad de la fe con que se enseña. Se trata no de saber sino de creer o de aprender lo que hay que creer y a qué principios se debe obediencia. Es la fe quien mueve toda esta montaña pedagógica. De aquí también la dificultad intrínseca de evaluar semejante materia como las demás. Para ser rigurosos y coherentes con lo que se exige a los docentes, deberían puntuarse las buenas obras de los alumnos y su entrega piadosa al culto divino, no las respuestas a ningún tipo de cuestionario. Los pecados veniales restarían puntos y tres pecados mortales -por ejemplo- podrían bastar para suspender el curso. En esta asignatura no debería haber otros exámenes que los exámenes de conciencia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hay que reconocer que todo esto suena bastante raro, pero por lo visto es lo que dispone el Concordato firmado con la Santa Sede. Supongo que por eso la sentencia del Tribunal Constitucional establece que "si la impartición en los centros educativos de una determinada enseñanza religiosa pudiera eventualmente resultar contraria a la Constitución, ya fuere por los contenidos de dicha enseñanza o por los requisitos exigidos a las personas encargadas de impartirla, lo que habría de cuestionarse es el acuerdo en virtud del cual la enseñanza religiosa se imparte, no la forma elegida para instrumentarlo". En efecto, es ese acuerdo lo que urge revisar (por cierto, se firmó en el año 1979 -como una herencia de la época franquista que por entonces más valía no meterse a discutir- y según creo sólo por tres años). Porque resulta por lo menos inusual que una materia figure en el programa de bachillerato no por decisión libre de las autoridades educativas sino como concesión a una entidad foránea. Además, ¿qué consideración institucional merece la Santa Sede? Si se trata de una autoridad eclesiástica, la cabeza de la Iglesia Católica, ¿por qué debe mantener con ella nuestro Estado no confesional un tratado especial y comprometedor? Si se trata de un Estado extranjero con todas las de la ley, es hora de recordar que en él no se respetan derechos fundamentales en lo tocante a la libertad religiosa, igualdad de sexos para acceder a cargos públicos, etc... En una palabra, es una teocracia al modo de Arabia Saudí y no parece por tanto la influencia más deseable en el plan de estudios de un país democrático. Ese Concordato venido del franquismo concuerda muy mal con nuestras instituciones actuales y muchos católicos lo reconocen abiertamente así. Aquí y no en otra parte está el verdadero problema y el auténtico escándalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El adoctrinamiento confesional, sea católico, protestante, musulmán, judío o lo que se quiera, no ha de tener lugar en la enseñanza pública, ni como asignatura opcional pero pagada por el erario público ni mucho menos como obligatoria. Defender así el laicismo indispensable para el funcionamiento democrático no es un tema menor y hoy menos que nunca. Desde la ultramontana Polonia, pasando por Bélgica, Italia o España y hasta la admirable Francia, ahora amenazada en el horizonte por las propuestas neointegristas de Sarkozy, es raro el país europeo que no padece conflictos con el regreso invasor de la mentalidad religiosa en el siempre vulnerable redil educativo. Entre nosotros, suele trivializarse el tema o convertirse en palestra partidista, en ambos casos al modo de la discusión sobre el nacionalismo. Para los pro-nacionalistas actuales, cualquier reivindicación de la unidad de España como Estado de Derecho es "rancia"... como si los derechos históricos impertérritos ante el paso de los siglos y la segregación étnica fuesen conquistas de la modernidad. También para los actuales abogados del clericalismo el laicismo es progresismo trasnochado y, según Rouco Varela, el ateísmo resulta decimonónico (por lo visto la transubstanciación eucarística y la resurrección final de los muertos es lo que más va a llevarse la próxima temporada). Otros pretenden que el laicismo es un perverso invento de Zapatero y sus adláteres, lo mismo que hay quien cree que denunciar el separatismo reaccionario (todos lo son) es una maniobra al servicio del PP o del tradicional fascismo hispánico. Quiero pensar que la mayoría de este país -aunque desde luego la menos estentórea- no vive políticamente empobrecida por semejantes tópicos sectarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1282416169087154346?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1282416169087154346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1282416169087154346&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1282416169087154346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1282416169087154346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/03/sin-fe-ni-fu-ni-fa.html' title='Sin fe, ni fu ni fa'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-6302853244930302967</id><published>2007-02-28T15:24:00.000+01:00</published><updated>2007-02-28T15:26:41.438+01:00</updated><title type='text'>Contra las putas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡BASTA YA!  2007/02/28&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Esa persecución de las putas y de sus clientes se sustenta fundamentalmente en el ataque a la libertad de las personas"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Jorge Marsá&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Contra las putas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El puritanismo se asoció siempre con personas de talante reaccionario y retrógrado. Sin embargo, hace ya un tiempo que los puritanos de izquierdas reclaman un puesto de vanguardia en el combate para erradicar las prácticas “contra la moralidad”. Lo curioso es que parece que los de ahora y los de otrora coinciden en los manjares que mayor disfrute proporcionan a sus no muy finos paladares: la prostitución, la pornografía y las excitantes imágenes de la publicidad. Siempre obsesionados con el sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las putas se las persigue, faltaría más, por su bien. Antes, para librarlas del pecado que las condenaba, y en defensa de no se sabe muy bien qué visión de la decencia pública. Ahora, se estigmatiza a las putas de forma más radical, por su condición de mujeres: sostienen los nuevos puritanos que su trabajo es “una actividad indigna y degradante para las mujeres”. Así que, liderados por el gubernamental Instituto de la Mujer, se proponen estos nuevos cruzados de la moral lo mismo que los antiguos: prohibir la prostitución. Y la semana pasada lograron que el Congreso de los Diputados recomiende que no se regularice la prostitución en España. Un éxito para quienes no conciben, hoy como ayer, que la libertad de las personas pueda anteponerse en el espacio público a su muy estrecha moralidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cruzada emprendida contra las putas se sostiene sobre un par de ideas: la primera es la de que son las mafias las que obligan a ejercer la prostitución a muchas de las mujeres que la practican. Obvia resulta la necesidad de combatir esos comportamientos mafiosos, perseguir a sus impulsores y, sobre todo, proteger a sus víctimas. Pero obvio debería resultar también que no se puede perseguir al conjunto de personas que realiza una actividad porque algunas de ellas infrinjan la ley, que un colectivo no es responsable de los delitos que cometa cualquiera de sus integrantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ese primer argumento deducen el segundo: la mayoría de las prostitutas desearía realizar otro trabajo. No hay vocación, nos dicen: “la prostitución se nutre de la pobreza”. Y uno se imagina la vocación del minero por su trabajo, y la cantidad de mujeres ricas que se ponen a servir porque tienen vocación de asistenta. De la pobreza o de las desigualdades de la sociedad se nutren buena parte de los trabajos que hacen las personas, que seguro que, de poder elegir, se dedicarían a otra cosa, como dicen los puritanos que harían las putas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabe de dónde se han sacado los números, pero insisten en que el 95% de quienes se dedican a la profesión no desearía hacerlo. Ahora bien, existe un problema en el que los muy correctos y correctas se niegan a entrar: ¿qué ocurre con el 5% que sí elige libremente dedicarse a la prostitución? Pues que no puede ser, que han decidido que esa actividad resulta indigna y degradante para las mujeres y que, por lo tanto, no puede consentirse, legalizarse. No pueden reconocer que hay mujeres que ejercen la prostitución porque quieren o porque les conviene, como no pueden aceptar entre sus argumentos que también hay hombres que la practican y que es creciente el número de mujeres que recurre a sus servicios. No pueden aceptarlo porque se desmorona toda la campaña. En realidad, porque se demuestra que esa persecución de las putas y de sus clientes se sustenta fundamentalmente en el ataque a la libertad de las personas que ha caracterizado siempre la conducta de los puritanos de cualquier pelaje. Se niegan a aceptar que dos personas libres puedan acordar intercambiar sexo por dinero, simplemente, porque les resulta moralmente reprobable que lo hagan, y tratan de que prevalezca su muy particular moral sobre la libertad de los individuos para practicar la sexualidad como les venga en gana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, y aunque no lo parezca en la España de Zapatero, no son éstas las únicas feministas que existen. Otras hay que carecen de esa obsesión por perseguir y castigar a quienes no se pliegan a su norma moral. Las Otras Feministas se pronunciaban hace cerca de un año sobre esta cuestión: “Contemplamos con preocupación las posiciones del Instituto de la Mujer sobre la prostitución, a la que considera una actividad indigna y degradante. Estas ideas, en línea con el feminismo puritano de reforma moral de fines del XIX, brindan una excusa para mantener las pésimas condiciones en las que las prostitutas ejercen su trabajo” (“Un feminismo que también existe”, El País, 18-03-06).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa debería ser la cuestión principal, la preocupación por las mujeres que ejercen la prostitución, por las condiciones en que lo hacen y la defensa de su libertad, o de su necesidad, para realizar ese trabajo. Las feministas puritanas prefieren dedicarse al placer moral que proporciona hacerle la vida imposible a las putas. No es novedad; siempre fue así, y siempre fueron así los puritanos. De lo que se trata es, también como siempre, de que los defensores de las libertades combatan el puritanismo reaccionario que impide legalizar la que llaman profesión más antigua del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:window.print();"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="javascript:window.print();"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="javascript:window.print();"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="javascript:window.print();"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-6302853244930302967?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/6302853244930302967/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=6302853244930302967&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/6302853244930302967'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/6302853244930302967'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/contra-las-putas.html' title='Contra las putas'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1928821978762104325</id><published>2007-02-25T14:04:00.000+01:00</published><updated>2007-02-25T14:08:37.203+01:00</updated><title type='text'>ENTREVISTA: Antonio Elipe, Matemático y experto en mecánica celeste</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Diario de Navarra  2007/02/25&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Las temperaturas eran superiores a las de hoy en los siglos XII y XIII»La teoría de los movimientos celestes que ha servido para explicar los ciclos climáticos en el pasado sirve también para predecir los cambios futuros&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ENTREVISTA: Antonio Elipe, Matemático y experto en mecánica celeste&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Catedrático de matemática aplicada en la Universidad de Zaragoza, Antonio Elipe habló en Pamplona sobre la influencia de la mecánica celeste en los cambios de clima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L A explicación al aumento de temperaturas está en el cielo. Caminamos hacia el calor porque así lo determinan, por una parte, los registros históricos de cambios orbitales en la elíptica que traza la tierra alrededor del sol y, por otro lado, las mínimas y lentas variaciones del eje de la tierra en inclinación o en orientación. Nos exponemos más al sol, aunque el efecto de la eliminación del CO2 también contribuye a una subida de temperatura. Así lo indica Antonio Elipe Sánchez, catedrático de matemática aplicada de la Universidad de Zaragoza. Invitado por el Aula de Ciencia y Tecnología de la Universidad Pública de Navarra, habló recientemente en Pamplona sobre «Mecánica celeste y glaciaciones». Sin negar la toxicidad para la salud del hombre y de la tierra que producen los procesos de contaminación y tala de árboles, recuerda que, ya cuando aún no se circulaba en automóvil, se detectaba la subida de temperatura. Dedicado a investigaciones de interés para empresas aerospaciales sobre el cálculo y diseño de órbitas, recuerda que «cambia la distancia del sol a la tierra debido a que la órbita de la tierra unas veces es más achatada y otras veces es más alargada. Tiene mucha influencia el eje de giro de la tierra con respecto al plano horizontal que a veces es de 22 grados y otras de 25 grados. Y ahora estamos aproximadamente en 23,5 grados, y un grado más o menos de inclinación supone que haya periodos de mucho más frío que otros. Nos encontramos ante picos periódicos en forma de dientes de sierra».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los volcanes y el sol&lt;br /&gt;-¿Qué produce fundamentalmente el cambio climático?&lt;br /&gt;-Hay distintas teorías. El otro día salió un informe de expertos de la UNESCO diciendo que se debe a la acción exclusiva de la acción humana y creo que no es exclusivamente culpa de la acción humana porque antes de que el mundo existiera hubo cambios, incluso más drásticos. El cambio es debido a la naturaleza: desde erupciones de volcanes que producen gran cantidad de gases y oscurecimiento, y por tanto menos calor, a la actividad solar con ciclos de once años en los que llega más o menos energía; pero, sobre todo, lo que más influencia ejerce, y eso sí que está comprobado con los registros geológicos de las glaciaciones, son los cambios debidos a la geometría de la órbita de la tierra. Todo se superpone. Que un factor sea el único eso es falso».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del calor a la glaciación&lt;br /&gt;-¿Hacia qué futuro caminamos?&lt;br /&gt;- Desde que pasó la última glaciación hace unos 22.000 años, la época de frío más intenso, vamos subiendo. Entonces teníamos cubierta de hielo prácticamente desde la mitad de Inglaterra hasta Suiza y gran parte de América desde la ciudad de Whasington hasta California. Esa capa de hielo se ha retirado y ahora estamos cerca de alcanzar el pico de calentamiento que se calcula que puede llegar en unos 500 años. Y luego iremos otra vez hacia una época de más frío. Podría suceder que el efecto de sobrecalentamiento sea de tal manera que anule el efecto de enfriamiento que debería venir después. Pero eso es ciencia ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hay de mito y de cierto en las teorías que se manejan a cerca del calentamiento global?&lt;br /&gt;-El calentamiento inducido por la actividad humana es cierto. Hay una emisión de CO2 y un efecto invernadero que nadie lo discute, pero ese es un calentamiento añadido al que ya nos dicen las curvas de la mecánica celeste. ¿Es preocupante? Sí. ¿Si no existiese ese efecto invernadero seguiríamos calentándonos? También seguiría el calentamiento. A mitades del siglo XVII y XVIII hubo una época en Europa que se conoce como la pequeña glaciación. Se ven registros pictóricos con los glaciares llegando a los pueblos. Quiere decir que ha habido un calentamiento y un enfriamiento en cuestión de unos 100 o 200 años. Pero en el siglo XII y XIII las temperaturas eran mayores que las que tenemos en estos momentos. Eso lo vemos en los registros de los anillos de los árboles. Muy hacia el interior de Islandia, en lugares muy fríos, hay poblados abandonados donde se observa que cultivaban cereales. O sea, que la temperatura era mayor que la que hoy tenemos. ¿Y si no había coches? ¿Quién calentó? Fueron los efectos naturales. Aunque ahora sobre la naturaleza tenemos una acción sobreexpuesta por el CO2, lo cierto es que tenemos menores temperaturas que en el siglo XIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corte de árboles en el Ebro&lt;br /&gt;-¿Qué nos debe preocupar a más corto plazo?&lt;br /&gt;-Sí es cierto que hay que preocuparse por el medio ambiente. Pese a lo que digan, hay que ser consciente que el deterioro del medio ambiente no es bueno. No sólo por el efecto invernadero, sino por la propia sanidad de nuestra naturaleza, de nuestra atmósfera y por poder respirar aire puro, pero no pensando de aquí a 200 años, sino pensando en nuestro día a día. Me preocupa más que los gases que emiten los automóviles y las industrias, la cantidad de hectáreas de árboles que se están quemado cada día para agricultura, para minas o para pastos. Y eso parece que preocupa menos que llevar un catalizador en el coche. Más Co2 que el que se ha emitido con la quema de bosques este verano en Galicia no creo que lo emita una ciudad como Pamplona en todo un año. Se está creando una mala conciencia hacia el consumidor de energía del día a día y ninguna hacia el pirómano o hacia los gobernantes que tenían que haber controlado esos incendios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Se asegura que en Navarra será donde más se experimentará el aumento de temperaturas.&lt;br /&gt;-Eso también lo he oído con Aragón. Eso es crear alarmismo intencionadamente. Hay problemas producto de la mala gestión del terreno. España es un país donde la desertificación está avanzando continuamente, en parte porque no llueve, pero en la ribera de Aragón se han cortado demasiados árboles y se han sustituido por cultivos de maíz o arroz. Y el arroz , al cabo de 25 años, saliniza el terreno y pasa a ser desierto. Ya se ha aprobado una oficina del cambio climático en Aragón, cuando un cambio climático es algo global, de toda la tierra, no de una comunidad autónoma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Al Gore y Tony Blair advierten del cambio climático, pero también de excelentes oportunidades para nuevos negocios.&lt;br /&gt;-Claro. Y es una excelente oportunidad para obtener fondos para la investigación. Para eso va a haber mucho dinero, lo mismo que hay palabras clave que ayudan a conseguir dinero con independencia de la entidad&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1928821978762104325?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1928821978762104325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1928821978762104325&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1928821978762104325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1928821978762104325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/entrevista-antonio-elipe-matemtico-y.html' title='ENTREVISTA: Antonio Elipe, Matemático y experto en mecánica celeste'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-7277102656820826686</id><published>2007-02-24T14:51:00.000+01:00</published><updated>2007-02-24T14:54:30.767+01:00</updated><title type='text'>Efectos prodigiosos</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La Gaceta de los Negocios 2007/02/23&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El Estatuto andaluz es malo para Andalucía y es malo para España. Confirma la deriva confederal"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Álvaro Delgado-Gal&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Efectos prodigiosos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; El bajísimo índice de participación en el referéndum andaluz ha caído como un jarro de agua fría en medios gubernamentales. No tanto, y esto tiene su lado gracioso, por usar una palabra amable, en medios populares. Pero no nos engañemos: dentro de una semana, estaremos hablando de otra cosa. Antes de que nos vuelva a distraer el vuelo de un mosca, pongamos en orden los datos fundamentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El CIS había pronosticado que acudirían a las urnas el 48% de los andaluces. Es decir, un porcentaje parejo al que se registró en el referéndum catalán. Una estimación pesimista, aunque, todavía, no catastrófica. Medimos la calidad de las cosas con referencia a nuestras expectativas, y las pobres que hasta hace unos días alimentábamos los observadores —y el propio CIS—-, estaban condicionadas por la experiencia catalana. Pero ahora tendremos que revisarlo todo a la baja: sólo votó un andaluz de cada tres. Teniendo en cuenta que se ha envuelto el Estatuto en la bandera de Andalucía, y que han sonado fanfarrias seudopatrióticas, el único veredicto posible es el de fiasco. Un fiasco monumental. La participación ha sido más alta en el campo que en las ciudades, con un diferencial que en algunas provincias oscila alrededor del 10%. Es evidente que Chaves ha movido a las clientelas del PER, lo que destaca más aún, si cabe, la escasez del resultado. El regocijo en ambientes populares es, como he insinuado antes, inexplicable, puesto que el Estatuto malquerido también ha sido suscrito, recuérdenlo, por el PP, el cual se ha tragado por las bravas catorce artículos gemelos de los que ha impugnado en Cataluña, más otros veintiocho muy parecidos. La táctica local ha predominado sobre la nacional, síntoma de la anarquía reinante y los desarreglos que aguardan a este país a la vuelta de la esquina. Sería ingenuo, con todo, esperar de los partidos un instante de reflexión. Dejémoslos por imposibles, e intentemos analizar la actitud de los votantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Éstos han practicado, en esencia, la resistencia pasiva. O tan siquiera. El que se resiste pasivamente, obstruye de alguna manera las iniciativas o acciones de otro. Los andaluces, más que resistirse, han manifestado un gigantesco desinterés. El valor sintomático que ello reviste, no debe distraernos de una constatación a mi entender muy preocupante: y es que los ciudadanos han llegado a la conclusión, mal fundada, de que la política no va con ellos. Lo último es una ilusión, comparable a la del niño que provoca la desaparición del mundo por la técnica de cerrar los ojos para no verlo. El Estatuto andaluz es malo para Andalucía y es malo para España. Confirma la deriva confederal y anticipa la ingobernabilidad del territorio en su conjunto. Enumeraré, rápidamente, algunos de sus elementos más significativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Uno: al blindar competencias, paraliza la acción legislativa del Congreso, en la línea catalana. Dos: consagra la bilateralidad con la creación de comisiones mixtas. Tres: insiste, tras los precedentes catalán y valenciano, en formular una carta de derechos, como si se estuviera fundando un poder soberano independiente. Cuatro: incrusta en su texto, a semejanza de nuevo del Estatut, qué inversiones tiene que realizar el Estado. Esto es un disparate mayúsculo. Ningún Estado serio puede comprometerse a una cosa así. ¿Se imaginan que la Constitución plasmara en su articulado que la revisión de las pensiones tuviese que incorporar el IPC? Tendríamos que arrojar a la basura, o la Constitución, o el Ministerio de Hacienda. La multiplicación de exigencias económicas hará metástasis en otras comunidades, provocando, o el derrumbe de las finanzas, o una política que en la práctica sea incompatible con lo exigido en los Estatutos. Esto es estúpido, tercermundista. Cinco: la Junta se apropia de la cuenca hidrográfica del Guadalquivir. Queda el aire, que no se sabe todavía cómo encerrar bajo llave. Seis: se crean los instrumentos para poner en marcha un poder judicial andaluz, sometido a las presiones de los políticos locales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los ciudadanos no se han tomado esto en serio. Pero tampoco se han tomado en serio las consecuencias de no impedirlo. ¿Cómo, por cierto, habrían podido impedirlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La pregunta es interesante. El PSOE y el PP han coincidido en la misma composición de lugar. Han pensado que el PP no podría haberse opuesto al Estatuto sin ser víctima de una campaña que atizara el agravio comparativo y arruinase al partido en la región. Por eso el PP ha entrado en la puja, luego da arrancar a sus rivales una declaración retórica sobre la unidad de España. ¿Ha sido correcto el análisis de los políticos? Probablemente, sí. Probablemente, el reflejo más operativo en este momento es el siguiente: “no quiero nada en particular, salvo no ser menos que mi vecino”. Es un reflejo elemental, aunque poderoso. Lo elemental, unido a la falta de responsabilidad en quien manda, genera efectos prodigiosos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-7277102656820826686?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/7277102656820826686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=7277102656820826686&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/7277102656820826686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/7277102656820826686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/efectos-prodigiosos.html' title='Efectos prodigiosos'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1211235625924658313</id><published>2007-02-15T20:22:00.000+01:00</published><updated>2007-02-15T20:26:24.239+01:00</updated><title type='text'>Tranquilidad y buenos alimentos</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La Gaceta de los Negocios  2007/02/15&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La esperanza, es que el 11-M deje de ser utilizado como un instrumento de recíproca deslegitimación&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Álvaro Delgado-Gal&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tranquilidad y buenos alimentos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Concluida la instrucción, comienza el juicio sobre el 11-M, propiamente dicho. En la experiencia política, rige un principio parecido al que teorizó Freud para la vida síquica: las verdades no reconocidas por el sujeto consciente subsisten como represiones y producen patologías varias. En rigor, no sabemos qué sucedió el 11-M, ni un sumario imperfectamente instruido nos ha ayudado a averiguarlo. La conciencia pública se ha polarizado en torno de una serie de cuestiones inquietantes, y de lectura no fácil. Enumeremos algunos de los elementos que parecen menos discutibles:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt; 1)&lt;/strong&gt; El atentado contribuyó a la victoria del PSOE. El mecanismo por el que esto tuvo lugar está perfectamente filiado por los expertos en demoscopia. Los socialistas ganan cuando su electorado se moviliza: la mala gestión de la crisis por el Gobierno, la asociación del atentado con la causa irakí, y la terrible campaña desarrollada por el Partido Socialista contra el Popular entre el 11 y 14 de marzo, invirtieron el signo del sufragio, o, al menos, deshicieron un empate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt; 2)&lt;/strong&gt; Hubo servicios de inteligencia que conectaron con el Partido Socialista a espaldas del Ministerio del Interior. Entra dentro de lo muy probable que, además, suministraran información falsa al Gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt; 3)&lt;/strong&gt; Algunos de los elementos más activos en estas labores subterráneas fueron promovidos poco después por la nueva Administración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt; 4)&lt;/strong&gt; La Comisión de Investigación encargada de estudiar los hechos en el Congreso no sólo fue inútil, sino contraproducente. Uno de los depositantes llegó a reconocer que había redactado su declaración en Gobelas. De modo inexplicable a mi entender, no se concedió a este hecho la dimensión escandalosa que objetivamente tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt; 5)&lt;/strong&gt; Se ha verificado una muerte en cadena de testigos. La proximidad de muchos de los imputados a la policía, añadida al hecho de que ni las trazas de los que siguen vivos, ni su condición social, encajan del todo con la pericia técnica que la comisión del atentado parece presuponer, ha desatado toda suerte de especulaciones. Los enemigos del Gobierno se han valido de todo esto para insinuar, o temerariamente afirmar, una complicidad de los servicios de seguridad prosocialistas con el atentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los amigos del Gobierno han replicado que la derecha no acepta el resultado de las elecciones cuando éstas le son adversas, abundando en la tesis de que el PP no consigue desprenderse de sus adherencias franquistas. Este agrietamiento, de consecuencias potencialmente nefastas, se ha acentuado por obra de la política agresiva del presidente. Varios millones de españoles, unos de izquierda, otros de derecha, cultivan en este instante nociones atroces sobre la honorabilidad del rival. El país, en fin, está dividido, y esto no es una broma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El juicio que ahora se inicia suscita una pregunta e impulsa una esperanza. La pregunta, es si llegarán a determinarse hechos que todas las partes reconozcan sin reticencias ni reservas. La esperanza, es que el 11-M deje de ser utilizado como un instrumento de recíproca deslegitimación. La pregunta, y la concomitante esperanza, se encuentran, obviamente, vinculadas entre sí. Si los hechos son contundentes, habrá menos pretextos para apoyarse en ellos con el fin de desautorizar sin fundamento al interlocutor político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sospecho que sería imprudente esperar novedades dramáticas, o estupendas revelaciones. Y temo que los mal dispuestos seguirán encontrando razones para no cambiar de actitud. Valga, por lo menos, el siguiente recordatorio: la llamada “verdad judicial” no equivale a la verdad a secas. Los señores togados alcanzan conclusiones y emiten veredictos siguiendo procedimientos altamente ritualizados. El fin de la justicia no consiste en esclarecer, meramente, los hechos, sino en determinar si alguien es culpable a la luz de la evidencia acumulada con arreglo a las garantías que prevé la ley. Dar a cada uno, sin más, lo que se merece, es una tarea más propia del Llanero Solitario que de un servidor del Derecho en un Estado constitucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los partidos, al revés que los ciudadanos normales, están obligados a resolver ciertas dudas sin subrogarse en el fallo de los tribunales. La razón reside en que los partidos, en principio, no son sólo depositarios de intereses particulares, sino del interés público. Su altísimo ministerio exige que inspiren una confianza que no se puede obtener sólo de los trámites de la ley, excogitada para que el inocente no sea injustamente condenado, más que para asegurar que el culpable arrostre los costes de su delito. Hasta la fecha, los partidos no han estado a la altura de su cometido. La Comisión, como se ha dicho, fue un desastre. ¿Qué deberían hacer los partidos ahora? Primero, ser discretos a lo largo del juicio. Dos, no sacar los pies del tiesto si, por ventura, se levantan algunas piedras y sale corriendo, por debajo, un escorpión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1211235625924658313?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1211235625924658313/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1211235625924658313&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1211235625924658313'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1211235625924658313'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/tranquilidad-y-buenos-alimentos.html' title='Tranquilidad y buenos alimentos'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-3828702147443522533</id><published>2007-02-12T10:32:00.000+01:00</published><updated>2007-02-11T18:54:04.143+01:00</updated><title type='text'>Longevidad del resentimiento</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El País 2007/02/12&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El gobierno no piensa en los ciudadanos, el gobierno sólo piensa contra la oposición. Un gobierno que le tiene tal pavor a la oposición como para no abrir la boca sin mencionarla (¡mamá, mamá, mira lo que ha hecho Rajoy!), es un gobierno de una debilidad incompatible con cualquier diálogo"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FÉLIX DE AZÚA &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Longevidad del resentimiento&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; Recuerdo perfectamente con qué ferocidad despreciábamos a Adolfo Suárez. El plural se refiere a la izquierda de aquellos años. Ni siquiera le odiábamos, era demasiado insignificante. Un burócrata que sólo suscitaba el sarcasmo, un trepador cuyas contradicciones podían facilitar la insurrección proletaria. Es cierto que le había votado una mayoría de la población, pero ya se sabe: los españoles son franquistas, borregos, rancios. Supongo que eso es lo que piensan de Zapatero muchos nacionalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Luego pasamos a despreciar a González. Algunos habían sido compañeros suyos en la Universidad de Sevilla: un chisgarabís, un pelmazo del que huía la gente. Los sarcasmos contra Suárez se hicieron más virulentos contra González. Basta con releer lo que escribían las grandes plumas de la izquierda sobre la entrada de España en la OTAN.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora, cuando el país va regresando inexorablemente al Ruedo Ibérico, nos percatamos de que Suárez y González fueron una bendición inmerecida para una casta intelectual fatua y microcéfala. Un par de políticos inteligentes, prudentes, hábiles, que nos libraron de nosotros mismos. Si hubieran triunfado los míos, por ejemplo, Cataluña habría sido una república popular maoísta. Nunca se lo agradeceré suficientemente a Suárez y González.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Éramos jóvenes y en ese periodo amorfo llamado "juventud", que en España dura hasta los cuarenta años, está permitido ser un majadero y que sin embargo te haga caso la prensa. Pero ahora, cuando se reproduce el viejo estilo del rencor y el resentimiento, ya nadie es joven, ni siquiera los jóvenes son jóvenes. Los "jóvenes" nacionalistas vascos patean las tumbas de los asesinados por sus padres. Han nacido viejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El mes pasado, escribía Muñoz Molina en estas mismas páginas su desaliento ante el delirio en el que ha caído la casta dirigente. Era el grito espantado de alguien que, por vivir fuera, se percata de lo asombrosamente inútil que llega a ser la elite española. El delirio de la oposición, perpetuamente encadenada a sus tráficos vaticanos, a su ética momificada, ese espíritu de bronca tan compatible con la codicia. El delirio de los periféricos, reduciendo sus fortalezas regionales a siniestras aldeas endogámicas cada vez más hormigonadas. El delirio del actual gobierno, convencido de poder dialogar con los nacionalistas, desde los más presentables hasta ETA, y proponiendo alianzas con el Islam. Vaya panorama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hace unos días tuve ocasión de hablar con una persona excepcional. Ha conocido la esclavitud verdadera, la de las mujeres que se pudren en los países islámicos. Ha vivido en Somalia, Etiopía, Arabia Saudita, Kenya... Sabe que en este momento no hay mayor injusticia que el islamismo explotador de una mitad de la población condenada por su sexo. La miseria del proletariado en la época de Marx era un privilegio comparada con la miseria de millones de esclavas (laborales, familiares, sexuales) que se ocupan de la totalidad del trabajo de la aldea mientras los hombres se dedican a pavonearse rifle en mano y a rezar. No podía concebir que alguien como Zapatero, con mando en un país europeo, hablara de "alianza de civilizaciones". ¿Qué civilizaciones? Si a sus hijas les hubieran cortado el clítoris y cosido los labios externos quizás no fuera tan frívolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Suárez dialogó con gente que le despreciaba, pero que estaba deseando salir de la cloaca. Es cierto que los comunistas seguían persuadidos de que no había nación en la tierra que pudiera compararse con la URSS (¡la de Breznev!), y que nuestros jefes hablaban en verso sobre Rumania y sobre la portentosa inteligencia de Ceacescu. Estos majaderos, sin embargo, ya no creían en sus propias mentiras y por lo tanto se podía dialogar con ellos. Suárez lo hizo y consiguió que entraran en el orden democrático al que juzgaban un modo de explotación más peligroso que el fascismo. Suárez dialogó porque lo que tenía delante era un fantasma que al oír el primer ring de monedas se esfumó como Drácula y se dedicó a proteger a las focas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No es ese el caso de ETA, ni el de los islamistas que con tanta precisión describe una y otra vez Antonio Elorza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ni siquiera es el caso del PNV. Quizás Esquerra Republicana esté más cerca de la lucidez: por lo menos ya se les ha producido una escisión y eso indica que puede haber pensamiento incluso en una nevera. Ley de oro desde Maquiavelo es que no puedes dialogar con quien está persuadido de que tú eres débil y él es fuerte. Que Alá está de tu parte, o que están contigo Dios y las cajas de ahorro vascongadas más algún sindicato para que el amo no esté solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Nuestro presidente dice que hay que dialogar con los opresores. Parece que no haya dialogado en su vida con alguien que le toma por bobo. La quiebra de esos diálogos imposibles conduce a callejones sin salida. Los callejones sin salida generan frustración. La frustración es la madre del resentimiento. Hemos regresado a la política del resentimiento, la continuación del franquismo. El gobierno no piensa en los ciudadanos, el gobierno sólo piensa contra la oposición. Un gobierno que le tiene tal pavor a la oposición como para no abrir la boca sin mencionarla (¡mamá, mamá, mira lo que ha hecho Rajoy!), es un gobierno de una debilidad incompatible con cualquier diálogo. La consecuencia ha sido el fracaso del "proceso de paz", mal planteado desde su bautismo con esos términos episcopales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¡Qué nostalgia de Suárez y González! El uno y el otro hubieron de vérselas con enemigos mucho más peligrosos que los que lidia Zapatero. Suárez con los franquistas, es decir, con la totalidad del poder económico, o sea el poder madrileño, vasco y catalán que era el único que había. González, con sus propias huestes, cabras locas, conspiradores del ochocientos. Ambos, con una ETA que en aquel momento no sólo era infinitamente más fuerte, sino que recibía el apoyo de toda la izquierda del país. Y sin embargo pudieron imponer su diálogo, es decir, meter en vereda a los inválidos morales en menos que canta un gallo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Por qué entonces Zapatero no puede con unos adversarios desdentados como los del PP, y una ETA a la que ya sólo apoyan los caseríos y ni siquiera todo el PNV? Porque no logra convencer de su poder, es decir, el poder del Estado. Y cuando el Estado muestra su debilidad, el rencor, el resentimiento y el oportunismo ocupan la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien desea conocer el desarrollo de una conciencia política racional y no visceral, lea la estremecedora autobiografía de Ayaan Hirsi Ali (Mi vida, mi libertad). Verá cómo la inteligencia unida al coraje puede vencer a la esclavitud en las condiciones más opresoras. Ayaan Hirsi es en verdad una revolución viviente porque dice aquello que todo el mundo sabe, lo evidente. Aquello que los islamistas ocultan, niegan, disimulan, disfrazan, porque amenaza el dominio que ejercen sobre la mitad de la población. Y lo dice sin rencor, sin odio, sin resentimiento hacia sus torturadores. Sabe que no hay posibilidad de diálogo, ni alianza que valga, hasta que millones de mujeres se persuadan de su poder. Por eso dialoga con las oprimidas, no con sus opresores. Será lento, pero no hay otro camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aplíquese el cuento aquel que desee dialogar. Haga como Ayaan Hirsi, apueste por lo evidente sin rencor ni resentimiento. Utilice el poder del Estado para ayudar a los ciudadanos oprimidos, no para sumirlos en una mayor opresión dialogando con sus opresores. Y olvídese de la oposición. Está ahí para evitar el monólogo gubernamental.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-3828702147443522533?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/3828702147443522533/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=3828702147443522533&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3828702147443522533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3828702147443522533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/longevidad-del-resentimiento.html' title='Longevidad del resentimiento'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-8334868924037848015</id><published>2007-02-11T18:43:00.000+01:00</published><updated>2007-02-11T18:49:48.949+01:00</updated><title type='text'>La seducción inexplicable</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El País BABELIA 2007/02/10 &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL LIBRO DE LA SEMANA: Contra Cromagnon&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Pero además es uno de los promotores de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía y Contra Cromagnon puede considerarse, entre otras cosas, como una fundamentación teórica de la posición frente al nacionalismo de este imprescindible nuevo partido político"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La seducción inexplicable&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El economista y sociólogo Félix Ovejero aborda en este ensayo las razones por las que un sector de la izquierda española se ha aliado con formaciones nacionalistas en una estrategia para arrinconar al Partido Popular. Actualmente abundan los libros acerca de misterios esotéricos, sectas diabólicas, enigmas de otros mundos (aunque están en éste), conspiraciones rocambolescas, templarios varios y otros secretos indescifrables. Pero la obra que aquí reseñamos versa sobre un jeroglífico más impermeable al sentido común que cualquiera de ellos: la abducción de la izquierda hispánica por los nacionalismos separatistas, cuanto más radicales mejor. A diferencia de otros raptos extraterrestres, éste suele ser negado por quienes lo han sufrido: protestan que ellos no son en absoluto nacionalistas, todo lo contrario, aunque -eso sí- apoyan a los nacionalistas, hablan como los nacionalistas, votan junto a los nacionalistas, forman "mayorías de progreso" (sic) con los nacionalistas, aborrecen a los adversarios del nacionalismo y, pese a que ellos son de izquierdas pero no nacionalistas, aceptan que los nacionalistas son de izquierdas... o más de izquierdas que quienes no son nacionalistas. Mysterium tremendum! De los pocos rasgos inequívocos que tenía la izquierda en nuestro país -el antinacionalismo y el anticlericalismo, dos insignias de cordura histórica en España- ya ha perdido clamorosamente la primera y puede que la segunda, Alá mediante, se desvanezca en altares multiculturales dentro de no mucho. Aún les queda, eso sí, la nacionalización de la banca, pero últimamente se les oye hablar poco del asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tratar esta insoluble perplejidad, entre otros temas anexos, va dedicado este libro, cuyo título alude a una genial viñeta de El Roto que figura como epígrafe. Su autor, Félix Ovejero, es economista y sociólogo de la política: desde hace veinte años profesor en la Universidad de Barcelona, antes lo fue también en Estados Unidos. Pero además es uno de los promotores de Ciutadans-Partido de la Ciudadanía y Contra Cromagnon puede considerarse, entre otras cosas, como una fundamentación teórica de la posición frente al nacionalismo de este imprescindible nuevo partido político. En esta clave les vendría bien leerlo para despejar telarañas mentales a los que siguen preocupados por el "españolismo rancio" de quienes se oponen al disparate separatista, tanto en su versión hard como light (me encanta ese calificativo, "rancio", para descalificar a los adversarios del regreso a Cromagnon).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro se abre con demorados ensayos sobre el nada transparente concepto de "nación" (que la moda estatutaria española otorga a voleo) y las principales posturas teóricas sobre el asunto: la del liberalismo, que establece las fronteras como límites de propiedad y considera al Estado-nación un club de propietarios; el comunitarismo, que establece las fronteras según la identidad y trascendentaliza el demos como destino compartido ("unidad de destino en lo universal", dijo un precursor); y el republicanismo, cuyas fronteras son cimientos para asegurar justicia y libertad, es decir, ciudadanía. Esta última es la postura que evidentemente prefiere Félix Ovejero, heredero de una tradición ilustrada y marxista bien asimilada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El marco genérico de estas reflexiones está enriquecido constantemente por análisis más concretos y pormenorizados de bastantes de las polémicas del día. Es saludable la contundencia argumental con que desmonta algunos de los más tontiformes lugares comunes, como la beatería multicultural ("si importan las culturas es porque importan las personas. No al revés. Que una cultura deba preservarse simplemente porque existe, no puede ser nunca un argumento atendible para quienes constatan que buena parte de las 'culturas' humanas han estado asentadas en la discriminación y en la explotación") y las políticas de supuesta "normalización" lingüística en nuestro país, que con el pretexto de liquidar el monolingüismo imperial franquista lo reproducen en porciones, como los quesitos de La vaca que ríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de estas piezas más extensas, Félix Ovejero incluye una serie de artículos publicados en EL PAÍS sobre aspectos de la elaboración y debate del estatuto catalán, lo que podríamos llamar la "psicopatología de la vida cotidiana" nacionalista y los inicios del movimiento que después fue Ciutadans. Son ágiles y están persuasivamente razonados... aunque sólo para aquellos lectores que se interesen por la persuasión argumental en lugar de resolverlo todo etiquetando despectivamente al crítico incómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de estos trabajos breves, especialmente interesante, se titula "La izquierda, de la igualdad a la diferencia". Y éste es también el tema de lo que yo considero el texto más notable de todo este notable libro, la magnífica entrevista que Miguel Riera -director de El Viejo Topo- realiza a Ovejero sobre la cuestión de la izquierda seducida por el nacionalismo. La entrevista (seguida por una ponderada objeción parcial de Laurentino Vélez-Pelligrini, así como por la respuesta de Ovejero) es un material de reflexión de primera categoría. Se establecen bien las incompatibilidades de un pensamiento ilustrado y progresista con la faramalla nacionalista y quedan flotando las razones últimas de esta sorprendente colusión. Sin la pretensión de zanjar el asunto aporto dos vías de explicación, una que apunta hacia lo sublime (siempre cercano a lo ridículo) y otra a lo más oportunista, incluso rastrero. Por elevación: cierto izquierdismo siempre ha estado más atento a la subversión del "sistema" (abstracción cuyos rasgos diabólicos dibuja cada diez o quince años según un esquema convenientemente irrefutable y al que sólo respalda la perpetua deficiencia del mundo) que a la protección de los derechos de las personas, por lo visto demasiado egoístas para su elevado criterio. Por oportunismo rastrero: el apoyo de la izquierda a los nacionalismos es una mera estrategia electoral de poder para marginar a la derecha competidora, el PP. Se está viendo en la reforma de los estatutos more nacionalista, que quizá no deshagan España (como repiten satisfechos los turiferarios del Gobierno) pero evidentemente en nada mejoran tampoco la convivencia en ella, ni responden a exigencias populares sino a una simple componenda con las ambiciones locales para garantizar la perpetuación en el gobierno central o recibir algo de la pedrea clientelista autonómica (véase el ejemplo paradigmático de Esker Batua). Sea como fuere, es válida la conclusión de Ovejero: "La mayor renuncia intelectual de nuestra izquierda ha sido sustituir el lenguaje de los derechos, la justicia y la ciudadanía, por la frágil mitología nacionalista de las identidades y los pueblos. Si únicamente se tratara de palabras, poco importaría. Pero hemos aprendido hace ya tiempo que las palabras condicionan las vidas. Por lo general, de mala manera".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-8334868924037848015?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/8334868924037848015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=8334868924037848015&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8334868924037848015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8334868924037848015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/la-seduccin-inexplicable.html' title='La seducción inexplicable'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-4924413997194149997</id><published>2007-02-10T17:57:00.000+01:00</published><updated>2007-02-09T21:01:05.318+01:00</updated><title type='text'>La arrogancia moral de la izquierda</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/02/10&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;"La izquierda ya no lidera el debate ideológico pero se cree con el derecho a controlarlo"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;POR EDURNE URIARTE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La arrogancia moral de la izquierda&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La campaña de la izquierda contra Telemadrid es, en primer término, una opción consciente por el juego sucio para denigrar la imagen del adversario político. Como ponía de relieve un análisis comparativo de este periódico el jueves, se trata de una campaña de acoso y derribo muy parecida a la que orquestó contra TVE en la pasada legislatura. Es una táctica electoral más, ahora para las próximas autonómicas de Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero es también una consecuencia más de la arrogancia moral de una izquierda encerrada en una torre de marfil ideológica con grandes problemas para aceptar la legitimidad de las posiciones de los demás. Al menor descuido, a la izquierda le sale la arrogancia moral que lleva dentro y reivindica su derecho natural a controlar la elaboración de ideas. Porque las suyas, cree, representan la verdad y las de los demás la manipulación. Esa arrogancia le dificulta enormemente reconocer que la manipulación es muy semejante en todas las televisiones. Que en las públicas prima el color del partido del gobierno, sea el suyo o el de la derecha. Y que en las privadas ocurre lo mismo, entre otras cosas, porque cada empresa privada hace una opción ideológica y, a veces, es aún más intensa que en las públicas. Hay privadas en las que uno no sabe si le habla Moraleda o el presentador del informativo, pero la izquierda lo llama, probablemente, objetividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; André Glucksmann explicaba recientemente en un artículo en El País las razones por las que ha decidido apoyar públicamente por primera vez a la derecha. Lamentaba la pérdida de protagonismo de la izquierda francesa en el combate de ideas y criticaba que «la izquierda oficial francesa se cree infalible moralmente e intocable intelectualmente». El problema es exactamente igual en la izquierda española. Y, con el ingrediente añadido de nuestras circunstancias históricas, le ha llevado a constantes actitudes de intolerancia y sectarismo ideológico e intelectual. Todo ello con la estrecha colaboración de esa mayoría de izquierdas que aún domina los círculos culturales. La izquierda ya no lidera el debate ideológico pero se cree con el derecho a controlarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-4924413997194149997?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/4924413997194149997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=4924413997194149997&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/4924413997194149997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/4924413997194149997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/la-arrogancia-moral-de-la-izquierda.html' title='La arrogancia moral de la izquierda'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-3729413165642677696</id><published>2007-02-09T20:57:00.000+01:00</published><updated>2007-02-06T20:38:51.075+01:00</updated><title type='text'>¿Quién está dispuesto a ser el Petain de Navarra?</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/02/09&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"Para conseguir Navarra el nacionalismo necesita, por supuesto, un mínimo formalismo de comicios y referéndums, y para desbrozar la particular tozudez de los navarros de ser ellos mismos, ese nacionalismo necesita un Petain, un colaboracionista que se disfrace y que esté dispuesto a entregar a los suyos a un objetivo pactado y, necesariamente, imposible de conseguir a cara descubierta."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;CARLOS HERRERA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Quién está dispuesto a ser el Petain de Navarra?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;DESENGÁÑENSE: si alguno de ustedes, sorprendido en su buena fe, ha querido ver en las palabras de Otegui sobre el futuro de Navarra y el País Vasco "como una gran autonomía del Estado Español" un cambio apreciable de discurso y de posturas de ETA y Batasuna sobre la cuestión de siempre, es que usted es un bendito, y, discúlpeme, tiene muchos números de que se la meta doblada el primero que llegue. Es más, fíjese bien si lleva la cartera en el bolsillo porque lo más probable es que se la hayan mangado a primera hora del día a cuenta de cualquier saludo. No; atiéndame un momento. Un buen número de analistas políticos -de esos que saben interpretar hasta el aire de una pausa-- coincide en que este asunto, así planteado, ha sido uno de los pocos acuerdos a los que se ha llegado en las conversaciones ETA-Gobierno: los terroristas pretenden ahora hacer llegar el mensaje a Rodríguez Zapatero de que no habrá bombas antes de las elecciones si se le da alguna credibilidad a esta trampa que acaba de tender la llamada "izquierda abertzale" de los cojones. Es evidente que ETA no tiene ningún interés en formar parte como autonomía de ningún estado que no sea el suyo propio, por ello se plantea conseguir primero la utopía que comparte con el resto del nacionalismo vasco -robarle la cartera a Navarra-- y después, con el trabajo de la política educativa, social y, si es necesario, terrorista, trabajar por la independencia efectiva. No al contrario. El endiablado sudoku de la política acaba en componendas de este tipo, en las que los malos se presentan travestidos de medio buenos y los medio buenos acaban pareciendo malos de remate. Para conseguir Navarra el nacionalismo necesita, por supuesto, un mínimo formalismo de comicios y referéndums, y para desbrozar la particular tozudez de los navarros de ser ellos mismos, ese nacionalismo necesita un Petain, un colaboracionista que se disfrace y que esté dispuesto a entregar a los suyos a un objetivo pactado y, necesariamente, imposible de conseguir a cara descubierta. ¿Está dispuesto el PSOE navarro a jugar ese papel?: escuchando a Fernando Puras, el candidato a la presidencia de la Comunidad Foral, cuesta creerlo, a menos que sea un mentiroso compulsivo dispuesto a carbonizarse ante la historia como el que se disfrazó de Mariscal. Conociendo a Carlos Chivite, aún más. Sin embargo, algunos descreídos aseguran que un pacto entre los socialistas y Nafarroa Bai sería un escenario perfecto para desarrollar las disposiciones adicionales necesarias para crear un órgano común, no una Comunidad única, cosa prohibida específicamente por la Constitución, que allanara los tortuosos caminos conducentes a la absorción absoluta; ese órgano común sería un comienzo, y, desde ahí, en un escenario de "paz técnica" se podría llegar más lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ante este panorama se impone una solución a la altura de la trascendencia del momento. De ganar con suficiente mayoría la alternativa UPN-CDN, es decir, Sanz y Alli, la cuestión quedaría resuelta durante un plazo crítico de cuatro años en los que las coyunturas pueden cambiar absolutamente ya que median, entre otros, unos comicios generales. De no ser así, habrá llegado la hora de la altura de miras, del compromiso ante la historia, de la grandeza personal, del sacrificio por la tierra. De la gran coalición. Ese será el momento en el que los que amen sinceramente la Navarra que conocemos, la Navarra que disfruta, como comunidad, de mayor autonomía en toda España, la Navarra de la calidad de vida, la Navarra industrial, la Navarra acogedora, la Navarra de la huerta y la vid, la Navarra universitaria, la Navarra festiva y laboriosa, den un paso al frente y aparquen diferencias técnicas, conceptuales o metódicas, y encaren el delicado momento histórico que se avecina. Si en otros lugares del mundo, políticos de todo tipo han sabido poner puntos en común para salvar los muebles de contingencias adversas y perversas ¿por qué eso no va a ser posible aquí? Si el PSOE navarro es sincero tiene una estupenda oportunidad de demostrar lo que dice: rebelándose, si es necesario, ante los dictados de Rodríguez Zapatero y devolviendo el traje de mariscal colaboracionista a la tienda de disfraces. Coalíguense, de ser necesario, derecha e izquierda y acaben con la trampa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-3729413165642677696?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/3729413165642677696/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=3729413165642677696&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3729413165642677696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3729413165642677696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/quin-est-dispuesto-ser-el-petain-de.html' title='¿Quién está dispuesto a ser el Petain de Navarra?'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-7646568721793910831</id><published>2007-02-06T20:33:00.000+01:00</published><updated>2007-02-06T20:38:52.598+01:00</updated><title type='text'>EL GUDARI DE ALSASUA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;XLSemanal 2007/02/02&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En mi opinión –que comparto conmigo mismo–, tanto disparate prueba que ETA no es el problema. Que en realidad es sólo un pretexto para que nuestra ruindad cainita, nuestra miserable naturaleza, se manifieste de nuevo."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Arturo Pérez-Reverte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL GUDARI DE ALSASUA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Tengo delante un mural callejero en plan épico, al estilo de los del IRA: un aguerrido combatiente por la libertad y la independencia, remangado y viril, puño en alto y Kalashnikov en la otra mano, con las palabras Euskal herría dugu irabazteko –tenemos que ganar Euskalerría– pintadas al lado. Y qué bonito y alentador sería todo eso, me digo al echarle un vistazo, como ejemplo para jóvenes y demás, si la patria a la que se refiere el mural hubiera sido invadida por los ingleses en el siglo XII, y luego hubiese sufrido guerras de exterminio y represiones cruentas, con miles de deportados a las colonias –véanse las guías telefónicas de Estados Unidos y Australia–, y en 1916 hubiera vivido una insurrección general con combates callejeros y muchos fusilados, y luego independencia con amputación territorial, domingos sangrientos con soldados asesinando a manifestantes, y junto a las ratas pistoleras de coche bomba o tiro en la nuca y salir corriendo, que las hubo y no pocas, hubiese habido también, que nunca faltaron, cojones suficientes para asaltar a tiro limpio cuarteles y comisarías, jugándosela de verdad, mientras en las calles los niños se enfrentaban con piedras al Ejército británico. Etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero resulta que no. Que de Irlanda, nada. Que el mural al que me refiero está en una calle de Alsasua, Navarra, y que la patria a la que se refiere, integrada con el resto de los pueblos de España, partícipe y protagonista de su destino común desde los siglos XIII y XIV, goza hoy de un nivel de autonomía y autogobierno desconocido en ningún lugar de Europa, incluida la parte de Irlanda que aún es británica. O sea, que no es lo mismo; por mucho que se busquen paralelismos con lo que ni es ni nunca fue, y por mucho que ciertos cantamañanas que no tienen ni pajolera idea de las historias irlandesa y vasca sigan el juego idiota de la patria oprimida. Aquí, ahora, los oprimidos son otros. Por ejemplo, los dos pobres ecuatorianos de la T-4, oprimidos por toneladas de escombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y ahora, la pregunta del millón de mortadelos: si faltan cojones y fundamento histórico, si los heroicos gudaris del mural de Alsasua no son, aquí y ahora –basta ver sus fotos y leer su correspondencia cuando los trincan–, sino doscientos tiñalpas incultos y descerebrados, sin otra ideología que la violencia irracional al servicio de quimeras difusas e imposibles, ¿cómo es posible que esos fulanos, sin otra inquietud intelectual que averiguar cuáles son los polos positivo y negativo de las pilas que harán estallar la bomba o el lado de la pistola por donde sale la bala, hayan conseguido que toda España esté pendiente de ellos, que la política nacional sea tan crispada y sucia que hasta los emigrantes terminen dividiéndose, y que, como en los viejos tiempos, periodistas de Telemadrid sean atacados por ultrafachas y lectores con El País bajo el brazo se vean perseguidos al grito de rojos e hijos de la gran puta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En mi opinión –que comparto conmigo mismo–, tanto disparate prueba que ETA no es el problema. Que en realidad es sólo un pretexto para que nuestra ruindad cainita, nuestra miserable naturaleza, se manifieste de nuevo. Ni siquiera la perversa imbecilidad de los partidos políticos, incluida la permanente mala fe de los nacionalistas, justifica la situación. ETA y sus consecuencias son sólo un indicio más de nuestra incapacidad para obrar con rectitud. Síntomas de la sucia España de toda la vida, enferma de sí misma; la del rencor y la envidia cobarde; la del por qué él y yo no; la que desprecia cuanto ignora y odia cuanto envidia; la que retorna pidiendo cerillas y haces de leña, exigiendo cunetas y paredones donde ajustar cuentas; la que sólo se calma cuando le meten dinero en el bolsillo o ve pasar el cadáver del vecino de quien codicia la casa, el coche, la mujer, la hacienda. Al observar el comedero de cerdos en que, con la complicidad ciudadana, nuestra infame clase política ha convertido treinta años de democracia bien establecida, se comprenden muchos momentos terribles de nuestra historia. ETA es sólo una variante analfabeta, una degeneración psicópata más. Sin ETA, con Franco o sin él, con Felipe V o el archiduque Carlos, sin los Reyes Católicos o con la madre que los parió, seguiríamos siendo gentuza que si no extermina al adversario es porque no puede; porque ahora está mal visto y queda feo en el telediario. Pero si retrocediéramos en el tiempo y nos dieran un Máuser, un despacho de Gobernación, una toga de juez en juicio sumarísimo, llenaríamos de nuevo los cementerios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El problema no es ETA. Ni siquiera nuestros miserables políticos lo son. El problema somos nosotros: la vieja, triste y ruin España.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-7646568721793910831?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/7646568721793910831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=7646568721793910831&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/7646568721793910831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/7646568721793910831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/el-gudari-de-alsasua.html' title='EL GUDARI DE ALSASUA'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-4487000723459970785</id><published>2007-02-05T11:27:00.000+01:00</published><updated>2007-02-05T11:29:40.089+01:00</updated><title type='text'>Nuestras instituciones</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡Basta Ya! 2007/02/05&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;"&lt;/strong&gt;El mensaje público que nos da esta gente siempre viene a ser el mismo: cuanto favorece el libre juego del nacionalismo es sin duda “nuestro” y en cambio nos es ajeno lo que suena a control de los apetitos nacionalistas por un Estado de Derecho que responde a criterios no territoriales ni etnicistas."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nuestras instituciones&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Cuentan que, en su época de gloria presidencial, el general De Gaulle se tomaba muy a pecho las opiniones que la televisión francesa (entonces no había la proliferación de cadenas actual) ofrecía sobre su gobierno. Y las comentaba con el paciente Pompidou. Cuando eran elogiosas, apostillaba satisfecho: “Ya ve usted lo que dice nuestra televisión”. Si eran tibias o poco entusiastas, carraspeaba: “Vaya, dice la televisión…”. Pero si por un acaso eran francamente críticas y adversas, tronaba: “¿Ha visto lo que dice su televisión?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He recordado esta anécdota al ver la pancarta de la manifestación del lunes: “En defensa de nuestras instituciones”. Como ya se ha hecho notar, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco es una institución tan “nuestra”, es decir tan propia e imprescindible del régimen autonómico de la CAV como la lehendakaritza o cualquier otra (y como las del resto del Estado español, claro está). No deja de ser preocupante –aunque ya llueve sobre sumamente mojado- que el ejecutivo vasco parezca considerar propias solamente las instituciones que le son favorables y cuando lo son, mientras que si se comportan con una independencia que le resulta molesta las tenga por “indeseables” o por imposiciones venidas de algún mundo extraño. Aunque en un tono más burgués y sosegado, los manifiestos que fueron leídos al final de la marcha por los dos lehendakaris anteriores tenían un cierto toque del dos de mayo y de homenaje al alcalde de Móstoles: “¡ciudadanos, la patria está en peligro!”. El mensaje público que nos da esta gente siempre viene a ser el mismo: cuanto favorece el libre juego del nacionalismo es sin duda “nuestro” y en cambio nos es ajeno lo que suena a control de los apetitos nacionalistas por un Estado de Derecho que responde a criterios no territoriales ni etnicistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Últimamente se nos asestan todos los días notables sandeces sobre la justicia en los países democráticos y sobre el papel de la judicatura. Por ejemplo, una de ellas –con motivo del rechazo de la excarcelación de De Juana Chaos- es que la justicia “no debe ser vengativa”. Toda justicia penal está fundamentalmente basada en la reciprocidad de devolver mal por mal, es decir, en una forma de venganza institucional regulada y disuasoria que sustituya a la inevitable venganza personal, desmesurada e inacabable. ¿Acaso no es el castigo una forma de venganza? Es verdad que en la época moderna se ha introducido un elemento de regeneración y reinserción del reo (nunca automático, siempre voluntario y sometido a comprobación) pero ello no impide que el fondo vengativo de “saldar cuentas” esté siempre presente. Negarlo es sólo un eufemismo bienpensante, como llamar “empleadas de hogar” a las criadas o “tercera edad” a quienes somos viejos. Pues bien, ahora se nos informa como si de un gran descubrimiento se tratase de que “los jueces no son vacas sagradas” y también de que “las sentencias judiciales no deben condicionar la política”. Merecen comentario tan sesudos descubrimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque, en efecto, los jueces no son vacas sagradas. Ni los árbitros de fútbol, cuyas decisiones deben ser acatadas en el campo de juego porque si no sería imposible el partido. Ni tampoco los políticos, ya sean presidentes, ministros o diputados. Ni siquiera los obispos son vacas sagradas, por mucho que hagan sonar sus esquilas. En todos estos campos hay muchos cabestros, desde luego, pero ninguna vaca sagrada. Precisamente la división de poderes, cuya teorización se atribuye con más o menos propiedad a Montesquieu, se basa en que la sociedad democrática debe considerar sospechosa toda pretensión de que un poder sea “sagrado”, es decir: intocable, incontrolable. Las instituciones se sirven de contrapeso unas a otras: el ejecutivo no legisla ni juzga sino que gobierna, el legislativo ni gobierna ni juzga sino que legisla, el judicial aplica las leyes que no crea sin pretender gobernar. Lo pueden hacer bien, mal o regular pero ninguna de estas instancias tiene derecho al “noli me tangere”. Ni desde luego ninguna puede proclamar con arrogancia absolutista: “el pueblo soy yo, quién me ofende a mi está ofendiendo al pueblo soberano”. ¡Venga ya!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los indignados suelen añadir que los jueces” no pueden condicionar la política”. ¿Y si fuera precisamente al revés? Batasuna es un partido político ilegal dentro de España y considerado terrorista en la Unión Europea. Si el lehendakari se entrevista con sus conocidísimos portavoces públicamente, no una sino varias veces, la última de ellas después del atentado de Barajas que no han condenado (sólo se muestran “confundidos” por el comunicado de ETA)… ¿no es acaso Ibarretxe quien está intentando condicionar la legalidad tratando como respetables “sensibilidades políticas” a planteamientos fuera de la ley y de la simple decencia? ¿No da apariencia de legalidad y normalidad democrática a lo que explícita, reiterada y sangrantemente la conculca? La actitud del lehendakari  interfiere con el ámbito de la legalidad que los jueces tienen que hacer cumplir por lo menos tanto como cualquier sentencia judicial puede incidir en las prácticas políticas. Y para muchos ciudadanos –vascos y del resto de España, que en estos asuntos todos tenemos voz y voto en el Estado del que formamos parte- tan “nuestra” y respetable es la institución judicial como la presidencia autonómica que encarna Ibarretxe o cualquier otro cargo público. Por cierto, a estas alturas siempre hay alguno que salta: pero es que a los jueces no se les elige por votación, como a los políticos. Cierto, pero ello se debe a que para ser juez hacen falta ciertos conocimientos específicos mientras que no se requiere ninguno para ser político. Ni para ser votante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy posible que Ibarretxe no haya cometido ningún delito recibiendo a Otegi, sólo una imprudencia y una muestra más de que no es el lehendakari de todos como presume sino profundamente sectario (se reúne con Batasuna porque expresa una “sensibilidad” social pero no responde al abogado del Foro de Ermua porque este movimiento “sólo busca el odio y la crispación”: actitud repugnante dónde las haya, por mucho que se la celebren los acólitos). Y si no ha delinquido, naturalmente no tiene nada que temer de los jueces, ni de derechas ni de izquierdas. Pero a muchos nos tranquiliza saber que si ahora (o mañana, nunca se sabe) cometiese un delito, sería juzgado como cualquier otro ciudadano. Porque las instituciones autonómicas vascas son parte del Estado de Derecho español y no desde luego un estado aparte ni un territorio fuera del alcance de las leyes vigentes. Que los nacionalistas se manifiesten cuanto quieran para arropar a su líder pero que no se les olvide esa sencilla verdad esencial.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-4487000723459970785?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/4487000723459970785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=4487000723459970785&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/4487000723459970785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/4487000723459970785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/02/nuestras-instituciones.html' title='Nuestras instituciones'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-751235362101409732</id><published>2007-01-28T18:56:00.000+01:00</published><updated>2007-01-28T19:00:51.756+01:00</updated><title type='text'>Curas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 2007/01/28&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"El problema del progresismo español no es que se esté inventando una guerra civil a su gusto. Es que ni siquiera tiene claro lo que fue el franquismo"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;JON JUARISTI&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Curas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;UN día cualquiera de 1975, mientras la farándula se declaraba en huelga tras treinta y seis años de leales servicios al régimen, en una iglesia madrileña de barrio menestral los tibios y los ateos asistían fervorosamente a misa para despistar al supervisor de la diócesis y salvar a su párroco más o menos preconciliar de un traslado forzoso. No se trata de una historia real, sino de la última entrega de la serie Cuéntame, emitida por TVE-1 el pasado jueves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El episodio está calcado, por supuesto, de aquella secuencia de El hombre tranquilo, de John Ford, en que, una vez terminada la homérica pelea entre Thornton (John Wayne) y Donaher (Victor MacLaglen), los vecinos católicos de Innisfree, incluyendo al párroco, aclaman al obispo anglicano durante la visita de este al pintoresco pueblo irlandés, haciéndose pasar por la inexistente feligresía del vicario local de la Iglesia de Inglaterra. En su juventud, el gran poeta nacionalista (y protestante) William Butler Yeats escribió un magnífico poema sobre la isla lacustre de Innisfree, en el condado de Sligo: una variante del tópico de la vida retirada donde oponía la paz idílica del campo a la agitación de Dublín. La Innisfree de Ford no es la isla de Yeats, sino una aldea imaginaria de la República de Irlanda bajo el segundo gobierno de Eamon de Valera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yeats no pudo acabar sus días en Innisfree ni en Sligo. Murió en Francia, a comienzos de 1939. Los republicanos pugnaban entonces por excluir de la política a la minoría protestante, y Yeats, que había sido senador del Estado Libre, sufrió durante sus últimos años una suerte de ostracismo tácito. Como él, otras figuras descollantes del renacimiento literario irlandés murieron en un exilio no reconocido (O´Casey en Inglaterra; Joyce, en Suiza), preludiando lo que iba a ser el destino de otros brillantes disidentes como Samuel Beckett. Todavía en 1952, cuando Ford estrenó su película, la vida no era cómoda en la Irlanda rural para los protestantes, y que en el Ulster presbiteriano se humillara a los católicos no hacía su situación más llevadera (al contrario: la empeoraba). Ford maquilló hábilmente la realidad histórica para tranquilizar las conciencias de la diáspora irlandesa que lo aclamaba en América y que, veinte años después, se convertiría en el principal soporte financiero del IRA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los literatos y los historiadores de la Irlanda contemporánea han desmentido por completo esta visión edulcorada (basta hojear las novelas populares de Frank McCourt o Roddy Doyle para cerciorarse del fin del idilio). Por eso, el recurso de los guionistas de Cuéntame al viejo truco de Ford resulta por lo menos chusco en estos tiempos de laicismo rampante. El problema del progresismo español no es que se esté inventando una guerra civil a su gusto. Es que ni siquiera tiene claro lo que fue el franquismo. Cuéntame constituye un precioso monumento a la memoria histórica...de sus autores. Como evocación de la España de Franco vale tanto como Los chicos del Preu, de Pedro Lazaga, con signo ideológico opuesto. La tragedia de la Iglesia católica española, desconcertada por el Concilio Vaticano II y dividida en banderías inconciliables -y perdón por el retruécano- ni siquiera se asoma a la saga de los Alcántara. No ya en 1975: diez años antes se iniciaba una apostasía en masa que vació los seminarios y nutrió a la extrema izquierda (y en el País Vasco, a ETA).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anticristianismo programático y militante de nuestra progresía no tiene las mismas causas que la indiferencia religiosa generalizada en países de antigua secularización. Delata, por el contrario, el cercano origen eclesial de la izquierda -excluyo al hoy insignificante partido comunista- y el correlativo fracaso de una educación católica administrada en dosis homeopáticas. Quizá sea este último aspecto lo único que queda medianamente claro en Cuéntame: el sopicaldo mental de unas generaciones que se aburrían en misa y que creen, como Carlitos Alcántara, haber estudiado el catecismo del padre Ripalda. No es de extrañar que piensen que el socialismo consiste en encabronar a los católicos. Ay, si don Pablo Iglesias levantara la cabeza...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-751235362101409732?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/751235362101409732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=751235362101409732&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/751235362101409732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/751235362101409732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/curas.html' title='Curas'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-3776471432799896558</id><published>2007-01-27T19:21:00.000+01:00</published><updated>2007-01-27T19:28:43.106+01:00</updated><title type='text'>Estado de delirio</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL PAÍS 2007/01/27&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;"También es llamativa la complacencia con que tantas personas de izquierda han resuelto en los últimos años abolir toda actitud que no sea de inquebrantable adhesión al Gobierno"&lt;br /&gt;&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;ANTONIO MUÑOZ MOLINA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Estado de delirio&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La política española resulta tan difícil de explicar al extranjero porque está toda entera contaminada de delirios, algunos de ellos tan difundidos, tan arraigados, que casi todo el mundo ya los confunde con la realidad. El delirio ha sustituido a la racionalidad o al sentido común en casi todos los discursos políticos, y los personajes públicos atrapados en él lo difunden entre la ciudadanía y se alimentan a su vez de los delirios verbales y escritos de unos medios informativos que en vez de informar alientan una incesante palabrería opinativa. La actualidad no trata de las cosas que ocurren, sino de las palabras que dicen los políticos, de los cuales no se conoce apenas otra cosa que sus exabruptos verbales. En ningún país que yo conozca los titulares están tan hechos casi exclusivamente de declaraciones entrecomilladas. El que llega de fuera se ve asaltado, nada más subir al taxi en el aeropuerto, por un zumbido perpetuo de opinadores que someten a escrutinio las declaraciones y contradeclaraciones previamente enunciadas por los charlistas de la política. Da la sensación de haber entrado en un bar de barra pringosa en el que el humo de la palabrería fuera más denso que el del tabaco, y en el que un número considerable de afirmaciones tajantes parece dictado por la ofuscación de una copa matinal de coñac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El delirio contamina todos los saberes y con frecuencia termina por sustituirlos del todo. Hay una geografía delirante, que se manifiesta, por ejemplo, en los textos escolares y en los mapas de las noticias sobre el tiempo, y en virtud de la cual cada comunidad autónoma es una isla rodeada de un gran espacio en blanco y sin nombre o se dilata para abarcar territorios soñados. Casi cualquier delirio es un delirio de grandeza. El País Vasco abarca en los mapas Navarra y una parte de Francia: Cataluña se extiende hacia el norte y a lo largo del Levante y por las islas del Mediterráneo, en un ejercicio de megalomanía geográfica que se parece bastante al de los reinos que don Quijote imaginaba que conquistaría con su bravura de caballero andante. Galicia se agranda por las anchuras atlánticas de la lusofonía y por los confines de niebla de los reinos celtas. Y no quiero pensar qué ocurrirá cuando los cerebros políticos de mi tierra natal descubran por azar algún libro en el que se muestre que hubo una época en la que el territorio de Al-Andalus cubrió casi entera la península Ibérica y una parte del norte de África.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La geografía fantástica se corresponde con el delirio lingüístico: en esos mundos virtuales el español es un idioma molesto y residual que sólo hablan guardias civiles, emigrantes y criadas, y que por lo tanto no merece más de dos horas de enseñanza semanal en las escuelas, aparte de comentarios despectivos sobre su rusticidad y su patético provincianismo. Al fin y al cabo sólo se habla en tres continentes. Cuando no hay modo de prescindir de este idioma al parecer extranjero que sin embargo es el único de verdad común de toda la ciudadanía, se le desfigura en lo posible con una ortografía delirante, que debe de ser un enigma para la inmensa mayoría de los cientos de millones de hablantes que lo tienen como propio. Y cuando los jerarcas de tales patrias viajan por el mundo se convencen a sí mismos en su delirio de que hablan inglés, para no rebajarse a la indignidad de hablar español: pero con raras excepciones hablan inglés tan mal y con un acento español tan inconfundible que sólo los entienden los españoles diseminados entre el público, que constituyen, por otra parte, la mayoría de éste. Los dignatarios -da igual el partido o el territorio al que pertenezcan- cultivan un delirio grandioso de política internacional, y viajan por el mundo con séquitos más propios de sátrapas que de gobernantes democráticos, con jefes de prensa y de protocolo, con asesores, con periodistas, con fotógrafo de corte y cámaras de televisión, incluso con pensadores áulicos, en algún caso muy selecto. Se alojan en los mejores hoteles y gastan el dinero público con una magnanimidad de jeques petrolíferos. Viajan con el pasaporte de un país cuya existencia niegan y utilizan los servicios diplomáticos y consulares de un Estado al que no se consideran vinculados por ninguna obligación de lealtad, y aseguran que el motivo de tales viajes es la promoción internacional de sus respectivas patrias, provincias, principados, o reinos: obtienen, es verdad, una gran cobertura mediática, si bien no en los periódicos del país que han visitado, sino en los de la comunidad o comarca de origen, en la que todo el mundo parece aceptar sin sospecha el delirio de los resultados provechosos del viaje, así como la cuantiosa inversión necesaria para que sus excelencias celebren en Nueva York o en Melbourne una mariscada suculenta de la que habrían disfrutado lo mismo sin marcharse tan lejos, o hagan unas declaraciones a la televisión autonómica o al diario local a seis mil kilómetros de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El delirio afecta lo mismo al pasado que al presente, por no hablar del porvenir. Jovenzuelos malcriados que disfrutan de uno de los niveles de vida más altos del mundo se adornan de un corte de pelo carcelario y de un pañuelo palestino y se imaginan que participan en una intifada o en un motín kurdo o irlandés quemando los cajeros automáticos de sus opulentas instituciones&lt;br /&gt;bancarias y los autobuses de un servicio municipal de transportes lujosamente subvencionado, sin correr más peligro que el de un siempre desagradable enfriamiento después de la carrera delante de los paternales policías. En la escuela les han enseñado geografía fantástica y una historia mitológica inspirada en folletines truculentos del siglo XIX. Los tebeos de Astérix y las columnas de astrología de las revistas del corazón son más rigurosos que la mayor parte de sus libros de texto, pero tienen efectos menos tóxicos sobre las conciencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El delirio no sólo determina las historias que se cuentan en la escuela. Una editorial de prestigio le encarga a un escritor un libro sobre la caída de Barcelona al final de la guerra. Al escritor no le cuesta confirmar lo que sabe o sabía todo el mundo: que las tropas de Franco fueron recibidas en Barcelona por una muchedumbre entusiasta -ya observó Napoleón que en cualquier gran ciudad hay siempre cien mil personas dispuestas a vitorear a quien sea- y que en el ejército vencedor y entre la nueva clase dirigente había un número considerable de catalanes. Al escritor le dicen que el libro no puede publicarse, sin embargo: no porque cuente mentiras, sino porque las verdades que cuenta no se ajustan al delirio oficial sobre el pasado, según el cual la Guerra Civil española fue una guerra de España contra Cataluña, y ningún catalán fue cómplice de los zafios invasores, igual que ningún vasco llevó la boina roja de los requetés en el ejército de Franco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El delirio niega la realidad pero puede tener efectos devastadores sobre ella. En España no queda nadie o casi nadie que simpatice de verdad con el fascismo o con el comunismo, y sin embargo se oye con frecuencia creciente que al adversario se le califica de facha o de rojo, con una insensatez verbal que hiela la sangre, y que revela una voluntad de ruptura de la concordia civil copiada de lo peor de los años treinta. Cuando a uno lo pueden llamar rojo por creer que el atentado del 11 de marzo lo cometieron terroristas islámicos o fascista por no eludir siempre la palabra "España" o defender la Constitución de 1978 está claro que el debate político ha caído en un extremo irreparable de delirio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por culpa del delirio de José María Aznar nos vimos involucrados en una guerra de Irak que ya era en sí misma otro delirio y en la que no contábamos militarmente para nada, pero que enconó el clima político del país y nos hizo más vulnerables a la amenaza del terrorismo integrista. Poseído por un delirio en el que ya vería a sí mismo coronado por los laureles de la Paz, esa bella palabra, el actual presidente no consideró oportuno prestar atención a los muchos indicios que venían avisando de que su negociación con los pistoleros y con los socios y beneficiarios de éstos no iba por buen camino. Tratar con gánsteres puede ser a veces tristemente necesario, pero conlleva el peligro de que los gánsteres tomen por blandura la benevolencia cautelosa del interlocutor y al menor contratiempo vuelquen la mesa de póquer y se líen a tiros. Que los servicios secretos no hubieran advertido lo que se aproximaba no tiene mucho de extraño, ya que tales servicios, casi en cualquier parte del mundo, se caracterizan por no enterarse de nada, contra lo que sugiere una extendida superstición literaria y cinematográfica: lo asombroso es que nadie en el entorno presidencial leyera los periódicos. La insolencia creciente de las hordas vándalas del norte, las cartas de chantaje y amenaza, los robos de pistolas y de explosivos, el descaro con que los terroristas presos amenazaban de muerte a los magistrados que los juzgaban (ante el apocado retraimiento, por cierto, de los policías encargados de reducirlos, quizás temerosos de provocarles una luxación si les ponían las esposas desconsideradamente): es increíble la cantidad de cosas que uno puede no ver cuando se empeña en cerrar los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; También es llamativa la complacencia con que tantas personas de izquierda han resuelto en los últimos años abolir toda actitud que no sea de inquebrantable adhesión al Gobierno. He leído textos conmovidos sobre la felicidad de estar "al lado de mi presidente", y escuché hace poco en la radio a un entusiasta que llevaba su fervor hasta un extremo de marcialidad, asegurando que él, en estas circunstancias, se ponía "detrás de nuestro capitán, en primer tiempo de saludo", tal vez no el tipo de incondicionalidad más adecuado para el primer ministro de una democracia. Quizás uno, como va cumpliendo años -enfermedad política que denunciaba hace poco en estas mismas páginas Suso de Toro, a quien cabe suponer venturosamente libre de ella- conserva el recuerdo de otra época en la que las personas de izquierdas podíamos ser muy críticas y hasta en ocasiones hostiles hacia otro gobierno socialista, o por lo menos no incondicionales hasta la genuflexión, hasta las lágrimas. No digo que no haya motivos para oponerse a una deplorable Oposición, avinagrada y sombría, que no parece capaz de desprenderse de su propio delirio de conspiraciones, y en la que todo el talento de sus dirigentes da la impresión de estar puesto al servicio, sin duda generoso, de favorecer a sus adversarios. Lo que me sorprende es este nuevo concepto de la rebeldía y de disidencia, que consiste en rebelarse contra los que no están en el poder y en disentir de casi todo salvo de las doctrinas y las directrices oficiales. El delirio perfecto, sin duda: disfrutar de todas las ventajas de lo establecido imaginando confortablemente que uno vuelve a vivir en una rejuvenecedora rebeldía, inconformista y a la vez enchufado, obsequioso con el que manda y sin remordimientos de conciencia, gritando las viejas y queridas consignas, como si el tiempo no hubiera pasado, en la zona VIP de las manifestaciones, enaltecido a estas alturas de la edad por una cápsula de Viagra ideológica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-3776471432799896558?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/3776471432799896558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=3776471432799896558&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3776471432799896558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/3776471432799896558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/estado-de-delirio.html' title='Estado de delirio'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-8536885901710501990</id><published>2007-01-26T20:57:00.000+01:00</published><updated>2007-01-26T21:03:11.159+01:00</updated><title type='text'>El mito del diálogo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡Basta Ya! 2007/01/26&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Viniendo a lo que nos interesa, insistir en que el diálogo –así, sin más aditamentos ni matices- es la solución de los problemas creados por el terrorismo etarra (y de su rentabilización por el nacionalismo vasco radical, que también es parte del problema) constituye una patraña y un fraude"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El mito del diálogo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Según parece, la proyectada y ya menguante asignatura de Educación para la Ciudadanía incluirá lecciones dedicadas al diálogo y a la negociación. Nada puede resultar más oportuno, en vista de la fenomenal catarata de equívocos y malentendidos –creo que no todos inocentes- que rodean el frecuente uso de esos términos tan ensalzados como aborrecidos. En una democracia parlamentaria, elogiar el diálogo es un empeño tan aparatosamente ocioso como pasearse por un hospital cantando loores a la medicina. En ambos casos parece más útil indicar los requisitos para que uno y otra sean efectivos, así como señalar sus límites en el tratamiento de males especialmente graves. Para empezar por lo más obvio, se dialoga con los amigos y se negocia con los enemigos o adversarios. El diálogo supone aceptar una base común de valores, a partir de los cuales se discute para ver que orientación común es preferible en tal o cual proyecto. En la negociación se contraponen fuerzas y se pretenden ventajas estratégicas: es un pulso, no un intercambio argumental. En ciertos casos, los más civilizados, puede aliviarse la brusquedad negociadora con la persuasión dialogante, combinando ambos métodos. Pero la presencia de la violencia o la amenaza contra una de las partes anula dramáticamente esa posibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viniendo a lo que nos interesa, insistir en que el diálogo –así, sin más aditamentos ni matices- es la solución de los problemas creados por el terrorismo etarra (y de su rentabilización por el nacionalismo vasco radical, que también es parte del problema) constituye una patraña y un fraude. O, en el mejor de los supuestos, un malentendido. Pongamos que a mí, en una de esas encuestas de planteamiento tan poco convincente que suelen hacerse, me preguntan si me parece aceptable “un final dialogado” para el terrorismo de ETA. Interpretando a mi modo la cuestión, puedo responder afirmativamente. Supondré que el encuestador llama “diálogo” a negociar con ETA las condiciones de su rendición cuando los terroristas admitan que tienen que dejar las armas: hablar con ellos de cuestiones penales, garantías de desarme, situación legal de los aún no procesados sin delitos de sangre, etc… Es algo que ocurrirá antes o después y ojalá fuera pronto (aunque sólo depende de ETA, claro). De modo que respuesta afirmativa. Pero también puedo contestar negativamente. Sospecharé que mi interrogador considera “diálogo” establecer un foro político extraparlamentario que incluya a portavoces de los terroristas junto a los partidos legales, con el fin de negociar concesiones políticas al nacionalismo (otras no le interesan a ETA) que refuercen su hegemonía en la CAV e incluso en Navarra, blindándola ante posibles intervenciones del Estado de Derecho, según el esquema del “plan Ibarretxe” más o menos radicalizado para premiar el “final de la violencia”. De modo que mi respuesta será “no”. O sea que, según este planteamiento hipotético pero nada fantástico, soy a la vez partidario del diálogo y contrario al diálogo… y unos me juzgarán entreguista, mientras que otros me tacharán de intransigente. Pero la culpa la tiene la ambigüedad de la palabra “diálogo”, no yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa ambivalencia no desanima, desde luego, a quienes –como el lehendakari, por ejemplo- siguen predicando la buena nueva del diálogo, cuyas genéricas virtudes nos ensalzan una y otra vez de un modo escolar hasta devolvernos a los felices días del parvulario. O como el socialista Torres Mora (al que algunos conceden rango de ideólogo gubernamental, algo así como el Suslov de nuestro régimen) que en una reciente entrevista en “El Mundo”, tras el acostumbrado panegírico del diálogo, acuña este dictamen prodigioso: “El diálogo no ha fracasado, han fracasado los terroristas en su intento de dialogar”. ¡Toma ya! Es difícil ser más autocomplaciente y con menos motivos que esta gente, la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi entender, el gobierno en un principio planteó el “diálogo” con ETA según la primera de las dos acepciones que más arriba he dado del término. Pero cometió el error de dejar abierta la posibilidad, para más adelante –una vez liquidada la violencia terrorista en todas sus formas-, de emprender el segundo “diálogo” como premio de consolación al nacionalismo y camino para asegurarse su apoyo en el próximo mandato electoral. Con el resultado de que ETA y sus mariachis (que entre tanto han alcanzado un reconocimiento político como interlocutores respetables y aún críticos autorizados de las decisiones de los partidos democráticos) se han apresurado a saltar por encima de la primera mesa de diálogo para exigir inmediatamente la segunda. ¿Por qué no se centran en hablar de presos, beneficios penitenciarios, etc…? Sencillamente, porque todo eso lo dan por descontado. Están convencidos de que una vez consolidada su posición política en el País Vasco y ya abandonado el terrorismo innecesario, el acercamiento de los presos y su próxima puesta en libertad es cosa hecha. Probablemente, la propuesta de excarcelación de De Juana Chaos reforzará esta convicción (por cierto, el etarra va a tener más suerte que Bobby Sands y sus diez compañeros del IRA, que murieron en huelga de hambre sucesivamente en la prisión de Mazen sin lograr ablandar a Margaret Thatcher). De modo que ¿para que se van a molestar en suplicar lo que piensan obtener de cualquier modo? Más les vale ir directamente a lo difícil, a por aquellas concesiones que una vez desaparecida la amenaza terrorista bien pudieran negárseles sin mayores remilgos. Hay que aprovecharse de los efectos de la intimidación mientras dura. Sobre todo cuando se les están mandando constantes mensajes de que, hagan lo que hagan, en cuanto dejen de cometer fechorías estaremos encantados de volver a escucharles: “hay que esperar a que vuelvan a hacer algún gesto, seremos generosos, etc…”. Lo apropiado para desanimarles sería indicarles inequívocamente de una vez que están a punto de ver caducar todos los plazos, más allá de los cuales no obtendrán el más mínimo beneficio penal…es decir, que se les tratará por fin como merecen, dejen las armas o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidarios del diálogo a lo loco, caiga quien caiga, nos apedrean constantemente con denuncias más o menos explícitas de las medidas judiciales que pueden “dificultarlo”, es decir que amenazan convertirlo en algo distinto a dar la razón a los nacionalistas: así que no será Ibarretxe quien desafía a la justicia sino los jueces quienes desafían al sentido común (oído, cómo no, en la tertulia de Francino en la Ser), la declaración de Jarrai y Segui como partes del entramado etarra son un abuso que trata de criminalizar a todos los jóvenes independentistas vascos, etc… La verdad es que en el País Vasco el terror fundamental, de fondo, lo pone ETA: pero de la administración del terrorismo para acogotar a la población no nacionalista se encargan desde hace mucho otros. Un caso reciente y repetido todos los años: el de la fiesta de San Sebastián. Lo malo no es que en la izada de bandera que da comienzo a la jornada festiva en la plaza de la Constitución hubiera muchas pancartas a favor de ETA, de Juana Chaos, de la amnistía, llamando asesino al PSOE (¿se imaginan las fiestas patronales de otra población española en que se permitiera insultar o amenazar tan gravemente a cualquier partido?), hasta el punto que Odón Elorza dijera que le parecieron “excesivas”…pues por lo visto hay un límite admisible para estas cosas, que sólo él conoce; ni siquiera es lo peor que todo eso no ocurriera espontáneamente, en el tumulto del gentío a las doce de la noche, sino que se preparase tranquilamente desde las cinco de la tarde con numerosas personas que colgaban los carteles y guirnaldas subversivas a la vista de municipales y ertzainas…como todos los años desde hace una década. No, lo malo es que tres televisiones retransmiten durante horas la izada sin aventurar la más mínima palabra ni comentario sobre este paisaje urbano terrorista. Y lo peor es que este año algunos ciudadanos (de Basta Ya, que son de los pocos que quedan por allí) han presentado denuncia documentada contra el Ayuntamiento por estos sucesos, que sigue su trámite, de la cual han dado cuenta los medios periodísticos nacionales menos afines al “diálogo” pero ninguna de las publicaciones de ámbito donostiarra, tan atentas a todo concurso de quesos que ocurre en nuestra demarcación. Que quede claro: con esos silencios mediáticos y los terrores que reflejan cuentan los “dialogantes” para que al final de “proceso de paz” haya paradójicamente más nacionalismo que antes y no más libertad y visibilidad para los no nacionalistas, como sería lógico esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, muy bien que se incluya “diálogo y negociación” como temas de la minusvalorada e injustamente criticada Educación para la Ciudadanía. Lo único que me preocupa ahora es quién dará la asignatura…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-8536885901710501990?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/8536885901710501990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=8536885901710501990&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8536885901710501990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8536885901710501990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/el-mito-del-dilogo.html' title='El mito del diálogo'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1341376400490797213</id><published>2007-01-20T21:07:00.000+01:00</published><updated>2007-01-20T21:08:52.584+01:00</updated><title type='text'>Islamofobias</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL PAÍS   2007/01/20&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;”Otra cosa es el uso de la "islamofobia", en medios islamistas o afines, a modo de arma arrojadiza contra todo aquel que exprese una crítica hacia un aspecto de la doctrina o de la comunidad islámica, y en particular contra el que trate de indagar acerca de la vinculación entre islamismo y terrorismo”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ANTONIO ELORZA &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Islamofobias&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; La alusión al "aumento de la islamofobia en Europa" ha llegado a convertirse en un tópico políticamente correcto, de uso compartido entre enemigos del racismo, progresistas de viejo cuño, políticos del mundo árabe que manifiestan sus quejas contra Europa y, last but not least, simpatizantes del islamismo, que es algo bien diferente del islam. Aun abundando en dicha postura, dos publicaciones recientes del Centro Europeo sobre el Racismo y la Xenofobia hacen posible una discusión más rigurosa del tema, a pesar de los dudosos enfoques con que abordan alguno de los temas polémicos, como el del velo: Musulmanes en la Unión Europea. Discriminación e islamofobia, y el aún más sugestivo Percepciones de discriminación e islamofobia. Voces de miembros de las comunidades musulmanas en la Unión Europea (pueden ser consultados en eumc.europa.eu).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El término "islamofobia" es polémico, tal vez necesario, pero de contornos imprecisos, y susceptible de ser utilizado como arma arrojadiza por el islamismo y sus simpatizantes. Pensemos en que, surgido en torno a 1990, su uso se ha generalizado a partir de los atentados del 11-S, con la consiguiente sobrecarga emocional. Desde entonces viene designando dos cosas muy diferentes, con la primera sirviendo de coartada para la segunda. En efecto, los atentados de Al Qaeda descubrieron a los occidentales la existencia de una grave amenaza terrorista, cuya base doctrinal era y es la interpretación yihadista del islam. Éste es un hecho innegable, y nada tiene de extraño que como mínimo creciera la desconfianza hacia las minorías musulmanas, con lo cual, aspecto a tener en cuenta, el preexistente racismo antiárabe o maurófobo se veía considerablemente reforzado. Las fronteras pasan a ser confusas, según muestra el primer estudio citado: entre los hechos de violencia "islamófoba" reseñados no faltan los que pueden resumirse en el insulto "maldito moro", cosa diferente de la agresión o el insulto que sufre una mujer con velo por la calle. Hay que desglosar en todo momento: el rechazo de las gentes de un barrio a la construcción de una mezquita puede proceder de la "islamofobia", o simplemente del racismo, la citada maurofobia tan fuerte entre nosotros: sea una u otra la causa, la actitud es condenable; lo mismo no ocurre desde el ángulo del análisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así entendida, y convenientemente acotada, la islamofobia se presenta en Europa como un fenómeno específico en el marco del racismo y de la xenofobia, consistente en la discriminación por la fe islámica. Los datos del informe son preocupantes, pero conviene tener en cuenta que el hecho no era analizado antes del 11-S. Paralelamente, la percepción subjetiva es valiosa cuando se apoya en datos comprobables; no tanto cuando puede esconder la pluralidad de causas de discriminación. Cabe aceptar, en todo caso, lo que propone un musulmán de Alemania: "Lo ocurrido el 11 de septiembre fue como un catalizador. Cosas que antes nunca se pensó en decir públicamente [sobre los musulmanes], se dicen públicamente ahora". La visibilidad de la fe islámica se ha hecho costosa en algunos lugares de Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra cosa es el uso de la "islamofobia", en medios islamistas o afines, a modo de arma arrojadiza contra todo aquel que exprese una crítica hacia un aspecto de la doctrina o de la comunidad islámica, y en particular contra el que trate de indagar acerca de la vinculación entre islamismo y terrorismo. O que subraye la vertiente violenta de una parte del Corán y la Sunna. Desde este ángulo, el resultado no es otro que blindar a los sectores radicales contra cualquier mirada exterior y producir un verdadero dislate interpretativo. Recordemos las posiciones expresadas por la principal portavoz entre nosotros de esta tendencia tras el 11-S: 1) El atentado es condenable, pero en su declaración Bin Laden puso el dedo en la llaga de los problemas de Oriente Próximo; 2) No se opone a la cultura de Occidente, sino sólo a su política exterior; 3) Consecuencia: hablar de "terrorismo islámico" es signo de islamofobia. La página web de la recién fundada Casa Árabe subraya esa dimensión militante contra sionistas e islamófobos, y el ministro Moratinos amenaza con un Congreso en Córdoba sobre "islamofobia". Es la casa oscura de la Alianza de las Civilizaciones, tal y como es aquí entendida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1341376400490797213?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1341376400490797213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1341376400490797213&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1341376400490797213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1341376400490797213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/islamofobias.html' title='Islamofobias'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-8087615180742719408</id><published>2007-01-18T21:01:00.000+01:00</published><updated>2007-01-18T21:03:20.646+01:00</updated><title type='text'>El ciempiés</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡BASTA YA! 2007/01/18&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;“De modo que ahí lo tienen, bien clarito: el llamado al apoyo de los cuarenta y cuatro millones de españoles, sin dejar fuera a nadie. Los que no quieran unirse a esta expresión de sensatez y coraje político, que nos den sus razones, despacio y bien claro.”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FERNANDO SAVATER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ciempiés&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Dice Lichtenberg en uno de sus agudos aforismos que el ciempiés debe su nombre a la pereza de contar hasta catorce (que por lo visto es el número real de patas que tiene el bichejo). O sea, que por no tomarnos el trabajo de observar con cierto detenimiento al insecto tal como es, lo despachamos atribuyéndole una sobreabundancia de extremidades… que no corresponde a la realidad. Por lo que oigo y leo, a bastantes les pasa con el Pacto Antiterrorista como a los demás con el ciempiés: que lo critican, lo infravaloran e incluso lo descartan por anticuado pero sin dar nunca la impresión de haberse tomado la molestia de contarle las patitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordemos para empezar que ese “papelito” (como le ha llamado la vicepresidenta de forma displicente) fue una de las mejores iniciativas que ha tenido Rodríguez Zapatero en su trayectoria política, considerando en conjunto su etapa en la oposición y después al frente del Gobierno. Como últimamente no atraviesa el presidente el mejor de los momentos, parece imprudente degradar a mero “papelito” su acierto menos discutible… En su reciente comparecencia parlamentaria, Zapatero ha propuesto revisar el Pacto y corregirlo de tal modo que ya no esté firmado sólo por el PP y el PSOE, sino que acoja en su seno generoso a todos los partidos políticos democráticos, sindicatos, movimientos sociales, etc… hasta llegar –según Zapatero- a la cantidad absoluta de cuarenta y cuatro millones de españoles (cifra que también incluiría, si yo no cuento mal, a quienes apoyan hoy a partidos ilegalizados). O sea que va a realizarse un milagro, algo así como la multiplicación de los panes y los peces pero en política antiterrorista. Laus Deo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejando a salvo la buena intención presidencial, en la que casi siempre me empeño en creer, siento una cierta inquietud al pensar en las posibles modificaciones que puede sufrir el texto acordado a finales del 2000. Porque los argumentos que se dan para tales cambios no son demasiado concluyentes. Sobre todo es el preámbulo lo que recibe mayores descalificaciones: algunos aseguran nada menos que va dirigido contra los nacionalistas del PNV y EA, por lo cual éstos ofendidos ciudadanos no pueden de ninguna de las maneras firmarlo, ni ayer ni hoy ni mañana. Pero cuando uno le cuenta las patas al ciempiés, resulta que las cosas no son como se nos dice. En ese prólogo no se ataca a ninguna formación democrática ni a sus ideales, sino una determinada estrategia política seguida por PNV y EA cuando dejaron el pacto de Ajuria Enea por el de Lizarra para “de acuerdo con ETA y EH, poner un precio político al abandono de la violencia. Ese precio consistía en la imposición de la autodeterminación para llegar a la independencia del País Vasco”. Que lo así denunciado ocurrió no es una valoración sino un hecho histórico. Y no es arbitrario afirmar que se trataba de la mayor de las concesiones al terrorismo, pues habría marginado a la mitad no nacionalista de los ciudadanos vascos. Fue un grave error, por no llamarlo más exactamente “fechoría”. Hoy lo admiten ya así incluso algunos de los más altos cargos del PNV y deberían comprenderlo el resto de las fuerzas políticas, de modo que no está claro por qué va a ser imposible que firmen el “papelito”. Si ya nadie está en Lizarra ¿qué de malo tiene renunciar a Lizarra? A no ser que alguien siga todavía en Lizarra pero ahora lo llame “plan Ibarretxe”. En cualquier caso, para hacer más actual el documento, podría ser recomendable suprimir la mención histórica a Lizarra pero sin renunciar a lo importante: que no se puede imponer la autodeterminación –el derecho a decidir de los vascos segregados- como el precio al final del terrorismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aún menos podríamos abandonar esta descripción estupenda del proyecto de ETA (nada “irracional” por cierto, contra lo que creen los despistados), que también figura en el famoso preámbulo y que me sigue pareciendo de lo más esclarecedor sobre el tema, dicho con el mínimo de palabras: “La estrategia de ETA no puede ser más evidente: tratan de generalizar el miedo para conseguir que los ciudadanos y las instituciones desistan de sus principios, ideas y derechos y así alcanzar sus objetivos que, por minoritarios, excluyentes y xenófobos, no lograrían abrirse camino jamás con las reglas de la democracia”. ¿Ven como sí que se puede hablar claro en documentos oficiales cuando se tiene la voluntad de hacerlo? Que alguien me diga que palabra sobra o falta en el párrafo citado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los diez puntos siguientes son igualmente precisos, contundentes y ejemplares en su veracidad. Siguen unos pocos ejemplos: “El único déficit democrático que sufre la sociedad vasca, el verdadero conflicto, es que aquellos que no creen en la democracia ejercen la violencia terrorista para imponer sus objetivos a la mayoría” (punto 2º); “el pueblo vasco ha desarrollado su capacidad de autogobierno en el marco de la Constitución y del Estatuto de Guernica. (…) Cualquier discrepancia política existente entre vascos puede y debe plantearse en ese marco institucional” (punto 3º); “los delitos de las organizaciones terroristas son particularmente graves y reprobables porque pretenden subvertir el orden democrático y extender el temor entre todos los ciudadanos. Nuestro sistema penal ofrece una respuesta jurídica adecuada para reprimir esos delitos. No obstante, si nuevas formas delictivas o actitudes y comportamientos que constituyeran objetivamente colaboración o incitación al terrorismo exigiesen reformas legales, nos comprometemos a impulsarlas en el marco del mutuo acuerdo” (punto 5º)…etc. Insisto, léanse el Pacto Antiterrorista, cuenten las patas del ciempiés y compárenlo con la caricatura del “papelito” anticuado y necesitado de múltiples enmiendas que se nos quiere presentar. ¡Ojalá hoy los políticos hablaran en materia terrorista con la claridad, la lucidez y la energía que utilizan en ese documento! Si alguien quiere cambiarlo, por favor que nos diga con precisión cual es el punto que no le gusta y por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo mejor viene al final, como en las novelas policíacas. Y es que este Pacto nuca estuvo limitado en exclusiva al PP y al PSOE, ni excluyó a nadie, sino todo lo contrario: explícitamente, recabó el apoyo de todas las fuerzas democráticas: “Queremos, finalmente, convocar a las demás fuerzas democráticas a compartir estos principios y esta política, convencidos como estamos de que son un cauce adecuado para expresar su voluntad de colaboración en el objetivo de erradicar la lacra del terrorismo”. De modo que ahí lo tienen, bien clarito: el llamado al apoyo de los cuarenta y cuatro millones de españoles, sin dejar fuera a nadie. Los que no quieran unirse a esta expresión de sensatez y coraje político, que nos den sus razones, despacio y bien claro. Pero que no nos pretendan convencer de que el animalito tiene cien o mil patas, porque hemos tenido la paciencia de contárselas y nos gustan las catorce.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-8087615180742719408?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/8087615180742719408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=8087615180742719408&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8087615180742719408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8087615180742719408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/el-ciempis.html' title='El ciempiés'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-193045861971247198</id><published>2007-01-10T20:17:00.000+01:00</published><updated>2007-01-10T20:26:05.174+01:00</updated><title type='text'>Los límites de la paz</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El País 2007/01/10&lt;br /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fernando Savater &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los límites de la paz&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace unas semanas, José Blanco acuñó un apotegma taoista: “Los que no saben, hablan y los que saben, callan”. Bueno, a partir del 30 de diciembre ya quedó claro en cual de las dos categorías hay que apuntar al Presidente del Gobierno. Aunque la calificación puede extenderse –y con agravantes- a la pléyade de expertos en el asentimiento y el hosana que se han apiñado últimamente para “asesorar” al prócer en lo tocante al fementido “proceso de paz”. Rodeado de tantos empeñados en dar jabón, no es raro que el hombre haya resbalado. Y aún se les oye tocar el tambor a los más obstinados, como a los conejitos de las pilas incansables, llamando al somatén contra el PP que no apoyó al Gobierno en su confusa aventura. Por cierto que no aclaran lo que hubiéramos ganado si la oposición hubiera brindado en este punto su adhesión inquebrantable al ejecutivo, salvo que tras el atentado de Barajas se les habría quedado cara de tontos a dos líderes en lugar de sólo a uno. Seguir a estas alturas tratando de culpabilizar a los críticos de Zapatero en nombre de lo que hizo o dejo de hacer Aznar es cubrirse de ridículo, cuando no de alguna sustancia aún más fétida. Pero no cejan porque cuando se les acaba el sectarismo se les agotan las ideas. Incluso hay algún caradura ignorante que sigue llamando “enemigos del proceso de paz” a quienes hicieron desde el primer día las reservas y advertencias que luego se han revelado tan dolorosamente pertinentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, tampoco saldremos de pobres  con quienes no cesan de bailar la danza de los siete velos pidiendo la cabeza del frustrado Pacificador. Convendría recordar en cambio su afirmación más errónea y reveladora: “hoy estamos mejor que hace un año”. Ningún no nacionalista residente en el país vasco habría suscrito semejante aseveración. Y no sólo por la intensificación de la kale borroka, sino por el regreso de constantes formas de intimidación personal (incluso contra gente moderada del PNV), vuelta a las pintadas y ocupación de espacios públicos por panegíricos del terrorismo, etc… Pero también por la perpetuación de una situación de acoso a cuanto no recibe el euskolabel nacionalista en la cultura, la educación, la universidad, los festejos públicos… Si las cosas hubieran realmente mejorado, la gente menos adicta al régimen no seguiría marchándose y los partidos constitucionales no tendrían cada vez más problemas para encontrar voluntarios para las listas electorales. Los aspectos cotidianos que no chorrean sangre pueden hacer también la vida insoportable o humillante para los menos dóciles. Uno se pregunta: ¿en cuántas localidades de mi tierra me está vedado comprarme una casita en el campo o ni siquiera irme a pasar una temporada? Pongo la ETB: aparece uno de los concursos más populares, “Date el bote”. Cada uno de los participantes se presenta a sí mismo con una breve cancioncilla y a mí me toca el que canta “ya no se puede ir a los bares a potear tranquilo, están llenos de policías, a ver si los mandamos a todos a Jamaica”. Risitas, es lo normal. Luego el programa de debate “Políticamente incorrecto” en el que aparecen en sobreimpresión mensajes de los telespectadores: “los españoles son los terroristas, etc…”. Y si tropiezo con la retrasmisión de la gran competición de bertsolaris en el palacio Euskalduna, ni cuento los loores a De Juana Chaos y similares que tendré que ver en pancarta y soportar en verso. La lista es interminable, pero por lo visto sólo interesa a quienes vivimos allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que se está confundiendo desde comienzos del llamado “proceso” la paz con la tranquilidad. La paz es la Constitución, el estado de derecho, los estatutos aprobados según las normas legales y los códigos penales y civiles que se aplican por igual a todos los ciudadanos españoles. Esa paz no pueden darla acuerdos subrepticios con los terroristas, ni con sus portavoces o servicios auxiliares ni con quienes se aprovechan del clima de intimidación para sacar a delante sus proyectos políticos presentados como derechos inamovibles e inalienables. Pero en cambio la tranquilidad (que viene de tranca, según nos decían de pequeños) sí es algo que los mafiosos pueden alterar o restituir. Lo que no tenemos desde hace décadas en el País Vasco es tranquilidad: y los más intranquilos de todos estamos quienes hemos luchado por mantener la paz y las libertades constitucionales. También en el resto de España el terrorismo ha sabido alterar criminalmente la tranquilidad de los ciudadanos, tomándoles como rehenes para conseguir sus objetivos en Euskadi. Y lo que ahora ETA y quienes la secundan han ofrecido desde un comienzo al Gobierno no es sino la restauración de la tranquilidad…a cambio de modificar la paz constitucional al modo que a ellos les parezca más conveniente. Es decir, aumentando la hegemonía nacionalista y blindándola respecto a futuras intervenciones del Estado español, llámesele a eso independencia o de cualquier otra fórmula transitoria menos provocativa. Por ello tenía que haber una segunda mesa estrictamente política, en la cual figurarían los hasta ayer ilegales junto con los nacionalistas legales que han prosperado durante estos años bajo la sombra del terrorismo y también los no nacionalistas que allí firmarían su acatamiento al nuevo orden que les relegaba a un papel secundario…pero eso sí, mucho más tranquilo. Éste es el fondo del asunto y ésto es lo que está en juego: sobre ésto es sobre lo que se pretende que haya ese “diálogo” al cual los nacionalistas no quieren como es lógico renunciar (aunque bastantes de ellos deploren ahora los modos y el apresuramiento de los etarras, que pueden echarlo todo a perder con su exceso de celo: por eso dice Egibar que el ciclo de la violencia está “agotado”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora ¿qué nos espera? Pues más de lo mismo, pero agravado. Josu Jon Imaz se ha convertido en la gran esperanza blanca de los que quieren a toda costa tranquilizarse asegurando que el PNV ya es más leal a la legalidad constitucional que la Vieja Guardia a Napoleón. No dudo de la buena intención de Imaz ni de muchos de sus correligionarios que le apoyan, pero los que mandan de veras son Ibarretxe, Urkullu, Egibar, Azkarraga y el resto de los convocantes de la manifestación del sábado, en la que los socialistas vascos harán el papel de mamelucos (Patxi López dice que irán porque no quiere que se repita la desunión vergonzosa de las honras fúnebres de Fernando Buesa… ¡como si de lo que ocurrió entonces hubieran tenido la culpa los socialistas!). Y luego vendrán las elecciones municipales. No sé si Batasuna logrará presentarse a ellas con uno u otro nombre, pero en cualquier caso –como siempre- los verdaderamente ilegales serán socialistas y populares, que no encontrarán gente para sus listas, no podrán hacer campaña electoral con la libertad de los demás, etc, etc… Consecuencia: mayoría ampliada de los de siempre y viva el tripartito. Ibarretxe seguirá plan en ristre y dirá que más que nunca es necesaria una consulta popular porque los asuntos de los vascos los tenemos que resolver “los de aquí”. Continuará la intimidación callejera y quizá también los asesinatos. Y mucha gente de la que aún no se ha ido pensará que con tal de alcanzar por fin cierta tranquilidad cualquier concesión parece razonable…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, hay que hacer algo, claro que hay que hacer algo. Por supuesto, recuperar el Pacto Antiterrorista, sobre todo en su preámbulo que condenaba el nacionalismo obligatorio estilo Lizarra (luego “plan Ibarretxe”) como precio al cese del terror. Pero es hora de ir decididamente más allá. Del famoso “proceso” queda en pie una frase que Zapatero repitió varias veces: primero el final de la violencia, luego la política. A lo largo de todos estos años hemos intentado hacer política en el País Vasco a pesar de la violencia y de su permanente adulteración de la voluntad ciudadana intimidada. Pero puedo que el Presidente tenga razón y que debamos tomar su fórmula al pie de la letra. Es hora de que los constitucionalistas nos neguemos a participar en el juego político mientras dure el terrorismo. No más elecciones, no más fingimiento de que se puede ser normal en plena anormalidad y de que quienes sacan ventaja de la situación la padecen tanto como sus víctimas directas. La autonomía no puede beneficiar sólo a unos, no es un derecho divino sin contrapartidas ni obligaciones con el Estado. Ya que tanto se invoca el caso irlandés en otras ocasiones, podemos recordar que Blair no ha vacilado en suspender la autonomía mientras no se daban las condiciones políticas y la aceptación de la legalidad necesarias para la convivencia. La pervivencia del terrorismo y de quienes no lo condenan (o lo apoyan) y lo rentabilizan crea una situación excepcional que es preciso encarar con medios políticos excepcionales si queremos alguna vez romper el círculo diabólico en el que estamos metidos. Me parece que todos los ciudadanos que no esperan ventajas directas o indirectas de la coacción etarra o de la subasta política de su liquidación condicional pueden comprender, aceptar y apoyar estas medidas clarificadoras.&lt;br /&gt; Un último recuerdo para nuestros hermanos de Ecuador, que vinieron a España con su esfuerzo y sacrificio para labrarse un futuro, colaborando al desarrollo de nuestro país (como la inmensa mayoría de los inmigrantes, conviene recordarlo) y murieron víctimas de un terrorismo en el que los ricos asesinan a los humildes en nombre de ideales xenófobos y retrógrados, a menudo con la comprensión política –cuando no con la complicidad- del izquierdismo más obtuso y falsario de Europa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-193045861971247198?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/193045861971247198/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=193045861971247198&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/193045861971247198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/193045861971247198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/los-lmites-de-la-paz.html' title='Los límites de la paz'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1099033038460256576</id><published>2007-01-07T21:44:00.000+01:00</published><updated>2007-01-07T21:48:55.716+01:00</updated><title type='text'>Entrevista a AYAAN HIRSI ALÍ</title><content type='html'>&lt;strong&gt; EL PAIS 07/01/07&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;“Sigo viva, y eso es mucho más de lo que pueden decir los millones y millones de mujeres musulmanas que han tenido que rendirse, que viven encerradas en una jaula llamada islam”.&lt;br /&gt;AYAAN HIRSI ALÍ &lt;a name="noticias"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una mujer frente a la intolerancia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; Empezó a vivir como una mujer libre hace sólo 13 años, cuando rompió con su familia en Somalia al decidir escaparse de un matrimonio concertado. Fue diputada al Parlamento holandés y está amenazada de muerte por su lucha por los derechos de las mujeres musulmanas y por la libertad&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;YOLANDA MONGE&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas mujeres nacidas en el hospital Digfeer de Mogadiscio (Somalia) en noviembre de 1969 siguen vivas? ¿Y cuántas de ellas tienen voz propia? “La decisión de escribir este libro no me resultó fácil. ¿Por qué iba a mostrar al mundo unas memorias tan íntimas? No quiero que mis argumentos se consideren sacrosantos por el hecho de haber vivido experiencias terribles, algo que además no es del todo cierto. En realidad, mi vida se ha visto marcada por una enorme dosis de buena fortuna”. Habla Ayaan Hirsi Alí, hija de Hirsi, que era hijo de Magan, y éste de Isse, e Isse de Guleid, que a su vez era hijo de Alí… Una familia que salió de Arabia hacia Somalia hace 800 años, cuando comenzó el gran clan de los Darod. Hirsi Alí es una Darod, una Harti, una Macherten, una Osman Mahamud. Es de la rama llamada la Espalda Más Alta. “Eres una Magan. Recuérdalo siempre”, le advertía su abuela, agitando una vara delante de ella mientras la obligaba a memorizar a sus descendientes. “Los apellidos te harán fuerte. Son tu linaje. Si los honras, te mantendrán viva. Si los deshonras, te abandonarán. No serás nada. Llevarás una vida miserable y morirás sola”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al nacer, hace 37 años, Ayaan Hirsi Alí pesó poco más de un kilo y medio. A su madre le pronosticaron: “Este bebé no va a vivir”. Su madre se decía a sí misma: “Este bebé no va a vivir”. Ayaan no iba a vivir cuando enfermó de malaria y neumonía. Ni cuando le extirparon los genitales y creyó morir del dolor, y después de una herida que no cicatrizaba. Iba a morir cuando un delincuente le colocó un cuchillo en el cuello en Nairobi y decidió no degollarla al escuchar su acento, que le identificaba con su misma tribu. Estuvo a las puertas de la muerte cuando el maestro que le enseñaba el Corán le fracturó el cráneo. Pero vivió. Supo encontrar “salidas de emergencia”, como ella misma dice. “Sigo viva, y eso es mucho más de lo que pueden decir los millones y millones de mujeres musulmanas que han tenido que rendirse, que viven encerradas en una jaula llamada islam”. Anatema. Blasfemia. Impura. Sus palabras le han supuesto una sentencia de muerte. El guión que escribió para la película Submission: Part I le costó la vida al director de cine Theo van Gogh, acribillado a balazos, degollado y su pecho utilizado como tablón de anuncios: el asesino clavó allí una nota para Hirsi Alí, una carta muy concisa, como una fetua –según los testigos, Van Gogh llegó a esgrimir el sentido común holandés antes de morir ajusticiado: “¿Seguro que esto no podemos hablarlo?”, aseguran que dijo–.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hirsi Alí llega a la cita buscando refugio dentro de su abrigo negro. La tarde está muy fría en Washington. Parece frágil y pequeña entre los dos guardaespaldas que la acompañan. Pero su voluntad es inquebrantable, y su fortaleza, la de un roble. Desde septiembre de 2006, esta fiera defensora de la libertad vive en la capital de Estados Unidos. “La situación se hizo insoportable en Holanda. De un día para otro me quedé sin empleo [diputada en el Parlamento holandés], sin nacionalidad [la ministra de Inmigración Rita Verdonk le retiró su pasaporte tras alegar que había mentido al solicitar el asilo], sin hogar [sus vecinos pidieron que fuera expulsada de su casa por creer que comprometía su seguridad], sin futuro; vivía escondida, estaba amenazada de muerte”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estados Unidos le abrió las puertas. Christopher Demuth, presidente del American Enterprise Institute (AEI), un instituto de estudios de Washington, le ofreció empleo. Desde luego que habrá quien, al saber que Hirsi Alí trabaja en el Centro de Estudios de carácter conservador, ha sonreído complacido como diciendo: “Ahora se explica todo, ya lo sabíamos: era del equipo de Bush”. En el mundo de lo políticamente correcto que vivimos, Ayaan Hirsi Alí dice verdades que duelen, es una gran crítica de los relativismos culturales que tanto proliferan en Occidente y que, a su juicio, encierran a los seguidores del islam en su atraso. “Eso es racismo en su acepción más pura”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras dos años y medio como diputada, estaba desencantada y quería abandonar la política holandesa. “Estoy muy agradecida a Holanda y a Europa. Pero Estados Unidos sigue siendo un país en el que existe libertad intelectual, las cosas que yo he dicho sobre el islam no son nada comparadas con las que se publican aquí en libros o se dicen en tertulias. Y no me asusta la idea de que me tilden de derechista. Cada cual puede tener sus ideas sobre EE UU, pero yo creo que sigue siendo el líder del mundo libre. No creo estar vendiéndome por pensar, plasmar mis ideas en estudios en EE UU. En Washington tendré mucho más tiempo para pensar que cuando formaba parte de la política en Holanda e intentaba que el ideario del partido recogiera mi sensibilidad; me propuse que el islam formara parte del debate político y lo logré. E insisto: no me he ido de Holanda por el asunto de mi nacionalidad holandesa, la decisión es estrictamente personal, tomada mucho antes de que comenzara aquella pesadilla. Cuando di mis primeros pasos en política, creí que ésta era una actividad noble. Y lo sigo creyendo. Pero he aprendido que también puede ser un juego muy sucio. Cuando he defendido la idea de que había que cambiar la situación de las musulmanas de inmediato, la respuesta que he obtenido es la de que hay que tener paciencia. ¿Fue eso lo que dijeron a los mineros del siglo XIX cuando luchaban por los derechos de los trabajadores? Europa parece estar cegada por el llamado multiculturalismo, subyugada al imperativo de ser sensibles y respetuosos con la cultura de los inmigrantes, defendiendo a los relativistas morales. ¿Es cultura ser lapidada? Espero que observar el poder sea más agradable que ejercerlo. EE UU no es ni blanco ni negro. ¿Cuántas nacionalidades se pueden encontrar? Todas, el mundo entero”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pues... ¡Bienvenida!&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Gracias, muchas gracias. [Ríe y descansa, no ha dejado de hablar desde que se ha sentado y toma fuerzas bebiendo sorbitos de su zumo de tomate. Por su bien dibujada boca, las palabras salen a borbotones. Es una mujer intensa, pero parece una niña, aunque su afilado sentido del humor determina a mujer adulta].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Tiene miedo?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Convivo con él. Mi vida cambió el 2 de noviembre de 2004. Cuando asesinaron a Theo [Van Gogh]. Ha sido muy difícil adaptarme a las severas medidas de seguridad, a andar siempre acompañada, a mirar a los lados. Llegué a vivir en una base militar, escondida del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cambió también la vida de la pacífica y tolerante Holanda ese 2 de noviembre?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mi país [su nacionalidad le fue devuelta y hoy vuelve a ser holandesa] es y será un gran país democrático. Sólo hemos perdido la inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cómo se vive sabiéndose amenazada de muerte?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es como enterarse de que se tiene una enfermedad crónica. Puede recrudecerse y matarte, o puede que no. Tal vez suceda en una semana, o tarde años. O no suceda nunca y muera de manera natural. Pero siempre digo a quienes me preguntan esto que en Occidente la vida se toma como si estuviera garantizada para siempre. Donde yo nací, y en toda África, la muerte está en cada esquina. Virus, bacterias, guerras, sequías, inundaciones, hambrunas, soldados y torturadores se la pueden arrebatar a cualquiera en cualquier momento. Incluso amenazada y con guardaespaldas, siento el privilegio de estar viva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“La primera vez que me caí de una bicicleta me sentí libre”. Eso fue hace poco.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Sí, hace muy poco, poco más de una década. [Ríe, con una risa que le ilumina los ojos; traviesa, recuerda cómo con una paga que le dieron en Holanda dentro de su estatuto de refugiada se compró unos pantalones baratos y se despojó su larga y púdica falda. Así su indumentaria no se podía calificar de indecente, cumplía con las normas de una buena musulmana. Cuando probó la bicicleta se cayó…]. Soy libre. Mi libertad comenzó hace 13 años cuando tomé el tren rumbo a Amsterdam, cuando decidí escapar de un matrimonio concertado. Fue entonces cuando opté por una vida en libertad, por una vida en la que no me vería sometida a alguien a quien yo no había escogido y en la que mi espíritu también sería libre.&lt;br /&gt;Hirsi Alí estaba condenada a una vida de sometimiento. A Alá. Al clan. A su padre. A los varones de la familia. Su abuela –“una mujer iletrada que vivía en la edad de hierro y que consideraba los sentimientos una necedad autoindulgente”– aterrorizó su infancia: “Una mujer sola es como un pedazo de grasa de oveja a pleno sol. Acudirá cualquier cosa y comerá de esa grasa. Antes de que os deis cuenta, las hormigas y los insectos la habrán invadido hasta que apenas quede una mancha de grasa”. Durante años, esa imagen protagonizó las pesadillas de la pequeña Ayaan, a quien dijeron que, al igual que las cabras, una chica joven era una presa fácil para un predador. También le dijeron que una violación era mucho peor que la muerte, pues manchaba el honor de todos y cada uno de los miembros de la familia. Hirsi Alí creció entre palizas de una madre amargada, sometida, sin respeto por ella misma, estricta observante de la religión musulmana. Se crió en Somalia, de donde huyó con su familia para refugiarse en Arabia Saudí, Etiopía y Kenia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Iba a decirle que me hablara de su infancia...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;[Ríe] Pues tuve una infancia normal, normal para los que eran como yo, claro. Por eso, cuando llegué a Holanda y vi que los pequeños tenían derechos, que los padres leían libros sobre cómo educar y sobre cómo jugar con sus hijos, pues... mi mundo empezó a ser otro, el de una persona libre que no vive atemorizada por la religión ni por la casta ni por su sexo. La razón no existía. Se obedecía y punto. Cuando a los 14 años tuve mi primera menstruación creí que tenía un corte en el vientre y que iba a morir, pero no dije nada. Imaginaba que aquello era algo vergonzoso, no sabía por qué. El día en que mi hermana enseñó a mi madre mi ropa interior manchada de sangre, mi madre lo primero que me gritó fue “sucia prostituta” y empezó a golpearme con el puño cerrado. Mi hermano mayor me tuvo que rescatar y explicar que lo que me estaba sucediendo era algo normal. “Ya eres mujer y ahora puedes quedarte embarazada”, me dijo. Nunca se hablaba de esos temas, eran tabú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Yo era una mujer somalí y, como tal, mi sexualidad pertenecía al amo de mi familia, mi padre o mis tíos”, escribe en su libro.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Así es; además, se encargaron de coserme para garantizar que llegara virgen al matrimonio, entre otras cosas. Esa barrera sólo la podría romper mi marido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Usted ha sufrido la ablación. ¿Qué edad tenía?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cinco años. Fue a esa edad cuando mi abuela decidió que me sometiera al rito de la purificación, en contra del deseo de mi padre que no apoyaba esas ideas por considerarlas antiguas y aberrantes. Pero mi padre no estaba. Y en Somalia, al igual que en muchos países de África y Oriente Próximo, se purifica a las niñas mutilándoles los genitales. Con lo que un buen día, mi severa abuela decidió que nuestros kintir, nuestros clítoris, eran muy largos. “Tu clítoris llegará a ser tan largo que se balanceará de un lado para otro”, nos decía a mi hermana y a mí. Nosotras no teníamos ni la menor idea de lo que hablaba. Yo no entendía nada. Hasta que un día me tocó vivirlo. Recuerdo que un hombre llegó a casa; casi seguro que era un circuncisor tradicional itinerante del clan de los herreros. Primero, mi abuela se encerró con mi hermano y le hicieron algo, no sabía qué, pero había sangre y mi hermano se quejaba, tenía la cara desencajada y la mirada aterrada. Luego me tocó a mí. El hombre tenía unas inmensas tijeras en la mano. Mi abuela y otras mujeres me sujetaban. Aquel hombre puso su mano sobre mi sexo y empezó a pellizcarlo, como mi abuela cuando ordeñaba las cabras. “¡Ahí está el kintir!”, dijo una de las mujeres que ayudaban en el rito. Entonces las tijeras descendieron entre mis piernas y el hombre cortó mis labios interiores y el clítoris. Lo oí perfectamente. Clack. Como cuando se corta en una carnicería un pedazo de carne. El dolor que se experimenta no tiene palabras, me subía por las piernas, no dejaba de aullar, me invadió entera, un dolor imposible de explicar. Pero después de que te han mutilado, después de que notas cómo la sangre te corre por las piernas, me cosieron. Aquel señor tenía una enorme aguja sin punta y con ella remató su faena. La aguja pasaba entre mis labios externos. Yo intentaba defenderme, chillaba, protestaba, la abuela no dejaba de repetirme que sólo era una vez en la vida, que a partir de ahora estaría limpia, que tenía que ser valiente. No acababa nunca la pesadilla. Hasta que aquel hombre cortó el hilo con sus dientes. No recuerdo más de mi propio dolor, pero sí del de mi hermana pequeña; sus chillidos me helaban la sangre. Haweya [quien vivirá una existencia dura y acabará muriendo tras una violación en Nairobi cuando estaba embarazada] luchó tanto, intentó zafarse de tal modo, que al hombre se le escapaba de las manos. Le cortó los muslos y las cicatrices las llevó de por vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas Ayaan. Muchas Haweya. Miles de niñas mueren durante o después de la ablación, a causa de infecciones. Pero, además de la muerte, esta brutal práctica provoca otras complicaciones que causan inenarrables dolores que pueden llegar a prolongarse durante toda la vida. En Somalia, donde casi todas las niñas están mutiladas, esta práctica se justifica siempre en nombre del islam. Si no son purificadas, serán poseídas por diablos, caerán en el vicio y la perdición, y se prostituirán. Los imanes aconsejan vivamente este rito: mantiene “puras” a las mujeres. Cuando Hirsi Alí intentó, desde su papel de mujer política en Holanda, abordar temas como la ablación o los crímenes de honor, sus compañeros de entonces, los del PvdA, socialdemócrata [llegará a ser diputada con los liberales], le echaban en cara que no respaldara sus argumentos con datos. Y es que no podía hacerlo. Porque no existen. Los funcionarios del Ministerio de Justicia holandés alegaban que no contabilizaban los crímenes de honor porque, al establecer ese criterio, se estaría “estigmatizando a un grupo de la sociedad”. Holanda registra la cifra de homicidios anuales relacionados con las drogas y los accidentes de tráfico, pero no el número de asesinatos basados en el honor. Ni siquiera Amnistía Internacional tenía entonces estadísticas sobre cuántas mujeres en todo el mundo eran víctimas de crímenes de honor. Conocían cuántos hombres eran encarcelados y torturados, pero eran incapaces de elaborar tablas con los números de mujeres flageladas en público por fornicación o ejecutadas por adulterio. “Ése no era un tema”, explica Hirsi Alí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuál es la relación que tiene con su cuerpo? Tantos años viviendo en la convicción de que el mundo era ‘haran’ (pecado), tantos años negando su sexualidad…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Soy capaz de contemplarme desnuda ante el espejo, fugazmente, pero no es fácil. Disfruto el sexo. Pero tengo muchas amigas que no pueden, por razones físicas, porque el clítoris les fue extirpado, o porque sencillamente son incapaces, siguen prisioneras.&lt;br /&gt;Mujer. Negra. Musulmana. Ayaan Hirsi Alí resume así su vida: “Me crié en África. Vine a Europa en 1992, a la edad de 22 años, y fui elegida diputada por el Parlamento holandés. Hice una película con Theo van Gogh y ahora vivo con guardaespaldas y circulo en coches blindados”. Así resume esta mujer elegante el camino que la llevó desde una infancia africana a convertirse en afamada diputada y escritora. Mi vida, mi libertad (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores) es el relato autobiográfico de una mujer que ha luchado para dejar de ser esclava de la religión islámica y formarse como persona, llevada casi exclusivamente por su propio ímpetu, en una trayectoria en la que destaca la sinceridad que es la que al final le ha permitido distanciarse tanto del fundamentalismo islámico como de la corrección política europea. Con un estilo directo, claro, transparente, contundente e inteligente, la ex diputada desgrana en su libro la dramática historia de una revolución personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué abandonó su religión?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sentí que me estaba convirtiendo en una apóstata tras el 11-S. Todas las declaraciones que Osama Bin Laden y su gente citaron del Corán para justificar los atentados, las busqué y estaban allí. Bin Laden citaba verdaderamente las aleyas de nuestro texto sagrado. “¡No es posible!”, pensé. Pero lo era, ¡allí estaban! El rechazo fue algo natural. Más tarde leí un libro, un libro que sabía que no me hacía falta leer porque yo ya había roto con Dios: El manifiesto ateo. Antes de llegar a la cuarta página sabía que había echado a Dios de mi vida. Me había vuelto atea. Lo descubrí estando de vacaciones en Grecia, y como no tenía a nadie a quien decírselo, me miré en el espejo y me dije: “No creo en Dios”. Hablé muy despacio y en somalí. Y me sentí bien, no experimenté ningún dolor, sino una gran claridad. La perspectiva de abrasarme en el infierno desapareció y mi horizonte se hizo muy amplio. Dios, Satán... Todo era producto de la imaginación. A partir de ese momento iba a pisar con aplomo el suelo bajo mis pies y orientarme a través de la razón y mi amor propio. Mi brújula moral estaba en mi interior, en absoluto en las páginas de un libro sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El asesinado político holandés Pim Fortuyn dijo que el islam era retrógrado.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Según el Informe de desarrollo humano árabe de Naciones Unidas, si se mide a la luz de tres criterios (libertad política, educación y condición de la mujer), lo que dijo Fortuyn no es una opinión: es un hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué piensa usted del islam?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Yo siento que el islam se halla en una crisis verdaderamente terrible en todo el mundo, está llamado a desaparecer. ¿Sabe que el mayor número de muertes en el mundo se producen entre musulmanes? ¿De verdad algún musulmán puede seguir ignorando el choque entre la razón y nuestra religión? Durante siglos nos hemos comportado como si el conocimiento estuviera en el Corán, nos hemos negado a cuestionar nada, nos hemos negado a progresar. Nos hemos ocultado de la razón durante tanto, tanto, tanto tiempo porque éramos incapaces de afrontar la necesidad de integrarla en nuestras creencias. ¿Son los derechos humanos, el progreso, los derechos de la mujer ajenos al islam? Al declarar infalible a nuestro profeta y no permitirnos dudar de él, los musulmanes establecimos una tiranía estática. Hemos fosilizado la perspectiva moral de millones de personas con la mentalidad del desierto árabe propia del siglo VII. No sólo éramos sirvientes fieles de Alá; también sus esclavos. Las sociedades islámicas tienen que enfrentarse a los mismos problemas que la cristiandad antes de la Ilustración. Yo no tengo nada en contra de la religión como fuente de consolación, pero rechazo la religión como forma de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿No cree que pueda haber un islam moderado?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La gente dice que los valores del islam son la compasión, la tolerancia y la libertad, y yo observo la realidad, las culturas y los Gobiernos, y veo que eso, lisa y llanamente, no es así. En Occidente, muchos aceptan ese tipo de aseveraciones porque han aprendido a valorar las religiones o las culturas de un modo no demasiado crítico por miedo a que les llamen racistas. Lo peor que se le puede llamar a un holandés es racista. Su pasado colonizador, el apartheid en Suráfrica… Para que nunca les puedan llamar racistas no tienen que cuestionar la inmigración, incluso cuando ésta socava los valores de Occidente. Me produce mucha risa la Alianza de Civilizaciones del presidente Zapatero. ¿Es civilización provocar un sufrimiento intolerable a las mujeres, señor Zapatero? ¿Es civilización violar los derechos humanos haciendo de las esposas, las hijas, una propiedad? ¿Es civilización la corrupción moral de los países islámicos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El islam necesita un Voltaire.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Como se necesita el aire. Ojalá se encuentre entre los 15 millones de musulmanes que viven en Occidente.&lt;br /&gt;Es la europea del año 2006. La revista Time la consideró en 2005 una de las 100 personas más influyentes del mundo. Cuando le comunicaron la noticia, Hirsi Alí corrió a comprar un ejemplar. Pero faltaban semanas para que el número estuviera en los quioscos. El Time que compró hablaba de la pobreza en África. En la portada había una mujer joven y delgada con tres niños pequeños. Llevaba una ropa como la que llevaban su abuela y su estricta madre, y en sus ojos se leía la desesperación. Dice la mujer que pesó un kilo y medio al nacer, que aquella imagen la transportó a Somalia, a Kenia, a la pobreza, a la enfermedad y al miedo. Pensó en la mujer de la fotografía y en los millones de mujeres condenadas a vivir como ella. La revista Time acababa de incluirla a ella en la categoría de Líderes y revolucionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué se hace con tamaña responsabilidad?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Intentar que el mundo musulmán despierte. Decir a quien quiera escuchar que los valores del mundo de mis padres generan y perpetúan la pobreza, y la tiranía y la opresión de las mujeres. Si los musulmanes se enfrentan a la cruda realidad en que viven, pueden cambiar su destino. [Hirsi Alí habla en plural y en singular, pasa de uno al otro; a pesar de echar a Dios de su vida, se sigue sintiendo musulmana. Se viste de manera occidental, lleva pantalones, pero no se adivina casi ninguna curva de una figura que promete ser hermosa]. ¿Por qué no estoy en Kenia en un campo de refugiados agachada ante un hornillo de carbón cocinando? ¿Por qué me convertí en parlamentaria holandesa? He tenido suerte. [Le digo que yo creo que hace falta algo más que suerte para recorrer un camino como el suyo... Pero sigue hablando, no quiere ser interrumpida]. Soy afortunada. No muchas mujeres son afortunadas en los lugares de donde vengo. Estoy en deuda con todas ellas de alguna manera. Necesito encontrar a las mujeres que permanecen atrapadas en la jaula mental del islam, en la estructura de la irracionalidad y la superstición, y convencerlas de que tomen en sus manos las riendas de sus vidas. En los últimos 50 años, el mundo musulmán se ha visto catapultado a la modernidad. Entre mi abuela y yo media un lapso de tan sólo dos generaciones, pero en realidad el salto es milenario. Hoy, cuando se cruza la frontera con Somalia, se retrocede en el tiempo cientos de años. Y no creo que hagan falta 600 años de reforma para que los musulmanes cambien el concepto de igualdad y derechos individuales. Ya tienen el modelo, sólo hay que copiarlo.&lt;br /&gt;En 1989, el año en que el ayatolá Jomeini dictó una fetua contra Salman Rushdie, Ayaan Hirsi Alí era una devota estudiante matriculada en la Escuela Musulmana para Chicas de Nairobi. Su padre, un líder somalí rebelde, había intentado el año anterior un golpe de Estado contra el dictador Mohamed Siad Barre. La familia vivía en el exilio en Kenia. A la edad de 20 años, la hija de la Ilustración hacía cuatro que vestía la hijab. Cuando la noticia del edicto contra Rusdhie llegó a su instituto, tanto ella como sus compañeras se solidarizaron de inmediato con Irán y Jomeini, incluso a pesar de no ser chiíes. “Nos dijeron que el libro decía algo horrible sobre el profeta, algo blasfemo”, recuerda. “Lo primero que me vino a la cabeza fue: “¡Oh! Sin duda, debe morir”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1099033038460256576?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1099033038460256576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1099033038460256576&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1099033038460256576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1099033038460256576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/entrevista-ayaan-hirsi-al.html' title='Entrevista a AYAAN HIRSI ALÍ'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1164918368562490979</id><published>2007-01-07T19:56:00.000+01:00</published><updated>2007-01-07T20:00:00.216+01:00</updated><title type='text'>Entrevista a Antonio Muñoz Molina</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 07/01/07&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;POR ANTONIO ASTORGA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio Muñoz Molina: «Ahora parece que la Transición fue una bajada de pantalones ante la extrema derecha»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Soy un poco menos invisible porque desde que se publicó en Estados Unidos Sefarad tengo más lectores y he ido haciendo también bastantes amigos, pero la invisibilidad es una condición neoyorquina». En la universidad de la ciudad de Nueva York Antonio Muñoz Molina lleva años enseñado literatura española, actividad que prolonga con cursos y conferencias. Es embajador «volante» del Instituto Cervantes. Durante los dos años que lo dirigió en Nueva York Muñoz Molina incardinó la cultura hispana en la vida y en la pulsión de la Gran Manzana. Nada de invisibilidad, pues. En Madrid Muñoz Molina es perfectamente visible. Nos citamos en el Círculo de Bellas Artes y el ujier nos quiere cobrar la entrada: 1 euro (¡dichosos los tiempos del inolvidable Alfonso el cerillero, que en el Café Gijón prestaba dinero para las timbas a los intelectuales tiesos!). Pagamos religiosamente. La cafetería nos recuerda a un edificio «sovietizado» —por su aire gélido y sus paredes cóncavas y convexas desangeladas—. No somos invisibles. Un camarero nos invita amablemente a abandonar el sofá principal: «¿Lo han reservado?». Nos escorzamos hacia un velador frente a la calle Alcalá y el pensamiento del intelectual comprometido con la paz y la democracia se hace necesariamente visible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Le viene a la memoria el verso de T. S. Eliot de los «Cuatro Cuartetos»: «Los seres humanos no somos capaces de soportar un grado excesivo de realidad»?&lt;br /&gt;—Es una de las grandes verdades de la vida. Estamos dispuestos a cualquier cosa con tal de no aceptar la realidad. Por eso tenemos ideologías y religiones: porque no podemos aceptar el hecho de que no seamos el centro del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Hablando de ombligos del mundo, ¿cómo ve la alianza de civilizaciones que Zapatero ampara?&lt;br /&gt;—Habrá que saber cómo define las civilizaciones. Es como la palabra paz, que suena estupendamente, como diálogo, alianza... ¿Cómo no va a estar uno a favor del diálogo y de la paz? Pero son términos que hay que manejar con mucho cuidado. En la Segunda Guerra Mundial se hizo una alianza entre las democracias y la Unión Soviética para derrotar a Hitler. Una alianza que implicaba no por parte de las democracias suspender cualquier sospecha o cualquier duda sobre la legitimidad del estalinismo. La vida real está hecha de transacciones, no de opciones limpias. Nunca. Tienes que hacer una alianza con Stalin para acabar con la Alemania nazi, pero vas a pagar un precio en todos los sentidos. El sacrificio del pueblo ruso en esa guerra fue superior al de cualquier otro país. Si hacemos una alianza con un régimen tiránico, ¿vamos a aceptar que en ese régimen no se respeten los derechos humanos? Las palabras hay que mirarlas con mucho cuidado por la musiquilla que contienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué música contiene la palabra proceso?&lt;br /&gt;—Cuando se habla del proceso de paz en España eso implica que hay una guerra y si hay una guerra habría dos partes. No hay paz sin legalidad democrática. En España había paz a partir del 1 de abril de 1939 y esa paz se basaba en fusilamientos permanentes de personas desarmadas. Eso es la paz. Uno de mis primeros recuerdos de niño fue la campaña que hizo Fraga sobre los «25 años de paz». Luego está el diálogo. ¿Con quién dialogo? ¿Dialogo con un señor que considera que las mujeres tienen que quedarse encerradas en sus casas?, ¿dialogo con alguien que considera que yo tengo menos derecho a vivir porque mi apellido no se parece al suyo? Siempre hay que hacer transacciones y llegar a acuerdos, pero con mucho cuidado. Si usted y yo estamos aquí y usted porta una pistola evidentemente no estamos dialogando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ahora el Gobierno rectifica y da por «roto, liquidado y acabado» ese proceso...&lt;br /&gt;—Me saca de quicio que los demócratas se contagien del lenguaje de los terroristas. Las palabras son muy importantes, y hay que tener mucho cuidado con ellas. No podemos llamar «lucha armada» a sus crímenes, y decir «proceso de paz» era darles implícitamente la razón en que había una guerra. No hay ninguna guerra: hay unos cuantos canallas a los que el sistema democrático tiene que aplicarles todo el peso formidable de la ley, deteniéndolos, juzgándolos y mandándolos a la cárcel; y hay unos cuantos miles de bárbaros que se aprovechan de la impunidad para hacerles la vida imposible a sus vecinos, que disfrutan de todas las ventajas de la democracia y del estado de bienestar y además se dan el lujo de quemar autobuses los fines de semana y de amenazar de muerte a las personas decentes. Las leyes están para perseguir a esa gente. A mí me parecía una vejación que el gobierno de mi país anduviera públicamente en tratos con unos criminales encapuchados y con boina. El único proceso de paz es la unidad de los demócratas, el acoso internacional y la aplicación de las leyes. El Estado puede ejercer la clemencia, pero con mucho cuidado: la ejercimos en 1977, con la amnistía general, y en 1980, cuando se disolvió la llamada rama político-militar de la ETA. Me parece suicida olvidar que estamos ante fanáticos asesinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Seguimos sumidos en la crispación más absoluta: 11-M, mochilas, ácidos, Estatutos de andar por casa, la negociación con ETA, los nacionalismos excluyentes... ¿Por qué se desprecia a España?&lt;br /&gt;—Qué curioso que con tanta recuperación de memoria histórica no se rescate una cosa que estaba en alguien como Azaña, y en tantos pensadores republicanos: un profundo y democrático patriotismo español...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—...«basado en las zonas templadas del espíritu...»&lt;br /&gt;—...Esa es la idea de Azaña que el propio Azaña debió haber cuidado un poco más. Existe una tradición liberal y progresista española y muchas veces, fuera de España, tienes que explicar que España no es sólo el país de la Inquisición, sino que también es el país de las Cortes de Cádiz, que España no es el país de las matanzas de indios o genocidios, sino el que fundó universidades en toda América mucho antes de Harvard.Y está la España de las pinturas negras y la ilustrada de Goya, la de Quevedo y Cervantes, y hay una tradición ilustrada y liberal muy potente en España. Yo me siento heredero de esa tradición y la elijo para mí, la tradición europeísta, abierta. Ni a Azaña, ni a Lorca, ni a Ramón y Cajal, ni a Negrín, ni a Pérez Galdós, ni a Miguel Hernández les avergonzaba ser llamados españoles. Y que unos cuantos canallas decidieran secuestrar ese nombre y esa condición durante un tiempo para mí eso no significa nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿La ley de memoria histórica es de subjetividad tendenciosa?&lt;br /&gt;—No conozco bien la ley. Lo que sí creo es que ahora parece que la Transición fue como una bajada de pantalones ante la extrema derecha, que la Transición fue una cosa acomodaticia, que era algo como sin mérito, una blandura enorme... Claro, los que la hemos vivido tenemos la obligación de recordar cómo era. Tenemos la obligación de recordar lo criminal y duro que era el franquismo y tenemos la obligación de recordar lo ejemplar en muchos casos que fue la Transición, en donde se lograron muchísimas cosas. Y se logró algo en lo que todo el mundo sensato está de acuerdo, aquello que el Partido Comunista quería en 1956 y que Indalecio Prieto quería desde 1945 cuando él fue la persona que dentro del Partido Socialista más insistió para llegar a un punto de acuerdo con los monárquicos demócratas. Porque había que crear un sistema democrático. Me parece un poco disparatado el reivindicar no el sufrimiento o el heroismo de las víctimas o de las personas que entregaron su vida por causas nobles, sino los fanatismos ideológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿En qué educación cree?&lt;br /&gt;—Creo en el sistema educativo del krausismo español que viene de la herencia ilustrada europea. Creo en el sistema de la instrucción pública, en la educación destinada a desarrollar lo mejor de cada uno, la educación destinada no a congraciarnos con nuestra presunta identidad, sino a sacarnos de nosotros y hacernos lo mejor que podamos ser. Ahora mismo en España, y en muchos otros sitios, la idea predominante es una educación para reafirmar los propios prejuicios. Me parece terrible. Los seres humanos no somos buenos ni malos por naturaleza; somos de muchas maneras. Dentro de cada uno hay inclinaciones que vienen dictadas ora por la biología ora por la tradición cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero si los comisarios políticos se adueñan de la educación...&lt;br /&gt;—Los únicos que ponen énfasis en la educación parecen ser los comisarios políticos. La educación ha sido abandonada. En España, ¿quién se encarga de dirigir la educación, los programas y sistemas educativos? En muchos casos, gente muy extremista, gente muy poco de fiar. La educación y la cultura se ponen en manos siempre de las personas más fanáticas ideológicamente. Otra terrible y grave equivocación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No podemos estar a estas alturas tirándonos los muertos de la guerra a la cara unos a otros...&lt;br /&gt;—...Ni eligiendo del pasado lo peor del pasado: es decir, las cuestiones más sectarias. Insisto en lo que dice Anthony Beevor: necesitamos un pacto de recuerdo, ponernos de acuerdo en unas cuantas cosas. Lo que me parece disparatado es que sean los políticos quienes hablen de la guerra, de la posguerra y todo eso. Es una cuestión que tiene que estar en manos de los historiadores, que son los que investigan y los que saben de eso. ¿Por qué tienen que estar diciendo los políticos todas esas irresponsabilidades para volver a abrir heridas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Qué clase política tenemos?&lt;br /&gt;—Yo creo que la clase política y la clase intelectual tienen una obligación pedagógica. Algunas veces cuando pongo la radio por la mañana y escucho lo que dicen los oyentes me dan escalofríos. Bueno, aquí se están cometiendo errores muy graves de pedagogía y de educación si treinta y tantos años después de la muerte de Franco se escucha a la gente decir esas barbaridades en un sentido o en otro. Algo muy erróneo y feo está ocurriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ahora los patriotas son los nacionalistas, que ¿deberían escribir su afiliación con «zeta»?&lt;br /&gt;—¡Bah, eso es pasado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—En 500 años nadie se acordará de Estatutos, «procesos», «nazionalismos» con zeta, carod-roviras, otegis, alianzas de civilizaciones, memorias históricas... pero la imaginación quedará.&lt;br /&gt;—A lo mejor no queda nada como sigamos así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—En«Sefarad» usted traza el atlas del destierro y define a la perfección el totalitarismo: dividir a las personas en grupos cerrados, de identidad obligatoria, y quitarles la humanidad. ¿Por qué se sigue perpetrando esa barbarie?&lt;br /&gt;—Sí, es la tendencia dominante. Por una parte está el impulso emancipador y universalista, que arranca con la declaración de independencia americana estableciendo la igualdad de los seres humanos, a un nivel teórico, claro. Los seres humanos nacen iguales. Y eso llega hasta la declaración universal de los Derechos del Hombre. Es un impulso extraordinario y un acto de imaginación: todos los seres humanos tienen los mismos derechos. Pero no quiere decir que tus logros o capacidades sean iguales. Por desgracia está el impulso contrario, el que divide a la gente en razas, etnias, religiones, responsable de tanta miseria y destrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Los perseguidos han sido, son y serán las víctimas perfectas...&lt;br /&gt;—Porque con el «otro» lo primero que se hace es expulsarlo de la comunidad de los que tienen derechos, de ese espacio universal. Lo primero que se hace con el otro para aniquilarlo es negarle la plena humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Que es negar al individuo.&lt;br /&gt;—¡Claro! Es animalizarlo, convertirlo en extranjero o en bárbaro, o en gusano. Fíjese con qué frecuencia se animaliza al adversario, al que se quiere eliminar llamándole «perro». En el País Vasco llaman «chacurras» a los Policías, en Cuba «gusanos» a los disidentes, en la Alemania nazi llamaban «cerdos» o «perros» a los judíos. Tú animalizas al adversario y tienes derecho a liquidarlo. Primo Levi contó que hay personas que no se dejan animalizar. Él habla de un compañero suyo, un albañil, que le salvó y le ayudó a sobrevivir. La presión de la animalización es muy poderosa, pero hay gente que saca lo mejor de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—«Vivo en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas», escrutó Machado. Guerra y paz. ¿Cómo las vive un escritor?&lt;br /&gt;—Vivo en paz con muchas cosas y en profunda discordia con muchas cosas y gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Y escribe desde la incertidumbre.&lt;br /&gt;—La incertidumbre es la condición natural del ser humano. Hay certidumbres desoladoras, como que vamos a morir. Lo que diferencia al científico del fanático es que el primero tiene muchas incertidumbres y el segundo, ninguna. El dogmático tiene el mismo dogma desde hace dos mil años, mientras que la persona ilustrada y racional pone a prueba sus convicciones con la realidad. Hay gente un poco mayor que yo que parece echar de menos la época de las grandes certezas con mayúsculas. ¿Qué certezas? Eran certezas generalmente homicidas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; —¿No resulta desesperante el virus del particularismo cultural?&lt;br /&gt;—Es la moda, ¡qué le vamos a hacer! La literatura se fija siempre en el individuo. Por eso la literatura y el pensamiento dogmático y totalitario se llevan tan mal: porque el dogma quiere hacernos a todos iguales, mientras que la literatura reconoce las diferencias en un marco de unidad. Cuando se habla de particularismos nos referimos a esa creación de grupos cerrados y hostiles entre sí difícilmente inteligibles. Eso ha llegado hasta el extremo de la necesidad de crear una cultura autónoma y cerrada. No ya culturas territoriales, sino de género, de identidad sexual o auditiva. Todo el mundo quiere pertenecer a un grupo y sentirse herido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Por instinto tribal?&lt;br /&gt;—Porque satisface un instinto muy arraigado en el ser humano: el de la tribu. Muchas ideas racionales son «contra intuitivas», van contra la percepción normal. Es «contra intuitivo» que mi vecino de la otra tribu sea como yo. Por eso los principios democráticos tienen que ser enseñados tan intensamente porque van contra un impulso muy poderoso: el de refugiarse en la tribu. La venganza es tribal y la justicia impersonal. ¿Cómo no voy a vengarme de lo que le hacen a uno que es de mi sangre? ¿Cómo uno que profesa otra religión tiene los mismos derechos que yo? Es difícil de aceptar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«Es difícil civilizar a los bárbaros»&lt;br /&gt;Un 31 de julio de 1986 Antonio Muñoz Molina recibió una de las mejores noticias de su vida. Pere Gimferrer telefoneaba desde Barcelona a Úbeda para comunicarle que en Seix Barral iban a publicar su primera novela, «El invierno en Lisboa», relato que se paladea a ritmo de jazz desde las memorables noches del Arthur's Tavern en Grove Street. La literatura de este robinson urbano es un viaje al centro de la i(MÁGINA)ción. En esa sierra, en Mágina, el autor nos invita a vivir otras vidas, otras miradas. Aprendió de Vargas Llosa que la literatura no es un laboratorio ni una máquina de propaganda y por eso su obra está forjada de memoria y compromiso. Con «Beatus Ille» deslumbró a la crítica y a lomos de «El jinete polaco» ganó el Nacional de Literatura. Ingresó en la Real Academia con 39 años. Sus novelas «El invierno...», «Beltenebros» y «Plenilunio» han sido llevadas al cine. Tras delinear el mapa de todos los exilios en «Sefarad» y abrir de par en par las «Ventanas de Manhattan», una pura alegría, dirigió el Instituto Cervantes de Nueva York y en septiembre regresó a su territorio de Mágina para mostrar un mundo premoderno y su desaparación en «El viento de la luna», el retrato del artista adolescente que homenajea al padre desde su humilde grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿La literatura es una orgía perpetua?&lt;br /&gt;—¡Hombre!, la palabra orgía es muy fuerte, pero la literatura es una fuente de felicidad y de intensidad vital. Leer y escribir me gustan cada día más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Para quién escribe?&lt;br /&gt;—Para cualquiera que quiera acercarse al libro. La literatura tiene caminos muy raros y al lector te lo encuentras en los sitios más inesperados. Tú escribes y puedes pensar en un público que tienes más cerca (el de tu país), pero lo mejor ocurre cuando llegas a sitios insospechados o a gente que está muy lejos de lo que haces. Hace poco daba una conferencia en Nueva York y al terminarla se me acercó una señora que me dijo: «He leído todas sus obras en hebreo». Y pensar que tus libros hayan podido formar parte de su vida es algo que te emociona. Estoy leyendo ahora el diario de Bioy Casares con referencia a Borges. Y pienso cómo esas conversaciones entre estos dos amigos en Buenos Aires, en los años 40, 50, 60, los relatos que escribieron, su antología de Literatura fantástica, pudo llegar hasta mí para influirme en la Granada de los años 70. Fue algo definitivo en mi educación. Es la fuerza extraordinaria de la literatura, como lectura y como creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero desgraciadamente la literatura sigue sin servir para poder civilizar a los bárbaros.&lt;br /&gt;—Tristemente civilizar a los bárbaros es muy difícil. Yo creo que a los que tenemos propensión a estar civilizados sí que nos civiliza más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Desde Mágina usted imaginó y descubrió la pura vida.&lt;br /&gt;—Pura suerte generacional. La generación de mis padres tuvo muy mala suerte: le tocó la guerra con la infancia. Yo, personalmente, que he podido tener una vida más o menos dura en algunos tramos, he disfrutado de una suerte histórica como todos los que estamos vivos ahora y en plenitud de facultades. Y es que hemos vivido el salto de un país del Tercer Mundo al Primer Mundo, de la dictadura a la democracia. Tenemos la suerte de haber nacido en un rincón del mundo en el que la vida es mejor que en cualquier otra época y cualquier sitio. Por alguna razón viene tanta gente a Europa. Nadie emigra a Corea del Norte, ni a Arabia Saudí, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero usted no se acomodó.&lt;br /&gt;—Lo normal a finales de los años 60 para muchísima gente joven era querer cambiar, buscar otra vida distinta. Y de ese mundo vivimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Como decía Julio Cortázar, ¿acomodarse en identidades crustáceas es muy peligroso?&lt;br /&gt;—Él distinguía entre el camaleón y el crustáceo. En «Elogio del camaleón» se pregunta: «¿Por qué ese prestigio del que no cambia nunca?». Frente al crustáceo prefería al camaleón. Y se cuestionaba por qué el adjetivo camaleónico es despectivo. Hombre, otra cosa es el oportunismo. Pero hay que atreverse a cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;\[Antonio Muñoz Molina leía en 1975, con admiración, a Cela, Delibes, Torrente Ballester, Luis Martín Santos, Juan Goytisolo... El descubrimiento de los cuentos de Borges fue decisivo para consagrarse a la narrativa. «El curso 75-76 tenía la impresión de haberlo pasado encerrado en una habitación leyendo sin parar», concede. Transitan por ese espacio Fuentes, Borges, Vargas Llosa, Poe, Cortázar, García Márquez, Joyce, Bioy... Verne le despierta su condición de novelista y Proust le enseña «a mirar y a escuchar». «Absalon, absalon» le marca como «En busca del tiempo perdido» y en «Si te dicen que caí», de Marsé, halla y talla el elemento de lejanía\].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Así nació usted a la literatura?&lt;br /&gt;—Fue un nacimiento muy vinculado al propio descubrimiento de la vida. La literatura me daba respuestas y me permitía reconocer impresiones, problemas. La literatura empezó a ser importante para mí cuando me dí cuenta de que tenía algo serio que decirme sobre mí mismo y sobre el mundo. Fue un descubrimiento feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero el mundo no ha sido tan feliz sino cruel por el holocausto nazi y por los comunismos ruso, chino, el comunismo de Camboya, que mataba a la gente por tener gafas. Pol Pot, jefe de los kemeres rojos, era doctor en filosofía por La Sorbona, como Abimael Guzmán, de Sendero Luminoso. Personas perfectamente cultivadas deciden que el ser humano no tiene valor. ¿El ser culto no significa nada?&lt;br /&gt;—Y Ho Chi Min. A veces hay una soberbia en el intelectual: la soberbia de despreciar la realidad. Lenin era otro intelectual. La checa, en la Unión Soviética, al principio tenía prestigio intelectual. Los chequistas tenían cierta vitola de intelectuales porque al desarrollar su trabajo al margen de la realidad práctica el intelectual puede ser muy arrogante y tender a despreciarla. Y de ahí surge el peligro de las utopías homicidas, el hecho de que se considere que para imponer la felicidad sobre la tierra se pueda sacrificar a los seres humanos. Ha ocurrido siempre. Eso es lo que justificaba las matanzas de albigenses, por ejemplo, en el siglo XIII en Europa, en nombre de la ortodoxia cristiana. No es una cosa privativa ni de ideólogos ni de nada, sino que está en toda la gente que se deja emborrachar por abstracciones. Por salvar a alguien lo matas. El fanatismo es una enfermedad intelectual. Y a través de la Historia ha sido así: el fanatismo religioso, por ejemplo, con la cantidad de muertos que ha causado y que sigue causando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1164918368562490979?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1164918368562490979/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1164918368562490979&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1164918368562490979'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1164918368562490979'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/entrevista-antonio-muoz-molina.html' title='Entrevista a Antonio Muñoz Molina'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-8971208161241390025</id><published>2007-01-05T22:25:00.000+01:00</published><updated>2007-01-05T22:26:50.980+01:00</updated><title type='text'>Desconcierto total</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La Gaceta de los Negocios 05/01/07&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Rodríguez Zapatero tendría que decir algo que impidiera que ETA pusiese una bomba”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Álvaro Delgado-Gal&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desconcierto total&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Qué sabemos tras el atentado del 30 de diciembre? ¿Y qué no sabemos? Nuestras certezas e ignorancias se dividen en cuatro capítulos principales:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 1) Sabemos que es ETA la que ha puesto la bomba. Pero no sabemos por qué la ha puesto sin haber anunciado antes que se acababa el alto el fuego. Es el primer caso en que los terroristas no levantan una tregua sin comunicarlo previamente. Quizá se haya producido una disidencia dentro del propio núcleo etarra. Pero no se puede descartar otra hipótesis, altamente intrigante: la de que ETA no ha querido cortar con el Gobierno, sino hacerle una advertencia “seria”. Los interlocutores directos de ETA han sido, hasta la fecha, tipos del corte de Eguiguren. Es decir, personas previsiblemente dispuestas a aguantar un número indefinido de muertos. No es seguro que el propio Zapatero no entre en esta categoría, a tenor de su intervención del sábado. Ello nos introduce en el segundo bloque de certezas/incertezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 2) El partido, y el propio Gobierno, se han dedicado, durante estos días, a reinterpretar, es decir, a corregir, el penoso discurso sabatino de Zapatero. El miércoles, en la radio, José Blanco, en una de las intervenciones más grotescas de que guardo memoria, se tiró diez minutos intentando convencernos, por la técnica del martillo pilón, que “suspender” significa lo mismo que “romper”. Pero esto es infantil. Suspensión no es ruptura. Es más, la suspensión excluye la ruptura. Ello suscita una pregunta elemental: “¿se está echando una mano a Zapatero, esto es, se le está ayudando a paliar su enorme pifia del sábado, o se le está poniendo en su sitio?”. Si lo segundo, resulta lícito interrogarse sobre el estatus real del presidente dentro de su partido y del Gobierno. Las dudas razonables sobre la posición de Zapatero autorizan especulaciones por completo divergentes sobre lo que finalmente terminarán haciendo los socialistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 3) En la hipótesis de que se asiente la línea defendida por Rubalcaba, y se dé el proceso por finiquitado, será necesario recuperar el Pacto Antiterrorista. Lo último entraña una acuerdo de hierro entre PSOE y PP, un acuerdo al que podrían sumarse las fuerzas que lo consideraran oportuno. ERC parece excluida; IU, otro tanto; y probablemente, el PNV. No sirve como punto de referencia la declaración congresual del 2005, excogitada con el propósito expreso de marginar al PP y fundada en un análisis de la situación desastrosamente equivocado. Ahora bien, este reagrupamiento de fuerzas no es compatible con los equilibrios actuales en el Congreso, que son un eco, o una sombra, del Pacto del Tinell. Ni parece congruente con la permanencia de ZP. Lo lógico, lo coherente, sería poner la lucha antiterrorista al margen de la disputa partidaria y, simultáneamente, convocar elecciones. Socialistas y populares se comprometerían a no discrepar un ápice en su posición respecto de ETA. Pero ¿cómo substituir a ZP? ¿Cómo podrían darse los socialistas un nuevo líder a tiempo? Las consecuencias geométricas de una vuelta al Pacto, condenan, en la práctica, al PSOE a perder las elecciones. Éste es un motivo importante para sospechar que el Pacto no se resucitará. Por lo menos, en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 4) La alternativa es marear la perdiz. Imprimir al rostro un gesto adusto, a la vez que se hace saber a ETA que se quiere seguir hablando. Pero esto es complicado, por varias razones. ¿Se atrevería el Gobierno a legalizar a HB antes de las autonómicas? No creo. Sencillamente, no hay tiempo. Hagamos abstracción de este punto, que no es baladí de ninguna manera, y supongamos que la cosa va tirando, o renqueando, a lo largo de los meses que nos separan de las elecciones. Sería Zapatero, por supuesto, el candidato de los socialistas. Al haberse renunciado al Pacto Antiterrorista, ETA centraría la campaña. ¿Qué podría decir ZP? ¿Diría que todo está bien, como hizo la víspera del atentado? No lo podría decir, porque sería ridículo. Y no lo podría decir, porque ETA le pondría otra bomba. Una nueva bomba no liquidaría políticamente a un Gobierno que hubiese pactado con la oposición.. Sería una bomba contra el Estado, no contra el presidente del Gobierno. Ahora bien, en el escenario que estamos imaginando, la bomba liquidaría al presidente y, quizá, al PSOE. Por tanto, ZP tendría que decir algo que impidiera que ETA pusiese una bomba. Y esto que tendría que decir, no podría consistir en otra cosa que un proyecto histórico de reforma constitucional. Una reforma que diese cabida a las reclamaciones de los terroristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Zapatero no se va a atrever a eso. Es posible que no esté siquiera en grado de proponerlo a los suyos. Lo más probable, es que nadie sepa bien lo que hacer. Y que, mientras se da tiempo al tiempo, llegue la siguiente bomba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-8971208161241390025?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/8971208161241390025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=8971208161241390025&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8971208161241390025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/8971208161241390025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/desconcierto-total.html' title='Desconcierto total'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-5537078623259293803</id><published>2007-01-04T20:38:00.000+01:00</published><updated>2007-01-04T20:40:08.857+01:00</updated><title type='text'>El secreto de Zapatero</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL PAÍS   04/01/07&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;”Hoy parece claro que el gran secreto de Zapatero era que no había secreto alguno, y que las cosas no eran muy distintas de lo que aparentaban.”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PATXO UNZUETA &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El secreto de Zapatero&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; Si ETA no anunció el fin del alto el fuego fue seguramente porque pensaba en un atentado sin muertos -por el aviso previo- que pusiera al Gobierno ante el dilema de si rompía o no los contactos. Sin embargo, los efectos de un coche bomba son inciertos por definición; el más mortífero atentado de ETA, Hipercor (21 muertos), fue con coche bomba y aviso previo. En un aparcamiento con miles de vehículos y con esa carga, la probabilidad de que hubiera víctimas era muy alta, y los terroristas la asumieron. Sin embargo es verosímil que su intención fuera mostrar su capacidad mortífera pero no causar muertos; con la idea de que el Gobierno tuviera que optar entre romper el proceso, asumiendo el coste político de hacerlo (ante los partidos nacionalistas, por ejemplo); o continuarlo (quizás tras un periodo de suspensión), con lo que quedaba convalidado que el diálogo es compatible con los bombazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera opción encaja con las consideraciones del último Zutabe sobre la conveniencia de "situar la responsabilidad de la continuidad del conflicto en nuestro enemigo", que reproducía J. L. Barbería en su artículo del pasado domingo. Pero la otra opción era la preferida por ETA, y la que cuadra con su obsesión de que todo lo que ocurra avale la lucha armada. Por eso en los años 80 hacía atentados en vísperas de manifestaciones señaladas de HB o antes de elecciones: para que quedase claro que los manifestantes o electores no sólo asumían un programa, sino la legitimidad de imponerlo a bombazos. Si las conversaciones hubieran continuado, ETA se habría apuntado el tanto de haber quebrado el planteamiento del Gobierno de que con violencia no hay contactos. Abriendo paso a la posibilidad de intervención violenta ante cualquier divergencia o bloqueo de las conversaciones futuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La existencia de dos víctimas elimina cualquier posibilidad de duda, con independencia de que Zapatero emplease el término suspensión en lugar de ruptura. Suspensión temporal habría sido la respuesta adecuada para las vulneraciones de la tregua que precedieron y prepararon la del 30 de diciembre; especialmente el robo de armas. Ahora se ve que fue un error no hacerlo. Contra lo que dice Otegi (y algunos ciegos voluntarios, que culpan del bombazo al inmovilismo del Gobierno), los socialistas han venido haciendo múltiples señales conciliadoras (aunque no sean las que dice el PP: Navarra, etcétera): entre otras, relativizar la violencia callejera, la continuidad de la extorsión y el significado de los zulos; los elogios a Otegi y De Juana, la entrevista con Patxi López, el cambio de orden entre las dos mesas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a la idea de que concesiones de más entidad habrían reforzado la posición de (digamos) Ternera frente a Txeroki, lo que una larguísima experiencia muestra es que ETA actúa en función de las resistencias que encuentra, y si ve receptividad a sus desafíos, va aumentando la dosis. Los presos, por ejemplo. ¿Qué diríamos ahora si hubiera habido acercamiento de presos? Pues lo mismo que en 1999: que concederlo por adelantado, como signo de buena voluntad, convencía a ETA de que era terreno conquistado y dejaba sin contenido la negociación con la banda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fracaso no invalida la iniciativa de Zapatero. Había condiciones excepcionales para intentarlo: el periodo previo sin muertos, prolongado luego deliberadamente (es absurdo el argumento del PP de que no mataban porque no podían), unido a la contradicción potencial entre necesidad de legalización de Batasuna y continuidad del terrorismo. Con o sin carta de Ternera al presidente, habría sido irresponsable no hacer lo posible por aprovechar esa situación. Sin embargo, la cosa no era tan sencilla como al parecer llegó a creer Zapatero y comunicó a personas bien dispuestas. Sobre todo, no existía esa información reservada a la que se aludía en su entorno para justificar una gestión tan personalista y sus declaraciones tranquilizadoras -el proceso es irreversible- frente a los signos cada vez más inquietantes que llegaban de ETA y Batasuna. Hoy parece claro que el gran secreto de Zapatero era que no había secreto alguno, y que las cosas no eran muy distintas de lo que aparentaban. No había un acuerdo sobre el desenlace ni una carta a sacar en el último momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es cierto que las condiciones en que se planteó la iniciativa permitían augurar que una ruptura de la tregua por parte de ETA no sería ya aceptada sin más por las bases sociales de la izquierda abertzale, lo que podría provocar a medio plazo un divorcio entre Batasuna y la banda. Tras un atentado que demuestra lo poco que a ETA le interesa la legalización de Batasuna, esa posibilidad se mantiene; pero que se materialice en su momento depende de la reacción frente al atentado. Que se evidencie que, como ha dicho Imaz, no puede ser igual la relación con Batasuna ahora que antes del 30 de diciembre; en todos los terrenos y por parte de todas las instituciones y formaciones democráticas. Las consecuencias no serán inmediatas, pero dependen de decisiones que se producirán en las próximas semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que el futuro no está escrito, pero en las actuales circunstancias las apelaciones de Otegi y los suyos a no dar por definitivamente roto el proceso sólo podrían ser tomadas en serio si fueran acompañadas de una exigencia clara a ETA de olvidarse de treguas permanentes o indefinidas que no lo son y a dar el paso de comprometerse a una disolución definitiva e irreversible. Tras el brutal atentado de Barajas ese paso que antes figuraba como parte del proceso de final dialogado se ha convertido en su requisito previo mínimo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-5537078623259293803?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/5537078623259293803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=5537078623259293803&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5537078623259293803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5537078623259293803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/el-secreto-de-zapatero.html' title='El secreto de Zapatero'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-6127836461222248664</id><published>2007-01-04T20:29:00.000+01:00</published><updated>2007-01-04T20:40:58.072+01:00</updated><title type='text'>¿Qué es lo que ha pasado?</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 03/01/07&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Si el Gobierno hubiera acordado el manejo de la situación con el PP, quizás el largo parón de atentados hubiera significado el comienzo de la liquidación del terrorismo nacionalista"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;POR CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Qué es lo que ha pasado?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;LOS partidarios del zapaterismo se afanan por entender qué es lo que ha pasado, qué ha fallado en el ya difunto «proceso de paz», como indica la práctica desaparición del ayer sagrado sintagma (aunque seguro que resucita). Responder con acierto esta pregunta es indispensable para responder la pregunta definitiva: y ahora, ¿qué vamos a hacer? Porque más allá de las llamadas a la unión de los demócratas y a distinguir la responsabilidad de los terroristas de los errores del Gobierno, aparece la certeza inquietante de que el atentado de Barajas ha hundido mucho más que un aparcamiento y las vidas de Carlos Alonso y Diego Armando Estancio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se ha hundido es un «modelo de resolución del conflicto vasco», para decirlo con esa retórica gomosa. Un modelo fundado en dos supuestos que, otra vez, se han demostrado falsos. Primero, que para acabar con el terrorismo es necesario integrar a Batasuna en la democracia, haciéndole concesiones políticas y aceptando la impunidad de sus actos, porque entonces presionará a ETA para que abandone la violencia; segundo, que si ETA anuncia su voluntad de paz, entonces hay que tratarla como una «organización» capaz de «dar su palabra» en una negociación formal con el Estado. Supuestos falsos que se apoyan entre sí como en un castillo de naipes y que, como pasa con estas frágiles construcciones de papel, se vienen al suelo si reciben un empujón. Como ya hay expertos que se ofrecen de nuevo a levantarlo, no estará de más recordarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos dos supuestos contradicen la experiencia, la memoria y la historia, tan sobadas estos días. Sin embargo, han sido reiterados por numerosos políticos, periodistas, expertos, eclesiásticos, empresarios, sindicalistas, incluso fiscales... «ETA no miente», ¿se acuerdan? Esa era la consigna, de manera que todos, salvo el PP y otros grupos de «enemigos de la paz», debían unirse con entusiasmo a la marcha por la Paz de Zapatero: ¡el ejercicio de la oposición y de la crítica han sido denunciados como ataques a la democracia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni la continuidad y auge de la extorsión y la kale borroka, ni las amenazas de los «zutabe» (pues ETA unos días dice la verdad, y otros, según), ni exhibiciones como la de Aritxulegi o el robo de armas en Francia tenían ningún valor para quienes se han entregado en cuerpo y alma al pensamiento mágico, a ese dominio de la voluntad sobre la inteligencia que es el alma del zapaterismo. Como observó Hanna Arendt respecto a la sociedad alemana, España se ha llenado de personajes que consideran que los hechos son meras opiniones, y viceversa. Si decías: «Cuidado, que ETA no quiere la paz», replicaban: «Ésa será su opinión»... o te hablaban de la guerra civil. En el País Vasco sufrimos esta ofuscación desde hace tiempo: es responsable de la perduración del terror. Lo que animaba a pensar racionalmente que esta vez sí se podía acabar con ETA eran los tres años y medio sin víctimas mortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algunos han interpretado al revés el significado de esa cauta retirada, ignorando la evidencia de que la comisión de asesinatos se había convertido en un negocio ruinoso, a consecuencia sobre todo del Pacto Antiterrorista. Tras la lluvia de golpes, ETA necesitaba reorganizarse y dividir a sus enemigos sembrando la confusión, y a eso se ha dedicado los últimos meses. Necesitaba tranquilidad y el reconocimiento de sus buenas y pacíficas intenciones, y eso es lo que, con sobrecogedora facilidad, le ha estado regalando el «proceso de paz».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el Gobierno hubiera acordado el manejo de la situación con el PP, quizás el largo parón de atentados hubiera significado el comienzo de la liquidación del terrorismo nacionalista. Se podía combinar la oferta de diálogo para el abandono de las armas, y sólo para eso, con la presión social, política y judicial. Como hemos visto, se optó por lo contrario. Zapatero ha preferido una oposición entretenida con un discurso apocalíptico, enredado en la conspiración del 11-M, que otra dedicada a un marcaje del Gobierno eficaz y exigente. En eso le ha sobrado esa famosa astucia de que ha carecido para tratar con ETA. Se ha jugado todo a una carta, y ha salido ful.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una vez dividido de nuevo el enemigo, nada más fácil para ETA que ir subiendo sus exigencias, mientras se reorganizaba y se comprometía a no desaparecer hasta la independencia, según representó la pantomima de Aritxulegi. El Gobierno, entre tanto, prefería alentar el espejismo de que esos excesos eran gestos para la galería, mientras aceptaba la constitución de una «mesa de partidos», aunque dilatando su constitución formal. No deberíamos olvidar que Otegi se ha referido a la falta de progresos en este compromiso, fundamental para ETA, como una de las razones que justifican el atentado de Barajas y las dos nuevas víctimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué nos espera en los próximos meses? Las cosas no van a mejorar; al contrario, debemos temer el inicio de una escalada similar a la de 1999, pero con un lenguaje más confuso y encubridor, al que el zapaterismo se prestará fácilmente. El mensaje gubernamental de que ETA siempre tendrá las puertas abiertas para reiniciar la negociación es el peor mensaje posible: alarga indefinidamente las expectativas de los terroristas mientras desmoviliza y confunde a la ciudadanía, aletargada con la nana del diálogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidarios del proceso insisten en que habrá que volver a la cháchara cuando se disipe el humo y se entierre a los muertos. Proclaman que no hay alternativa a este «diálogo» que acaba de fracasar, es decir, que no hay otra vía que una rendición negociada... de la sociedad democrática. El regreso a los tiempos de Argel... y de Hipercor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, este fracaso deja claro, en cambio, que no hay alternativa democrática a la liquidación de ETA. Mejorando las herramientas jurídicas contra el entramado «civil», porque la ilegalización de Batasuna ha resultado bastante fraudulenta, a la luz de la infatigable actividad de un Otegi capaz de reunir a la Prensa para justificar el atentado la misma tarde del suceso. Acabar con ETA de modo satisfactorio, sin pagar precios impagables, requiere la mejora de la democracia. No su entrega a esa corte de los milagros del «proceso de paz», con sus capellanes, iluminados y parásitos metidos a expertos y mediadores que trafican con nuestras vidas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-6127836461222248664?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/6127836461222248664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=6127836461222248664&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/6127836461222248664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/6127836461222248664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/qu-es-lo-que-ha-pasado.html' title='¿Qué es lo que ha pasado?'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1602881132944042527</id><published>2007-01-04T20:27:00.000+01:00</published><updated>2007-01-04T20:41:21.631+01:00</updated><title type='text'>Los límites se llaman Carlos Alonso y Diego Armando</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El Mundo 02/01/07&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;“Me asusta la situación. No sé qué más tiene que pasar para que el Gobierno comprenda que su estrategia de apaciguamiento frente a ETA ha fracasado.”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ROSA DIEZ&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los límites se llaman Carlos Alonso y Diego Armando&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Desde que ETA declaró el alto el fuego en marzo pasado se han venido produciendo multitud de hechos que desmentían la supuesta voluntad de la banda de abandonar definitivamente la violencia. A pesar de que el Gobierno nos hizo saber que tenía todas las garantías de que «esta vez» ETA iba en serio, lo cierto es que cuando el presidente compareció ante los periodistas, el 29 de junio pasado, para anunciar «el inicio del diálogo con ETA», no se cumplía ninguna de las condiciones impuestas por la resolución aprobada en mayo de 2005 en el Congreso de los Diputados para que ese paso pudiera darse. De hecho, desde el 22 de marzo en el que ETA hizo pública su pomposa declaración de alto el fuego hasta ese 29 de junio, lo único que había quedado ampliamente verificado es que la banda había decidido no renunciar al uso de la violencia para conseguir sus objetivos políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De que esto era así hubo pistas claras e inmediatas: el 13 de abril, empresarios navarros denunciaron cartas de extorsión de ETA posteriores al alto el fuego, y el día 22 de ese mismo mes el comercio de José Antonio Mendibe, concejal de UPN en Barañain (Navarra), sufrió un atentado terrorista que lo destruyó por completo. Desde entonces y hasta hoy, los atentados terroristas, las cartas de extorsión, la quema de autobuses, de cajeros, los ataques a instituciones públicas, a sedes de partidos políticos, las exhibiciones de prepotencia de la banda, etcétera, han sido constantes. Por más voluntad que uno pusiera en obviar la realidad, ETA ha demostrado en estos nueve meses que considera útil el uso de la violencia y que en modo alguno ha tomado la decisión de abandonarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ETA ha mantenido e incrementado su actividad terrorista a pesar de los gestos de benevolencia, complacencia y apaciguamiento con que ésta era respondida por los dirigentes del Partido Socialista y del propio Gobierno. Recuérdese a Patxi López declarando «interlocutor imprescindible» a Batasuna-ETA y reuniéndose con ellos en un céntrico hotel guipuzcoano sin que los terroristas hubieran condenado la violencia. O al presidente refiriéndose a Otegi como un hombre de paz; o afirmando, en pleno desarrollo del juicio contra él, que De Juana Chaos estaba «en el proceso».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquel 29 de junio en que el presidente anunció el inicio del diálogo con ETA, hemos vivido una situación surrealista. Mientras la banda confirmaba día a día -con sus comunicados y con sus actos- que no renunciaba a nada -ni a sus objetivos ni a su estrategia para lograrlos-, los portavoces de la verdad oficial se empeñaban en negar la realidad. El robo de pistolas, los disparos de Oiarzun, la quema de autobuses, los duros comunicados de ETA, las amenazas del Zutabe, las exigencias de que la democracia se declarara en tregua..., todo era considerado como gestos para la galería. Y quienes veíamos en todo ello la expresión totalitaria de la organización terrorista y sus verdaderas intenciones éramos inmediatamente calificados como «enemigos del proceso».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante este tiempo hemos hablado en más de una ocasión de los límites. Límites morales, democráticos, éticos. Límites que van más allá -o están más acá- de los límites políticos establecidos por la resolución de mayo de 2005, ampliamente superados por el Gobierno; eso hoy no lo cuestiona nadie. Incluso se ha llegado a teorizar positivamente la superación de esos límites en función de los posibles resultados. Desde esa perspectiva utilitaria se justificaba, por ejemplo, la reunión oficial entre el Gobierno y ETA el pasado mes de diciembre: había que obtener garantías de la banda de que se mantenía la tregua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atrás quedaban todas las proclamas de que no se hablaría con ETA mientras su «voluntad pacifista» no estuviera acreditada. Y es que hace tiempo que los portavoces de la verdad oficial decidieron que lo importante era justificar los fines; hace tiempo que olvidaron que en democracia también es necesario justificar los métodos. Por eso casi todo valía para mantener la ficción de que el proceso de paz seguía adelante. No podía consentirse que la realidad nos estropeara un hermoso sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo quería hablar de otros límites, de los límites prepolíticos; de los que se traspasaron desde el mismo día en que se empezaron a minimizar la importancia de los actos de terrorismo callejero; de los que se violaron desde el mismo momento en que se empezaron a relativizar las amenazas de ETA; desde el mismo momento en que se declararon interlocutores políticos del proceso a los terroristas. Yo quiero hablar de los límites morales, de los límites democráticos; de ésos que se pusieron en riesgo cuando algunos quisieron negar la capacidad política de las víctimas; de los que empezaron a peligrar cuando se llevó a Estrasburgo un debate sobre el proceso de paz, generando una enorme confusión entre los europeos, escenificando una división entre los demócratas españoles y colocando a ETA y al Gobierno como dos actores para la resolución del conflicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante estos meses hemos dicho en más de una ocasión que existían algunas líneas rojas que jamás se debieran traspasar. Frente a aquéllos que hablaban de «nuevos tiempos» para justificar el olvido, hemos sostenidos que nunca sería posible construir un verdadero espacio de libertad olvidando lo que no hay que olvidar. Durante estos meses hemos escuchado afirmar de algunas víctimas que «son unos fachas», o «no se han adaptado», o «les tocó la lotería cuando asesinaron a sus familiares»... Algunos han tratado de cuestionar -utilizando las palabras adecuadas- la inocencia de las víctimas del terrorismo. Hemos dicho que esos comportamientos eran inaceptables. Hemos denunciado que la línea roja estaba siendo traspasada. Hemos proclamado que la inocencia de las víctimas es intocable. Y hemos sentido que se estaban violando los límites. Pero el proceso seguía adelante. Se nos recordaba detalladamente los días que ETA llevaba sin matar. Y se obviaba la enorme trascendencia que estaba teniendo la utilización de ese lenguaje perverso que devolvía la esperanza a los terroristas y sembraba de desconcierto y de inquietud a muchos ciudadanos, particularmente a muchas de las víctimas de ETA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así hemos llegado hasta aquí, hasta el 30 de diciembre de 2006, día en el que ETA hizo estallar una potentísima bomba que acabó con la esperanza y la vida de dos seres humanos, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. Conmocionada, como todos, tras las imágenes y las noticias sobre el atentado y los desaparecidos, me senté a escuchar la rueda de prensa del presidente del Gobierno, buscando en sus palabras una respuesta clara. No la he encontrado. A pesar de la evidencia -qué mayor evidencia que el crimen para quien lleva dos años y medio hablando de que ETA no mata-, todos hemos percibido que el presidente ha decretado una pausa, pero no ha dado por roto el espejismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me asusta la situación. No sé qué más tiene que pasar para que el Gobierno comprenda que su estrategia de apaciguamiento frente a ETA ha fracasado. No sé qué más tiene que pasar para que el Gobierno deje de sostener la ficción de que se puede seguir adelante -con los mismos presupuestos y con los mismos socios-, como si nada hubiera ocurrido. ETA nunca decidió dejar la violencia, como se desprende de su actividad en estos nueve meses; pero el día 30 rompió mortalmente la tregua. No caben disimulos ante esa verdad incuestionable. Pero el Gobierno no parece percibirlo así; su reacción me recuerda a la que tuvo Ibarretxe cuando ETA rompió la tregua en enero de 2000, asesinando en Madrid al teniente coronel Blanco: condenó solemnemente el atentado y siguió gobernando con el apoyo de Ternera. Las dramáticas consecuencias de aquella reacción -escapista, equivocada e insuficiente desde la perspectiva democrática- las conocemos todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presidente, ETA ha roto la tregua. ETA se ha saltado todos los límites tolerables para seguir adelante con una política gubernamental que pretenda el final dialogado. Presidente, usted optó por explorar una vía diferente a la contemplada en el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo; más allá de la opinión que esa opción nos pueda merecer, estaba usted en su derecho y tenía toda la legitimidad para hacerlo. Pero resulta evidente que sustituir al socio de la firmeza por un acuerdo con aquéllos que nunca quisieron la derrota de ETA, que siempre quisieron negociar con ella -cuando mataba y cuando no-, no ha dado los resultados que usted apetecía. Presidente, esa opción política ha fracasado. Presidente, ha de sustituir sin demora la política del «diálogo con» por la de la «derrota de».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presidente, los límites traspasados exigen que ponga en marcha todos los instrumentos del Estado de Derecho para derrotar a ETA. Presidente, los límites traspasados, intocables, irrecuperables, tienen nombre propio. Se llaman Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. Presidente, vuelva usted al Pacto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1602881132944042527?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1602881132944042527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1602881132944042527&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1602881132944042527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1602881132944042527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2007/01/los-lmites-se-llaman-carlos-alonso-y.html' title='Los límites se llaman Carlos Alonso y Diego Armando'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-1036064062204733370</id><published>2006-12-25T14:37:00.000+01:00</published><updated>2006-12-25T15:13:12.001+01:00</updated><title type='text'>Que tiemble Francia</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 24/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Su defensa del intervencionismo estatal, del elevado número de funcionarios y sus frecuentes ataques a «la hegemonía mundial de USA» no son bien recibidos allende los mares."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por Ramón-Pérez Maura&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Que tiemble Francia&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La página norteamericana www.thoseshirts.com vende camisetas con motivos políticos. La más solicitada del momento retrata la cara de Hillary Clinton tras una señal de «prohibido» y la leyenda: «Re-defeat communism 2008». De lo que cabe colegir que los rivales de Hillary la tienen miedo, y que la senadora debe evitar todo equívoco. Lo está haciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasado domingo se anunció la cancelación de la visita que debía realizar esta semana a Estados Unidos la candidata socialista francesa Ségolène Royal. El motivo era simple: Hillary se negaba a recibirla. Y es que los socialistas europeos se creen que el Partido Demócrata norteamericano es un partido hermano porque su presidente, Howard Dean, haya ido a visitar a Zapatero. Por si les aclara algo las ideas, verán cómo Dean no visita la campaña electoral de la Clinton. Hillary quiere ser presidenta y está desesperada por demostrar que tiene un programa político viable, alejado de sus pecados izquierdistas de juventud. Por eso, si Royal quiere visitarla, la respuesta es «no».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 3 de dicembre, durante una visita a Beirut, Royal se reunió con Ali Ammar, diputado de Hizbolá, quien durante 20 minutos criticó la «ilimitada demencia norteamericana» y comparó a Israel con el III Reich. Cuando terminó Royal dijo «Gracias por ser tan franco. Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que ha dicho, en especial con su análisis de Estados Unidos». Después adujo que la traducción que le habían hecho no era buena, pero nunca aclaró qué era lo que había entendido ni sobre USA ni sobre Israel. Así que, por ahora, a Estados Unidos sólo de vacaciones, porque lo que es visitas como la de Hillary no van a ser posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y más allá de meteduras de pata como la de Hizbolá, su ideología tampoco ayuda mucho. Su defensa del intervencionismo estatal, del elevado número de funcionarios y sus frecuentes ataques a «la hegemonía mundial de USA» no son bien recibidos allende los mares. Para justificar el «aplazamiento» su gabinete ha dicho que tras los recientes viajes a Oriente Próximo y Portugal necesita descansar. O sea, que aprende de ZP. Que tiemble Francia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-1036064062204733370?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/1036064062204733370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=1036064062204733370&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1036064062204733370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/1036064062204733370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/que-tiemble-francia.html' title='Que tiemble Francia'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-6911841568963936421</id><published>2006-12-23T20:41:00.000+01:00</published><updated>2006-12-23T20:44:37.176+01:00</updated><title type='text'>Respetar a los creyentes, no las creencias</title><content type='html'>&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;EL PAÍS 23/12/06&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"Feliz solsticio a todos."&lt;br /&gt;&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;TIMOTHY GARTON ASH &lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Respetar a los creyentes, no las creencias&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El fin de semana pasado estuve cantando un montón de cosas en las que no creo. ¿Creo que, hace unos 2.007 años, un ángel se apareció a una mujer llamada María y le anunció que iba a quedarse embarazada sin haberse acostado con José? No. ¿Creo que el buen rey Wenceslao anduvo por la nieve para llevar "a aquellos campesinos" comida y vino? Probablemente, no. Pero eran palabras hermosas y familiares, la iglesia medieval estaba iluminada por velas, tenía a mi familia conmigo, y me conmoví.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En estos días, cientos de millones de personas, como yo, cantan -a veces con deleite y entusiasmo- unas frases en las que no creen o, en el mejor de los casos, creen sólo a medias. Según un reciente sondeo de opinión de Harris para el Financial Times, en Gran Bretaña, sólo uno de cada tres ciudadanos dice ser "creyente". En Francia, menos de uno de cada tres; en Italia, menos de dos tercios; sólo en Estados Unidos supera esa cifra las tres cuartas partes. Y sería interesante saber qué proporción de esa minoría de verdaderos creyentes en Gran Bretaña y Francia son, en realidad, musulmanes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso ha hecho que me pusiera a pensar -en esta época prolongada de fiestas, con el Día del Bodhi, Hanukkah, Navidades, Eid-ul-Adha, Oshogatsu, el aniversario de Guru Gobind Singh y Makar Sankranti- sobre qué significa decir que respetamos otras religiones en una sociedad multicultural. Me da la impresión de que el mayor problema que muchos europeos post-cristianos o teóricamente cristianos tienen con que haya musulmanes viviendo entre ellos no es que éstos crean en una religión distinta al cristianismo, sino que crean en una religión, punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es algo que desconcierta a la minoría intelectualmente significativa de europeos que son ateos devotos, que creen en las verdades descubiertas por la ciencia y hacen proselitismo. Para ellos, el problema no es ninguna superstición religiosa concreta, sino la superstición en sí. Y también preocupa a ese número mucho mayor de europeos que son vagamente creyentes, de una forma tibia, o más o menos agnósticos, pero que tienen otras prioridades. ¡Ojalá los musulmanes no se tomaran su islam tan en serio! Y muchos europeos añadirían: ¡Ojalá los norteamericanos no se tomaran su cristianismo tan en serio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No obstante, podemos discutir sobre si el mundo estaría mejor si todos se convencieran de las verdades ateas de la ciencia natural o, al menos, se tomara la religión tan a la ligera como la mayoría de los europeos semicristianos, creyentes a tiempo parcial (yo soy agnóstico sobre esta cuestión). Pero es evidente que sobre esa base no podemos construir una sociedad multicultural en un país libre. Esa postura sería tan intolerante como la de los países mayoritariamente musulmanes en los que no se permiten más confesiones que el islam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al contrario, en los países libres es preciso que se permitan todas las religiones; y cada religión debe dejarse cuestionar en sus fundamentos, categóricamente, incluso de manera desaforada y ofensiva, sin temor a represalias. El científico de Oxford Richard Dawkins debe tener la libertad de decir que Dios es un engaño y el teólogo Alistair McGrath, también de Oxford, debe tener la libertad de responder que es Dawkins el engañado; un periodista conservador debe poder escribir que el profeta Mahoma era un pedófilo y un erudito musulmán debe poder llamar a ese periodista islamófobo ignorante. Eso es un país libre: la libertad de culto y la libertad de expresión como dos caras de la misma moneda. Debemos vivir y dejar vivir, una exigencia que no es tan poca cosa como parece, cuando se piensa en las amenazas de muerte contra Salman Rushdie y los caricaturistas daneses. La valla que protege ese espacio son las leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo interesante es saber si existe algún tipo de respeto que vaya más allá de este mínimo "vive y deja vivir" protegido por las leyes pero sin convertirse en una pretensión hipócrita de respeto intelectual por las creencias del otro ni en un relativismo sin límites. En mi opinión, sí lo hay. Es más, me atrevo a decir que sé que lo hay, y que casi todos nosotros lo practicamos sin darnos cuenta. Vivimos y trabajamos a diario con individuos que, en el fondo de sus corazones, creen en cosas que a nosotros nos parecen locuras. Si los consideramos buenos socios, amigos y colegas, les respetamos como tales, independientemente de sus convicciones privadas y profundas. Si tenemos una relación estrecha con ellos, quizá no sólo les respetamos sino que les queremos. Les queremos pese a que no dejamos de estar firmemente convencidos de que, en un rincón de su cerebro, se aferran a creer en un montón de tonterías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Distinguimos de forma rutinaria, casi instintiva, entre la creencia y el creyente. Por supuesto, eso es más fácil de hacer con unas creencias que con otras. Si alguien está convencido de que 2 + 2 = 5 y de que la tierra está hecha de queso, vivir con él a diario será un poco más difícil. Pero resulta asombroso ver hasta qué punto, en la práctica, pueden coexistir alegremente creencias muy distintas e incluso excéntricas. (La fe popular en la astrología, tan extendida, es un buen ejemplo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora bien, el comportamiento de los creyentes puede influir en nuestra opinión sobre su fe, al margen de la veracidad científica de su contenido. Por ejemplo, yo no creo que exista Dios y, por tanto, pienso que hace alrededor de 2.007 años un hombre y una mujer que se llamaban José y María tuvieron un niño, nada más. ¡Pero en qué hombre se convirtió aquel niño! Coincido con el gran historiador suizo Jacob Burckhardt en que Cristo como Dios no me dice nada, pero, como ser humano, Jesucristo me parece una fuente de inspiración constante y maravillosa, tal vez incluso, como dijo Burckhardt, "la figura más bella de la historia del mundo". Y algunos de sus imitadores posteriores tampoco estuvieron mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En lo que discrepo de la corriente atea representada por Richard Dawkins no es en lo que dicen sobre la inexistencia de Dios, sino en lo que dicen sobre los cristianos y la historia del cristianismo, que en gran parte es verdad, pero que deja fuera la otra mitad de la historia, la parte positiva. Y, como dice el viejo proverbio yiddish, una media verdad es toda una mentira. A mi juicio, como historiador de la Europa moderna, la parte positiva es mayor que la negativa. Me parece evidente que no tendríamos la civilización europea que tenemos hoy sin la herencia del cristianismo, el judaísmo y (en menor medida, y sobre todo en la Edad Media) el islam, cuyo legado también preparó el camino -aunque sin saberlo y sin quererlo- para la Ilustración. Además, varios de los seres humanos más extraordinarios que he conocido en mi vida eran cristianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; "Por sus frutos les conoceréis". Existe un respeto que nace del comportamiento de los creyentes, independientemente de la credibilidad científica de su fe original. Lo ideal es que una sociedad multicultural sea una competencia amistosa y abierta entre cristianos, sijs, musulmanes, judíos, ateos e incluso partidarios del "dos más dos cinco", por ver quién nos impresiona más con su carácter y sus buenas obras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mientras tanto, está el molesto problema del saludo de invierno multicultural y multiusos. "Felices fiestas" es increíblemente cursi y anodino. Me temo que yo he recurrido a "Felices Pascuas", pero también resulta pesado. Sería estupendo emplear saludos a medida para cada interlocutor: "Feliz Navidad", "Feliz Eid", "Feliz Oshogatsu", etcétera, pero no siempre es posible. Ayer recibí una tarjeta del embajador británico en Washington con una solución excelente. "Feliz Yuletide", el nombre que remite al solsticio de invierno de los paganos (el Yule nórdico y germánico se celebra 22 de diciembre) y que evoca, al mismo tiempo, las historias sentimentales y anticuadas de Navidad que tanto gustaban a Charles Dickens. Perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz solsticio a todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-6911841568963936421?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/6911841568963936421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=6911841568963936421&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/6911841568963936421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/6911841568963936421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/respetar-los-creyentes-no-las-creencias.html' title='Respetar a los creyentes, no las creencias'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-7255884629462138063</id><published>2006-12-23T20:32:00.000+01:00</published><updated>2006-12-23T20:39:27.882+01:00</updated><title type='text'>La realidad y el sueño</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL PAÍS 23/12/06 &lt;/strong&gt;&lt;a name="noticias"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;"Las religiones encierran a veces componentes peligrosos: eso no significa que tenga sentido hoy un enfrentamiento siguiendo ejemplos del pasado. Otra cosa es, sin embargo, dar por bueno que las formas de actuación terrorista en la línea del 11-S nada tienen que ver con una determinada lectura del islam y son simples efectos de la globalización o de la incomprensión sembrada por Occidente."&lt;br /&gt;&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;AN&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="noticias"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;TONIO ELORZA &lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La realidad y el sueño&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; Las noticias se han sucedido en un breve intervalo de tiempo. Primero, un comando yihadista es desarticulado por la policía en Ceuta. Poco después, el presidente Zapatero logra ampliar el reconocimiento internacional, por lo menos en el plano de las instituciones, de su Alianza de las Civilizaciones. De entrada, la irrupción del islamismo violento en nuestro espacio político, con la intervención de ciudadanos españoles, no merece el menor comentario desde el Ejecutivo ni modifica sus planteamientos. La única vía de salida para el reto terrorista debe así consistir en la creación de una nueva atmósfera en que desaparezcan todos los recelos interreligiosos. Llamar a las cosas por su nombre, piensan los "aliancistas", sirve sólo para atizar el fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo cierto es que en principio no existe contradicción alguna entre la persistencia de una actuación de vigilancia y control desde Interior y la promoción de estructuras de entendimiento a escala supranacional. Las religiones encierran a veces componentes peligrosos: eso no significa que tenga sentido hoy un enfrentamiento siguiendo ejemplos del pasado. Otra cosa es, sin embargo, dar por bueno que las formas de actuación terrorista en la línea del 11-S nada tienen que ver con una determinada lectura del islam y son simples efectos de la globalización o de la incomprensión sembrada por Occidente. Las poblaciones musulmanas empobrecidas pueden servir de ejército de maniobra al islamismo radical, pero éste es obra de minorías activas, indisolublemente ligadas a la utopía arcaizante que consiste en luchar contra los infieles occidentales -no sólo americanos o judíos, también contra nosotros-, para implantar el dominio del islam sobre la tierra bajo las pautas de comportamiento de "los piadosos antepasados" con la yihad por bandera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El episodio de Ceuta es bien elocuente para el que no desee practicar la ceguera voluntaria. Y esa ceguera voluntaria, hoy por hoy, puede resultar muy costosa. No basta con la acción policial. Hay que llenar el espacio vacío entre esa política represiva de una realidad amenazadora y las grandes palabras en grandes foros que luego nadie escucha. Ante todo, conviene crear estructuras de integración de nuestra población musulmana, evitar la constitución de guetos, convencer a los inmigrantes de que islam y democracia son compatibles, de una parte, y que si a ellos les dicen que la yihad es un deber irrenunciable se trata de una visión fanática que invalida todas las afirmaciones sobre el islam como religión de paz y de justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Frente a las observaciones precedentes, puede aducirse que el Gobierno no olvida esas políticas activas. Ahí está el ejemplo de la creación de la Casa Árabe. Ahora bien, la personalidad de su directora, por lo demás excelente conocedora de la sociología política del mundo árabe e islámico, no autoriza a pensar que esas raíces endógenas del islamismo radical y del terrorismo, con su proyección sobre nuestro país, vayan a ser abordadas. Gema Martín Muñoz se ha pronunciado en estas mismas páginas con un sentido reverencial similar al de los creyentes sobre la figura de Mahoma, que a su juicio debe ser llamado Muhammad "que es su verdadero nombre": "Una figura bendita que, al ser elegido por Dios, no puede equivocarse en su labor de guía" (26-II-2005). ¿Cómo va a aceptar que una parte de su obra puede alentar a la violencia? Critica con rigor la política de los Estados Unidos en Oriente Próximo, pero no admite que también un sector del islam, pretendidamente ortodoxo, pueda ser por sí mismo protagonista del terror. Difícilmente tolerará que en su institución esté presente la necesaria posición crítica ante los mencionados procesos endógenos que llevan al yihadismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y en fin, hace falta atender las necesidades religiosas de los inmigrantes musulmanes desde los poderes públicos, sin subvenciones de emires opulentos. Todo factor de humillación debe ser eliminado. En sentido contrario, habrá que autorizar pero no celebrar la ejecución de proyectos faraónicos -perdón, creyentes- como el planteado para las cercanías de Córdoba, que tienden a fomentar el mito de Al-Andalus. Conclusión: la realidad es difícil, pero abordable; el sueño mal interpretado degenerará en pesadilla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-7255884629462138063?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/7255884629462138063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=7255884629462138063&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/7255884629462138063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/7255884629462138063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/la-realidad-y-el-sueo.html' title='La realidad y el sueño'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-5998354268124877079</id><published>2006-12-23T16:40:00.000+01:00</published><updated>2006-12-23T16:41:26.122+01:00</updated><title type='text'>Air mercado</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 23/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Carlos Rodríguez Braun&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Air mercado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;He visto a supuestos liberales alegar que el descalabro de Air Madrid demuestra la necesidad de la intervención pública porque ¿cómo resolvería este caso el mercado libre?&lt;br /&gt;En un mercado libre el protagonismo es de la propiedad privada y los contratos voluntarios de la gente, con lo que el Estado no tendría ningún papel en el transporte, ni poseería aeropuertos ni establecería regulación alguna sobre ningún sector específico. No redistribuiría rentas, y no financiaría con dinero público el viaje de nadie.&lt;br /&gt;En el mercado están más claros los incentivos y las responsabilidades, y se acercan las decisiones sobre las cosas a los directamente interesados en ellas.&lt;br /&gt;El intervencionismo, en cambio, los separa y disuelve responsabilidades en despachos llenos de influencias políticas, corporativas, burocráticas, sindicales. Por eso aún no sabemos quién tiene la culpa de lo de Air Madrid.&lt;br /&gt;En un mercado libre la seguridad no sería una obligación burocrática uniforme sino un servicio rentable para quien lo presta y lo garantiza.&lt;br /&gt;El Estado sería más eficiente y haría menos cosas, y el rápido funcionamiento de la justicia repararía los contratos incumplidos, como el del billete de avión sin vuelo. No habría acción política contra ninguna empresa, pero todas estarían sometidas a la justicia. No serían exactamente iguales las compañías, ni los aviones, ni la puntualidad, ni la seguridad, y esas diferencias quedarían plasmadas en contratos y precios.&lt;br /&gt;El mercado libre no evitaría las estafas, pero las castigaría mejor, y premiaría mejor la honradez y la eficiencia, así como facilitaría la quiebra de las empresas, el pago a los acreedores y la creación de empresas nuevas.&lt;br /&gt;No habría lugar a la incertidumbre y la arbitrariedad característica del intervencionismo (¿se ayuda a los de Air Madrid o a los de Afinsa?). Desaparecería la cultura del subsidio. Nadie pediría la intervención del Estado a raíz de ninguna crisis porque, al revés que ahora, el Estado no tendría nada que ver con su estallido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-5998354268124877079?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/5998354268124877079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=5998354268124877079&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5998354268124877079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/5998354268124877079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/air-mercado.html' title='Air mercado'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-2444897396914106843</id><published>2006-12-22T20:35:00.000+01:00</published><updated>2006-12-22T20:43:18.067+01:00</updated><title type='text'>Pues sí, laicismo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡Basta Ya! 22/12/06&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hemos padecido durante décadas –en el País Vasco o en Cataluña- a clérigos entusiastas de los separatismos más obtusos. Y ahora aparecen obispos que quieren convertir la españolidad en dogma de fe.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fernando Savater&lt;br /&gt; &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pues sí, laicismo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;De todas las broncas políticas que padecemos hoy en España –y también, cada cual a su modo, en otros países europeos- ninguna resulta más inquietante que la disputa sobre el laicismo de la sociedad democrática. Es un debate que preocupa porque no gira en torno a una cuestión secundaria, acerca de la cual caben diversas posiciones ideológicas igualmente válidas, sino sobre una de las paredes maestras de nuestro sistema de libertades. Un punto fundamental pero que todo parece indicar que irá adquiriendo aún mayor importancia en nuestro futuro pluralista y heterogéneo. Por decirlo de entrada y de una vez: las democracias modernas han de ser laicas no para complacer a sus gobernantes menos piadosos sino para cumplir su función esencial, es decir, la defensa e ilustración de la libertad de conciencia y de elección entre los ciudadanos. Los individuos particulares pueden ser religiosos de mil y una maneras, escépticos, ateos o perpetuos indecisos,  asombrados por lo misterioso del cosmos: pero el Estado de derecho ha de tratarles a todos de igual modo, es decir, ha de respetarles y considerarles exclusivamente en cuanto laicos. No parece difícil de entender… ¡pero hay que ver la de tonterías que oímos mañana y tarde al respecto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, dos falsedades: primera, la que opone la laicidad ( hoy ya aceptable a regañadientes por los clérigos menos integristas de cualquier credo) y el laicismo (agresivo, intransigente y enemigo de toda trascendencia espiritual). Sencillamente, es un espantajo. En realidad, las iglesias llaman “laicismo” a cualquier aspecto de la laicidad que no les conviene o que la hace un poco más institucionalmente efectiva. Según esta grotesca nomenclatura, el “laicismo” es la laicidad en marcha y la “laicidad”, el laicismo claudicante o en retroceso. Segunda falsedad, insistir en que constitucionalmente España es un país “aconfesional” y no “laico”, como si lo uno significara que el Estado debe fomentar todas las religiones y lo otro que piensa hostilizarlas a todas. Sandez sobre sandez. El laicismo no persigue a los creyentes (esas persecuciones siempre se hacen por motivos religiosos, incluido un ateísmo elevado a dogma inquisitorial) sino que da campo abierto a todas las creencias por igual, pero en la conciencia de cada cual. Naturalmente no reprime que esa conciencia se manifieste de modo público, pero exige que sea a título privado y no con respaldo gubernamental. Y entre las creencias que ampara esa libertad religiosa está la de quienes opinan críticamente sobre los dogmas religiosos y sus imposiciones morales o pseudocientíficas. Los que hablan de religión para decir “no” son tan respetables a todos los efectos religiosos como quienes dicen “sí”. Voltaire, Freud o Nietzsche son pensadores religiosos, tal como Santo Tomás o Pascal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por centrarnos en la iglesia que más de cerca hemos padecido hasta ahora, la católica, no deja de ser algo cínico que tras su comportamiento durante las dictaduras de Franco, Pinochet, Videla, etc… (por no remontarnos al nazismo) sostenga hoy que el respetuoso laicismo democrático –que sólo la “persigue” en el sentido de que no la favorece y subvenciona…o así debería hacer- es la antesala del totalitarismo que pisotea los derechos humanos. ¡Lo que faltaba, la mujer de Putifar metida a consejera matrimonial! Y lo mismo puede decirse de los sermones eclesiales sobre cuestiones nacionalistas. Hemos padecido durante décadas –en el País Vasco o en Cataluña- a clérigos entusiastas de los separatismos más obtusos. Y ahora aparecen obispos que quieren convertir la españolidad en dogma de fe. Algunos laicistas que creemos en la necesaria cohesión del Estado de Derecho les pedimos que, por favor, no pretendan defender a golpe de homilía la unidad de España: en su boca suena a engañabobos, como todo lo demás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-2444897396914106843?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/2444897396914106843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=2444897396914106843&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2444897396914106843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/2444897396914106843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/pues-s-laicismo.html' title='Pues sí, laicismo'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116672615211472922</id><published>2006-12-21T19:28:00.000+01:00</published><updated>2006-12-21T19:35:52.183+01:00</updated><title type='text'>Un legado incómodo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL PAÍS 21/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿en virtud de qué ciencia infusa va a tener el político una visión del futuro de la que carece el ciudadano corriente?&lt;br /&gt;&lt;a name="noticias"&gt;&lt;strong&gt;ALFREDO PASTOR&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un legado incómodo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En un artículo reciente (The dutch are leading a popular rebellion, FT, 26 de noviembre de 2006), Wolfgang Munchau señala cómo la sociedad europea se resiste a los cambios que parece necesario abordar si nuestras economías han de sobrevivir en el mundo que viene: un partido que propone un programa de reformas que uno estimaría razonable -dice- tiene casi garantizado perder las elecciones, no porque el votante sea un ingrato, sino porque prefiere malo conocido a bueno por conocer: si bien no está muy satisfecho con lo que tiene, como no escucha de sus políticos "una visión coherente y transparente de prosperidad y seguridad económica para el siglo XXI", se niega a aceptar cualquier cambio: como decimos vulgarmente, no lo ve claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La observación de Munchau coincide en el tiempo con la noticia de la muerte de Milton Friedman, seguramente el más conocido de quienes en Estados Unidos se llaman libertarios; de él pudiera quizá decirse lo que escribió Chesterton del pueblo inglés: que, frente a las tres diosas de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad, Fraternidad, quiso sinceramente a la primera y olvido a las otras dos. Siendo así que en Europa, y de modo muy especial en la España de hoy, nos ha dado por idolatrar a la segunda -la Igualdad-, puede que la perspectiva libertaria, por estar tan alejada de la nuestra, nos sea de algún provecho si la adoptamos por un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Milton Friedman no se ocupó mucho de Europa; de sus escritos puede uno deducir que el proceso de construcción europea, y, en particular, la creación de la moneda única, no le inspiraba mucha simpatía -actitud ésta común a muchos buenos economistas norteamericanos, y cuya explicación merecería un comentario aparte-. Lo que es casi seguro es que Friedman no hubiera entendido la actitud que describe Munchau, y que a nosotros nos parece tan lógica: no movernos hasta que nos expliquen adónde vamos a ir a parar. Hubiera entendido la resistencia al cambio; le hubiera parecido inconcebible, sin embargo, que esperáramos de nuestros políticos una visión clara y coherente del futuro: en toda su obra se ve que no creía que una Administración supiera más que sus administrados: ¿en virtud de qué ciencia infusa va a tener el político una visión del futuro de la que carece el ciudadano corriente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hay que admitir que esta forma de pensar resulta refrescante en una atmósfera como la nuestra, pues el modelo que está en la base del éxito europeo -favorecer la libre competencia a la vez que proteger al débil- ha degenerado en un pacto tácito por el que el antaño ciudadano y hoy representado cede a sus representantes algunas libertades, y espera a cambio protección incondicional. Esos pactos no pueden sostenerse por mucho tiempo: lo vimos en España, cuando la entrada en la CEE nos obligó a desmantelar sectores enteros de nuestra economía; lo estamos viendo ahora en Europa, donde las consecuencias de la creciente integración de nuestro mundo -competencia comercial por un lado, inmigración por otro- parecen desbordarnos: no sabemos muy bien cómo adaptarnos a ellas. Como los partidarios de las reformas no ofrecen soluciones para quienes van a salir perdiendo con estos cambios, más allá de la consabida referencia al largo plazo, resulta que las medidas más populares siguen siendo las que ofrecen una vaga protección, en forma de barreras comerciales, de patriotismo económico o de promesas de nacionalización; aunque sus defensores no suelen hacer mención ni de la posibilidad práctica, ni del coste de esa protección, que, como los beneficios de las reformas, se manifiesta en un futuro más lejano. En fin, que con el pretexto de proteger al débil no conseguimos sino asfixiar el crecimiento: el débil sigue como siempre, a merced de la generosidad de sus conciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quizá Friedman pudiera sugerirnos una actitud distinta para abordar nuestros asuntos. Para el libertario, el individuo lo puede todo: basta con que le dejen hacer. No hace falta ser un libertario para darnos cuenta que un Estado que ofrece demasiada protección -aunque luego quizá no pueda darla- crea ciudadanos débiles: nuestros gobernantes debieran infundirnos confianza, no brindándonos una protección que luego no pueden otorgar, sino convenciéndonos de que casi todos somos capaces de afrontar el futuro con nuestras propias fuerzas; y que los pocos que no lo logren pueden recibir la ayuda necesaria. Una actitud de mayor confianza en nosotros mismos nos permitiría ver que, en ausencia de una visión de prosperidad continuada para el siglo XXI -¿en qué siglo la hemos tenido?- sí van apareciendo soluciones parciales a los problemas que se nos presentan: soluciones que no suelen surgir de las Administraciones, demasiado ocupadas en sus cosas, sino de iniciativas dispersas, de ciudadanos e instituciones de todas clases; que pueden ponerse en práctica a veces sin ayuda de la Administración, y a veces sin su conocimiento siquiera. Ahí está precisamente lo incómodo del legado de Friedman: el Estado debiera reconocer que no puede hacer por nosotros tanto como había prometido, y que, por consiguiente, no estaría mal que dejara de decirnos cómo hemos de vivir; el ciudadano debiera admitir que el cambio de libertad por seguridad ha sido un mal negocio, y que un mayor ejercicio de su libertad, con los riesgos correspondientes, podría terminar dándole, si no mayores ingresos, sí mayor seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Volvamos a Friedman: entre las lecciones que dio, una, quizá no programada, fue de humildad. Él era hijo de inmigrantes, y llegó a la cima de su profesión por méritos propios; defendió sus ideas con inteligencia y tenacidad, y algunas de ellas son hoy aceptadas por todo el mundo; si alguna vez salió derrotado, cosechó muchas victorias; de manera que, en una sociedad que valora el esfuerzo individual sobre toda cosa, hubiera podido jactarse de sus éxitos sin temor a hacer el ridículo; y, sin embargo, al escribir sus memorias con su mujer, el título elegido fue Dos personas con suerte (Two lucky people). ¿Se puede ser más modesto? A lo mejor es esta lección la más incómoda del legado de Friedman.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116672615211472922?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116672615211472922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116672615211472922&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116672615211472922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116672615211472922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/un-legado-incmodo.html' title='Un legado incómodo'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116652371426210355</id><published>2006-12-19T11:20:00.000+01:00</published><updated>2006-12-19T11:24:34.800+01:00</updated><title type='text'>Ecologismo optimista</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La Gaceta de los Negocios 19/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sería más útil invertir el enorme gasto que propone Kioto en los países en vías de desarrollo&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Miguel Ángel Herrero&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ecologismo optimista&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;EL cambio climático viene a recordar a los seres humanos su mutua dependencia, al mismo tiempo que obliga a los gobiernos y a las empresas no sólo a participar del mercado global, sino también a gestionar problemas medioambientales comunes, que también afectarán a las generaciones venideras. Un reciente informe del Gobierno británico conocido como Stern Review on the Economics of Climate Change ha traído a primer plano el debatido asunto de las emisiones de gases contaminantes: el llamado efecto invernadero. Entre sus efectos nocivos está el aumento de la temperatura del planeta, que traerá trágicas consecuencias para la economía mundial, especialmente en los países en vías de desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aparte de los datos científicos, lo que más sorprende es su puesta en escena, su dramática presentación a la opinión pública mundial, con inquietantes declaraciones de líderes tan señalados como Tony Blair y Kofi Annan. El mensaje es tajante: nos queda muy poco tiempo. Si queremos evitar una catástrofe mundial, hay que actuar ya. Entre esos graves efectos, se nos habla de países costeros anegados por la elevación del nivel del mar y de millones de desplazados huyendo para ponerse a salvo de las aguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Inevitablemente, este escenario tan pesimista nos trae a la memoria otras historias que circularon tiempo atrás. Por ejemplo, la disminución de la capa de ozono provocada por el clorofluorocarbono (CFC); los informes apremiantes del Club de Roma; los augurios en 1968 del biólogo neomaltusiano Paul Erlich con La Bomba de la Población y su profecía, según la cual, “en los años 70 cientos de millones de personas morirían de hambre” (sic) a causa de una excesiva tasa de natalidad. En realidad estas teorías, nada solventes, seguían el esquema propugnado en el siglo XIX por Malthus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Así pues, parece sensato preguntarse si este informe sobre el cambio climático, lanzado en forma de ultimátum, es más de lo mismo o descansa sobre una base científica seria. Su autor, Nicholas Stern, trabajó como economista para el Banco Mundial, el informe puede consultarse en www.sternreview. org.uk, y la conclusión, dice, es inequívoca: el cambio climático es real, peligroso y será tanto más costoso cuanto más se demore la actuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora bien, el rigor científico más elemental prescribe que toda investigación se someta a comprobación (¿recordarán la llamada fusión fría?), contrastando los datos, los métodos empleados y la interpretación de los resultados. Es lo que hizo el danés Bjorn Lomborg, profesor de la Universidad de Aarhus, cuyas valoraciones pueden consultarse en El ecologista escéptico (Ed. Espasa, 2003). Pues bien, este estudio rechaza la visión pesimista sobre las catástrofes que se anuncian desde algunos foros políticos. El lector interesado encontrará en el capítulo 24 un exhaustivo estudio sobre El calentamiento global con los mismos datos empleados por el panel intergubernamental para el cambio climático (IPCC), organismo vinculado a la ONU. Ante la imposibilidad de hacer un resumen en pocas líneas, sirvan las siguientes conclusiones personales: 1) Todas las previsiones realizadas están supeditadas a los datos disponibles y a los modelos informáticos de simulación. 2) Las emisiones de “gases invernadero” pueden mitigarse fomentando las energías renovables. 3) La aplicación del protocolo de Kioto conseguiría reducir el aumento de temperatura en 0,15º C en el año 2100 (un magro resultado, a costa de frenar el crecimiento económico y, sobre todo, perjudicando a los países en vías de desarrollo). 4) Existen otras acciones más inteligentes para afrontar la situación y menos costosas para la economía mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las propuestas más razonables, según Lomborg, deberían encaminarse hacia el fomento de las energías no contaminantes, hasta llegar a niveles competitivos con los combustibles fósiles. Sería más útil invertir los enormes gastos (2% del PIB global) que propone el acuerdo de Kioto para ayudar a combatir los posibles efectos nocivos en los países en vías de desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La estrategia seguida para evitar el deterioro de la capa de Ozono es un precedente exitoso, que demuestra cómo la comunidad internacional logró reducir las emisiones de los CFC, desarrollando sustitutos de los aerosoles y otros gases nocivos. En pocos años se resolvió el problema, gracias a la investigación y a la cooperación mundial, y en la actualidad la capa de Ozono se recupera felizmente. Este ejemplo demuestra que las acciones conjuntas son efectivas y que la humanidad cuenta con medios técnicos —y sobre todo con el potencial investigador necesario— para abordar los retos medioambientales con un enfoque más optimista y relajado. O sea, todo lo contrario que el utilizado en algunos mensajes como éste: "¡Todos somos culpables! Ya es oficial: las personas somos responsables del calentamiento global!" (Pearce, en New Scientist, 2001). Por supuesto, el medio ambiente requiere una atención inteligente, pero sin tremendismos. Es el mensaje optimista que nos dejó el doctor honoris causa por la Universidad de Navarra, y catedrático de la Universidad de Maryland, Julian Simon: “Este es brevemente, mi pronóstico a largo plazo: dentro de uno o dos siglos, todos los países y la mayor parte de la humanidad estarán al mismo nivel o por encima de los actuales estándares de vida occidentales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lomborg (que en 1997 era miembro de Greenpeace) tomó estas afirmaciones como propaganda y decidió investigar por sí mismo para refutarlas. Por fortuna, comprobó que Simon tenía razón. Así lo cuenta en su libro. Una muestra autorizada de honradez intelectual y de independencia del poder político.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116652371426210355?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116652371426210355/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116652371426210355&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116652371426210355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116652371426210355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/ecologismo-optimista.html' title='Ecologismo optimista'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116652355289870311</id><published>2006-12-19T11:15:00.000+01:00</published><updated>2006-12-19T11:19:12.933+01:00</updated><title type='text'>El Gobierno piensa por ti</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La Gaceta de los Negocios 19/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se usa el BOE hasta para ordenar que se congele el pescado, el camino de la libertad personal se ve cercado&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Antxón Sarasqueta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Gobierno piensa por ti&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; NO es una broma, es una teoría: el Gobierno cree que hace un favor a los ciudadanos encareciendo el agua porque así –dice– consumiremos menos y se paliará la escasez. El vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, situó el encarecimiento del agua en “un conjunto de medidas enfocadas al ahorro” y para que “ciudadanos y empresas valoren la escasez del agua”. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, ha estimado en 60 litros de agua el volumen de consumo personal. Mensaje: “No te preocupes, el Gobierno piensa por ti”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Si a esto le añadimos el cúmulo de decisiones diarias de orden gubernamental –desde congelar el pescado hasta educarnos desde niños– que se legisla en el Boletín Oficial del Estado, el camino de la libertad de las personas se empieza a ver cercado y a la vez restringido. Pero no te preocupes, el Gobierno piensa por ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cuando he escuchado algunos de estos argumentos, he recordado una explicación que dio cuando era ministro de Hacienda Cristóbal Montoro. Explicada la reducción de impuestos desde la filosofía opuesta: cuanto más recursos de sus propios ingresos puedan disponer las personas y las empresas, más libres son para decidir sus propios pasos. No es el Gobierno el que piensa por ti, sino que eres tú mismo el que lo haces y decides por ti mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Como se ve, no hace falta recurrir a la política antiterrorista que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha convertido en una política de pacto con los terroristas, para comprobar que desde la paz hasta el consumo del agua y el tipo de doctrina y valores en los que debemos formarnos en las escuelas, corre por cuenta del Gobierno. Los ciudadanos no tienen de qué preocuparse, el Gobierno piensa por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En eso estábamos cuando surgió la información de que el Gobierno catalán de socialistas, comunistas e independentistas aprobó un proyecto para poder expropiar los pisos de una vivienda privada que se mantengan vacíos durante un tiempo. Una de las responsables del Gobierno autonómico antepuso el derecho social (sic) al de la propiedad privada. También en esta ocasión es para hacer un favor a los ciudadanos. “La Generalitat aprueba la expropiación temporal para fomentar el alquiler”, titulaba un diario de uno de los grupos editoriales más capitalistas de España. “Expropiación al estilo comunista”, titulaba otro. Lo que me trasladó a la guerra fría. ¿Por qué esta asociación de ideas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Visitaba Berlín tras el derribo del muro y la reunificación alemana, cuando descubrí que en el punto fronterizo donde se encontraba Checkpoint Charlie sólo había escombros y obras de uno de los modernos edificios que se han construido en esa magnífica capital. Pregunté si quedaba rastro de este punto histórico, aparte de una tienda próxima de recuerdos, y nadie supo dar cuenta de ello. Hasta que entré en otro edificio situado en la acera de enfrente, como dicen ahora, supermoderno, y, efectivamente encontré una placa dedicada al paso fronterizo que mejor simbolizó en las películas y en la realidad la confrontación entre el totalitarismo comunista y la libertad. Pero la placa no hacía referencia al totalitarismo comunista, sino a una sociedad “tutelada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Deduzco que el cambio conceptual era para no hurgar en las heridas de la Alemania comunista, pero lo cierto es que identificaban el comunismo con una sociedad tutelada. Una sociedad en la que, en ambos casos, el Estado piensa por ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Intelectuales liberales como Isaiah Berlin y Karl Popper han pensado y escrito mucho sobre la exigencia de encontrar el camino de la libertad (Friedrich A. Hayek llegó al mismo punto recorriendo el camino inverso cuando escribió Camino de la servidumbre). Que en la práctica es el camino que diariamente tenemos que recorrer cualquier persona si queremos ser nosotros mismos, y ser verdaderos y consecuentes con los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Permítanme una doble dedicatoria final. Una de carácter irónico para el semanario The Economist, al que algunos medios como The New York Times han tenido que corregir catalogando al Gobierno de Zapatero (el que regula por ley la congelación de pescado fresco y rompe el pacto constitucional) de radical de izquierdas (antes lo hizo The Wall Street Journal). Y otra muy sincera a Loyola de Palacio, que hizo del camino de la libertad su vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116652355289870311?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116652355289870311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116652355289870311&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116652355289870311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116652355289870311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/el-gobierno-piensa-por-ti.html' title='El Gobierno piensa por ti'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116639116960971673</id><published>2006-12-17T22:29:00.000+01:00</published><updated>2006-12-17T22:32:49.623+01:00</updated><title type='text'>¿Cuántos pisos tiene?</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 17/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ÁLVARO DELGADO-GAL &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Cuántos pisos tiene?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;España es el país de la Unión Europea con más pisos por habitante, según cifras oficiales. Al tiempo, los pisos han venido experimentando durante los últimos años subidas muy superiores al IPC. De ahí resulta una especie de paradoja: en el paraíso del ladrillo, el sueldo de un joven no da para pagarse decentemente una vivienda. ¿Qué hacer? Caben tres actitudes. O uno se resigna, o uno intenta comprender la paradoja con ánimo de ponerle remedio, o uno agarra una mano de almirez y le rompe a la paradoja la crisma. El tripartito de Montilla parece haber optado por la última alternativa. De hecho, está preparando una ley que pretende resolver el problema en un santiamén. La idea consiste en expropiar temporalmente los pisos sin ocupar, y ponerlos en el mercado de alquiler. Y ya está ventilado el asunto. Se guarda uno la mano de almirez en el bolsillo, y le dice a la siguiente paradoja que abra la puerta y se siente a la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Antes de ir a los aspectos legales del arbitrio excogitado por Montilla y los suyos, conviene recordar que la paradoja no es tal paradoja. Existen razones para explicarse, al menos parcialmente, el precio desorbitado de los pisos. En esencia, operan tres factores. Uno es la especulación del suelo, impulsada por los propios ayuntamientos. De cada euro que se paga por vivir bajo techado, una fracción importante, en algunos casos asombrosa, se la lleva el terreno sobre el que se eleva el inmueble. El segundo factor, son los tipos de interés bajos. Los tipos bajos estimulan la demanda de pisos, y por tanto los precios, y paralelamente, empujan a muchos españoles a invertir sus ahorros comprando una casa. Si compraran deuda pública, o algo por el estilo, la inflación no sólo anularía el importe de los intereses, sino que se llevaría un pico añadido, provocando un saldo negativo. Queda, por supuesto, la posibilidad de especular en bolsa, y ponerse las botas. Pero estas audacias no seducen a un sector grande de las clases medias. Son las clases medias parsimoniosas, normalitas, y un punto valetudinarias, las que adquieren pisos con ánimo de que no se disuelvan en aire sus economías. Contra ellas dirige su batería ideológica y legislativa el gobierno progresista catalán. No contra las fortunas importantes, que cuentan con medios perfectamente conocidos para resistirse a la presión del fisco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El tercer factor viene dado por la pobreza del mercado de alquileres. Se trata de un factor crucial. ¿Por qué el comprador de una segunda vivienda no maximiza su inversión dando el piso en arrendamiento? ¿Son, acaso, los españoles idiotas? No, no lo son. Lo que pasa, es que expulsar a un moroso u obtener una reparación económica por los desperfectos causados por un inquilino poco escrupuloso, continúa siendo una operación lenta y costosa. Y no le compensa al propietario. Por cierto, la ley milagro del tripartito contempla aplicar la figura del mobbing a los propietarios acosadores. Lo peculiar de esta figura, creada para vengar agravios no consignados explícitamente en los códigos -mirar a un empleado como si fuera transparente; usar un tono que pueda interpretarse como poco cordial, etc.-, es su elasticidad extrema. Si a los agobios presentes se añade el del mobbing, podemos tener la seguridad de que los arrendadores actuales, antes que seguir siéndolo, se partirán en dos mitades y ocuparán simultáneamente sus dos pisos. En fin, éramos muchos, y parió la abuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿A qué criterio, dicho sea de paso, apelará el Gobierno autónomo para fijar los precios de alquiler? ¿Rebajará los ahora existentes, provocando un derrumbe artificial del mercado? ¿Irá modificándolos conforme varíe el punto en que se cortan las curvas de oferta y demanda? Todo esto es un lío. Lo mejor que puede ocurrir, es que el tripartito no dé pie con bola. Y no lo dará, porque el fraude sería masivo. Mi primo, mi hermana, mi suegra, un amigo íntimo, podrían constar como inquilinos de mi piso, aunque no lo sean. Sólo con un ejército de inspectores se podría llevar a cabo la política que las lumbreras del palau de Sant Jaume han diseñado en la cuartilla que gastan los hombres de café para demostrar, bolígrafo en mano, cómo habrían podido ganar los alemanes la batalla de Verdún.&lt;br /&gt;Desde un ángulo jurídico, la iniciativa presenta una cara aún peor. La privación de un bien o un derecho está regulada en la Constitución -art. 33.3-, la cual remite, a pie de página, a la Ley de Expropiación Forzosa de 1957. La expropiación con carácter temporal anularía garantías básicas, y casi con seguridad, es inconstitucional. Será divertido observar, en el supuesto de que el asunto vaya adelante e intervenga el Tribunal Constitucional, en qué ayes y fulminaciones incurre Esquerra, y si se termina asociando todo esto con las insuficiencias que los nacionalistas imputan al Estatut.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Detalles aparte, la ocurrencia del tripartito se inscribe en el terreno del primitivismo político. Éste consiste en pensar que las cuestiones se pueden liquidar a golpe de BOE. El primitivismo, por supuesto, es autoritario. Pero, además, es ineficaz. También en política, la técnica ahorra esfuerzo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116639116960971673?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116639116960971673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116639116960971673&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116639116960971673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116639116960971673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/cuntos-pisos-tiene.html' title='¿Cuántos pisos tiene?'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116638257611823477</id><published>2006-12-17T20:07:00.000+01:00</published><updated>2006-12-17T20:09:36.133+01:00</updated><title type='text'>Negación del Holocausto: mi historia personal</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL PAÍS 17/12/06&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;AYAAN HIRSI ALÍ &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Negación del Holocausto: mi historia personal&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; Un día de 1994, cuando vivía en Ede, una pequeña ciudad holandesa, recuerdo que recibí la visita de mi hermanastra. Ella y yo habíamos solicitado asilo en Holanda. A mí se me concedió, a ella le fue denegado. El hecho de que yo recibiera el asilo me dio la posibilidad de estudiar. Mi hermanastra no pudo hacerlo. Para ser admitida en el instituto de educación superior al que quería asistir, tuve que aprobar tres cursos: uno de Lengua, uno de Educación Cívica y otro de Historia. Fue en este último cuando oí hablar por primera vez del Holocausto. Por aquel entonces yo tenía 24 años, y mi hermanastra 21.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En aquella época, el genocidio de Ruanda y la limpieza étnica de la antigua Yugoslavia plagaban las noticias diarias. El día en que me visitó mi hermanastra, me encontraba dándole vueltas a lo que les había ocurrido a seis millones de judíos en Alemania, Holanda, Francia y Europa del Este. Supe que hombres, mujeres y niños inocentes fueron separados unos de otros. Con estrellas prendidas al hombro, fueron trasladados en tren a los campos y gaseados por la sola razón de ser judíos. Fue el intento más sistemático y cruel de la historia de la humanidad por aniquilar a un pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Vi fotografías de masas de esqueletos, incluso de niños. Escuché aterradores relatos de algunas personas que habían sobrevivido al terror de Auschwitz y Sobibor. Le conté todo esto a mi hermanastra y le mostré las imágenes de mi libro de historia. Lo que me dijo me horrorizó todavía más que la atroz información de mi libro. Con gran convicción, mi hermanastra espetó: "¡Es mentira! Los judíos saben cómo cegar a la gente. No fueron asesinados, gaseados ni masacrados. Pero rezo a Alá para que algún día todos los judíos del mundo sean destruidos". Me horrorizó su reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Recuerdo que de niña, cuando me criaba en Arabia Saudí, mis profesores, mi madre y nuestros vecinos nos decían casi a diario que los judíos eran malos, los enemigos declarados de los musulmanes, cuyo único objetivo era destruir el islam. Nunca nos informaron sobre el Holocausto. Más tarde, en Kenia, cuando era una adolescente y nos llegaba a África la filantropía saudí y de otras zonas del Golfo, me acuerdo de que la construcción de mezquitas y las donaciones a hospitales y a los pobres iban juntos con los insultos a los judíos. Se decía que ellos eran los responsables de la muerte de bebés y de epidemias como el sida. Eran avariciosos y harían cualquier cosa por acabar con los musulmanes. Si algún día queríamos conocer la paz y la estabilidad, tendríamos que destruirles antes de que ellos nos destruyeran a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los líderes occidentales que dicen sentirse escandalizados por la conferencia de Ahmadineyad en la que niega el Holocausto necesitan despertar a esa realidad. Para la mayoría de los musulmanes del mundo, el Holocausto no es un gran acontecimiento histórico que neguemos. Sencillamente no lo conocemos porque nunca se nos ha informado sobre él. Y lo que es peor, a la mayoría se nos prepara para que deseemos un holocausto de los judíos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Recuerdo la presencia de filántropos occidentales, ONG e instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Sus representantes hacían llegar a quienes consideraban necesitados medicamentos, preservativos, vacunas o materiales de construcción, pero ninguna información sobre el Holocausto. A diferencia de la filantropía, ofrecida en nombre del islam, los donantes laicos y cristianos y las organizaciones de ayuda no llegaban con un programa de odio, pero tampoco con un mensaje de amor. Sin duda, ésta fue una oportunidad perdida si nos fijamos en las organizaciones benéficas que propagaban el odio procedentes de países musulmanes ricos gracias al petróleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se calcula que, en la actualidad, la cifra total de judíos en del mundo ronda los 15 millones, y sin duda no supera los 20 millones. En lo relativo a la fertilidad, su crecimiento puede compararse con el del mundo desarrollado, al igual que su envejecimiento. Por otro lado, se calcula que las poblaciones musulmanas están entre 1.200 y 1.500 millones de personas, y que no sólo están creciendo con rapidez, sino que son muy jóvenes. Lo sorprendente de la conferencia de Ahmadineyad es el (tácito) consentimiento del musulmán medio al deseo no sólo de negar el Holocausto, sino de exterminar a los judíos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No puedo evitar preguntarme: ¿por qué no se celebra una contraconferencia en Riad, Cairo o Lahore, Jartum o Yakarta condenando a Ahmadineyad? ¿Por qué guarda silencio la Conferencia Islámica ante esto? Puede que la respuesta sea tan sencilla como horrenda: durante generaciones, los líderes de los denominados países musulmanes han alimentado a su población con una dieta constante de propaganda similar a la que recibieron generaciones de alemanes (y otros europeos), según la cual los judíos son alimañas y hay que tratarlos como tales. En Europa, la conclusión lógica fue el Holocausto. Si Ahmadineyad se sale con la suya, no le faltarán musulmanes dóciles dispuestos a acatar sus deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El mundo necesita un fomento del entendimiento entre culturas, pero necesita con más urgencia ser informado sobre el Holocausto. No sólo en el interés de los judíos que sobrevivieron al Holocausto y el de sus descendientes, sino en el de la humanidad en general. Quizá haya que empezar por contraatacar la filantropía islámica surcada de odio contra los judíos. Las organizaciones benéficas cristianas y occidentales en el Tercer Mundo deberían ocuparse de informar sobre el Holocausto a los musulmanes y no musulmanes en sus áreas de actuación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116638257611823477?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116638257611823477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116638257611823477&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116638257611823477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116638257611823477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/negacin-del-holocausto-mi-historia.html' title='Negación del Holocausto: mi historia personal'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116630178967013089</id><published>2006-12-16T21:41:00.000+01:00</published><updated>2006-12-16T21:43:09.686+01:00</updated><title type='text'>Ensueños</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La Gaceta de los Negocios 15/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los 'okupas' viven de forma distinta. En efecto, viven al margen de la ley o contra ella&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Álvaro Delgado-Gal&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ensueños&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;UN juez ha roto el impasse de Can Ricart, tras semanas de pasividad oficial e inquietud creciente en la opinión. Los okupas han sido desalojados de la fábrica, sin mayores incidentes. La ministra Trujillo, que está animada por un instinto gafe, había elegido la víspera, exactamente la víspera, para justificar la inacción del Tripartito. Había dicho que los okupas representan un “estilo de vida alternativo”, y que su situación debía ser regulada. Cuando en España se oye hablar de regulación, el pensamiento se dispara, de manera espontánea, hacia el proceso migratorio. El ilegal se establece en nuestro país por la vía de los hechos, y transcurrido un tiempo, obtiene el permiso de residencia. ¿Se trataría de trasladar este esquema al colectivo okupa? ¿Podrían los okupas averiguar una solución habitacional por el procedimiento de instalarse antes en una propiedad ajena?Probablemente, la ministra no ha querido decir eso, ni nada concreto en particular. Probablemente, la intención de la ministra ha sido recordar que los okupas también merecen nuestro respeto, lo que tampoco se sabe muy bien lo que significa. Pero no quiero entrar en estas profundidades. Lo que me ha interesado de la declaración de la ministra ha sido la forma, no el fondo. Lo del “estilo de vida alternativo” es deliciosamente orwelliano. “Alternativo” sugiere, a la vez, “distinto” y “legítimo”. Los okupas viven de forma distinta. En efecto, viven al margen de la ley o contra ella. Pero a María Antonia Trujillo se le antoja inconveniente someterlos a lo que obligan los códigos. Y entonces los acoge en una suerte de limbo, verbal y práctico a la vez. Los ocupas son “alternativos”. Son legales desde el punto de vista de “otra” legalidad, una legalidad extraña, como dirían los americanos, a la legalidad mainstream, la legalidad ortodoxa o dominante.Orwell acuñó dos palabras que después se han hecho famosas: doublethink —cuya traducción podría ser “pensamiento doble”—, y newspeak, o habla nueva. Aplicó su invento a 1984, la novela en que imagina cómo terminaría siendo el mundo tras una victoria arrasadora del estalinismo. En esa distopía, los gobiernos aniquilan la posibilidad de pensar, y por tanto de oponerse al poder, pervirtiendo el lenguaje. Cada palabra significa una cosa y su contraria, en vista de lo cual no resulta hacedero al individuo registrar la realidad y plantar cara al que le oprime. El ejemplo más conocido de newspeak no procede, sin embargo, de 1984. Viene de Granja animal y reza más o menos como sigue: “Todos los hombres son iguales, pero unos son más iguales que otros”. El hallazgo es felicísimo, por razones perfectamente evidentes.Sería un error restringir la intuición de Orwell al contexto político que la motivó. El pensamiento doble —y la correspondiente habla doble— no sirve sólo, o necesariamente, para que el de arriba acentúe su dominio sobre el de abajo. Sirve también, es más, sirve principalmente, para que la gente se engañe a sí misma. La circulación del habla doble tiende a ser horizontal, no vertical. Cuando se cultivan aspiraciones contradictorias, o se persiguen fines incompatibles, pero no se les quiere reconocer la condición de tales, se recurre al habla doble. A partir de aquí nos alejamos de Stalin y sus sosias, y entramos en territorio freudiano. La gramática de los sueños también es doble. Funde principios opuestos en imágenes polisémicas y absurdas. Cabría decir que la verdad es insoportable, o por lo menos incómoda, y que los hombres corrientes intentan soportar el agobio viviendo dormidos. O sea, rodeándose de los camuflajes, de los trampantojos, de un lenguaje mendaz. Localicen el estilo, y descubrirán el hilo de Ariadna por donde se sale del laberinto de ciertas perplejidades. La fórmula usada por la ministra evoca la afición a los retruécanos del presidente, lo mismo cuando habla del proceso de paz, que de la energía nuclear, que de un montón de asuntos más. No creo que el presidente sea, meramente, un manipulador, que también. Sospecho que la presa mental del presidente sobre la realidad exterior es insegura, inestable, fantasmagórica. Zapatero no quiere herirse contra las cosas, tan aristadas. Y se las disimula mediante sortilegios verbales. El propio ministerio de la Vivienda es una especie de sortilegio, de ensalmo impreso en el BOE. En ese ministerio onírico, sin presupuesto, sin atribuciones, la ministra sueña también, y empalma palabras ligeras y que parecen hechas de éter. Todo encaja. O casi, porque la palabra “encajar” es dura, contundente, y el puzzle, aquí, se compone de niebla. Pónganse a encajar dos piezas de niebla. Advertirán que el intento irreal postula ya que estamos soñando.Se percibe, en el ambiente, una rara pesadez. ¿Qué nos pesa? No sé. Creo que los párpados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116630178967013089?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116630178967013089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116630178967013089&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116630178967013089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116630178967013089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/ensueos.html' title='Ensueños'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116552244378064838</id><published>2006-12-07T21:09:00.000+01:00</published><updated>2006-12-07T21:14:03.823+01:00</updated><title type='text'>La nación de los intelectuales</title><content type='html'>&lt;strong&gt;EL PAÍS 07/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;PATXO UNZUETA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La nación de los intelectuales&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; El parlamento de Canadá aprobó la semana pasada una moción por la que la cámara "reconoce que los quebequeses forman una nación dentro de Canadá". Esa declaración fue interpretada por los nacionalistas vascos como un aval de sus propias posiciones: el Gobierno vasco, del plan Ibarretxe; Batasuna, de su propuesta de superación del conflicto mediante el reconocimiento del derecho a decidir. La moción fue una consecuencia indirecta de la aparición en el primer partido de la oposición, el Liberal (que había gobernado Canadá entre 1993 y enero pasado), de un sector partidario de reconocer a Quebec la condición de nación en un sentido sociológico y cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esto sorprendió bastante aquí, sobre todo porque entre los que defendían ese planteamiento figuraban dos intelectuales muy conocidos en España y especialmente críticos con el nacionalismo: Stéphane Dion, que pasó de la Universidad a la política para tener ocasión de poner en práctica sus teorías sobre la cuestión nacional y que, tras su nombramiento como ministro de Asuntos Intergubernamentales, fue el impulsor de la famosa Ley de Claridad, que puso orden al debate sobre la autodeterminación de Quebec; y Michael Ignatieff, ex profesor en Harvard y conocido sobre todo por su libro sobre los conflictos étnicos en la ex Yugoslavia (El honor del guerrero. Taurus, 1999). Ambos compitieron el pasado fin de semana por el liderazgo en el Partido Liberal, que celebraba congreso. Ganó Dion.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Este último estuvo hace un año en Zaragoza para presentar su libro La política de la claridad (Alianza, 2005). Era un momento marcado aquí por el debate sobre el Estatuto catalán, y le preguntaron si Quebec era una nación. Respondió que el problema no era el reconocimiento de la condición de nación sino la pretensión de dar a esa definición alcance jurídico y hacer derivar de ella derechos especiales, por encima de la Constitución, como el de autodeterminación. Esa es una diferencia con los planteamientos soberanistas de Ibarretxe o de Otegi. Tanto Dion como Ignatieff han sido reticentes al uso de ese principio: las demandas de autodeterminación deben resolverse dentro del marco estatal si ese marco es democrático y dispone de mecanismos de descentralización, opinaba Ignatieff en Los derechos humanos como política e idolatría (Paidós, 2003). Conviene sobre todo -añadía- evitar premiar demandas secesionistas apoyadas por el terrorismo, ya que supondrían entregar el poder a grupos sin credenciales democráticas. Para Dion, la autodeterminación para la secesión es uno de los actos que suscitan mayor división interna en una sociedad, por lo que aceptar sin más que sea un derecho plantea problemas morales: invita a los ciudadanos a romper sus lazos de solidaridad por afinidades étnicas o religiosas y de ahí su difícil compatibilidad con la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Otros intelectuales le dieron a Ibarretxe el embarque de que la resolución del Tribunal Supremo de Canadá demostraba que la autodeterminación no sólo es aplicable a países coloniales. Sin embargo, eso es lo que dicen los soberanistas quebequeses, no lo que se deduce de esa resolución: que excepto en situaciones coloniales o de abierta opresión nacional, la autodeterminación se realiza en el marco del Estado; y que en todo caso, la decisión no puede ser unilateral, de la parte que lo plantea, sino negociada con el resto. A lo que cabría añadir que en sociedades plurales y democráticas, en las que gran parte de la población no es independentista, hay soluciones, las autonómicas o federales, más satisfactorias (capaces de satisfacer a más personas) que las derivadas del expediente de autodeterminación, que fuerza a cada ciudadano a elegir patria en términos excluyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hasta los años 90 gran parte de los intelectuales españoles admitían la definición de Euskadi (y de Cataluña) como nación. Fue a partir del pacto de Lizarra (que identificaba tal definición con derecho unilateral a la separación) y del planteamiento implícito de condicionar la retirada de ETA al reconocimiento de ese derecho, cuando se produjo la retirada de esa posición hacia la estricta definición constitucional: hay una nación política, España, compuesta por nacionalidades y regiones. El intento de desbordar esos límites introduciendo el término nación en los Estatutos de algunas comunidades ha provocado en otras una dinámica de emulación que está banalizando ese concepto mediante fórmulas alambicadas y un tanto cómicas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116552244378064838?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116552244378064838/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116552244378064838&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116552244378064838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116552244378064838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/la-nacin-de-los-intelectuales.html' title='La nación de los intelectuales'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116539875416118232</id><published>2006-12-06T10:47:00.000+01:00</published><updated>2006-12-06T10:53:29.466+01:00</updated><title type='text'>Un brindis por la señora Roosevelt</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 05/12/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La Declaración nos puede llevar a la madurez del liberalismo, pero no así como así. La situación actual es especialmente aviesa, por cuanto abundan los liberales a medias, así como las eminencias grises que, como antaño, usan los principios liberales para disimular apetencias de la peor especie."&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por Manuel Penella&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Un brindis por la señora Roosevelt&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;LA Declaración Universal de los Derechos Humanos fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 1948. Me pregunto si celebraremos o no el aniversario del bello documento, pero estoy seguro de que lo vamos a necesitar si queremos salir bien librados del atolladero en que nos estamos metiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la salida de la Segunda Guerra Mundial, cuando era moralmente ineludible proteger a la humanidad contra los males que la habían provocado, hacía mucha falta esta Declaración. Pero todo indica que nos habríamos tenido que contentar con un texto de circunstancias, incoloro y huero, de no mediar la decidida intervención de la señora Eleanore Roosevelt. Ella sabía lo que quería y, en gran medida, se la debemos. Y hoy me parece evidente que, sin las luces de esta Declaración Universal, la «globalización» que está en marcha sólo puede conducirnos a un mundo bastante tétrico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Declaración es un fruto del dolor y de la reflexión y es también un anticipo de lo que podría llegar a ofrecernos un liberalismo maduro, digno del porvenir. Sus considerandos iniciales resuenan todavía hoy -vamos con mucho retraso- como severos aldabonazos en la conciencia: todos los miembros de la familia humana, sin distinción de sexo, de cualquier religión o color, tienen derechos iguales e inalienables, y se nos invita a trabajar pacíficamente por un mundo en el cual se vean liberados del temor y de la miseria, como corresponde a su dignidad intrínseca, por un mundo, se puntualiza, en el que «nadie se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este texto, la modernidad y el liberalismo dieron su nota más alta, la más noble y prometedora. Cualquier persona de buena voluntad, venga de la izquierda o de la derecha, se sienta heredera de antiguas tradiciones religiosas, de la Ilustración o del socialismo en su versión no termítica, lo puede hacer suyo. Y dado que nos vemos forzados a cohabitar positivamente en un planeta pequeño, con buenos motivos. No perdamos la esperanza. Porque el grueso de la humanidad está completamente de acuerdo con las exigencias enunciadas en esta memorable Declaración. La largamente cultivada creencia de que somos hijos de Dios, y por lo tanto hermanos, reaparece aquí en una depurada versión laica, ya imposible de burlar sin caer en la barbarie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos que agradecerle a Eleanore Roosevelt que se mantuviese tercamente fiel a los principios, sin dejarse obnubilar por el propósito de alcanzar una aprobación unánime. Valía la pena y logró salirse con la suya: la Declaración contó con el respaldo de la mayoría de los Estados representados en la Asamblea General, y cabe hablar, por lo tanto, de una declaración de la humanidad. Sólo siete países se opusieron: los cinco que dependían de Stalin, la Suráfrica del apartheid, empeñada en la defensa de los privilegios de la minoría blanca, y Arabia Saudí, empeñada en mantener a la mujer por debajo del hombre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Declaración es muy exigente y haríamos mal en caer en uno de esos trances de autocomplacencia a los que somos tan dados los liberales. Es cierto que nuestra civilización, cargada de sabiduría y de buenos propósitos, la ha producido, a la salida de una hecatombe. Pero más nos vale reconocer que no estamos a su altura. Millones de seres humanos viven atenazados por el miedo y la miseria, y es de muy mal gusto presumir de superioridad moral ante tan turbadora evidencia. La Declaración se asienta, toda ella, sobre principios liberales, en teoría muy convincentes y de aplicación ecuménica, pero, antes de presumir, hay que estar a la altura de ellos en la práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Declaración nos puede llevar a la madurez del liberalismo, pero no así como así. La situación actual es especialmente aviesa, por cuanto abundan los liberales a medias, así como las eminencias grises que, como antaño, usan los principios liberales para disimular apetencias de la peor especie. Por desgracia, los liberales no tenemos una hoja de servicios a la humanidad lo suficientemente limpia. No por casualidad, el liberalismo se ha visto falto de credibilidad en horas decisivas. Los que en su día se alinearon detrás de Lenin, de Mussolini o de Hitler no esperaban nada positivo de la doctrina liberal, y lo mismo cabe decir de los jóvenes que tomaron al Che Guevara como modelo digno de imitación. ¿Repetiremos los viejos errores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es imposible atraer hacia el liberalismo a nadie por medio de actos de rapiña o de bombardeos preventivos, inteligentes o, como se los ha llamado, «humanitarios». Y ya pasó el tiempo en que se podía ser liberal en casa y antiliberal en los espacios coloniales. Churchill, un liberal ejemplar en la Cámara de los Comunes, dejaba de serlo en cuanto se abismaba en la contemplacion del globo terráqueo (de allí que fuese un displicente admirador de Mussolini y un ferviente partidario del uso de gas venenoso contra las «tribus incivilizadas»). Hubo grandes liberales que, en cuanto sintieron amenazada su forma de vida, se olvidaron de sus altos valores, entregándose al dictador de turno. Piénsese en Croce votando a favor de Mussolini. Y hoy mismo abundan los liberales dispuestos a consentir una especie de GAL planetario, es decir, dispuestos -como muchos alemanes de los tiempos de la República de Weimar- a que se alumbre bajo sus ojos un peligroso Estado dual, liberal por un lado y no liberal por el otro. Con este tipo de duplicidades no iremos a ninguna parte, como bien sabía la señora Eleanore Roosevelt, nunca contaminada por el genio de su maquiavélico marido. Por eso brindaré por ella el próximo 10 de diciembre, en busca de renovada fe en la humanidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116539875416118232?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116539875416118232/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116539875416118232&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116539875416118232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116539875416118232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/12/un-brindis-por-la-seora-roosevelt.html' title='Un brindis por la señora Roosevelt'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116482998068424576</id><published>2006-11-29T20:51:00.000+01:00</published><updated>2006-11-29T20:53:00.690+01:00</updated><title type='text'>Nuestra fiesta</title><content type='html'>&lt;strong&gt;¡Basta Ya!  29/11/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es importante salir el 6 de diciembre a la calle para celebrar nuestra fiesta, la fiesta de la Constitución, es decir la fiesta real de la paz democrática"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fernando Savater &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nuestra fiesta&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El otro día escuché un debate radiofónico entre María San Gil, Josu Jon Imaz y Patxi López, no exento de cierta virulencia y en el que se dijeron –como no podía ser menos- algunas cosas interesantes. Sin embargo, me extrañó que ninguno de los tres (si no me equivoco) mencionase en ningún momento la Constitución. Y ello es tanto más extraño cuanto que San Gil abogó con elocuencia por la necesidad de derrotar a ETA y López, con vehemencia, sostuvo su derecho a buscar un acuerdo de convivencia pluralista para los vascos, en ausencia de violencia, eso sí. Pero da la casualidad de que precisamente la Constitución es la fórmula que responde a ambos planteamientos. Derrotar al terrorismo –o hacer que el terrorismo reconozca su derrota- no pasa por exterminar a nadie sino que consiste, sencillamente, en que la Constitución cobre plena vigencia allá dónde hoy está cortocircuitada por amenazas y coacciones. Y el plan de convivencia pluralista, democráticamente acordado, que reconoce la posibilidad de discutir todos los proyectos políticos excepto el de quienes pretenden aumentar su peso real en la sociedad vasca por medio de la violencia, ya existe y se llama Constitución, sobre la que se apoya nuestro Estatuto actual y cualquier otro futuro. A lo mejor es cosa ya sabida y que no merece la pena molestarse en repetir, pero a mí francamente me gusta volver a oírlo… por razones pedagógicas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Imagínense ustedes que les propongo un tema de investigación científica: busquemos algún tipo de energía capaz de iluminarnos y calentarnos que sustituya a las velas, al fuego de leña e incluso al gas combustible. Tendría la ventaja de dar mejor rendimiento con menor peligro de incendios y explosiones, podría prestar otros servicios de comunicación, etc… Supongo que no se sentirán ustedes demasiado motivados por mi genial proyecto, puesto que ya está inventado hace mucho y funcionando con bastantes buenos resultados: se llama electricidad. Pues la misma sensación de familiaridad siento yo cuando alguien dice que hay que buscar un “acuerdo de convivencia” que siga, culmine o permita el final de la violencia (táchese lo que no interese) y que para eso es inexcusable crear una mesa de partidos políticos. Porque ese acuerdo de convivencia pluralista y democrático existe ya desde hace décadas y se llama Constitución. No se instituyó como pago por el final de la violencia, sino como compromiso contra ella y a pesar de ella. Y no necesita ninguna mesa suplementaria para dar gusto a quienes no aceptan la legalidad vigente o quieren pescar en río revuelto, porque tiene ya sus sedes institucionales que son el Parlamento vasco y el estatal. Negarse a aceptar sucedáneos dudosamente legales del Parlamento no es “fetichismo”, como dice algún tonto con ínfulas, sino mero sentido común democrático.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Algunos se empeñan en repetirnos que primero debe acabar la violencia y luego será la hora de la política. Pero es que cuando ETA renuncie definitivamente a todo tipo de terrorismo de mayor o menos intensidad, el llamado “proceso” habrá tocado a su fin. En el País Vasco se ha hecho política a pesar de la violencia y se seguirá haciendo cuando acabe: pero no de forma excepcional, sino gracias precisamente a las instituciones constitucionales. Después del terrorismo no hay que “inventar” nada políticamente nuevo –como quisieran los que lo han utilizado hasta ahora- sino recuperar la normalidad democrática cuyo ejercicio se ha visto obstaculizado por los delincuentes. Y por supuesto nada de lo vigente, es decir, de lo que hemos defendido y defendemos frente a la violencia, debe ser suspendido o puesto entre paréntesis: ni la aplicación normal de las leyes (cuyas sentencias no siempre gustan a todo el mundo: precisamente para eso están los jueces, en caso contrario la legalidad sería proclamada de nuevo cada día a mano alzada y en la plaza pública), ni por supuesto la Constitución, que es la expresión del derecho a decidir de todos los ciudadanos españoles. Fuera de eso, caben pocas concesiones y ninguna bajo amenazas de volver a las andadas: a tal efecto es muy útil el video informativo del PSOE sobre la tregua-trampa del 98, porque muestra un recital de actitudes de buena voluntad por parte de aquel Gobierno que estuvo bien intentar hace casi una década pero sería del género bobo repetir y aún menos ampliar ahora.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En el País Vasco, somos muchos los que tenemos esperanza hoy: igual que la tuvimos ayer y por eso salimos a la calle contra la imposición terrorista, igual que la tendríamos mañana si volvieran de nuevo los crímenes, ojalá nunca más ocurra. No es una esperanza de paz, porque en paz estamos ya hace casi treinta años, gracias al acuerdo establecido en la Constitución democrática. Es la esperanza de librarnos de una vez por todas de ETA y sus secuaces, obligándoles a renunciar definitivamente a la violencia y esperando que se resignen a defender su proyecto político por vía parlamentaria y sin esperar ningún trato de favor. Esta victoria es posible, claro que lo es: pero además de esperanza hay que tener coraje, no ganas de descansar o de hacer componendas oportunistas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Para empezar, es importante salir el 6 de diciembre a la calle para celebrar nuestra fiesta, la fiesta de la Constitución, es decir la fiesta real de la paz democrática. Una fiesta que no excluye a nadie sino a quienes aún pretenden robarnos la ciudadanía y forzarnos a la unanimidad de la tribu o al exilio. Creo que cada vez son menos, pero en cualquier caso los demás no debemos ceder terreno y tenemos que estar ahí. Que se nos vea y que se nos oiga: en paz, con ánimo festivo, pero presentes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116482998068424576?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116482998068424576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116482998068424576&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116482998068424576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116482998068424576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/11/nuestra-fiesta.html' title='Nuestra fiesta'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116482967084893173</id><published>2006-11-29T20:44:00.000+01:00</published><updated>2006-11-29T20:47:51.060+01:00</updated><title type='text'>Milton Friedman, economista</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La gaceta de los Negocios 28/11/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años 70, gracias a la labor de Milton Friedman, el modelo de Keynes quedó falseado&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fernando Méndez Ibisate&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Milton Friedman, economista&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;EN mi anterior artículo sobre Friedman lamentaba haber tenido que dedicarlo, sobre todo, a aclarar los ataques personales de sus críticos sobre su visita al Chile de Pinochet, en lugar de glosar sus múltiples contribuciones a la teoría económica, difícilmente condensables en estas líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los excelentes artículos de Carlos Rodríguez Braun, de Juan José Dolado y Pedro Schwartz glosando sus contribuciones científicas, harían innecesario volver sobre Friedman como economista, si no fuese porque el lector de LA GACETA puede quedar confundido con las erróneas ideas que se deslizaban en un artículo de William Pfaff, titulado La Globalización, y concretamente con sus últimas líneas: “Milton Friedman acaba de morir. El monetarismo no morirá con él, pero se convertirá en una nota a pie de página para la historia económica. Keynes y el keynesianismo vuelven a atraer la atención… debido a su humanismo fundamental”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En los años 70, gracias sobre todo a la labor de Milton Friedman desde finales de los cincuenta, pero también de otros muchos economistas que contribuyeron al avance del análisis económico, y con la adopción del modelo de expectativas racionales (Muth, 1961 y Lucas Jr., 1976) que incorpora con gran velocidad procesos de aprendizaje de los agentes económicos, el modelo de Keynes y el keynesiano quedaron falseados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Otra cosa es que, a pesar de haberse demostrado su falsedad teórica y de aplicación práctica, políticos y gobernantes del mundo tengan especial interés en mantener viva su aplicación y postulados. Interés que se explica mediante el análisis del Public Choice, al que indirectamente contribuyó Milton Friedman. Su longevidad con plena lucidez le dio ciertas ventajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tal interés radica no en que Keynes ni el keynesianismo postulen humanismo o humanidad, sino ignorancia e inoperancia tanto de los agentes privados como de los mercados, por lo que la aparición del burócrata o político benévolo y neutral, que resuelve todos nuestros problemas, resulta muy atractiva para tales agentes y para justificar la redistribución de nuestras rentas en su favor. Por cierto, muchos lobbies privados, entre otros sindicatos u organizaciones empresariales, se han apuntado a ese esquema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El segundo puntillazo a la Teoría general (1936) de Keynes (el primero había venido de Hayek en los mismos años 30, aunque no tuvo mucho eco) lo dio Friedman con su Teoría de la función de consumo (1957). Plantea allí que la función de consumo de Keynes, cuya estructura se deriva de la observación y no del comportamiento racional, como se haría después, es una mala explicación del comportamiento de los agentes, ya que éstos diferencian entre un componente permanente y otro transitorio de su renta, actuando de modo distinto en sus decisiones de consumo y ahorro. Era el componente permanente (su expectativa de flujo de ingresos futuros) el que operaba sobre sus decisiones de consumo principales: las permanentes. Ello cuestionaba la idea del multiplicador (que depende de la propensión marginal a consumir) y la posibilidad de utilizar políticas de gasto público para impulsar la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Fue precisamente la aplicación que hizo Muth de las expectativas racionales para proporcionar restricciones sobre un proceso estocástico de generación del ingreso, lo que transformaría la fórmula geométrica de distribución de retardos del ingreso permanente, de Friedman, en un predictor óptimo del ingreso. Friedman, no se olvide, tenía una excelente formación y experiencia estadística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sus aportaciones al avance de la teoría monetaria y la explicación de los fenómenos inflacionistas, cuyo origen se remonta a la Escolástica del siglo XVI (Martín de Azpilcueta en 1556), resumidas en la idea de que la inflación es un fenómeno monetario, le llevaron a propugnar reglas concretas y conocidas de antemano en materia de política monetaria por parte de las autoridades, ya que éstas ni controlan, ni lo hacen oportunamente (en cuantía y tiempo), las disponibilidades líquidas u oferta monetaria. Y, puesto que ésta sí afecta gravemente a corto plazo las decisiones de los agentes (inversión, actividad y empleo) y a largo plazo la inflación (alterando las funciones y esencia de la moneda), lo mejor era tocar la moneda lo menos posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No acaba aquí ni el pensamiento ni las aportaciones de Friedman. Pero que una idea o teoría ocupe más páginas en la historia no dice nada sobre su certeza, error, bondad o crueldad, ni sobre sus repercusiones. Simplemente habla de su poder de persuasión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116482967084893173?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116482967084893173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116482967084893173&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116482967084893173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116482967084893173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/11/milton-friedman-economista.html' title='Milton Friedman, economista'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116410682231363676</id><published>2006-11-21T11:55:00.000+01:00</published><updated>2006-11-21T12:00:22.336+01:00</updated><title type='text'>Asesinato en Amsterdam</title><content type='html'>&lt;strong&gt;ABC 21/11/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El multiculturalismo intenta conjurar una realidad difícil inventando un nombre, no una solución"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ÁLVARO DELGADO-GAL&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Asesinato en Amsterdam&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;HA causado enorme revuelo en la zona anglo del mapa Murder in Amsterdam, el último libro de Ian Buruma. El subtítulo resulta bastante más instructivo que el título: «La muerte de Theo van Gogh y los límites de la tolerancia». Buruma es medio inglés y medio holandés. Se crió y educó en Holanda, pero a los veintitantos años se sintió oprimido por la paz aplastante que gravitaba sobre su tierra natal y cruzó el mar. En la actualidad profesa ciencia política en Nueva York y escribe en la New York Review of Books, de la que es colaborador habitual. Impresionado por el asesinato de Theo van Gogh a manos de un islamista fanático de origen marroquí, decidió volver a la patria y enterarse de lo que estaba pasando. El libro, lo prevengo ya, no es bueno. Buruma utiliza la técnica que ya había usado Naipaul en su doble colección de ensayos sobre el Islam contemporáneo. El truco consiste en extremar la distancia que separa al escritor de los hechos y sus protagonistas, y dejar que las cosas hablen por sí solas. Buruma carece, no obstante, de la concentración mental y la magia literaria de Naipaul, y el relato se destensa y como desmaya a ratos. Parece que Buruma se hubiera administrado un sedante, que no es lo mismo que permanecer impasible y por encima de los acontecimientos. Sea como fuere, el asunto abordado es tan urgente, tan enorme, que arranca uno de la primera página y no suelta el volumen hasta que ha llegado a la última. Lo que se obtiene, y no en la forma de una predicción sino de un inventario de sucesos ya ocurridos, es un diagnóstico más que reservado sobre el estado de la democracia liberal en Europa. El autor habla sólo de Holanda. Resulta muy difícil, sin embargo, no extender sus reflexiones a otros países, próximos y quizá no tan próximos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buruma nos refiere dos historias, de las cuales una incluye el problema inmigratorio, y la segunda lo esquiva. Cabría conciliar ambos desarrollos diciendo que la inmigración ha actuado como un catalizador: ha añadido velocidad a un proceso degenerativo que se había iniciado antes de que la aparición de bolsas no asimiladas de población foránea sometiese el sistema a una presión sin precedentes. Vayamos por orden. Hasta los años cuarenta, la democracia holandesa estuvo gestionada por partidos confesionales. Los regenten, o notables de los partidos, chalaneaban y llegaban a acuerdos, y se iba tirando sin demasiados sobresaltos. Después de la guerra, se desenterró la fórmula antigua, con un cambio progresivo de etiquetas. Las denominaciones religiosas fueron substituidas por las siglas que distinguen a las formaciones políticas corrientes, en los países corrientes. Pero continuaron al mando los regenten, herederos de una sabiduría política que había sobrevivido a la invasión nazi. En esto, tuvo lugar un repentino desastre. Estalló el 68 holandés, el cual no se produjo realmente en el 68 sino en el 66. Ese año, el estallido anarquista de los provos —unos sesentayochistas avant la lettre— dejó a Holanda sin reglas de juego, o para ser más exactos, liquidó la organización moral de la nación. La moral, interpretada filosóficamente, consiste en una serie de principios, que el sujeto acepta y conscientemente hace suyos. En la práctica, la moral es menos sublime. Se compone de un haz de reflejos que sirve para que el personal no se salga de madre. Las sociedades moralizadas funcionan porque la gente concurre en no traspasar ciertos límites, o si se prefiere, porque tiende a remansarse en determinados lugares comunes. El prematuro mayo holandés dinamitó los lugares comunes y complicó enormemente el trabajo de los regenten. A los últimos les falló, de súbito, el suelo debajo de los pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casta política holandesa reaccionó apretando el pedal de lo políticamente correcto. Es decir, decidió eludir los conflictos por el procedimiento de declarar a éstos inexistentes. La pequeña, confortable Holanda, imprimió a su rostro una expresión de falsa alegría obligatoria. Las imposturas gestuales, cuando duran demasiado, concluyen por adueñarse de nosotros. El gesto adquiere vida propia y se convierte en una suerte de pensamiento, un pensamiento postizo y todo él orientado a que no espigue ni crezca el pensamiento de verdad. No es posible recorrer el texto de Buruma sin llegar a la conclusión de que los políticos holandeses fueron descerebrándose conforme se aproximaba el fin del milenio. Fortuyn, el voyou de extrema derecha que tal vez habría conseguido ser primer ministro de no interponerse en su camino un ecologista homicida, barrió a los notables, o para ser más exactos, a sus carcasas risueñas, soltándoles cuatro frescas a la cara. Y es que, detrás de la fachada oficial, de la concordia por decreto, no quedaba ya nada. El invento europeo remató la ruina de la casta política. Las decisiones importantes se adoptaban, en teoría, fuera del perímetro nacional, y a los de dentro no les quedaba bola que rascar. Como es notorio, la UE ha debilitado las estructuras nacionales, pero no ha conseguido substituirlas. Los holandeses han comenzado a sentirse como niños expósitos en un mundo cada vez menos inteligible, y han dicho «no» a la Constitución europea. Holanda ha vuelto a estar en manos de sí misma. Lo inquietante, es que nadie está en situación de precisar qué significa esto exactamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda historia de Buruma discurre en paralelo a la primera. Con una diferencia: interviene ahora, como elemento inédito, la inmigración. El argumento, en esencia, es que los notables no han sabido ver que el presente se parecía muy poco al pasado. En el XVII, los gomaristas habían estado a punto de implantar en el país una teocracia calvinista. No lo lograron, y en los siglos subsiguientes todo contribuyó a que las divergencias confesionales fueran cada vez menos relevantes. La idea de los regenten estribó en extender sus viejas técnicas conciliadoras a una sociedad que incluía también el islamismo. A eso se le llamó «multiculturalismo». Pero el multiculturalismo representa otra expresión de lo políticamente correcto. El multiculturalismo intenta conjurar una realidad difícil inventando un nombre, no una solución. Según hubo de admitirse después de que las denuncias de Fortuyn y el asesinato de Theo van Gogh introdujeran la cuestión en la agenda política, el islamismo se asemeja poco, muy poco, al calvinismo desbravado o al catolicismo desbravado sobre los que se habían proyectado las piruetas rutinarias de los regenten. El libro se cierra con una nota deportiva y ominosa. El autor se tropieza en Rótterdam con un grupo de hinchas encorajinados por la victoria reciente de la selección holandesa sobre la alemana. Todos son blancos, todos gordos, todos exhiben símbolos nacionales cuyo significado no comprenden, porque en Holanda ya no se estudia historia de Holanda ni nada que pueda enfrentar, siquiera levemente, a unos holandeses con otros. Los hinchas conminan a Buruma a sumarse a su exaltación patriótica. Buruma se suma, porque no le parece razonable perder dos dientes o una oreja por un puntillo de independencia intelectual. La conclusión de Buruma es doble. Primero, el mundo que anhelan los hinchas ha desaparecido, fatalmente. En 2015, los holandeses étnicos serán minoría en Ámsterdam. Ocurre además que las emociones, expulsadas del territorio público por la disciplina risueña de los regenten, se han refugiado en los estadios de fútbol. Las emociones proscritas resucitan, bajo formas proteicas y bárbaras. Buruma, desconozco con qué fundamento, nos ha remitido un ensayo fúnebre. Tras las conmociones de los treinta, vuelven a doblar las campanas en Europa. Es todavía un tañido confuso, lejano, equívoco. Pero vibra el aire, sutilmente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116410682231363676?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116410682231363676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116410682231363676&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116410682231363676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116410682231363676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/11/asesinato-en-amsterdam.html' title='Asesinato en Amsterdam'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116410560078963444</id><published>2006-11-21T11:38:00.000+01:00</published><updated>2006-11-21T11:40:00.900+01:00</updated><title type='text'>Milton Friedman, in memoriam</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La Gaceta de los Negocios 21/11/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Friedman siempre sostuvo que la libertad económica debe ir acompañada de libertad política&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fernando Méndez Ibisate&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Milton Friedman, in memoriam&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;TAL vez porque ya era mayor (ha muerto con 94 años), el Nobel de Economía, Milton Friedman, no concitaba en los últimos años tanto rechazo y desafecto entre el público, en general, y entre su detractores, en particular, como en las décadas que van entre los 60 y los 90. Mi conjetura es que la evolución del análisis económico, junto con los hechos y la realidad, han ido dándole la razón en muchas de sus teorías e hipótesis, acallando los argumentos de sus enemigos, que, no obstante, han mantenido sus críticas personales; algo tan atractivo para quienes argumentan en términos ideológicos, dada su mayor comodidad y menor coste frente a la crítica científica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No obstante, vistas las crónicas de su óbito en gran parte de la prensa, sobre todo nacional, cabe colegir que sus ideas no se han entendido plenamente y que desprestigiarle con argumentos ideológicos, que suelen reducirse a su visita al Chile del dictador Pinochet en 1975, se ha convertido en un juego. Le considero, por ello, un verdadero optimista, pues siempre creyó que había mermado mucho el clima general de la opinión pública que trata la acción gubernamental como cura de todo propósito para todo mal y que “hemos estado ganando la guerra de las ideas, aunque —reconocía— hayamos estado perdiendo la guerra en la práctica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Podría aceptarse, hipotéticamente, que la visita de marras fue una pifia, como pretenden keynesianos o socialistas (de izquierdas o de derechas) para extender errores y culpas a todos y que, así, a todos toque pedir perdón, si no fuese porque los hechos históricos tuvieron otro cariz. La colaboración entre la Universidad de Chicago y la Universidad Católica de Chile fue anterior y normalmente eran los estudiantes chilenos, como de otros países (entre ellos Oscar Lange y Abba Lerner, ambos profesores en el departamento de Economía), quienes participaban en seminarios y cursos especializados de la Universidad de Chicago. A diferencia de algunos de sus discípulos, Friedman nunca fue asesor económico de la Junta del criminal Pinochet y sus consejos se limitaron a una visita de seis días, invitado por una institución privada (el Banco Hipotecario), donde dictó una serie de conferencias sobre inflación (justo cuando ésta ahogaba la economía chilena), además de una entrevista con Pinochet. Dicho sea de paso, aunque no siempre las medidas adoptadas fueron friedmanitas ni tuvieron resultados positivos, las libertades económicas introducidas por Chile le han conferido el primer puesto de las economías latinoamericanas. Y, pese a todo, cabe recordar que Friedman siempre sostuvo que la libertad económica debe ir acompañada de libertad política y que no hay una sin la otra. Pero además, como siempre recordó el propio Friedman, meses después realizó un viaje de 12 días a la dictadura comunista China, con numerosas comparecencias públicas y una entrevista de más de dos horas con el secretario general del PCCh, Zhao Ziyang, donde dio los mismos consejos que en Chile para salir de la crisis y la inflación —control de la cantidad de dinero, liberalización de precios, privatización del sector público y eliminación de controles de precios y cambios— sin que por ello fuese acusado de ser un esbirro de la dictadura comunista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Resulta lamentable que la prolífica obra de Friedman, de alto nivel científico e intelectual, quede sistemáticamente oscurecida por esos ataques ideológicos, a pesar de ser un economista que ha dedicado tiempo y esfuerzos tanto al análisis teórico y el trabajo científico como a la difusión de ideas (entrevistas o series de televisión) y su discusión en ámbitos más populares (revistas económicas generales, prensa o Internet), labor que no pocos académicos consideran menor e incluso despreciable. Parece que sus ideas han molestado, sobre todo a quienes han podido ver comprometidas sus posiciones de privilegio. Junto a Phelps derribó la construcción teórico-estadística de la curva de Phillips, último bastión del viejo keynesianismo. Pero antes, junto a Hayek, que llevaba luchando desde los 30, había derribado el modelo keynesiano construido por economistas teóricos que no hicieron justicia a la Teoría General de Keynes. Además de mantener viejas ideas vivas, como la teoría cuantitativa y el monetarismo, avanzó otras muchas en su crítica al intervencionismo e intromisión del poder político en la economía (renta permanente y transitoria, impuesto de la renta negativo, cheque escolar,…) y no trató, como se ha dicho, de comprobar empíricamente sus teorías, sino de refutarlas. Era, además de neoclásico, popperiano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22726718-116410560078963444?l=miradordeponiente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/feeds/116410560078963444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22726718&amp;postID=116410560078963444&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116410560078963444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22726718/posts/default/116410560078963444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miradordeponiente.blogspot.com/2006/11/milton-friedman-in-memoriam.html' title='Milton Friedman, in memoriam'/><author><name>over</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22726718.post-116379832833725660</id><published>2006-11-17T22:15:00.000+01:00</published><updated>2006-11-17T22:18:48.340+01:00</updated><title type='text'>¿Ciudadanos de España?</title><content type='html'>&lt;strong&gt;La Gaceta de los Negocios 17/11/06&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema de fondo es que el nacionalismo no es sólo un fenómeno localizado en algunas zonas de España&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;José Luis González Quirós&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Ciudadanos de España?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;LA política, nada pródiga en debates de fondo, nos plantea estos días una cuestión realmente interesante: ¿es extensible al resto de España el éxito, siempre relativo pero promisorio, de los Ciutadans en Cataluña? Mucho de lo que se ha dicho en estos días al respecto incurre en el defecto, difícil de evitar, de confundir lo que se desea con lo que hay y, en relación con la posibilidad de que prenda el ejemplo de Ciutadans, han menudeado las exageraciones temerosas por parte de los dos grandes partidos. Trataré de enfocar la cuestión sin ese tipo de prejuicio. En primer lugar hay que revisar un problema de fondo y una pretensión sin mucho fundamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El problema de fondo es que el nacionalismo no es sólo un fenómeno localizado en algunas zonas de España, sino que la ley electoral vigente convierte con enorme facilidad al nacionalismo (una opción por la que se inclinan, en su conjunto, menos del 10% de los españoles) en el ganador virtual de todas las elecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los nacionalistas suelen gozar de una posición central en el equilibrio de votos entre los grandes partidos y aprovechan a fondo esa circunstancia en beneficio de sus clientelas (y en perjuicio del resto de españoles que, pese a quedarse atónitos, tienen que hacer acopio de paciencia). Basta con recordar que la legislación electoral se estableció pensando en un sistema de cuatro partidos, dos grandes en el centro (UCD y PSOE) y dos a sus flancos (AP y PCE). Dada la desaparición de los partidos “escolta”, el sistema favorece sistemáticamente el valor político del escaso voto nacionalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esta situación sólo podría arreglarse con una modificación del sistema electoral que exigiría el acuerdo de los dos grandes partidos, el PP y el PSOE, una reforma que, con Zapatero en el poder, es prácticamente impensable por conveniente que fuese para el conjunto de los españoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo interesante del fenómeno Ciutadans, que se rebela contra el nacionalismo obligatorio y contra las hipotecas que nos impone, es que ha roto una presunción muy arraigada pero que se ha comprobado falsa, a saber, la supuesta inamovilidad del sistema de partidos. Con una democracia que no ha cumplido los cuarenta, suponer que el sistema de partidos, con todas sus deficiencias y sus corruptelas, era ya inmutable constituía condena difícil de soportar y la irrupción de Ciutadans nos ha dado un respiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Quiere esto decir que la extensión de Ciutadans al resto de España va a ser fácil y deseable? Ni lo uno ni lo otro. Fácil no va a ser, deseable, depende. Si los grandes partidos aprendiesen la lección, Ciutadans lo tendría muy difícil, pero los grandes partidos son fuertemente reacios a las lecciones porque viven, sobre todo, de las ventajas del tamaño, no de las de la sutileza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Para hablar de la deseabilidad habría que plantearse otra cuestión: ¿hay espacio ideológico para un partido como podría ser Ciudadanos de España? Para empezar, mi opinión es favorable, porque creo que, sobre todo en la izquierda del espectro, hay mucho hueco mal cubierto por el Partido Socialista que, a mi entender, sería el gran perjudicado de una irrupción exitosa de Ciudadanos en toda España. El Partido Popular también podría perder, pero tiene arreglo más fácil, si pierde ciertos miedos y tics adaptativos y hace bien sus deberes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En realidad todo dependería del perfil definitivo que adoptase la nueva fuerza, cosa que no es fácil de saber y que va a depender, entre otras cosas, de lo que acaben haciendo en el Parlamento de Cataluña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo que no cabe negar es que una nueva oferta política obligaría a los dos grandes partidos a definir mejor sus contornos, que el Partido Popular, por ejemplo, debería dejar de ser un partido disonante en algunas de las cues
